| Capitulo 43
Frutas peludas, flores gigantes, dragones, wyrms, dryads y otros
frutos del bosque.
Denki observó en la oscuridad, ya llevaba un tiempo metido
dentro del coco y además de habérselo bebido todo
se lo había comido por dentro –Myst- se asomó
al borde y lo miró todo embadurnado en leche de coco –me
quedé pringoso…
El dryad le pasó la lengua por la cara riendo y alzándose
con el viento. – Ven al agua y se te quita.
-es que no puedo volar pegado…- se rió, saliendo del
coco como podía y rodando al suelo, haciéndose grande,
abriendo y cerrando las manos mientras seguía al dryad, tirándose
al agua finalmente, Myst lanzándose tras él.
- No tenías que quedarte dentro, sólo comerlo –
se rió, luego de surgir a la superficie de nuevo, con el
cabello mojado. – Me gusta mucho este lugar.
-a mi también, tu árbol debería estar aquí…
- se rió también, dejándose llevar por la corriente,
girándose boca abajo y mirando por dentro del agua, era extraño
cuando se mojaba, quedarse sin alas, se hundió en el agua
y surgió de nuevo, abrazándolo reído -¿Qué
crees que fue el cielo de ese color?
- No lo sé, pero seguro que fue algo bueno, se sentía
bien. ¿No lo sentiste? – sonrió, abrazándolo
de vuelta, y haciendo crecer una mora en la orilla cerca de ellos.
El imp se rió comiéndose la mora sin esperar un segundo
–sentí que era bueno y sentí a Tenkei…-
lo miró a los ojos apoyando la nariz contra la suya porque
así se veía raro, separándose un poco para
verlo bien otra vez –no vienen
- No, no vienen. ¿Estás preocupado? Podemos ir a
buscarlos, si quieres... – le ofreció el dryad, sonriendo,
y pasándole dos dedos por el rostro.
-se que Tenkei está bien… por eso no estoy preocupado
pero podemos ir si quieres ¿quieres?- saltó de agua,
corriendo por el campo y tratando de secarse
- Sí quiero, será divertido. – se rió
saliendo del agua y observándolo, persiguiéndolo luego.
– Les diré a los demás que les avisen si llegan.
El imp alzó el vuelo en cuanto sus alas salieron de nuevo
y se hizo pequeño para que no lo atrapase, riéndose
y sentándose en su cabeza -¿se lo dirás a quienes?
¿a las hadas? ¿podemos llevarnos unas frutas de esas?
Señaló un coco y luego lo miró, descolgándose
un poco por su frente -¿puedes hacer que aparezcan cocos
allí? ¿Aunque sean feos?
- Sí puedo – se rió, subiendo sus manos y atrapándolo
de todas maneras, mirándolo luego a través de sus
dedos. – Y sí les diré a las hadas y luego nos
iremos.
-vale!- sonrió, sujetándose a uno de sus dedos enroscando
los brazos y las piernas en el, pensando que quería ver a
Tenkei
- No lo sé, sólo son así... como los imps
tienen alas y los dryads vivimos en un árbol. – sonrió,
explicando pacientemente, mientras se acercaba a un grupo de chicas
que reían bajito retozando entre las plantas.
El imp las miró atento y sonrió, colgando de la mano
del dryad y preguntándose si ellas también arrancarían
alas, pensándoselo mejor y sujetándose del otro lado
de su dedo para que no lo vieran.
- Necesito un favor... – sonrió el dryad notando cómo
se escondía Denki, y sonriendo, las chicas también.
- ¿Qué necesitas?.....
- ¿De dónde vienen?! – preguntó otra
de pronto interrumpiendo y echándose a reír.
- De otro bosque más lejano. ¿Saben el Wyrm que vive
aquí? Es que vamos a buscarlo, pero necesitamos que le digan
que estábamos aquí si viene.
- ¿Eres amigo del Wyrm? – lo miraron realmente asombradas,
rodeándolos. - ¿Y el imp? ¿Por qué no
sale? Es bonito.... ¿No le tiene miedo al Wyrm?
-no le tengo miedo, hace gracia…- las miró por entre
los dedos de Myst igual sin fiarse de ellas, aunque ahora se estaba
riendo –pero nosotros nos vamos ya… y se que nos espían…-
anunció señalando a una con el dedo
La chica se rió, lanzándole un beso. - Es que eres
bonito.
- Sí, lo es,¿verdad? – Myst lo alzó
orgulloso sin pensarlo mucho. – Y el Wyrm es agradable aunque
asuste al principio. ¿Creen que podrán decirle?
Una de las chicas asintió. – Sí, pero no me
le acerco.
- Vale, gracias. – el dryad les sonrió, haciendo crecer
una flor para cada una, y dejándolas entre risitas alejándose
con Denki.
