Capítulo 59- Rumors Sanji se recostó en la hierba
con los brazos cruzados tras la cabeza bostezando y separando más
las piernas. Bajó una mano para rascarse por un agujero enorme
en los jeans el muslo –Yûhi… ¿sabes que
me hace falta?
- No, pero no me digas que otro polvo – se rió recostándose
a su lado, observando el cielo.
-No...- se rió mirándolo de soslayo –un masaje,
que tengo unas agujetas… del horror… pero un polvo después
del masaje… no te digo yo que no…- se rió apoyándole
una mano en la pierna y subiéndola poco a poco –Yûhi…
- se giró subiéndose sobre él reído.
- Oye, que a mí no, ¿eh? Soy.... casi virginal- se
rió, sonrojándose aunque sin intentar huir. De todos
modos, estaba muy difícil. – Y tampoco doy masajes
con happy ending.
Sanji se rió alzándose en los brazos –Masajes
con happy ending, quiero uno de esos… ¿crees que Kyo
esté por la labor? A mí nunca me dieron un masaje
de ninguna clase- se dejó caer pero esta vez al otro lado
de Yûhi aun reído –La verdad creo que preferiría
no volver a acostarme con Kyo… me metiste miedo ayer…
Yûhi dejó de reírse, girando la cabeza para
mirarlo. Lo cierto es que tenía mucha más energía
ahora. - ¿De veras? ¿Crees que te vayas a enamorar?
-No está en mis planes y ahora mismo no siento nada por
él… Bueno, sí, es muy simpático y además
está muy bueno y la come muy bien…- se rió con
lo último pegándose un ficticio puñetazo a
sí mismo en la cara –Pero tal vez si sigo conociéndolo
mejor y acostándome con él, acabe mal… Yo, claro,
él no…- observó su cara seria y sonrió
–don’t worry.
- Eso no funciona muy bien conmigo. – le sonrió de
vuelta, pensando que era Sanji el que nunca se preocupaba y desviando
la mirada luego. – De todos modos, el enamorarse nunca está
en los planes de nadie, solamente sucede..... Sanji, ¿por
qué dices que para él no? ¿Acaso no crees que
podría enamorarse de ti?
-No, no lo creo… y bueno, yo nunca creo que nadie vaya a
enamorarse de mí… pero un tío como él…
tiene que conocer a un montón de tipos interesantes, macizos,
o incluso todo eso y de paso con pasta… esos tíos no
son de nadie más que de ellos mismos y a mí eso no
me vale… Yo soy muy fiel… aunque no lo parezca…-
se rió tapándose del sol con una mano.
- A mí sí me lo parece. Mira cuanto tiempo te tomó
sólo tener otro polvo - - meditó el chico, aunque
sin ánimos de ofender. – No me parece que sea tan imposible
que alguien se enamore de ti, ni siquiera alguien como Kyo. Yo creo...
que sería afortunado.
-Pero eso no fue por fidelidad a mi antigua pareja Yûhi,
eso fue porque tenía miedo de que me rechazasen o aún
peor, de hacerle daño a la persona con la que lo hiciera…
¿entiendes? … y bueno tú dices eso porque me
quieres… pero escucha… que soy un basto y ni siquiera
me peino… y no voy a cambiar- se rió pasándose
la mano por el pelo –Una cosa es quererme como amigo y otra
como novio… y ya sé que soy un buen amigo… no
es por echarme flores…- dijo aún reído –Kyo
no es como nosotros… me pregunto si habrá tenido pareja
alguna vez la verdad… y si la ha tenido, seguro que era un
tipo como Kyler… de esos que miran lo que se pondrán
por las mañanas y se peinan delante de un espejo.
- No lo sé. Dicen que es hijo de un yakuza, ¿sabes?
A saber..... – murmuró, girándose de espaldas
de nuevo para mirar al cielo. – Tal vez tengas razón
Sanji, y te diga esto porque........ Bueno, como sea, yo sí
creo que serías un gran novio. Porque eres Sanji y dudo mucho
que tu personalidad cambie cuando te involucras así. Ni que
fueras... un superhéroe – se rió suavemente
por unos segundos.
