Capítulo 60- Irreconciliable Differences
Kyo se sentó en los escalones y se inclinó hacia
atrás, dejando que el kimono se abriera como quisiera, y
tan fresco como si fuera un millonario tomando el sol en la cubierta
de su yate. Aún no llegaba nadie, pero era lo normal, solía
ser el primero, si no es que era Sly. Abrió los ojos al sentir
pasos cerca, sonriendo.
- Hola…- Sly se paró frente a él observando
todo lo que el kimono dejaba ver y se apoyó contra la muralla
bajando un poco la cara y apretándose el labio entre los
dedos como llamándose la atención por su propio comportamiento
–Siento la escenita de ayer… - murmuró mirando
a un lado y haciendo globos de chicle.
- ¿La escenita? ¿A qué te refieres? –
lo miró sonriendo, como si nada, y extendiendo una mano para
que se acercara. – Yo no vi que pasara nada.......
Shin observó la mano enrojeciendo un poco y apoyó
los dedos en ella apartándola y sentándose a su lado
–La escenita… de… da igual…- suspiró
contrariado apoyando el mentón en una mano y mirándolo
de soslayo -¿Quieres ir esta noche?
- Encantado – sonrió aún más apoyándose
en el chico y tratándolo como le había pedido. –
Y ¿cómo te ha ido en todo este tiempo que no te he
visto?
-He estado entrenando… para pensar un poco mejor… sólo
eso… tampoco es que haga nada más… a parte de
entrenar y estudiar…- murmuró pensando que seguro lucia
bastante penoso y lo miró de soslayo apoyado en él
-¿Qué haces cuando estas solo?
- Más que nada, salgo a caminar, no me agrada mucho estar
solo. – le explicó sin entrar en detalles, de todos
modos, no había. – Y me parece muy bien que entrenes,
con razón tienes ese cuerpo...
-Calla…- se puso rojo pensando luego, que eso no había
estado muy amable –que me da vergüenza, - aclaró
después tratando de arreglar un poco. Alzó la cara
escupiendo el chicle y pegándole una patada para lanzarlo
–No entreno por eso, lo hago porque tengo una beca de estudios…
quiero ser profesor de educación física… aunque
seguramente acabe dando clases de aeróbic y mantenimiento
a un montón de amas de casa gordas, en algún gimnasio
con peste a sudor revenido…- miró abajo sintiendo el
cabello delante de los ojos pero eso le agradaba, como si le protegiera
–Yo siempre estoy solo… pero tampoco me gusta…
odio el silencio…
El chico hizo silencio luego de haber empezado a reírse
ante semejante visión de su futuro. Lo miró, un poco
más serio aunque aún sonriendo para que no se sintiera
extraño, y mucho menos como si le tuviera lástima.
– No, yo lo detesto, por eso casi nunca estoy en casa. Pero...
siempre puedes llamarme si necesitas compañía.”Para
un buen tiempo, llama a Kyo” – bromeó, como escribiendo
un letrero frente a ambos, bajando la mano al pensar que seguramente
no le parecería gracioso a Shin. – Siempre podemos
hacer algo juntos...... eso. Y yo creo que serás un excelente
profesor.
El moreno lo miró pensando que era de lo más baka
y sonrió mirando adelante –Eso cuando supere el hecho
de que odio que me miren… no se puede ser profesor si no soportas
ser observado… y no tengo tu teléfono ni sé
dónde vives ni nada…- lo miró de nuevo ahora
avergonzado porque parecía que se lo estuviera pidiendo.
Claro, que además lo quería.
- Pues eso se soluciona fácil, si tienes un bolígrafo.
– le sonrió, aún sin apartarse para nada. –
Y probablemente se te quitará la vergüenza una vez que
estés haciendo lo que realmente te gusta.