-va con un dragón! Es un dragón bueno!- el imp se
subió al hombro de Myst, despidiéndose aunque era
la primera vez que hablase con ellas -¿crees que son hadas
de las que quieren alas de imp?- susurró luego con el dryad
mientras volvían a un árbol.
- No, no creo, ¿hay hadas que quieren alas de imp? –
preguntó, curioso.
-pues si… porque yo una vez me hacia el muerto y una quiso
arrancarme las alas… además que antes iba recogiendo
todo el polvo que se me caía y lo guardaba en unas hojas
enrolladas… claro que no se si era un hada o no, eso decía
yo… pero no me lo dijo ella… creo… - le explicó
liosamente, metiéndose dentro de su camiseta como siempre
que iban a viajar.
- Bueno, pero creyó que estabas muerto.... Seguro quería
tu polvo porque es muy bonito y mágico. Las hadas también
viven de la magia ¿sabes? – le explicó, acunándolo
con una mano, para protegerlo a su vez. Le agradaba sentirlo contra
su cuerpo.
-no sabía… pero…- se pegó a el oliéndolo
porque olía a flores –me asusté…- se rió
y bostezo ruidosamente -¿crees que estén durmiendo?
- No lo sé, tal vez. ¿Tú crees que hayan encontrado
a esa dragona? – le preguntó, tocando el árbol
para meterse y esperando su respuesta.
-yo creo que si, que quiero ver que hay dentro del huevo- se rió
pensando en un Tenkei pequeñito y en si podría subirse
sobre el como si fuera un dragón de su tamaño, se
rió apoyando las manos en el pecho de Myst
- Vamos a ver entonces – Myst le sonrió, lanzándole
un beso y desapareciendo dentro del árbol.
Denki se quedó mirando atento por uno de los agujeros de
la camiseta cuando llegaban al otro lado, observando el río
y los árboles, aquel lugar también era bonito, se
quedó mirando al dragón y al Wyrm que estaban sobre
la hierba –Tenkei!!!!!!!!- le gritó, el Wyrm alzando
un poco la mirada aún rojo del esfuerzo, tapando al dragón
contra si sin saber muy bien porque, más bien un reflejo
de que los hubieran cogido por poco in fraganti.
- Es Denki... – jadeó el chico, por si no se daba
cuenta, pero dejándose cubrir. – Denki....
Myst se rió, sujetando al imp para que no saliera volando
aún, comprendiendo lo que sucedía.
-ya se que es Denki pero… ¿y ahora que hasemos? Vale…
si, ya se lo que hasemos- se sentó cruzando las piernas y
respirando un poco con resignación, sonriendo levemente después
–yo hubiera salido volando…
-¿Qué pasa?- Denki miró a Myst, sin comprender
porque no lo dejaba ir con el, colándose entre sus dedos
y volando rápido reído por que creía que jugaba
con el, se pegó a la cara de Tenkei para besársela
-¿Qué hacías en el cielo? ¿Por qué
se veía naranja?
- Denki! – lo llamó Myst riendo y persiguiéndolo
igual, Tenkei sujetándolo sobre la palma de su mano, sin
poder evitar sonreír.
- Fuimos a sellar este mundo para que los humanos no nos afecten.
Por eso se veía así el cielo. Y.... ¿cómo
sabías que era yo?
-porque te sentía… porque tengo tu maná dentro…-
se rió y le palmeó la cara –estás rojo
¿hacías cosas?¿yo hice cosas dentro de Myst?
Y vimos a unas hadas que conocían a Slash y le tenían
miedo, aunque a mi no me da, también nos bañamos en
unas flores gigantes y me metí dentro de un coco que son
esas frutas que tienen pelos… pero luego sales pegajoso…
- se rió
Slash lo miró tratando de asimilar toda esa información
y suspiró dejando que lo cubriesen sus propias escamas –nosotros
hemos conseguido ver a la cría que había en el huevo…
es una hembra y es pequeñita, pero no puedo sacársela
de nuevo a su madre… no quiero empezar otra discusión…
- Cierto, necesita estar con su madre ahora... – asintió
Tenkei agradecido de que desviase la atención, aunque le
hacía gracia verlo tan contento.
- Y les dijimos a las hadas que Slash es agradable – sonrió
Myst un poco rojo, sentándose. – Entonces, ¿ya
no se van a secar los ríos, verdad?
-no, ya no, Tenkei ha hecho una barrera con un fénix…
para que no nos afecte lo que sucede en la tierra, todo se arreglará…
estoy seguro de que habrá muchos seres tratando de remediar
lo que se ha echado a perder… - el Wyrm sonrió levemente,
pensando que mejor lo hubiera dejado quedar de desagradable porque
las hadas eran muy molestas.
El imp se quedó callado, recordando al dryad que habían
visto morir y se fue junto a Denki, sentándose en su hombro
y abrazándole el cuello –pero muchos ya se han muerto…
- Nacerán otros en su lugar, en cuanto haya árboles
nuevos también. – le aseguró Myst, porque sabía
lo mucho que lo había afectado. A él también,
claro. – Volveremos luego e intentaré hacer crecer
algo allí, ¿quieres?
