| Capitulo 37
Extraños frutos y bañeras bizarras
- Cierra los ojos... - le susurró el dryad a Denki antes
de salir del árbol. Estaba seguro de que allí era,
y quería que se llevase una sorpresa.
-es que no puedo, se me abren solos…- se tapó con
las manos, mirando entre los dedos sin poder evitar aquella picardía
innata. Saliendo afuera de inmediato –mira, mira, mira!- empezó
a señalarle cosas sin saber muy bien a que prestarle atención,
aquel lugar no era como los otros, brillaba y era hermoso, había
flores y árboles gigantes con frutas enormes colgando de
sus ramas.
Escuchaba a otros seres entre los árboles, sus risitas y
cuchicheos –Myst! Hay bichos aquí!
- No son bichos, son otros dryads y hadas y eso... – se rió
también, siguiéndolo y observándolo todo, con
cara de alegría. De veras era hermoso. – Mira, ¿alguna
vez has comido esa fruta?
-no! Myst! ¿también quieres probarla?!- voló
hasta ella, sujetándola y haciéndose grande para poder
arrancarla, cayéndose al suelo por lo que pesaba, inesperadamente,
mirándola curioso, se había roto y por dentro parecía
tener una espuma naranja –mira!- se metió un trozo
en la boca y sus ojos parecieron iluminarse mientras seguía
comiendo –está bueno!
Myst se acercó, riendo y tocándola con un dedo lamiéndolo
después. – Tienes razón, está buena.
– se sentó a compartirla con él porque le parecía
bonito verlo así. – Ahora podré darte de esta
fruta también cuando quieras. Pero tienes que tener cuidado,
este no es mi bosque.
-¿y que puede pasar?- lo miró con la cara llena de
pepitas verdes, en realidad pensando más en que pudiera comerse
aquella fruta que en el peligro. Observando arriba otra fruta diferente
aunque no dejaba de coger trozos de esa y metérselos en la
boca sistemáticamente, hasta que se encontró con la
mano de Myst y bajó la vista, el dryad riendo y pasándole
la mano por delante riendo.
- No lo sé, por eso... además, debes tener respeto
con las plantas. Es como si estuviéramos en una casa ajena,
¿comprendes? – le aclaró mostrándole
un dedo manchado de fruta.
-si…pero yo no le hago daño a las plantas… -
lo miró serio, como si estuvieran riñéndolo
aunque ya sabía que no e igual ese dedo le estaba llamando
y lo succionó, sonriendo después en cuanto lo dejaba
salir de sus labios
-Ya sé que no. – sonrió elevándolo con
la mano hasta otra de las frutas, y dirigiéndose luego hacia
la cascada, observando el movimiento de los seres curiosos a su
alrededor, el agua cristalina y pura.
Denki comiéndose aquellas frutas extrañas de la misma
planta, dejando los tallos chuperreteados y colgándose de
las piernas para seguir los movimientos de Myst mientras comía,
observando a un ser extraño en el agua, pero sin hacer nada,
parecía bueno de todos modos –Myst!! ¿te quieres
bañar en una flor?!!
- Está bien, será divertido. Es casi como si yo fuera
de tu tamaño – se rió, empezando a quitarse
la ropa y trepando por el tallo de una planta, flotando por momentos.
El imp riéndose y escalando tras el, de su mismo tamaño,
para jugar a aquello que le había parecido tan divertido,
miró al fondo de la flor y se cubrió la cabeza al
ver que salía un bicho enorme, negro y amarillo, riéndose
después cuando se hubo ido y mirando adentro, el polen amarillo
y algo de rocío –traigo agua!- salió volando
rápidamente y haciendo una bolsa de maná, llenándola
de agua y deshaciéndola sobre la flor que quedó inundada
por aquel líquido ahora azulado y brillante, así como
Myst, que acababa de llegar arriba.
- Ahora me parezco a ti – se rió el chico cuyo cabello
ya había cambiado al acostumbrado verde nuevamente, dejándose
resbalar dentro de la flor, sintiendo la suavidad de sus pétalos.
-Myst! Estás bonito…- se rió, tirándose
de cabeza y buceando, observándolo bajo el agua y lamiendo
su sexo antes de salir a la superficie. Abrazándose a su
cuello y mirándolo empapado, notando el polvo azul que lo
cubría –es verdad! Además… a mi también
se me cayó un poco… pero luego me sale de nuevo…-
dijo, más bien para tranquilizarse a si mismo.
- Sí, te sale de nuevo, y te sigues viendo hermoso así.
