| Capitulo 39
La unión de un fénix y un dragón
Tenkei sobrevoló de vuelta, luego de aquel pequeño
descanso. Habían decidido ir a las tierras de Slash primero,
y ver si encontraban algo en el camino. Después de todo,
aún deseaba conocerlas y no tenían ningún plan
de a donde dirigirse. Descendió ligeramente al observar una
columna de humo salir del lugar en el que habían conocido
a la dragona. – Slash, ¿crees que le suceda algo?
-eso espero- el Wyrm miró abajo, serio, la verdad es que
no le gustaba lo que le parecía ver, parecían estar
atacando la cueva, los humanos –son hombres… atacando
la cueva…
El dragón frunció el ceño, mirándolo.
– Vamos a ayudarla. – decidió, bajando, quisiera
el Wyrm o no. No le reclamaría si no lo acompañaba,
pero no podía quedarse sin hacer nada. Bajó hasta
la entrada, el fuerte viento inesperado de sus alas, lanzando a
uno de los hombres contra la entrada. La dragona estaba acorralada,
y se veía cansada.
-está herida…- el enorme reptil verde y dorado no
dudó un segundo simplemente se lanzó a paralizar a
todos cuando los miraban, devorándolos por completo sin más,
no le importaba si estaban indefensos, a ellos no les había
importado atacar a aquella hembra indefensa. Lo cierto es que la
odiaba, no lo hacía por ella, si no por los dragones, por
la raza.
Tenkei haciendo flotar a algunos, congelándolos y permitiendo
que cayesen al suelo hechos pedazos. No le agradaba matar pero no
se detendría en esta situación. Ellos tampoco lo hubieran
hecho.
La dragona se levantó, crecida al ver que podría
salir de aquella. Empujando a los que quedaban a su lado fuera de
la cueva, lanzándolos al exterior con litros de agua a presión
que salían de sus fauces. El Wyrm sujetándose al suelo
con las garras para no salir despedido de la cueva al igual que
ellos.
Se transformo en mujer, estaba herida pero se mantenía en
pié, los miró a ambos y se sentó de nuevo sobre
las pajas.
Tenkei transformándose en chico también y acercándose
aunque no demasiado. Sabía que tenía lastimado el
orgullo y no quería enfadarla de nuevo ni comenzar otra pelea.
- ¿Tienes alguna herida grave?
La mujer miró de soslayo al Wyrm que se hizo humano pese
a no entrar en la cueva. Observando a Tenkei de soslayo, vigilando
simplemente aunque la dragona solo se acostó de espaldas
al suelo para mostrar el corte que le atravesaba la espalda, seguramente
de una lanza –solo eso…- murmuró, tratando de
no sentirse rebajada por toda la ayuda que había recibido.
- Es profunda pero no es mortal – le aseguró el dragón,
ya que ella no se la podía ver, sólo sentir. Miró
a Slash de soslayo como diciéndole que no se fuese a celar,
y se acercó, soplando ligeramente sobre la herida para refrescarla,
aunque no tenía nada con qué cubrirla.
El Wyrm se acercó y la miró de soslayo antes de escupirle
en la espalda, para insensibilizarle la zona, de haber sido Tenkei
lo habría lamido o tal vez aun siendo otro habría
sido algo más delicado pero en aquel caso…
La mujer que por poco se levanta del impacto de que hubiera escupido
sobre su herida, volvió a acostarse al notar de que se trataba,
el Wyrm sacó el huevo de entre sus fauces y se lo colocó
delante de la cara –nosotros salvamos tu vida, tu salva la
suya… y yo os protegeré a las dos…
Tenkei observó cómo la mujer observaba el huevo,
debatiéndose entre su orgullo y la realidad. – Sabes
que es lo justo, y que vendrán más. Cumplirá
su trato, así que por favor....
Sujetó el huevo entre los brazos y los observó, lo
cierto es que había querido quedarse con ese huevo desde
que se lo habían mostrado, nunca había tenido una
cría –mi pareja era un Wyrm… y me abandonó…
me dijo que no podíamos tener descendencia
Slash la miró como golpeado por aquella aseveración,
comprendiendo en cierto modo su recelo con el, pero no tenía
la culpa solo por ser un Wyrm, de todos modos también comprendía
que las personas heridas no hablaban ni actuaban con lógica
si no con el corazón –ya tienes tu dessendensia…en
ese huevo… - fue lo único que acertó a decir
–espero que nasca… ¿para que habrías querido
tener un hijo suyo? Sus crías te habrían reventado
las entrañas…- desvió la mirada al comprender
de pronto porque se habría marchado el macho
La mujer lo miró a los ojos fijamente, como percatándose
de algo tan estúpido después de tantos años
-¿Por qué no me dijo nada?