-No tengo…- se rió pensando que en el bar su madre
le obligaba a llevar si no le estaba tirando uno a la cabeza todo
el tiempo – pero me lo puedes dar por la noche… y también
puedes venir a verme cuando quieras… hay una ventana en mi
cuarto que da a la calle, así no ves a mi madre...
- Genial, porque creo que sólo me ve como signo de dinero,
¿sabes? – se rió, mucho más relajado
con él ahora. – Te lo daré esta noche entonces,
así podrás llamarme siempre que quieras.
-Es que mi madre sólo está interesada por el dinero
y las telenovelas malas…- lo miró alzando una ceja
y frunciendo el ceño inmediatamente. Alzó la cara
viendo que Sly venía frente a ellos. El chico de pelo magenta
y negro los miró como un poco desconcertado.
-Hola…- se sentó entre las piernas de Kyo y le sujetó
las manos para rodearse y Shin lo miró un tanto extrañado.
- Hola, mi amor – el pelirrojo lo saludó, besándole
la cabeza y dejando que se abrazara con sus manos, mirando luego
a Shin. Eso está muy mal..... debía interesarse por
las telenovelas buenas..... – se rió, pensando que
no existían.
- No veo la tele pero dudo de que existan…- el moreno sonrió
como meditando y miró adelante –Sly… ¿estás
enfadado?
-No, estoy celoso- se rió apoyándose contra Kyo y
diciendo aquello con toda la naturalidad del mundo –Hoy por
la mañana me encontré con Kaiba en su colegio mientras
le hacía un piercing a uno… ese tío está
chiflado… el del piercing no, bueno también…
pero me refería a Kaiba.
Shin se quedó mirándolo pensando que él también
estaba chiflado pero mejor no dijo nada bastante feliz por otro
lado de no ser el único que se celase estúpidamente.
- No te pongas celoso, Sly. Sabes que te quiero – lo besó
de nuevo, apoyando la quijada sobre su cabeza. – Y ahora dime,
¿Por qué está chiflado? ¿Porque no cayó
rendido a tus encantadores pies? Porque eso ya es un crimen....
-Eso es un motivo…- Sly se rió pasando las manos por
los brazos de Kyo abrazándose más –No…
es que dice que su hermano tenía un novio y luego dice que
no es gay y también dice que se metían con él
y le llamaban gay… porque es más fácil que meterse
con su hermano… pero eso es una bakez!- alzando la cara y
besándole el cuello –Pero igual me gusta, es muy simpático…
además de que me gusta que sea baka…
-¿Te gusta? Pero no es gay…- Shin lo observó
pensando que no estaba cómodo con meterse en la conversación.
-Pero me da igual que no lo sea, yo sí – se rió
el otro.
- Todo el mundo es gay para Sly, más si le gusta...... –
se rió Kyo, observando a Shin. – Seguramente lo molesta
todo el tiempo, lo mareará tanto que terminará pensando
que es gay, ya lo sea o no.
-Ajá… - Sly se rió rodeando las piernas de
Kyo con los brazos –Todo el mundo es gay hasta que se demuestre
lo contrario… ¿no sabías eso Shin?
-Claro que no!- el moreno meneó la cabeza frunciendo el
ceño.
-Pues tú decías que no eras gay!
-Calla! no soy gay!
-¿Ves? Estado de negación!
-Estado de nada!
-Negación! Te gusta Kyo!
-No!- lo miró rojo deseando estrangularlo –Mira, viene
Nagisa…- dijo consiguiendo distraerlo.
El moreno se acercó el grupo preguntándose por qué
lo miraban así ahora. - ¿Sucede algo? Y no me mientan
que los vi!
- Nada, sólo discutíamos acerca de ser gay o no.
– aclaró Kyo sin ir más allá por no avergonzar
a Shin.
- La eterna discusión, ¿ne? – sonrió
Teki guindándose de Nagisa y haciendo que el chico se apartara
porque ya lo veía venir con sus cosas. – Llegamos tarde
porque mi líder se empeñó en abastecer mi refri.......