-En tal caso seré el antihéroe… y no sé…
tal vez lo sea… seguro que los yakuzas tienen 100.000 hijos
regados por ahí - se rió mirándolo de soslayo
y pensando que estaba raro y seguro que se andaba preocupando de
nuevo, pero no había nada que hacerle, Yûhi era así
–Y no, no cambia nada, pero alguien como Kyo, que se dedica
a lo que se dedica y que tiene ese modo de ser con todo el mundo,
me haría mucho daño. Pensaría que necesita
de otros, yo no valgo para eso, menos, después de lo que
me pasó… y ni sé por qué estamos discutiendo
esto si no estoy enamorado de Kyo ni mucho menos.
- Ya, pero yo no hablo sólo de Kyo. Hablo de que no deberías
pensar que es así de imposible que alguien se enamore de
ti. Y no creo que todos quieran al tío que se arregla frente
al espejo. Estoy seguro de que no....... – lo miró,
sonriendo de nuevo. – No lo digo sólo por ser tu amigo,
de veras...... cualquiera tendría suerte.
-Vale… lo que sea… - se rió suavemente, observándolo
y chafándole la cara para ponerlo contra su pecho –Sabes
subir los ánimos Yûhi… pero ahora ya no quiero
echarme un polvo… me has dejado emotivo… ahora necesito
una cerveza… - le sujetó la trencita jugando con ella
–Acompáñame al súper y luego volvemos
que seguro que aún tardan.
- Seguro – contestó, sentándose súbitamente
y sacudiendo la cabeza haciendo que la trencita se moviera. –
Va a ser que la cerveza se traga todas nuestras lágrimas.
– bromeó, refiriéndose a que los dos recurrían
a lo mismo cuando se sentían mal o simplemente afectados.
De todos modos, imaginaba que era cuestión de tiempo para
que Sanji volviera a pensar en los polvos.
-Sí, lo malo es que yo necesito mucha para poder ahogarme…-
el chico de cabello morado entró en el super empujando la
puertecita con un pie y se dirigió directamente al mueble
de las latas y demás cogiendo un pack de seis reído
–Porque seguro que si luego viene Taiga, también quiere…
-Seguro…- Taiga se paró detrás de ellos con
su hermano –Qué pasada… Sanji y Yûhi comprando
cerveza…
-Menos coñas…- Sanji se rió amenazando con
pegarle con las latas en la cabeza –Nagisa… dile a tu
hermano que se duche un poco…
-Taiga ya se ducha...... – lo defendió Nagisa, aunque
saludando con la mano, advirtiendo luego a Taiga. – Y no te
vayas a poner a beber toda la tarde..........
Yûhi se rió por el regaño, mirando al moreno
que seguía con la misma cara de tranquilidad de siempre.
– Conste que yo no fui el de la idea, fue Sanji. Y claro,
no se lo puede dejar beber solo........
-No, porque después me deprimo y tal… y…- miró
a Taiga sonriendo con una pizca de socarronería. Taiga lo
miró y sonrió como notando lo que pasaba. Se giró
a mirar a Nagisa.
-¿Tú no mandas en mí?- se rió por la
frase infantil que había dicho sólo por hacer feliz
a Sanji y se fue caminando con Nagisa hacia la caja.
-Ya se ve quien manda aquí…
-Es que él nació unos segundos antes, es el mayor…-
Taiga se rió porque en realidad no tenía idea ni le
importaba –y no… sólo beberé un poco…
pero sí voy a fumar, que no sé que es peor…
- Eso es peor........ No sé ni para qué te digo....
Y tú eres el mayor – comentó, sonriendo un poco
luego porque lo decía para llevarle la contraria y claro,
para insinuar que era más joven.
- Déjalo, él es feliz así – Yûhi
haló a su amigo y compañero de piso hacia la caja
también, divertido por el doble show.
-Yo soy el mayor… sé bueno Nagisa… o te castigo…-
dijo con un tono que cualquiera pensaría que iba a dormirse
en vez de estar amenazando a alguien
-Ya voy… ya voy… no hace falta que me hagas el ritual
de reproducción de hombre de las cavernas Yûhi…
que ya sé que has tratado de llevártelo a la cama…-
le susurró a Taiga mientras cobraba la cajera sin importarle
mucho su cara de impresión.
-No… sólo quería ayudarlo…- Taiga se
encogió se hombros reído -¿Lo cuidas?
-Claro- Sanji se rió –No eres buen partido para él.