– le sonrió, porque sabía que se ponía
nervioso. – Denki.... ¿quieres hacer algo?
-¿el que? Si!- se rió aunque no sabía a que
se refería pero si Myst lo sugería no podía
ser malo, sintió su sexo caliente contra la pierna con tanto
pegar botes en la flor y lo rozó un poco más, primero
como quien no quiere la cosa y después incluso mirándolo
entre ellos , aplastándolo un poco más -¿de
esto?- preguntó, su propio sexo inflamado rozando el del
dryad
- Sí, de eso – sonrió el chico, excitado, mirándolo
y acariciándolo luego, besando a Denki. – Aún
no te lo he mostrado todo.
-¿no?- lo miró a los ojos, brillando un poco más
y poniéndose nervioso además de ansioso por saber,
estremeciéndose al notar su mano en su sexo bajo el agua,
tocando el de Myst también
- Puedes hacerlo..... y luego te muestro otra cosa – lo besó
de nuevo, pensando que era maravilloso, y lamiéndole los
labios.
-vale…- sonrió, hundiéndose bajo el agua y
sujetándose a sus piernas mientras lo lamía, succionándolo
después aunque se tragaba agua, no le importaba porque no
necesitaba respirar, aunque ni siquiera habría pensado en
ello de ser así, Myst gimiendo, sin dejar de observarlo a
través del cristalino líquido y bajando las manos
para acariciar su rostro mientras lo lamía.
Denki bajó la vista a sus testículos, lamiéndolos
también y succionándoselos porque recordaba lo mucho
que le había agradado que Myst se lo hiciera a el, salió
a la superficie de nuevo, sonriendo y chorreando, sacudiéndose
el cabello antes de besarlo y bajar la lengua por su cuello y su
pecho, succionándole los pezones, le encantaba hacerlo aunque
no sabía por que. Sus manos se sujetaron a sus nalgas con
fuerza mientras pegaba su sexo contra el suyo.
- Denki... te amo... – jadeó el chico, contento, y
rozándose contra él, tomando una de sus manos y dirigiéndola
a su entrada para que fuese comprendiendo, aunque le encantaba lo
que estaba haciendo.
El imp lo miró a los ojos dudando aunque había visto
a Slash tocar por ahí a Tenkei en la noche y también
le había parecido que había deslizado su cola por
ahí… claro que luego se habían cubierto con
las alas y ya no había visto más, desgraciadamente.
De todos modos el simple tacto caliente de su piel hacía
que sus dedos se movieran a voluntad, explorando aquella zona intrigado
-¿es para lamerlo?
- Para eso y para tocar, y para..... – se rió con
suavidad acercando sus labios al oído de Denki, más
por jugar que porque le diera vergüenza. - ... para que metas
eso... – le señaló su sexo, acariciándolo
luego, sintiéndolo pulsar.
-oh! Es para…hum…- cerró los ojos notando como
lo acariciaba, sintiendo que brillaba de nuevo aún dentro
del agua, sus dedos introduciéndose curiosos en el interior
del chico –y me gusta… está caliente… y
suave… - lo miró a los ojos deseando probar pero esperando
a ver si había que explicar algo más -¿yo también
tengo?
- Ah... sí... tú también tienes, pero.....
prefiero que me lo hagas a mí. – lo miró sonriendo
pensando que no le gustaría, con el dolor inicial.- Pero
si quieres, también lo intentamos.
-no se si quiero…- se rió nervioso, porque en realidad
no tenía ni idea –pero si quiero meter lo mío
ahí… ¿puedo? Asi… lo meto…
- Sí, así.... – gimió, sintiéndolo
deslizarse ayudado por el agua, dentro de él, y abrazando
al chico, besándolo y luego dejándolo en libertad
de maravillarse. Le gustaba ver ese rostro.
-aaah… Myst…- el imp entreabrió los labios jadeando
y brillando más, moviendo las alas que acababan de brotar
de nuevo a su espalda, tumbándolo un poco sobre el pétalo
de la flor y moviéndose dentro de el sin comprender lo bien
que se sentía –me gusta mucho…
- A mí también.... – lo miró el chico,
sus ojos violeta recorriendo su rostr, extasiados. Lo abrazó
más, apretando su sexo en medio de ambos y ayudándolo
a moverse. – Te amo.
-yo… a ti…te amo…- lo besó bajando su
mano y probando a tocar su sexo aunque o sabía si se debía
pero tenía muchas ganas, ahora el también quería
probar eso pero no quería sacar su sexo de allí tampoco,
por el contrario se movía cada vez más fuerte.
