| Capítulo 61- Secrets, Fantasies
and Things Better Left Unsaid
Sanji se dejó caer sentado en la muralla con una ceja rota
y un tanto ensangrentada –… sí que meten los
de tu mierda de centro…
Taiga se rió pasándose el brazo por el labio que
también llevaba partido -¿Qué les pides? Si
son soldaditos…- miró a Kyler que se sentó a
su lado contra el árbol sacándose el cigarro de los
labios.
-Soldaditos… - repitió con una sonrisa extraña.
Abel se acercó a Heizen sonriendo –Nos hemos pegado-
anunció feliz sentándose a su lado.
- ¿Estás bien? – le preguntó el chico,
aunque igual de serio que siempre. No comprendía cual era
la diversión en ir a golpearse con alguien porque sí,
pero claro, tampoco comprendía qué hacía él
en una pandilla específicamente.
- Y a mí no me preguntas! Malo, Heizen..... – se quejó
Kaiba riendo, por supuesto y tirándose en la hierba boca
a arriba, comentando de todos modos. – He regresado triunfante.
- Yûhi le sacó una foto sentándose a su lado.
– Triunfantemente molido. Pero un triunfo es un triunfo ¿no?
Y ahora soy fotógrafo de guerra – se rió, jugando
con aquel comentario de los “soldaditos”.
-Estoy bien, me mantuve a distancia prudencial…- aclaró
Abel feliz de que le preguntara –Debiste estar, fue muy divertido…
-Se dice corresponsal de guerra…- Sanji se rió abriendo
una lata de cerveza magullada y abollada –Yûhi…
aún necesito ese masajito… pero aún más…
-Hay que ser mamón para cabrearse así porque te ganen
los pulsos… - Taiga sonrió abriendo otra lata de las
que había usado Abel para según él mismo, lanzarles
granadas –Qué mataos… Yûhi… yo también
necesito un masaje…
-¿Por qué no os lo dais el uno al otro?- Abel se
rió entre dientes.
- Ahí tienen su respuesta. Pero Taiga, te advierto que Sanji
quiere uno con Hapyy Ending. – se rió el chico, jugueteando
con su trencita y cerrando los ojos sospechosamente.
- No soy la clase de persona que se divierte así. –
murmuró Heizen bajando un poco la cara y yendo a sentarse
a la sombra.
Abel se sentó a su lado como persiguiéndolo y de
echo lo hacía -¿Qué haces para divertirte Heizen?
¿Te gusta estar con nosotros?
Sanji se giró un poco en la hierba y miró a Taiga
con los ojos entreabiertos, le echó un besito sonriendo.
-Sanji… no empieces, que me caliento…- el moreno se
rió apoyándose la mano en el estómago y le
dio otro trago a su cerveza.
-Taiga y yo vamos a tener rollo… no soporta ni una noche
más sin probar mi black and decker
-Es verdad…- el moreno le apoyó la mano en el paquete
y Sanji se sentó de golpe sujetándole la mano –Dios!-
Taiga se empezó a reír aunque sin separar los labios
siquiera.
-Tío… no me toques la polla- se rió Sanji después
sin poder evitarlo.
- Y yo pensaba que Sanji sería el que atacara..... –
sonrió Yühi mirándolos de soslayo. Por su parte,
Kaiba rojo, haciéndose el que no veía nada y girándose
boca abajo en la hierba.
- Por lo general, leo. Y sí me gusta estar aquí,
supongo. – Heizen le respondió al chico, sin saber
si lo estaría haciendo bien. Por alguna razón, no
quería ser brusco con Abel, aunque se sintiera incómodo.
-Hum… yo sólo leo mangas… porque los libros
cuando los leo… tiendo a saltarme todas las partes que me
aburren… y a veces después me pierdo…- se rió
mirando al cielo y se apoyó en el tronco del árbol
apoyando la mano en la hierba.
-Tío… yo no toco la polla de Taiga, la polla de Taiga
no existe para mí…es EL ASCO- se rió haciendo
que el moreno lo siguiera –Si fuera la de Nagisa, sería
otra cosa
- … no hables de la polla de mi hermano… que es igual
que la mía además…- protestó pasándose
la mano por el pelo aunque sonriendo.