- Lo hago por tu bien..... – Nagisa se fue a sentar junto
a Shin por si acaso, vigilando a los otros.
-No creo que sea una discusión eterna…- Shin miró
a Teki de soslayo viendo que nada más llegar ya se preocupaba
de atacarlo.
-¿Así que ya lo admites?- Sly lo miró riéndose
y se levantó a abrazarse al rubio.
-Qué pesado… que no!- el moreno se pasó la
mano por la frente renegando y miró a Nagisa –Nos pasaremos
esta noche, Kyo y yo… creo que sé llegar… creo…
- Y eso significa “danos la dirección” –
le sonrió el chico, a su vez intentando seguirle el juego
a Shin y cambiar de tema.
Teki por su parte, se abrazó a Sly, besándole los
labios y pasando su lengua por estos, murmurando. – Yo nov
eo que sea tan malo de ser gay. A mí me encanta, lo recomiendo.....
–se echó a reír echando la cabeza hacia atrás.
- Bueno, bueno.... – Nagisa carraspeó, empezando a
sentir que estaba en una guardería de nuevo, y una guardería
de niños problemáticos, a eso. – Mira, no está
muy lejos del lugar donde trabajan ustedes. A dos bloques, giran
a la derecha y ... – continuó explicando muy concentrado
como si aquello fuera todo lo que estuviera evitando que se desatase
una guerra mundial.
Sly se abrazó más a Teki besándolo él
de vuelta sólo que entrando en su boca porque estaba un tanto
desatado. Se abrazó de nuevo cerrando los ojos reído
–Teki… Kaiba no me quiere…- aprovechó para
quejarse y hacer el cuento con el rubio ahora –Y cuando llegué
Kyo me ponía los cuernos con Shin…
-Mentira…- el moreno lo miró de soslayo un tanto espantado
y luego miró a Nagisa asegurándole –Es mentira…
- Shin, no me niegues....... – se rió el pelirrojo
abrazándose a él dejándose llevar.
- Kyo! – el moreno le dio una palmadita en la mano como castigo,
riñéndolo. - Sabes que no deberías hacer esas
cosas....
- Ouch, no lo hacía de maldad..... – el chico retiró
su mano acariciándosela y sonriendo aunque sabía que
Nagisa tenía razón y se había pasado. Claro,
que le costaba trabajo controlarse así, y de todas formas
la manera de reñir del moreno era muy graciosa. – Te
faltó decir “mal Kyo, malo... “ – lo molestó.
El rubio se echó a reír, mirándolos y pegando
a Sly contra sí. – Pues sí es cierto. A la próxima
nos saca un pito de esos que sólo escuchan los animales.....
– miró en los ojos del chico de cabello magenta coqueteando.
– No te preocupes, Sly, yo te curo las penas.
- No se pongan insoportables, los tres! – Nagisa los señaló
uno a uno moviendo el brazo, bastante rojo porque se burlasen de
sus admoniciones, aunque bien que lo comprendían.
-No somos insoportables… nos queremos… damos amor…
Ven Teki, que Kyo necesita amor…-el chico se llevó
al rubio con él junto a Teki sin dejar de reírse.
Shin lo miró un poco rojo aunque se rió porque sí
hacía gracia cómo reñía –Es muy
cansado trabajar de noche y estudiar…- le dijo mirándolo
y hablando por experiencia propia –aunque imagino que no es
lo mismo si no odias tu empleo…
-¿Nagisa, necesitas amor tú?- Sly sonrió con
un poco de malicia.
- No! Y quédate allí! – lo señaló
de nuevo, mientras Kyo se dedicaba a abrazarse tanto con Sly como
con Teki. Nagisa suspiró, contestando luego a Shin como si
acabara de hacer la cosa más normal del mundo. Claro, que
ya estaba cansado de reñirlos todos los días. –
No está tan mal, me da sueño en clases, pero fue mi
decisión.......
