| Capitulo 42
Silver sky
Tenkei descendió, describiendo círculos en el aire,
hasta detenerse frente a la entrada de la cueva, transformándose
en chico y corriendo hacia dentro. – Slash!
El Wyrm sonrió sujetándolo por la espalda y besándole
el cuello –estaba afuera… observando lo que hasias en
el sielo… tuve miedo…- confesó. Sonriendo ampliamente
ahora que estaba allí, volteándolo hacia el para besarlo.
-Yo también, sólo pensaba en regresar. Creo que te
escuché, ¿me llamaste? – sonrió, besándolo
de nuevo y luego su mejilla.
-te llamé…- confesó rozando la cara contra
la suya y empujándola un poco, buscando sus labios de nuevo
para volver a besarlo, abrazándolo con fuerza sin poder evitarlo
–no nos hemos separado nada… y he estado todo el tiempo
esperándote… solo ha habido algo bueno… desde
que te has ido…- sonrió levemente apartándose,
no sabía porque estaba tan entusiasmado pero fue al fondo
de la caverna, llevando en sus brazos a la cría de Wyrm,
riéndose –mira… un bebé… ¿habías
visto uno antes?- La cría solo alzó un poco la cabeza
y protestó enroscándose de inmediato sobre si misma
- No... – sonrió el dragón emocionado también,
y tocando a la cría con un dedo, sonriendo más por
cómo se enroscaba. – Es como un tú chiquito.
Slash se rió –se la llevaré a su madre…
tiene frío…- volvió adentro y le devolvió
la cría a la dragona azul que lo miró un momento antes
de acurrucarla de nuevo entre su cuello y una de sus patas, se sentía
feliz, al fin tenía un bebé.
El Wyrm salió de nuevo, atravesando el túnel de la
caverna al vuelo y sujetando al dragón al vuelo, saliendo
afuera sin pararse un segundo más –ahora no podremos
ir aún a donde quería…
- Iremos luego, cuando la cría sea más grande tal
vez. – le sonrió, besándolo de nuevo. –
tenemos mucho tiempo, Slash. Y nuestro mundo ya no corre peligro.
-lo se… pero yo quería ir contigo allí…
- lo besó, volando a ras del agua de la catarata descendiendo
y dejándose caer en la corriente del río con el chico
encima, sus propios colores brillando más ahora que estaba
allí –Tenkei… ¿recuerdas que esos amigos
tuyos…el enano y el dryad, dijeron que nos esperaban allí?-
se rió al pensar en ellos –supongo que son felises
allí… de todos modos…
- Estoy seguro de que sí. Tal vez vengan a buscarnos...
– sonrió, pensando que le gustaría ver cómo
estaba Denki, pero más lamentándolo por el Wyrm. Comprendía
lo que era dejar tu hogar, pero además habían salido
con mucha ilusión. Le besó la cabeza, acariciándolo.
El chico mirándolo a los ojos y besándolo, hundiéndose
un poco en el agua con el y saliendo de nuevo, sacudiéndose
en la hierba -¿te transformaste en humano? Cuando estabas
allí…
- No, casi, pero..... recordé no hacerlo porque olvidé
pedir ropa.... – murmuró apenado, pero sonriendo. –
El unicornio sí lo hizo, no le importaba.
-y a mi no me importaba el unicornio…- lo miró sonriendo
levemente y tocando su sexo con la cola -¿no sabes lo que
hacen los onis? Y ensima había una quimera también…
imposible…eso eres tu… - se rió tirándose
en la hierba y cerrando los ojos al calor del sol
- Pero el oni tenía novio, acuérdate. Y la quimera
también............... – continuó, sentándose
a su lado y besándole el pecho luego. – También
habían un pegaso y un nekomatta.
-pues… que combinasiones… tan absurdas…- se rió,
pasándole la mano por el cabello al notar los labios en su
pecho, abriendo los ojos y observándolo mientras se apoyaba
en los codos –me da igual si tienen novio… tenerlo no
te hase estar siego… y verte desnudo… debería
ser un privilegio único para mi…- sonrió, observándolo
y tocando sus cuernos plateados.
- Está bien, no me presentaré desnudo ante los demás,
excepto Denki y Myst. A ellos no les importa. – sonrió,
moviendo las alas, y dejándose acariciar. Estaba muy contento
de estar a su lado de nuevo.
-bueno, a mi tampoco me importa que ellos te vean desnudo y mucho
menos después de que Denki nos narrase como usaba tu sexo
de liana… - se rió sin poder evitarlo, se sentía
feliz, ahora ya no tenía nada de lo que arrepentirse, tenía
a Tenkei y había conseguido una hembra a la que cuidaría
hasta que pudiera valerse por si misma, la raza seguiría
y el mundo continuaría con su curso –el sielo brilla
más ahora… como si fuera de plata…
Tenkei suspiró, mirando hacia arriba. – Sí....
no creí que yo pudiera ayudar en algo la verdad. Si hubieras
visto ese lugar.... Sería espantoso que sucediese algo así
en este mundo.
-creo que prefiero no verlo… aunque me hubiera gustado estar
a tu lado… sin duda lo hubiera estado de haber podido…-
le acarició la espalda con suavidad, tocando el nacimiento
de sus alas plateadas –aquí no susederá eso…
- Lo sé, y lo sé. – lo miró, pensando
que tenía unos ojos muy bonitos. – El fénix
dijo que otro dragón había escrito la leyenda. Él
lo recordaba.
-tal ves murió hase mucho tiempo… los fénix
son inmortales… esta ves tu lo recordarás… si
es nesesario haserlo de nuevo… - lo besó suavemente,
tirando de sus alas un poco para cubrirse con ellas en lugar de
alzar un poco las suyas. Sonriendo levemente y enroscando la cola
en una de sus piernas -¿te sientes felis?
- Por supuesto, no me gustó separarme de ti. No quiero volver
a hacerlo. – bajó una mano acariciando la cola con
suavidad. – Te amo Slash.
-yo a ti…- se giró sobre el, mientras lo besaba, sonriendo
después levemente y besándolo de nuevo, el chico devolviendo
el beso sin soltar su cola, con la otra mano tocando su cuello.
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