-Sí pero la de tu hermano está pegada en el cuerpo
de tu hermano…- Sanji se rió levantando las manos –Pero
tranquilo… yo no miro a tu hermano…- cerró los
ojos disimulando muy mal que ambos se habían pasado bebiendo.
-Mira a mi hermano- Taiga se rió pegándole un codazo
-Vale… lo miraré…
- Son unos bakas los dos..... Nagisa les gritaría hasta
quedarse afónico. – Yühi se rió, imaginando
al moreno si escuchara aquello, que además parecía
que su hobby fuera reñir a su hermano.
- Y además, yo no creo que sea gay. – comentó
Kaiba, sin tener idea la verdad. – Y aunque lo sea, Taiga,
se supone que lo cuides....
- Oye, que Sanji no es el cuco – Yühi lo empujó,
alborotándole el cabello y riéndose de nuevo.- Y ya
me están dañando la fantasía.
-De veras…- Sanji lo miró de soslayo –Taiga
sabe que soy un buen cuñado…
-¿Cuál fantasía?- Taiga sonrió levemente
como insinuando a saber que y le pegó un puñetazo
en el hombro a Sanji de paso
Abel miró a Kaiba sonriendo -¿Y cómo es que
se debe ver un gay? Eso no se sabe, Nagisa es igual que Taiga y
a Taiga también le gustan los hombres.
- No lo sé, pero Nagisa se enfada y grita con esas cosas,
así que no debe serlo. – le respondió escudándose
en su propio comportamiento.
- Eso no tiene nada, yo creo que le da vergüenza. Y tú
también gritas..... – se rió, molestándolo.
– Mis fantasías son privadas.....
- Que yo no soy gay! – protestó Kaiba cubriéndose
de nuevo y enrojeciendo.
-A lo mejor te las podía hacer realidad…- Taiga sonrió
apoyándole la mano en el hombro bromeando… o no.
-Tú saca…- Sanji cogió a Yûhi por los
hombros atrayéndolo hacia él –No me lo mancilles…
no me lo mancilles más aún- se rió refiriéndose
a lo de la rubia –Kaiba… ¿tú no quieres
que Taiga te busque una novia? Súper hetero…
-Yo os voy a resolver sobre mi hermano- Taiga los miró de
pronto –Mi hermano y su sexualidad… no os importa…-
se rió de pronto bebiendo un poco más tranquilamente.
- No! Tampoco así.... – el chico de cabello azul se
rió, aunque seguía sonrojado. – Estoy muy joven
para eso.......
- Y yo no estoy mancillad, pero protégeme Sanji –
se rió Yühi, escondiéndose en el moreno de broma.
-Nunca se es ni joven ni viejo para eso… cuando comí
una polla por primera vez era más pequeño que tú…-
Taiga sonrió con dejadez.
-Yo te protegeré!- Sanji soltó una carcajada acordándose
de lo de que no era un super-héroe –Yûhi es mío,
no podéis tocarlo- les advirtió riéndose sin
poder evitarlo y apretujándolo un poco más fijándose
que ya estaba oscureciendo.
- Sí, soy suyo hasta el próximo polvo al menos y
entonces ya me verás por el pub de nuevo Taiga – se
rió, aunque sonrojándose y preguntándose si
no sería incómodo encontrarse con la rubia de nuevo.
- Yo no quiero oír eso! –Kaiba se tapó los
oídos como si le acabaran de decir algo horrible, aunque
igual no podía dejar de sonreír con ellos.
Heizen por su parte, suspiró, y miró a Abel de soslayo,
preguntándose si le divertía aquello aunque suponía
que sí, porque no lo veía incómodo tampoco.
Abel le sonrió mirándolo y apartó la vista
apoyando la mano sobre la suya sin hacer ni el más mínimo
movimiento después.
-Pues ya sabes cómo evitar la separación en esos
momentos…- Kyler se pasó la mano hacia atrás
peinándose y se levantó –Voy a ver si ceno.
-Ya… eso… no vayas a ver así a Teki…-
Taiga se levantó porque él también tenía
que arreglarse para ir a trabajar y solían ir juntos de camino.