-porque no había solusión…
- Estoy seguro de que te amaba mucho – se agachó el
dragón, sintiendo pena por ella ahora, por ambos en realidad.
– Pero puedes pensar en esta cría como una nueva esperanza.
Una manera de comprender y perdonar.
-al menos ya no estaré sola…- la mujer aproximó
más el huevo a ella, esperando que realmente fueran a protegerla
o estaba segura de que si la atacaban de nuevo morirían ambas.
El Wyrm se volteó y salió afuera de la cueva, suponiendo
que bastante dolorosa se le hacía ya su visión, alzó
la vista al cielo, observando que algo se aproximaba, distinguiendo
un alo de fuego y nada más, se transformó por si acaso,
aunque no distinguía sus formas, comenzaba a parecerle un
ave.
Abajo el oni que ya lo observaba desde el campo, mirando hacia
la brecha de la catarata, sonrió a Okori y le apoyó
la mano entre las orejas -¿eso es un dragón?
- Hum..... creo que no, es un Wyrm, algo parecido. – sonrió,
moviendo las orejas. – Pero no sé, tal vez sirva...
son familia después de todo.
En ese momento, Tenkei salió de la cueva, observando a Slash.
- ¿Sucede algo? – y observando al ave de fuego y la
quimera descender frente a ellos.
-no lo se…- el Wyrm se quedó mirando a la quimera,
tranquilizándose un poco y recuperando su apariencia a la
vez que Rage.
–sabía que estaríais aquí… claro
yo os dije a donde venir…- se rió moviendo una oreja
y observando al pájaro de fuego bajar junto a el y convertirse
en chico –se llama Kasei… ¿no es bonito?
-muy… bonito…- el Wyrm lo miró de soslayo un
poco confundido, parándose después delante de Tenkei
al ver a donde miraban ambos
El dragón lo miró, sin percatarse de por qué
lo tapaba y mirando a los otros chicos. - ¿Cómo que
nos dijiste a dónde ir?
- Es una quimera, son sus poderes.... – respondió
Kasei, limitándose a eso y observando cómo el kitsune
y el oni se acercaban poco a poco.
Rage se rió –yo os dije donde estaba la dragona…
Tenkei… que mala memoria… - alzó la cola mirando
luego de soslayo a Okori –mira… un dragón, para
ti…
-¿Qué quieres decir con eso?- Slash se altero de
inmediato, observándolos, no sabía que eran aquellos
seres, jamás los había visto, pero no le había
gustado nada aquella frase.
-estábamos buscando un dragón… - el oni sonrió
de medio lado ante sus caras –me llamo Tokuma y este es Okori…
- Y no se alteren, no es nada malo..... creo- se rió el
zorrito, rodeándolos de espejos, ya que sabía que
les gustaban esas cosas a los dragones. – Es por una leyenda....
- ¿Leyenda? – preguntó Tenkei mirando alrededor,
un poco rojo. Claro, era por haber hecho dos viajes que se había
confundido, pero aún así.....
- Sí, leímos que si un dragón y un fénix
se unen, pueden detener lo que está sucediendo. Este es un
fénix – señaló a Kasei.
-¿y que esta susediendo?- el Wyrm los miró a todos,
vaya grupo tan extraño formaban…
-lo que sucede es…- Tokuma comenzó a explicar pero
sonrió dejándolo por imposible al ver las imágenes
que Okori estaba permitiéndoles ver en los espejos ahora
–la tierra de los humanos… su destrucción comienza
a afectar a la nuestra…
-¿Cómo es posible?- Slash miró aquellas imágenes,
no había visto algo así jamás -¿y que
se supone que debe haser el dragón? Creo que esa era la parte
que no me cuaja…
Rage se rió, abrazando a Kasei por detrás y acariciándose
la cara en su cuello.
- Ya lo dije, unirse con el dragón..... – comentó
el kitsune, jugando con las palabras porque le hacía gracias
ver al Wyrm celoso, creía que los dragones y los wyrms no
se llevaban bien. – Lo cierto es que....