- Denki... – gimió el chico, entregado, echando la
cabeza hacia atrás, enredaderas subiendo por sus brazos,
rodeándolos a pesar de que estaban en medio de una flor,
produciendo sus propios retoños en los pétalos de
la misma.
-Myst! Eres bonito…- el chico lo observó, jadeando
cada vez más fuerte y sujetándolo por las nalgas con
la otra mano, ayudándolo a moverse bajo el. Cerrando los
ojos y pegando sus labios a los del chico, jadeando más alto
cada vez sin poder frenarse –Myst…
- Denki!... – exclamó el chico excitado a más
no poder, los retoños floreciendo a su alrededor, su sexo
aprisionado palpitando con fuerza, finalmente corriéndose
mientras apretaba más las nalgas contra el sexo de Denki,
sujetando su rostro para besarlo de nuevo. El imp sosteniendo sus
gemidos en la boca del chico, jadeando y gimiendo también
como contagiado, alzando la voz incluso mientras se corría
dentro de el a borbotones, sentía como si jamás terminase.
Myst rompió el beso poco a poco, sonriendo, las enredaderas,
cayendo de sus brazos y yendo a parar al suelo, mezclándose
con las demás plantas.
-Myst…- el imp lo miró a los ojos, notando que el
mismo estaba más reluciente que nunca –eso me gustó
mucho…
- A mí también, ahora estamos más juntos.
– le sonrió besándolo con suavidad de nuevo.
– Y podemos hacerlo cuando quieras.
-¿de veras?- lo miró sonriendo y abrazándolo,
rozándose contra su rostro con el suyo -¿es mejor
como tu lo hiciste que como yo lo hice?
- No lo sé... – lo miró confundido. –
Supongo que es bueno de las dos maneras, podemos intentarlo al revés
luego si quieres. Yo siempre lo he hecho así.
-yo también…- lo miró serio, riéndose
luego y mojándolo con el agua brillante, deteniéndose
de pronto ahora que se paraba a pensar, poniéndose serio
de nuevo y hundiéndose en el agua para que no se notara que
estaba llorando.
- ¿Denki? – Myst se hundió a su vez, para mirarlo,
sabía que le pasaba algo. Surgió de nuevo, tocándole
la cabeza.
El imp sacudiéndola y apartándole la mano para que
no lo tocase, hundiendo la cara en las rodillas y pensando en morderle
la pierna, a pesar de que estaba muy triste, pero Myst se sumergió
de nuevo, sujetando su rostro y luego bajo sus brazos tratando de
hacerlo surgir para que le dijese.
-déjame! Prefiero morirme!- se hizo pequeño para
soltarse, apartándose de el y escondiéndose entre
las hojas abajo, frunciendo el ceño y pensando en que hacer.
Tapándose la cara luego y llorando de nuevo. No quería
hacer nada.
- Denki.... – susurró el dryad, lastimado, sin comprender
qué le sucedía. Hasta ahora había conseguido
consolarlo, pero el que se alejase así de él... –
Denki, ¿qué hice? Creí que te había
gustado, no te quería hacer daño.
-tu dijiste que eso solo se lo mostrabas a quien querías!-
le tiró una baya al brazo y se escondió en otro sitio
bajo las hojas enormes de aquel bosque – y también
me dijiste que solo se hacia eso con quien querías!! Ya no
te quiero!! no soy idiota ¿sabes?!! Eres malo…
- No es así, Denki.... – se acercó de todos
modos serio, aún lastimado. – Yo quise a alguien antes.....
No sabía que iba a conocerte.
-pero yo no quise a nadie más…- cerró los ojos
llorando igual, sin querer mirarlo porque si no solo podía
pensar en ir a su mano como siempre, no podía comprenderlo
–yo había creído que solo podía ser conmigo…
que te sintieras así… no quiero…- se tapó
con una hoja para que no lo viera seguir llorando.
- Denki, no quise lastimarte. – susurró el chico,
haciendo crecer una mora a su lado a modo de disculpa. – Eres
lo único que me importa ahora. Pero si ya no me quieres....
no te voy a obligar.
El imp se abrazó a la mora comiéndosela en medio
de la llorera –si te quiero! Si no te quisiera no me sentiría
así de mal… me voy a morir…- susurró porque
realmente se sentí atan mal como si fuera a morirse aunque
no era posible, pero no era capaz de comprenderlo… como podía
ser que el pudiera ser sustituido también.
- No lo harás. Incluso si quisieras dejarme, te buscaría
alguien más. – le aseguró hablando bajito. –
Denki, que haya querido antes, no significa que no te ame a ti.