Miró a Yûhi a los ojos y sonrió.
-¿Ya os pirais?...- Sanji los miró con pesadez
Yûhi le sonrió de vuelta, sin comprender por qué
lo miraba así y de paso, enrojeciendo de nuevo por el comentario
de Kyler. – Que no hago Happy Endings, lo desilusiono.......
Kaiba miró hacia atrás así como estaba que
parecía querer cavar un hoyo en la tierra, y le sacó
la lengua a Kyler sin ningún motivo aparente más que
el de molestar.
-¿Por qué no vienes aquí y me la muestras
de nuevo? ¿Eh?- Kyler lo miró a los ojos acercándose
un poco y animándolo con una mano a levantarse.
-Nada…- Sanji se levantó haciéndole una seña
con una mano para que se fuera aunque riéndose –el
filete de lengua es una cosa demasiado cara…
Kyler sonrió de medio lado mordiendo el cigarro con un gesto
un tanto sarcástico. Le guiñó un ojo a Kaiba
siguiendo a Taiga que ya iba cuesta abajo con las manos en los bolsillos.
- Qué insistencia de veras....... – lo amonestó
Yûhi, aunque a él mismo se le hacía un poco
tentador molestar a Kyler.
- Pero es que es gracioso. Aunque luego dé terror. –
se rió el chico, ahora pasado el susto. De todas maneras,
sabía que con Sanji allí no le iba a pasar nada.
Abel se giró a mirar a Heizen observando cómo Sanji
y Yûji ya se marchaban también hacia su piso y bajó
la vista a su mano que seguía sobre la del chico de pelo
grisáceo. Le acarició un dedo esperando a que apartase
la mano como si le hubiera arrancado una uña. -¿Sabes?
- ¿Qué cosa? – contestó, mirándose
el dedo sin saber cómo reaccionar ante aquella caricia, apenas
moviéndolo un poco y quedándose quieto finalmente.
El menor se quedó quietecito al ver que no apartaba la mano
y sonrió un poco mirando adelante –No sé…
que me gusta estar contigo…- se rió un poco rascándose
la espalda con el tronco –He estado pensando en lo que hablamos
el otro día… respecto a si te sucedía algo…
- ¿Por qué has estado pensando en eso? Estoy bien
– murmuró el chico deslizando la mano de debajo de
él ahora.
Abel suspiró alzando la mano y revolviéndose el pelo
jugando con los mechones castaños –Bueno… como
quieras…- concedió juntando las manos luego y jugando
con los dedos –A mí me seguirías gustando pasara
lo que pasara… eso es un amigo…
- ¿Estás seguro de eso? – el chico lo miró
y bajó la mirada de nuevo, pensando que él jamás
había tenido amigos. – Esa es la clase de cosas que
se dicen antes de saber.
-Y esa es la clase de cosas que jamás puedes comprobar si
no eres valiente…. Yo creía que todos me iban a odiar…
y resultó que ni siquiera se molestaron ni me riñeron
en absoluto… sólo me ayudaron- dijo mientras se movía
arrodillándose frente a él -¿Por qué
te lo diría si no fuera sinceramente?
- Yo no dudo de que seas sincero. Pero lo que crees firmemente
puede no ser realidad. Y no es la misma situación... –
intentó desviar la mirada, encontrándolo un poco difícil
ahora que estaba arrodillado frente a él.
-Pero a mí me gustas… eso hace que sea una situación
más parecida…- se inventó, no muy seguro de
que eso colase a alguien mayor que él, sintiendo que iba
a sonreír por eso.
- No, eso no cambia nada. Sólo....... – lo miró
por fin, preguntándose si de veras le gustaría o si
sólo le insistía para que le dijera.
-¿Hm?- lo miró a los ojos esperando a que continuase
explicándole –Pues sí cambia… cuando alguien
te gusta… puedes perdonarle lo que sea… o hacer lo que
sea por esa persona… tal vez ni siquiera te parezca mal…
aunque el otro se sienta culpable… - dijo mas bien remitiéndose
a lo que había leído en ciertos mangas que a experiencia
propia. Claro que él creía ciegamente en aquella forma
de pensar. Para algo eran sus ídolos –Si no me lo dices…
¿es porque te importa tanto que puedas dejar de gustarme?