- Ya he interactuado con dragones antes. Son seres muy poderosos
– interrumpió Kasei, mirando al chico y la manera seria
y pensativa en como los miraba. Lo habían conmovido bastante
las imágenes que mostraba Okori, y estaba seguro de que al
dragón también. Lo notaba en sus ojos.
Tenkei suspiró, pegándose un poco a Slash. –
Aún no sé qué se supone que haga.
-¿Qué quiere desir unirse?- el Wyrm insistió
deslizando su cola atrás y enroscándola en la pierna
del dragón con fuerza –porque si quiere desir lo que
yo creo que quiere desir… entonces seguid buscando, no es
el único dragón que existe…
Rage se rió de nuevo, sin poder evitarlo, lo cierto es que
eran graciosos sus celos, el tampoco sabía a que se referiría
la leyenda pero en todo caso… aunque significase eso, no quería
decir que fuera a dejar de quererlo por algo así, en realidad
a el no le importaría presenciar a Kasei, ronroneó
un poco contra su cuello de nuevo, rodeándolo por la cintura.
Tokuma encogiéndose de hombros.
-yo no se que quiere decir- se rió y miró a Okori
-¿Qué quiere decir?
- Ni idea.... tal vez sí sea eso. – sonrió
el zorrito, malicioso, moviendo las colas. – De todos modos,
es su decisión, ¿no? Dime, dragón, ¿vas
a dejar que ocurra el desastre, por los celos de tu novio?
- No me presiones – le advirtió el chico, mirándolo
terriblemente serio. - ¿Cómo se supone que ayude si
no sé lo que debo hacer? Sé que no es eso, puedo ver
que no están seguros.
Kasei parpadeó intrigado, saliendo del ensimismamiento que
le daba el que Rage ronronease. – No es eso, lo sé.
Slash suspiró, mirando a Okori a los ojos –no son
selos, es lógica… y si no porque no le prestas al fénix
a ese…
-¿Oni?- sugirió Tokuma, sonriendo como si nada y
rascándose una oreja
-Oni…- repitió el Wyrm
Rage se rió de nuevo –bueno… ¿Qué
más da? Si ya han dicho que no se trata de eso… pueden
dejar de turnarse las ilusiones de hacerlo con Kasei… si para
el caso solo yo podría… y no soy un dragón…-
cerró los ojos sonriente de todos modos -¿Por qué
no vamos con ese señor del que habláis?- preguntó
a Okori
-sería lo mejor… hablar con Beleth y con el unicornio…-
el oni observó a Okori también ahora
- ¿Un unicornio? – preguntó Tenkei ahora, convencido.
Los unicornios eran criaturas de bondad y pureza. Seguramente sí
era para algo bueno.
- Un unicornio.... y un nightmare, ¿extraño, no?
– sonrió Okori, mostrándolos en los espejos.
– Pero no más que un Wyrm y un dragón, o un
fénix con una quimera o..... – saltó sobre Tokuma
besándolo profundamente.
-o…- el Oni se rió, besándolo de todos modos
y apretándole las colas contra la espalda con una mano –no
me pongas burro delante de todos… que luego te celas…
- se burló un poco, sin poder evitarlo.
Slash suspiró con fuerza y tiró de Tenkei, apartándolo
de ellos y estirando la mano para cubrir su cuerpo con sus propias
escamas por más extraño que le resultase, ya lo ponían
nervioso las miradas –son muy raros Tenkei… ¿que
vas a haser? Eso que han mostrado es horrible… lo se…
pero ¿vas a fiarte de ellos? No podemos dejarla sola…-
señaló al interior de la cueva, aunque la dragona
ahora dormía agotada, dando calor a aquel huevo contra su
vientre.
- No, le hemos prometido cuidar de ella. Lo sé, pero ¿qué
debo hacer entonces? Sólo se me ocurre una cosa y es... –
lo miró a los ojos preguntándose si comprendería,
pero a la vez asustado de que lo hiciese.
Okori besando a Tokuma de nuevo y mirándolos de reojo luego.
– Yo creo que van a decir que no....
-yo creo… que habrá que insistir entonces…-
el moreno le metió una mano bajo el kimono sujetándolo
por las nalgas –y si no… no es el único dragón
del mundo, tenemos al fénix, es lo que importa.