-Ya… no es lo mismo si tú lo decides- los miró
de soslayo deseando matar a Sly por no dejarle conversar normalmente
con lo que le costaba empezar una conversación
-¿Yo también puedo ir a verte Nagisa? Tu hermano
me cae bien- el chico se rió pensando ahora mismo que Shin
iba a ir con Kyo –Pero tranquilo Shin… que no voy a
ir cuando vayas con Kyo… no te arruino tu cita…- se
abrazó al pelirrojo camuflándose entre él y
Teki por si Nagisa quería pegarle una colleja.
-Ven si quieres, que a mí me da igual..- Shin lo miró
murmurando y pensando en para qué decía lo contrario
de lo que pensaba.
- Oh, ¿de veras? Entonces ¿puedo ir yo también?
– preguntó el rubio con toda la intención del
mundo. No veía para qué no admitía la realidad
si era más que obvia.
- Ya, pueden ir todos y el mundo entero si quieren, pero no para
formar alboroto, que es mi lugar de trabajo. – el moreno los
observó serio, casi esperando a que dijeran algo equivocado
para saltarles encima.
Shin suspiró mirando a Teki con un tanto de odio mal disimulado
-¿Tú no tienes que trabajar por las noches?
Sly lo miró sonriendo y se remeció un poco señalando
a Teki y levantándose –Teki… te quiero! Teki…
te quiero mucho… así que sé bueno…
- Pero si soy bueno, soy muy bueno.... – sonrió el
chico extendiendo sus brazos para que se acercara de nuevo. –
Y sí, tengo que trabajar, pero quería saber si estaba
invitado, ya veo que no..... Sorpresa.
- ¿Ya quieres parar eso? – Nagisa lo riñó
de nuevo, suspirando y apoyándose en los escalones con sus
codos.
- No pasa nada. Sí estás invitado ¿no? Nagisa
lo dijo........ así que todos cálmense – Kyo
sonrió nervioso abrazando a Shin como si aquello fuera a
hacer las pases entre todos.
-Me da igual si vas o no, el problema no es ese, si no tu forma
de decir las cosas, parece que te agrade joderme y ya no tienes
motivos. Lo hacías supuestamente porque me pasé con
Kyo ¿no? Pues Kyo ya aceptó mis disculpas, así
que corta el rollo… - el moreno habló calmadamente
aunque sin dejar de mirarlo y se notaba que interiormente estaba
alterado a pesar de no apartar a Kyo de él si no que por
el contrario, lo rodeó con un brazo.
Sly suspiró sentándose junto a Nagisa y abrazándose
a él apoyando la cara en su hombro -¿Por qué
los dos son tan pesados?
- Eso quisiera saber yo........ – suspiró de nuevo
el chico, esta vez dejándose abrazar, y deseando que por
una vez las cosas se solucionaran tranquilamente.
- Pero es que sí me gusta joder, ¿no lo has notado?
No tengo problemas en admitirlo la verdad. – el rubio se sentó,
sonriendo muy complacido. – Y aún tengo que asegurarme......
- Hum... empiezo a sentir que se olvidan de que estoy aquí
– protestó Kyo, sin dejar aquella sonrisa, y mirando
a Nagisa como pidiéndole que interviniera.
El moreno le sonrió, tranquilizándolo. Tampoco creía
que fuera a escalar más de eso.
-Pues yo no me olvido de que estás aquí, pero no
quiero meterte en una discusión que ni siquiera has comenzado
tú…- Shin lo miró y después a Teki –No
hace falta que te asegures de nada… sólo que te relajes,
decidas dejarme tranquilo. Yo procuro ignorarte, intenta lo mismo,
verás cómo te sientes mejor.
-Oigan!- Sly los miró a ambos un poco harto –Esto
es ridículo ¿sí? Y sólo estáis
haciendo sentirse mal a Kyo… y a Nagisa también…
así que ya basta… ¿vale? Además de que
parecéis memos…- se rió después.