- Porque...... Mira, ni siquiera sé por qué estoy
aquí. No debería. – apartó la mirada
de nuevo, volviéndola a su rostro. Con Abel todo le era más
difícil. – Intento dedicarme a lo que debo, pero sigo
viniendo aquí, y no sé por qué, pero no quiero
dejar de hacerlo.
-Pues será porque te agrada estar con nosotros y no tienes
por qué dejar de hacerlo… ¿a qué te refieres
con hacer lo que debes? ¿Es porque somos… porque nos
pegamos con la gente y esas cosas?
- Me refiero a estudiar y a tener una carrera. A ser responsable.
– sentenció, no queriendo abordar ese tema de manera
tan directa.
-Eso… yo ya no voy a poder estudiar ni tener una carrera
y eso no me hace menos que los que sí la tienen… encontraré
un empleo… de algún modo…- pensó un poco
desanimado jugando con los lazos de los playeros –También
es importante tener amigos y pasártelo bien… no sirve
de nada tener dinero ni triunfar si no tienes con quien compartir
eso…
- Pero es diferente. Yo necesito hacer eso - - le comentó,
alzando la cabeza de pronto como si solo gesto le impidiese rendirse
y confesar. No creía poder ser cercano a nadie jamás,
por más que le agradara Abel, e incluso los demás
con todo su escándalo. – Aún puedes estudiar
si quieres, podrías ganar una beca – lo alentó,
tratando de desviar el tema.
-No… porque no puedo volver al colegio… no tengo padres
ni tutores legales y si lo descubren, me mandarán de nuevo
a un orfanato o peor… a un reformatorio… así
que no puedo… y tampoco trabajar hasta que no sea algo más
mayor…- se enredó los dedos en el pelo como meditando
–Pero no pasa nada… me las apañaré…
y tú no necesitas hacer eso tampoco ¿Quién
te obliga?
- No es eso, nadie me obliga, es que... – se quedó
un tanto confundido sin saber exactamente cómo contestarle,
y aún intentando cambiar el tema, aunque no lo hacía
sólo por eso. – Puedo ayudarte. Si lo deseas, puedo....
enseñarte de lo que haya aprendido, lo que te interese. Soy
bueno en eso.
-Vale!- contestó animándose inmediatamente con la
idea –Además aún tengo los libros de este año…
pero hay cosas que no comprendo… - lo miró a los ojos
sonriendo –No sé por qué crees que no has de
agradarle a la gente. Y no importa si no me quieres decir eso…
pero no tienes por qué hacer una carrera.
- Tampoco es un castigo. – le aclaró, igual de serio
aunque le hubiera hecho gracia si no tuviera sus motivos. –
Y ceo que puedo explicarte lo que no comprendas. Voy más
adelantado, así que no tienes que preocuparte tampoco por
acabar tus libros.
-Bueno… pero entonces no digas que tienes que hacerlo, di
que quieres hacerlo y ya está…- lo miró a los
ojos sonriendo levemente –Creo que iré a casa de Sanji…
antes de que vayan a irse por ahí y me dejen tirado o algo
así… - se levantó ofreciéndole una mano.
Heizen miró su mano dudando de nuevo como siempre y tomándola
finalmente, poniéndose de pie. – Pensé que te
estabas quedando con Teki...
-Sí… pero él trabaja en un club de BDSM…
así que … no es como que pueda acompañarlo a
su trabajo y no tengo muchas ganas de quedarme solo mientras que
está en el empleo… - le explicó mientras caminaban.
- Ya veo – murmuró, deseando poder ofrecerle que se
quedase con él un rato, pero no quería que su tía
formase ningún alboroto al ser la primera vez que llevaba
a alguien, y por otro lado, no creía que fuese muy buena
compañía.
-Bueno… entonces mañana te veo…- levantó
la mano guardándose ambas en los bolsillos después
y echó a correr cuesta abajo porque le daba mal rollo irse
solo hasta el portal a esas horas.
Heizen echó a andar en dirección contraria, girando
la cabeza para verlo una vez más. Había planeado acompañarlo,
pero si se echaba a correr así, seguro que no le importaba.
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