Tenkei los miró, preguntándose de qué hablaban,
pero presentía que era mejor no ahondar mucho en eso. –
Es cierto, los dryads, las hadas, las ninfas.... y los imp. –
le sonrió, apoyándose en Slash. - Pueden hacer cosas
así....
-si quiero…- el imp lo miró sonriendo un poco más
animado –hagamos crecer un árbol bonito… que
tenga flores, le gustaban las flores… y cocos…
Slash bajó la cabeza contra el hombro de Tenkei para que
no se notase que necesitaba reírse, pero es que comenzaba
a ver un árbol bastante extraño –Denki eres
muy bueno…
-¿lo soy?- lo miró riéndose
-lo eres…- se rió al fin libremente, rodeando la cintura
de Tenkei y pensando “aunque seas inoportuno”
Tenkei riéndose también, besando la mejilla del Wyrm,
y provocando que Myst riera también, más que nada
por contagio.
El dryad alzó una mano, dejando que subiese una enredadera
por ella, y ofreciéndole una mandarina a Denki. – Los
cocos son muy pesados. – le explicó por si acaso.
-y muy grandes…- se rió comiéndose la mandarina
con cáscara y todo, metiéndosela completa en la boca
a pesar de que se la estiraba como si fuera de chicle.
-¿os vais a quedar aquí?- Slash los miró sin
poder evitar sonreír por como se comía la fruta el
imp, tratando de masticarla de ese modo –no podremos irnos
en un tiempo, hemos prometido cuidar de ellas hasta que puedan valerse…
- ¿Quieres, Denki? Así estaremos todos juntos. –
lo miró el dryad, añadiendo. – Yo puedo intentar
hacer crecer esas flores.... aunque no sé.
- Yo creí que querrías ver a la cría. –
Tenkei lo miró también, deseoso de que se quedase.
Le tenía mucho cariño.
-si, quiero quedarme a ver a la cría! Y subirme encima!-
confesó sus verdaderas intenciones, riéndose.
-tendrás que esperar un poco para eso… de momento
solo sabe enrollarse y quejarse cuando tiene frío…-
Slash se rió apiadándose ya de la pobre Wyrm
-haz crecer flores Myst! De esas gigantes!- hizo una el mismo solo
que brillante de maná –así!
- Pues no sé si pueda... – cerró los ojos,
alzando las manos, y haciendo que creciesen unas pequeñas
plantas alrededor suyo, finalmente creciendo y floreciendo alrededor
de los chicos.
-son bonitas!- el imp se rió aplaudiendo sin poder evitarlo,
aunque era un gesto que había adquirido del dryad –nos
bañamos dentro! Myst y yo! ¿nos bañamos?!
- Nos bañamos! – exclamó el dryad tomándolo
en una mano y dejando que el viento los elevase, el dragón
observando cómo ascendían, y acariciándose
con Slash.
- No te molestan, ¿verdad?
-
-no, me agradan… son muy inocentes los dos…- el Wyrm
lo miró apoyando su cabeza contra la del dragón y
rozando los cuernos con los suyos –aunque hubiera querido
acabar con lo que habíamos empezado…- se quejó,
riéndose después.
- Ya lo haremos, en algún momento dormirán... O se
quedarán quietos o algo – se rió, besándolo
y acariciando su cola.
-no creo que Denki duerma jamás- se rió pasándole
la mano por uno de los muslos –pero bueno…- sonrió
contra sus labios, besándolo varias veces –el caso…
es que ellos también pasan mucho tiempo… queriéndose…
- Sí, lo sé... – miró hacia arriba,
y la manera sugestiva en la que se movía esa flor, sonriendo
y mirando al Wyrm de nuevo. – Como ahora.
-como ahora… siempre he querido hacerlo en el aire…en
la nieve no podíamos pero aquí si…- se rió
besándole el pecho antes de decidirse del todo, bajando por
su abdomen con la lengua, besándole la piel de nuevo conforme
se acercaba a su sexo -¿Qué me dices?
- Yo digo que sí... – sonrió, estremeciéndose,
y desplegando las alas, elevándose antes de que pudiese llegar
a tocarlo.
Slash alzó el vuelo tras el, respirando con fuerza como
cada vez que volaba junto a el, era una sensación distinta
a todo, sentía que los unía. Lo sujetó por
la cintura al vuelo, apretándolo contra el y besándolo
conforme seguían subiendo –no huyas…- sonrió,
besándole el pecho de nuevo.
- No huyo, te estoy cortejando... – bromeó el dragón,
desplegando más las alas, y besando su cabeza.
-lo se… y me gusta…- se rió apretándolo
más con su cola mientras lo acariciaba con las manos –y
nosotros lo hasemos así…
|