- ¿De veras? Pero no puedo ignorarte, te acabo de decir
que me gusta joder...... No prestas atención – contestó
el rubio como si Sly no hubiera dicho nada. – Y de repente........
- Teki, ya es suficiente. – Nagisa lo interrumpió,
poniéndose de pie también. – Mira, que estoy
de acuerdo con Sly y eso ya es bastante extraño, así
que por favor......
- Bien, me callaré. No era mi intención causar semejante
alboroto. – el rubio se giró como desistiendo aunque
sin resistirse a comentar. - Ahora yo también tendré
que modificar mi comportamiento.
- Teki!
El rubio le sonrió a Nagisa sólo por escucharlo llamarlo
en lo que claramente era otra reprimenda, aunque no se veía
contento para nada.
- ¿Qué pasó con el amor? – Kyo se rió,
tratando de aligerar la situación. – Yo estoy bien,
todos estamos bien, no hay motivo para tanto drama.
Shin se levantó negando con la cabeza bastante contrariado
–Mira… mejor me voy, ya por la noche salimos de mi casa
juntos ¿vale?- dijo mirando a Kyo –Lo siento, Nagisa…
-Venga, no te vayas, si no pasa nada, discutes… pues ya está.
no es el fin del mundo…
-No es eso… - Shin lo miró pensando que era una buena
persona aunque dijera las cosas sin pensarlas demasiado.
- No tienes por qué disculparte....... – el moreno
lo miró, acercándose.
- Tampoco tienes por qué irte. Si quieres, me voy yo –
lo miró el rubio serio, mirando luego a Nagisa que meneó
la cabeza desaprobatoriamente.
- Ya basta los dos! – el pelirrojo se puso de pie bastante
harto de todo aquello, interrumpiendo la escena que fuera que pensaban
que estaban representando. – Puedo cuidarme solo, Teki. Y
Shin, no tienes que tomarlo tan en serio. Sólo empeoran todo.
No pueden pasar así el resto de la vida, ¿o sí?
¿Vamos a tener que hacer horarios para reunirnos por separado
o qué?
-Yo estaba aquí sin hacer nada, ha sido él quien
llegó jodiendo, te gusta joder ¿no Teki? ¿Quieres
que te joda yo a ti? ¿Te gustaría eso? ¿Quieres
que me ponga yo dañino a joderte?!- se apartó mirando
al rubio –No te pongas ahora con el rollito si quieres me
voy yo como si fueras una puta victima de algo! Quisiera saber qué
es lo que hago que tanto de enferma
Sly se levantó sujetando una mano a Kyo y abrazándose
a su cintura por la espalda besándole la nuca como para que
supiera que estaba con él, lo hubiera hecho en cualquier
momento pero después de lo que habían hablado más
–No… ya van a comportarse…- dijo esperanzado.
-No! Quiero saber qué es lo que le enferma de mí…
dímelo…
- Bien! ¿Quieres saber?! Te voy a decir..... – el
rubio se giró del todo, mirándolo de frente con los
puños apretados. – Me enferma el que no puedas aceptar
un simple comentario como lo que es. Me enferma el que aún
me acuerde de lo que me dijiste la otra noche. Si le duele es su
problema, por algo será ¿no? Y luego vienes aquí
y te disculpas, y se supone que te aceptemos así como así.
¿Qué te hizo cambiar? Estabas muy convencido, ¿qué
tal si de pronto cambias de opinión de nuevo, eh? –
se quedó mirándolo casi temblando del cabreo, y sonriendo
un poco de manera sarcástica. – Es muy fácil
¿no? Cambiar de opinión es muy fácil súbitamente.
Y........
- Teki....... está bien. – Kyo murmuró tratando
de calmarlo aunque abrazándose a Sly como si fuera su tabla
de salvación.
- Ya basta, Teki. – Nagisa lo sujetó del brazo, porque
lo veía alterarse demasiado, lo estaba preocupando. –
estoy seguro de que Shin.....