Más que a nadie en el mundo. Y desde ahora, sólo lo
haré contigo, para siempre.
-pero yo no quiero otro! Me moriría de pena! Puedo morirme
de pena!- se levantó amenazándolo con el rabo de la
mora que ya se había comido pese a todo, corriendo hacia
el aunque podría haber volado pero no tenía ganas
y se trepó por sus piernas abrazándose a su sexo y
llorando igual –solo… porque es para mi… esto…
- Eso, y todo... – sonrió, colocando la mano debajo
del chico para que no le halase mucho el sexo, que lo tenía
sensible aún. – Denki, aunque no lo parezca, he vivido
mucho tiempo.
-¿si?- se subió a su mano como siempre, ovillándose
en la palma sujeto a uno de sus dedos –pero te ves joven…
- comentó desconfiado, mirándolo de soslayo
- Los dryads siempre nos vemos jóvenes. ¿No lo sabes?
–le sonrió. – Estuve enamorado de otro dryad.
Pero fue el único hasta que te conocí.
-pues me da igual si fue uno o veinte!- se enfadó de nuevo,
abrazándose más a su mano, sabía que era egoísta
pretender que hubiera estado solo todo ese tiempo y lo miro de soslayo
de nuevo –no es verdad… lo siento… - escondió
la cara contra el.
- Perdóname, Denki, debí habértelo dicho.
Es mi culpa... – le pidió, tocándolo con la
mejilla como acariciándolo. – No vuelvas a decir que
no me quieres, duele mucho.
-perdón…- se disculpó de nuevo, seguro de que
se hubiera muerto si Myst le hubiera dicho que no lo quería
–te quiero mucho… más que a nada… y no
lo haré de nuevo… porque ya lo entiendo…
- ¿De veras comprendes? Porque te amo, y no te dejaré
nunca. – le aseguró, alejándolo un poco de su
rostro para ofrecerle otra mora.
-si…- sonrió sujetándola entre las manos y
sentándose en su palma –pero me sentí mal…
y a veces no es facil pensar que los demás llevan vivos tanto
tiempo…
- Lo sé.... por eso digo que debí decirte antes....
– le sonrió también escuchando los sonidos leves
de las hojas moviéndose a su alrededor. – No volveré
a ocultarte nada. Pregúntame lo que quieras.
-vale… - se metió la mora en la boca y se apartó
de el hacia atrás, haciéndose grande y abrazándolo
con fuerza, cerrando los ojos sin apartarse más –no
me quiero soltar
- No lo hagas, tampoco quiero que me sueltes – sonrió,
abrazándolo de vuelta. - ¿sabes? Ahora que sé
donde estamos, puedo viajar desde mi bosque cada vez que quiera.
-¿si?!- lo miró a los ojos aunque sin soltarlo –eres
genial Myst!- se rió, abrazándose más de nuevo
y alzándolo en el aire -¿quieres ver que hay?!- se
rió llevándolo en brazos mientras volaba.
- Claro... –accedió, sonriendo aunque no tenía
más remedio, y se recostó contra su pecho, sintiendo
que soñaba.
-vale! Podemos buscar más frutas y más flores…
y ahora tendrás que hacerlo conmigo del otro modo…
no lo has hecho con nadie más!- se rió aunque no sabía
muy bien de que estaba hablando, pero le hacía ilusión
ser el primero en algo.
- Está bien, pero si no te gusta, no importa. –le
advirtió, riendo, cuidando de que no se decepcionara luego.
-me gustará!- aseguró pensando que si le gustaba
a el porque no iba a gustarle –mira!- señaló
un coco –una fruta peluda!
- Sí! Pero esa no la muerdas. – le advirtió
por si acaso. – Tienes que romperla primero.
-oh…- le hizo unas alas a Myst, sujetando su mano igualmente
y oliendo la fruta, tocándola con un dedo –está
muy dura…- la cogió bajo el brazo, riéndose
–pero me la como igual….
- Déjame.... – le sonrió, utilizando sus alas
mágicas, y tocando la fruta con una mano, una enredadera
gruesa creciendo del coco y partiéndolo en dos.
-oh!- el imp lo miró, notando que tenía agua dentro
-¿Qué hago?- hundió la lengua y se rió
–sabe bien- le dio la otra mitad para que se la bebiera –este
sitio también me agrada!
- Cierto, es muy bonito. Los que viven aquí deben amarlo
mucho- sonrió, bebiendo del coco luego, y observando la cara
de felicidad de Denki. Así le gustaba verlo, no volvería
a hacerlo llorar nunca.
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