- Ya cállense! – el chico le metió un codazo
a Sanji, reído aunque sonrojado. – Y no digas esas
cosas delante de su hermano que lo averguenzas........ – comentó
seguro de que a Taiga le daba exactamente igual, pero no así
a Nagisa. Y la verdad, eso hacía gracia
-El chico primero se hizo el que no escuchaba nada y luego miró
a su hermano, dejando escapar un suspiro y murmurando. – Y
luego habla de los míos...... – tomó su lata
de soda, apartándose un poco de la caja y esperándolos
para salir juntos aunque no iban al mismo lugar.
Taiga salió tras él bebiendo un poco de su lata –Pero
lo mío no era por lujuria… yo estoy muy tranquilo…
-Tú siempre estás muy tranquilo…- comentó
Sanji reído mirando a Nagisa y cargando con la bolsa a la
espalda –y nadie quiere que los tuyos estén tranquilos
Nagisa- se rió apoyando la mano en el hombro de Yûhi
–Bueno, Kaiba sí quiere…
-Pobre Kaiba…- susurró Taiga devolviéndole
la lata a Nagisa.
- De veras, pobre Kaiba..... – Yûhi enroscó
un dedo en su trencita recordando la cara del chico y sus repetidos
intentos por escapar.
- Oye, que Sly no lo hace por lujuria sólo..... Es muy cariñoso
– Nagisa protestó, defendiendo su pandilla, y echándose
a reír sin poder evitarlo porque lo cierto es que sí
era gracioso, y además sabía que también lo
hacía por molestar y por una vez se alegraba de que molestase
a otro. Empujó la puerta del súper sin fijarse y por
poco dándole a Teki que precisamente se acercaba en ese momento.
- Nagisa, está bien que me guste el dolor pero esto no es
nada erótico – le sonrió el chico, cubriendo
un poco a Abel que venía pegado detrás de él.
- No digas eso! No.... Hola – saludó por fin el moreno,
desistiendo de amonestarlo, a sabiendas de que sólo se alteraba
él.
Taiga se rió por lo que Teki acababa de decir y observó
a Abel que iba pegadito a él -¿Y tú qué?-
preguntó en tono cansado pero con una sonrisa, se acercó
al rubio –Teki es el único que está guapo hasta
cuando va a hacer la compra…
-Yo ya iba para la muralla pero cuando pasamos por allá
no había nadie aún…- Abel se movió arrastrado
por Sanji que lo haló de la mano hacia ellos.
–Nos abrimos niños… que ya veo que Abel quiere
dejarnos por un culo bonito- Sanji los saludó con la cabeza
empezando a moverse.
-Oye…Teki no es un culo bonito- Abel frunció el ceño
aunque acto seguido se rió despidiéndose de Teki con
la mano como si estuviera lejos.
-Pero tiene un bonito culo…- Taiga sonrió siguiéndolos
sin nada de prisa.
- ¿Sabes que amo a tu hermano y sus amigos? – se rió
Teki, codeando a Nagisa y saludándolos a su vez de la misma
manera infantil que Abel.
- Ya cállense todos! – Nagisa lo tomó del brazo,
un tanto exasperado halándolo para dentro del súper
de nuevo. – Y tú vienes conmigo que ya vi tu refrigerador,
no sé cómo sigues vivo.... de veras.... – continuó
refunfuñando mientras la puerta volvía a cerrarse
tras ellos.
-Esta noche cuando Teki vaya a trabajar ¿Qué harás?-
preguntó Sanji mirando a Abel de soslayo y consciente de
que hacía rato iba como pensando en las musarañas.
No estaba acostumbrado a verlo tan callado y ausente, pero no quería
presionarlo –Puedes venir con Yûhi y conmigo ¿Qué
te parece?
-O al Pub.… puedes hacer lo que quieras Abel, no molestas
a nadie, así que ni sueñes en quedarte solo…
¿vale?
-Vale…- Abel sonrió mirando abajo y luego alzó
un poco la vista mirando a Sanji -¿Alguien sabe si a Heizen
le ocurrió algo…
-¿Eh?- Sanji lo miró arqueando una ceja -¿Por?
¿Qué pasa?- preguntó algo alarmado.
-No… me refiero a hace tiempo o algo así…
- Hum..... no sé, creo que algo con sus padres, uno está
en la cárcel o algo así. – comentó Yûhi,
como tratando de recordar algo que había escuchado hace tiempo.
- Pero no me creas que no estoy seguro – sonrió, haciendo
un gesto con las manos y encogiéndose de hombros. - ¿Por
qué quieres saber? ¿Te dijo algo?