El rubio se soltó, sacudiendo el brazo y apartándose,
girándose para verlo. – Sí, ya sé que
tú estás seguro, Nagisa. Y yo no... pero claro, debo
detenerme. Después de todo, soy yo el que está causando
problemas.
Shin lo miró a los ojos alterado también aunque sin
moverse del sitio -¿Tú qué sabes de mí?!
¿Por qué crees que te he dicho lo que pensaba de veras?
¿Eh? Te dije lo que me dio la gana y punto ¿sabes
por qué? Porque viniste a mi propia casa a la defensiva,
amenazándome y creyendo que lo sabes todo. Kyo me importa
mucho… pero eso no es algo que tenga ninguna gana de comentar
contigo… y Kyo… esto no tiene nada que ver contigo…
esto es algo de Teki y yo… El hecho de que nos llevemos como
la mierda, tú no tienes que ver en esto… - miró
al rubio observando sus puños -¿Quieres pegarme? Ya
te lo dije una vez, pégame si te va a hacer feliz…
¿Por qué dices que cambié de parecer? No he
cambiado de parecer en nada, sólo me he dado cuenta de algo
y es que no quiero perder a Kyo ni a Nagisa… y que no tengo
derecho a juzgarlo por lo que conozco de otros que se dedican a
lo mismo.
-Teki… de veras…- Sly lo miró abrazando a Kyo
–ya vale… y no te lo digo a ti porque sea tu culpa si
no porque tú eres mi amigo… ya basta… si no sabéis
hablar sin poneros como energúmenos… ya basta…
El rubio permaneció observando a Shin , serio sin quitarle
la mirada, por lo que a Kyo le pareció una eternidad. Finalmente
se giró, relajando los hombros. – No voy a pegarte.
Ya Sly se encargó de eso, si te pego de nuevo, a lo mejor
se te olvida todo lo que acabas de decir. – sonrió
ligeramente, observando a Sly. – Ya paro, ¿ves? No
me va eso de energúmeno....
Nagisa suspiró, manteniéndose de pie para no evidenciar
que lo que deseaba era dejarse caer como una piedra. – De
veras, chicos, esto no puede seguir así. Voy a tener que
ponerles multas. Intentó bromear, sintiéndose un tanto
incómodo al mirar los ojos del rubio.
-Eres puro veneno Teki… sólo eso… pero no sólo
me has hecho daño a mí, me gustaría que te
parases a pensar un segundo en que yo también soy humano…
y también tengo mis jodidos problemas y de paso… ¿crees
que ha merecido la pena esto? ¿Te sientes ya realizado?-
el moreno se apartó caminando en dirección contraría
a ellos hacia el edificio público donde entrenaba y bajó
la cara pasándose la mano por la frente. La verdad es que
no comprendía por qué lo odiaba tanto e incluso se
preguntaba si sería su culpa o no, no quería seguir
pensando en eso. Además, ahora no iba a atreverse a preguntarle
a Kyo si aún quería ir con él. En esos momentos
era cuando más cuenta se daba de que no tenía a nadie,
absolutamente a nadie con quien hablar ni en quien confiar. Arrastró
una mano por la pared de la muralla pensando que seguro que sií
era su culpa después de todo, no sabía comportarse
nunca.
Sly lo miró desaparecer y bajó la cara aún
abrazando a Kyo contra él, besándole el cuello suavemente
de nuevo y estiró una mano sujetando la de Teki –Teki…-
lo miró alzando la cara –nadie está en tu contra…
es sólo que tú das miedo y él no…- lo
siguió observando acariciándole la mano con un dedo
y la pegó a su cara apoyando los labios en ella –Te
quiero mucho… - susurró un tanto desconcertado por
lo que estaba pensando –Teki…- insistió tirándole
de la mano –si alguna vez nos dejas y te vas por culpa de
quien sea… aunque sólo sea un día… - se
quedó callado sin decir nada mirando al rubio –no quiero…-
susurró preocupado –Este es tu sitio…
- De veras......... - - Nagisa comenzó a decir, siendo interrumpido
por Kyo de pronto que se había quedado sin saber ni qué
hacer ya.