-comprendo…- el Wyrm miró a Tenkei a los ojos también,
sin moverse del lugar –se que tienes que ayudarlos…
yo tengo que protegerlas… no hay nada más que pensar…
- Sé que no mienten, Slash. – le aseguró por
si estaba preocupado. – Y regresaré tan pronto pueda.
No.... te olvidarías de mí ¿verdad?
-claro… en cuanto entre ahí… ya no me acordaré
ni siquiera del color de tu cabello…- sonrió levemente
aunque no tenía ganas para nada, pero no quería hacerle
más duro aquello –te amo, no seas estúpido…
no me quedo con ella porque así lo prefiera… seguiré
odiándola mientras estés fuera…- sonrió
de nuevo aunque aún no había soltado su pierna, firmemente
sujeta con su cola enroscada en ella. La subió por su cintura
pegándolo a el y abrazándolo mientras lo besaba profundamente
–recuerda… no pasearte desnudo…
- No he traído ropa.... la pediré – le sonrió,
emocional, abrazándose a él y pegándose. –
No se maten mientras no estoy.
Kasei los observó, mirando luego a Rage de soslayo, pensativo,
y quitando la mirada de nuevo.
-¿Qué pasa?- Rage lo miró y le sonrió
-¿te parece triste? Yo creo que es lo contrario…
Slash sonrió levemente y le pasó la mano por la pierna,
empujándole la cara con la suya y frotándose contra
sus cuernos plateados –entonces se un dragón completo
hasta que la tengas…
- Lo seré por ti.... – accedió el chico besándolo
de nuevo y separándose un poco acariciándole la cola.
- Sí... no era eso – contestó el fénix
sintiéndose atrapado, y apoyándose en él, Okori
moviendo la cola y haciendo desaparecer los espejos.
-está bien… no tardes… será rápido
y volverás conmigo…- lo besó de nuevo, sin poder
soltar la cola de su pierna aunque ya no lo estaba haciendo adrede,
bajó la mano apartándola de el y enroscándola
a su antebrazo, observando sus ojos verdes –quiero verte como
eres antes de que te vayas…
Tenkei asintió, convirtiéndose en dragón y
desplegando sus alas como en una especie de ceremonia de demostración,
agachándose un poco y empujando al chico con el rostro. –
Abrígate bien.
Slash sonrió y se abrazó a su cabeza, apoyando la
suya contra el morro del dragón y acariciándolo –iré
a abrigarme al lado de esa… no… es mentira…- se
rió y se separó por fin –vuelve pronto…
- se hizo Wyrm de nuevo y rozó su cuello contra el suyo,
sujetándole las garras con las suyas, desplegando las alas
y batiéndolas un poco antes de dejarlo ir por fin.
-asi que eso son dragones… - el oni los miró interesado,
lo cierto es que era algo majestuoso de ver, el Wyrm empujó
al dragón para que se fuera. Entrando un poco en la cueva
tras la catarata.
- Nunca había visto uno de cerca.... – sonrió
Okori, maravillado también, observando cómo el dragón
se acercaba a ellos ahora.
– Puedo llevarlos sobre mí si así lo desean.
–les ofreció, pensando que sería más
rápido.
-¿porque no? Suena… interesante…- el oni sonrió
levemente, tocando las escamas del animal y subiéndose sobre
el con el zorrito. La quimera sin moverse de donde estaba preguntándose
si podía subirse en un fénix sin arder
-¿y tu? ¿no puedes llevarme a mi?- lo miró,
tocándole la mejilla y sonriendo –cuanto antes lleguemos
antes volverán juntos… eres muy bueno Kasei…
- se rió con suavidad, moviendo la cola lentamente –además,
me gustaría abrazarte mientras…
El Wyrm los observó desde el interior de la cueva, suspirando
levemente, sin poder dejar de mirar a Tenkei y como brillaba su
piel plateada, nunca se sabía cual iba a ser el siguiente
paso…
- Sube, mi fuego no te tocará... – le aseguró
el chico transformándose en ave, y extendiendo sus alas,
sin poder evitar estar contento porque lo felicitase y porque quisiera
abrazarlo. Era extraño, estaba seguro de que en sus vidas
pasadas, nunca se había comportado así.
- Ya estamos pues.... – se rió Okori, muy cómodo
sobre el dragón y recostado contra Tokuma. – Deberían
darnos un premio por encontrarlos, ¿no?
-seguro, dile a Beleth y te dará unas palmaditas…
- el moreno sonrió de medio lado –nunca pensé
que fuera a montar en un dragón…
|