-No, no me dijo nada… es sólo algo que yo pienso…
porque no quiere que nadie lo toque ni nada… y bueno, porque
siempre está tan callado que me parece que se siente mal
o algo… además me dijo que él no era alguien
que debiese agradarme y cosas así… que no comprendo
muy bien…
-Bueno, pues no le hagas ni caso, a ti te agrada quien te de la
gana…- Sanji se rascó una oreja mirando al cielo pensando
que él no tenía ni idea del asunto –De todos
modos, no creo que me contase aunque le preguntara…
-Seguro que no y menos con lo sutil que tú eres Sanji…-
Taiga lo miró alzando una ceja con una sonrisa tenue.
-No deberíamos estar cotilleando de un amigo…- Sanji
los miró como reprendiéndoles
-Es sólo porque estoy preocupado…- Abel lo miró
mostrándole su dedo especial y Sanji le pegó un capón
en la cabeza reído.
-Pero niño…
-Joder…- Abel se rió abrazándose a Yûhi
-Abel, eres un golfo…- Taiga sonrió dejando en el
aire su maldad.
- Claro que no, lo que pasa es que a mí todos me quieren
abrazar, soy suavecito, ¿ne, Sanji? – el chico le guiñó
un ojo al moreno, abrazando a Abel a su vez con cara de estar muy
feliz. – Y Sanji es un amor además, y me gusta cotillear.........
Deberíamos buscar rumores de otras pandillas, para poder
cotillear de los enemigos ¿no? – se rió sin
soltar al chico.
-Deberíamos pegarle a alguien, que tengo unas ganas, que
no veas…- Sanji lo miró cruzando los brazos tras la
nuca –Y sí estás muy suavecito, me voy a meter
en tu cama un día de estos…- se rió mirando
a Taiga.
-Yûhi … cuidado con Sanji…está desatado-
se rió observando a los dos que iban abrazados –Cotilleemos
de los amigos de mi hermano…
-Vi a Teki en ropa interior- Abel se rió sin separase de
Yûhi
-Joder… quien me diera ser pequeño…- Sanji lo
miró reído –Yûhi préstale tu cámara
a Abel…
-Tú viste a Kyo desnudo… no te quejes…- Taiga
lo miró de soslayo con la sonrisa en los labios.
-Ya, pero eso no me llega para toda la vida…
- Pero según tengo entendido, te ofreció que lo vieras
de nuevo. – lo miró Yühi de reojo, colocándole
una mano sobre la cabeza a Abel luego. – Y tú estás
muy joven, no aprendas de estos que no saben comportarse............
Pero ¿está normal, no? – preguntó, aún
así curioso acerca del rubio y más después
de que estuviera con Kyler.
-Sí me ofreció, pero ya sabes…- Sanji lo miró
como diciéndole que ya habían discutido aquello.
-¿Normal?- Abel lo miró intrigado –Hum…
no sé… está guapo… pero si te refieres
al cuerpo… tiene un piercing aquí…- se señaló
el pezón haciendo que todos mirasen –y está
lleno de cortes y también tiene morados… y mordiscos…-
se rió un poco por la cara de Sanji
-Joder… ¿muchos?
-Hum… muchos cortes… pero le quedan sexy…
-Tío… - Sanji se rió a carcajadas de pronto
–coño…
-Tenemos que ir a ver a Teki con Kyler…
-No… ¿Qué dices? Yo paso… qué
grima…- Sanji se rascó un hombro mirando a Taiga que
se rió con el cigarro colgando de los labios.
- Yo también, que Kyler me da miedo – admitió,
aunque tomándolo a la ligera. – pero bueno, si a él
le gusta...... O cuidado y sí le presto mi cámara
a Abel, pero si entras cuando están juntos, no respondo....
Abel alzó la cara mirando a Yûhi –No!- se rió
revolviéndose el pelo con una mano soltándose y haciéndose
caracolitos con un dedo –A mí Kyler también
me da miedo… pero fue muy bueno conmigo y me ayudó
mucho, nadie hace eso por alguien así como así…
-No… tienes razón…- Sanji lo miró de
soslayo pensando que Kyler ya se sentía como uno de ellos
hacía días pero desde eso, para él ya era indiscutiblemente
uno más.
-Kyler es legal… - murmuró Taiga sacudiendo el cigarro.
- Seguro, pero no le quita lo temible, así como a ti no
te quita lo tranquilo, y a Sanji no le quita lo...... no sé,
diría bruto pero yo lo veo muy tierno – se rió
el chico de cabello castaño oscuro ahora caminando al lado
de él como casi siempre.