- Voy por él ....... – murmuró echando a correr
en la dirección en la que había visto al chico desaparecer.
Ya aclararía las cosas luego con Teki, pero no podía
cometer el mismo error de nuevo y dejar solo a Shin.
El rubio sonrió sin muchos ánimos observándolo
desaparecer también y luego mirando a Nagisa, a pesar de
estarle contestando a Sly. - ¿Estás seguro de eso?
Porque empiezo a dudarlo, ¿sabes?
- ¿Qué quieres decir con eso, Teki? – el moreno
se puso más serio, irguiéndose y sosteniéndole
la mirada.
- Siempre es “Teki!” ¿no, Nagisa? Incluso con
los demás, siempre nos estás riñendo, no me
importa. Pero ahora..... siempre somos nosotros los que estamos
mal ¿no?
- Claro que no. También discutí con Shin cuando comenzó
con todo eso. Pero ahora lo está intentando y....... –
Nagisa suspiró, acercándose a ambos y colocando una
mano sobre la del rubio. – Teki, sólo quiero que todos
se lleven bien. No tiene sentido una pandilla en la que sus miembros
no confían en los demás. No es que... prefiera a nadie
por encima de los otros.
-Teki, no es así… yo sé que Nagisa sí
te riñe más a ti… pero es que parece que vayas
a saltar a pegarle un puñetazo en cualquier momento…
y él no - Sly siguió a Kyo con la mirada un tanto
picado de que se fuera con él en vez de quedarse y se pasó
un dedo por una ceja – ¿Verdad Nagisa? Que es por eso…
Teki es nuestro amigo de antes…
- Por supuesto. Esta pandilla no sería lo mismo sin ti.
– le apretó la mano, sonriéndole un poco a Sly
y mirando luego al rubio a los ojos de nuevo. – No seré
el mejor líder del mundo, pero me preocupo por cada uno de
ustedes. Eso lo sabes.....
Sí, ya lo sé. Pero yo tampoco hago estas cosas sólo
por joder, ¿sabes? Y no fui ese día a su casa sólo
para pelear. –
-Es que Teki… tienes ese carácter que tú sabes…-
Sly se abrazó al rubio porque sí, y apoyó la
cara en su cuello –y si encima estabas cabreado… seguro
que fuiste de todo, menos comprensivo… y bueno… tampoco
conocemos a Shin de nada… a Nagisa le cae bien y a Kyo también…
a mí me da igual… pero tal vez no esté tan mal…
Cuando me pegué con Shin le dije que tratara de comprender
a Kyo en lugar de atacarle… tal vez deberíamos hacer
eso también…
- Eso es todo lo que te pido. Dale una oportunidad. No puedes conocer
a alguien si lo estás empujando fuera todo el tiempo.
- Vale, vale, ya entendí. – suspiró el rubio,
abrazando de vuelta a Sly y acariciando su cabello, como si fuera
un peluche. – Lo intentaré, pero no puedo prometer
nada. De todos modos, si no le gusta cómo soy, tampoco puedo
hacer mucho.
-Al menos podríais no destriparos el uno al otro cada dos
segundos ¿no?- Sly se rió sin separarse del rubio
–Simplemente no lo ataques… a no ser que te diga algo
a ti ¿no? Entonces Nagisa tendrá que echarle la bronca
a él.
Shin se volvió un poco, más que nada porque notaba
los pasos cerca de él y se quedó parado al ver que
era Kyo, preguntándose inmediatamente si vendría a
decirle acerca de cómo se había portado allá.
No se movió del sitio pero tampoco dejo de mirarlo.
- Shin, qué bueno que te alcancé. Eres rápido.....