- Ey! Eeeeeeeeeeeeeeeeey! – gritó Kaiba desde el lugar
donde había estado esperando preguntándose si es que
habían tenido una reunión secreta y nadie le había
dicho. Alzó una mano saludando como si se estuviera despidiendo
de algún barco.
Sanji alzó la mano saludándolo y sonriendo por sus
espavientos –Y ahí está el violado…- se
rió sin poder evitarlo –pobrecito…- susurró
sin dejar de reírse.
-Pues yo creo que se llevan bien- Taiga sonrió guardándose
las manos en los bolsillos –Sanji el tierno…
-Ah… calla o te meteré una tierna patada en el culo…
- sonrió sujetando a Yûhi por los hombros pegándolo
a él.
- ¿Ven? Sí es tierno. Te quiero Sanji- sonrió
abrazándose a él, y bromeando, aunque claro que lo
quería.
Kaiba saltó de su asiento sin poder esperarse más
corriendo hacia ellos y abrazándose primero a Abel, luego
a Taiga y luego a Sanji y a Yûhi juntos, como si fuera absolutamente
necesario saludarlos así. – Ya creía que no
venían hoy..... Estuve con Sly toda la mañana –
anunció de pronto.
-¿Veis?...- Taiga sonrió como haciendo patente que
eso demostraba que se llevaban bien
-¿Y eso?- Sanji lo miró un poco extrañado
aunque rodeándolo con un brazo como si andar los tres así
unidos no fuera de lo más extraño.
-¿Va en tu colegio?- Abel lo miró un tanto inocente
en cuanto a lo que faltar a clase se refería.
El chico sacudió la cabeza de manera negativa. – No,
no va a ninguna escuela. Es que me lo encontré en el baño....
- Kaiba! No nos cuentes tus porno aventuras –lo molestó
Yûhi, mirando de soslayo para ver si se ponía rojo
como evidentemente sucedió.
- Que no era eso! Le hacía un piercing a un chico y luego
salimos.......... porque no quería quedarme en la escuela.
-¿Le hacía un piercing a un chico en la escuela?
¿Entonces sí va en tu colegio?- Abel lo siguió
mirando intrigado pensando que tenía que preguntarle a Teki
que le contara de sus amigos porque tenía curiosidad.
-¿A dónde fuisteis? ¿A su casa?- Taiga lo
vaciló también sin poder evitarlo.
- No! Al parque, que no confío en él. – se
echó a reír, aunque enrojeciendo al recordar cómo
le insistía con lo del beso. – Y no va en mi escuela,
no sé... creo que lo conocía de otro lado.
-Ah… ¿no confías en él? ¿Por
qué? Ahora hay un trato, nos ayudamos entre nosotros, no
es como que pueda hacerte nada- Abel lo miró encogiéndose
de hombros como si todo el mundo respetase las decisiones de sus
lideres
-Y si te hace algo, me lo cargo…- Sanji lo miró de
soslayo sintiendo que hasta le palpitaba una vena en el cuello.
-Tranqui… papi…- Taiga se rió entre dientes
levantando la mano hacia donde estaba Kyler apoyado fumando. El
rubio levantó la cabeza haciendo un ademán de saludo.
- Les dije que era tierno.... – murmuró Yûhi,
sonriendo para sí.
- ¿Eh? No.... pero no es eso. – Kaiba contestó
confundido por lo que había dicho el otro y mirando a Kyler
como si se lo fuera a comer. – Es que me insiste mucho con
lo de ser gay y me dice que le gusto y que me quiere besar.....
y me pone nervioso. Pero no me va a hacer nada.
-Será que le gustas de veras… será…-
Taiga se rió pensando en que lo que sí era seguro
es que era un golfo.
-Calla… ternura suavecita…- Sanji empujó a Yûhi
hacia delante –Te voy a dejar con Kyler encerrado en un cuarto…
El rubio se acercó a ellos sacándose el cigarro de
los labios para hablar –Hay unos chicos de mi centro…
que están echando pulsos por dinero…- sonrió
con un gesto extraño mirando a Sanji
-Te sigo…- el moreno se rió siguiendo al rubio que
se pasó la mano por el pelo caminando hacía allí
no tanto por el hecho de hacerle ganarse unas pelas como por el
hecho de llevar a alguien que era su amigo… y podía
con ellos. Suponía que sería divertido, crear ese
problema que tarde o temprano repercutiría irremediablemente
en él.
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