– le sonrió, jadeando un poco y acercándose,
ya más calmado. – No quería que te fueras así........
Sé que Teki se sale de control, pero.... – lo miró
sin saber qué más decir. Sólo no quería
que se sintiera solo, o como si no lo quisieran allá.
-Ah… creía que venias a soltarme el rollo por lo de
antes… en realidad me voy por Nagisa… Sé que
al final si no íbamos a acabar aún peor y no tenía
sentido…- suspiró pasándose la mano por el pelo
–Entonces… ¿querrás venir conmigo igual
esta noche?
- Por supuesto que sí. No sé por qué `pensarías
lo contrario. – le sonrió, aliviado de que estuviera
bien. – Y yo no soy el que riñe, ese es Nagisa, ya
sabes que yo sólo doy amor.
-Ya…- sonrió apoyándose en la muralla y observándolo
decidiendo ser un poco sincero con lo que sentía, por variar
–La verdad es que no soporté que dijera esas cosas
delante de ti… y no sé… por más que me
haya dicho eso… no comprendo por qué me tiene tanta
manía…- arrancó unas hierbitas sin mirarlo –y
no sé… ahora me siento bien porque estás aquí
como si te importase… pero antes no me sentía así…
creo que iba a llorar de nuevo…- se rió sin ganas sintiéndose
de nuevo un tanto penoso.
- No es “como”, es que me importas. – le levantó
la cara con la mano, mirándolo a los ojos, y sonriendo un
poco. – Teki es sólo Teki. Es muy difícil para
él confiar en la mayoría de las personas. Y además,
suele extralimitarse por su carácter, aún si sus intenciones
son buenas. Estoy bastante seguro de que no se está sintiendo
muy bien ahora – se sentía un poco culpable por haberse
ido así, seguro luego tendría que hablar con él.
Pero bueno, estaba con Sly y Nagisa. No era lo mismo. – No....
me importaron las cosas que dijo. Sé que no quisiste decir
eso, probablemente estabas molesto. Ya te voy conociendo...... –
sonrió más, alzándole la cara de nuevo porque
insistía en esconderse.
-Gracias…- le sujetó la mano en parte porque lo deseaba
y en parte por poder bajar la cara de nuevo aunque no pudo evitar
sonreír al hacerlo pensando que era un necio –Ya sé
que en parte es mi culpa… que ni siquiera trato de tolerarlo
o algo… y también sé que lo hice fatal al principio…
pero no creo que él no haya cometido un error jamás…
bueno… creo que debería irme a entrenar…
- Espera, no me salgas huyendo aún – lo molestó
el chico al notar que se escondía de nuevo. – Y yo
no he dicho eso, ha cometido errores y muchos. Pero si Nagisa no
logra hacerlo entender, yo hablaré con él. Y seguiré
insistiendo hasta que deje de ser tan cabeza dura. ¿Le darías
una oportunidad? No quiero que ninguno de los dos se aleje.... ¿Qué
dices? – se agachó, para mirarlo a los ojos aún
en esa posición.
-Sí- se apartó un poco de golpe enrojeciendo terriblemente
–Sí, claro… tampoco es que me haya hecho nada
del otro mundo… no lo soporto, pero creo que es porque él
me odia a mí… Ya sé que eso está bastante
estúpido… y no huía…- protestó
con el ceño fruncido –Bueno, en realidad sí…
- Ya lo sabía. – se rió el chico plantándole
un beso en la mejilla de pronto. – No creo que te odie, sólo
se pone insoportable, como dice Nagisa. Anda, corre ahora, que te
sirve de entrenamiento también. Esta vez no te persigo. –
le guiñó un ojo bromeando.
Shin se quedó parado delante de él, un rato, aún
más rojo y acto seguido echó a correr de veras como
si lo que hubiera dicho el pelirrojo fuera una orden, aunque en
realidad era porque estaba más avergonzado, imposible.
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