.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capitulo 21

Fairy Sex


–¡Denki, te voy a encontrar! – se rio el dryad, volando entre los árboles con la facilidad y la gracia de una hoja en el viento. Buscaba al diminuto ser que se escondía bajo una hoja al pié de un árbol, riéndose en bajito y apoyando los labios contra las rodillas para acallar el sonido. A ratos miraba al tronco, una oruga bajaba por este, gorda y verde, parecía blanda, y no dejaba de ir hacia él, era como si lo llamase a molestarla.

–¡Denki! ¡Denki! –continuó llamándolo el chico, riéndose un poco y deteniéndose para escuchar el viento, las hojas, tratando de averiguar por los sonidos en dónde podía estar el imp. Sonrió un poco, haciendo crecer una enredadera con arándanos en ella, por el tronco de uno de los árboles.

El imp observó la enredadera bajando por el tronco frente a él y olvidó a la oruga, gateando por el suelo con la hoja encima, tratando de pasar desapercibido mientras se acercaba al árbol, como si no fuera obviamente un señuelo.

Myst se rio en bajito, observando cómo se movía la hoja por el suelo, y volando con suavidad por encima, sin descubrirlo, deseando darle la sorpresa.

Denki trepó por la enredadera, sonriendo por haber llegado sano y salvo al otro lado. Comenzó a meterse los arándanos en la boca uno tras otro, mordiéndolos y frunciendo el ceño por lo buenos que estaban

Myst se rio, sentándose sin hacer ningún sonido en una de las ramas.

–Denki, ¿te gustan? – le preguntó, metiéndose con él.

–¡Ah!– se golpeó el pecho para tragarse los que tenía en la garganta atorados del susto, tosiendo y pasándose el brazo por la cara –¡Sí, pero no me asustes, que me muero!– respiró más despacio y se rio finalmente, lanzándole un arándano al pecho y revoloteando hasta él –Has hecho trampa…

–No es trampa, si te has llevado un premio. Es como si ganaras – sonrió, atrapando el arándano con una mano, y ofreciéndole la otra para que se posase –. Y no te mueres...

–No… no sé… – lo miró confuso, al principio pensando en terquear, y luego decidiendo que Myst debía saberlo, porque sabía muchas más cosas que él. Saltó desde su mano a la otra y sonrió, sentándose para comerse aquel arándano también, mirándolo a los ojos fijamente a pesar de su tamaño –¿No comes, Myst? ¿Si te comes un arándano es como si yo me como un imp?

– No, puedo comer frutas, no es lo mismo. O no dejaría que te las comieses tú –se rio, viendo cómo devoraba aquello –. Las frutas las ofrecen los árboles para que los demás seres se alimenten. Si no se las comen, sólo se dañan. Pero también me alimento del sol y de la lluvia, y de todo eso.

–Del sol… – lo miró a los ojos y se rio, pensando que bromeaba y luego poniéndose serio. Él también se alimentaba de la energía de Myst, sólo con estar cerca de él, entonces podía ser verdad –No suena a que eso sepa a nada…

–No, pero se siente bien – le sonrió, tocándole el estómago con un dedo, haciéndole cosquillas.

–No… – se rio, revolviéndose por su mano y llenándola de polvos azulados conforme se rebozaba tratando de huir, aunque sin mucho empeño en realidad. Rodó hasta sus piernas y se sujetó a su camiseta, espantado, colándose por dentro y haciéndole cosquillas de vuelta.

El chico se rio, revolviéndose. Se dejó caer hacia atrás, sólo para sujetarse a la rama, entonces se sacó al chico del pecho y lo alzó.

– Te quiero mucho, Denki.

–¡Yo también te quiero!– voló hacia él, sonriendo y pegándose a su cara, aplastándose contra su mejilla. Le besó los labios luego, abrazándose a su cuello y rozándole con un pie en la piel –¿Te toco?

–Ya me estás tocando... – se rio, dejándose acariciar así – Tócame.

–Vale… – se rio también, colándose bajo su camiseta, feliz de estar amparado en la ropa, aunque con lo mucho que brillaba en ese momento, destellaba claramente. Le acarició un pezón con las manos, apretándoselo y lamiéndolo, succionándolo y mordiéndolo con suavidad, aunque de pronto le había hecho recordar a una fruta. Se rio, lamiéndolo de nuevo sin ni siquiera pensar en que sería mejor crecer.

–Denki... – se rio el chico, revolviéndose un tanto excitado, sin detenerlo –. Se siente bien.

–A mí me gusta… – lo succionó de nuevo, cerrando los ojos, totalmente dedicado a aquello. Revoloteó afuera de la camiseta, visiblemente excitado y aún así mostrándole –¡Mira! –y luego señalando la entrepierna de Myst –Quiero ver.

El chico le sonrió, saltando del árbol y quitándose la ropa, recostándose en la hierba.

–Hazte grande Denki, te va a gustar...

–Vale… – el imp se hizo de tamaño humano, observándolo y moviendo las alas inquieto. Tiró del cordón de la ropa para soltarlo, rascando con un pie entre las hojas como esperando, y soltando de pronto –¿Te sigo tocando?

– Ven aquí, abrázame – le sonrió, estirando una mano hacia él para que se recostara encima –. Y si quieres seguir tocándome, puedes hacerlo.

–Vale – se acostó sobre él, abrazándolo como le había pedido, pero pronto volviendo a tocarle los pezones con una mano –. Te quiero –lo besó de nuevo, sintiendo que se estremecía al rozar su sexo contra el de Myst. Bajó la mano por su cuerpo y lo acarició delicadamente, mirando como crecía, tocándose el suyo de pronto para ver qué pasaba, pero no… tocarlo a él le gustaba más –. ¿Cómo en el lago?
– Como en el lago – sonrió, besándolo de nuevo y bajando la mano para tocar su sexo con suavidad, sintiéndolo crecer –. ¿Te gusta hacer esto, Denki?

–Hum… sí – batió las alas de nuevo, girándose sobre él del revés y lamiendo su sexo –. Como en el lago – le advirtió para que no fuera a reñirle, deslizando a lengua alrededor de su miembro duro, notando el calor y pasándola con más fuerza –. ¿A ti te gusta?

– Ah... sí me gusta, Denki – sonrió, gimiendo un poco y lamiendo el del chico, moviendo un poco la mano en su base.

El imp cerró los ojos, succionando el suyo con más fuerza por reflejo y sujetándolo también. Acababa de sentir su mano allí y era agradable, le hacía sentirse más duro y caliente. Lo lamió de nuevo por todo alrededor, volviendo a aletear mientras sentía su lengua húmeda arrastrarse por su sexo, era algo que no podía explicarse, pero le hacía temblar un poco, e incluso moverse en su boca.

Myst lo succionó, gimiendo a la vez, sin dejar de acariciarlo. Pasó ahora a acariciar sus testículos con suavidad, sintiéndolo crecer en su boca, su propio sexo pulsando contra la del imp. Le agradaba mucho, pero no quería ir muy rápido y confundirlo.

Denki bajó la mano a sus testículos también, imitándolo porque deseaba aprender, y porque todo lo que le hacía sentir bien deseaba hacérselo sentir también a él. Se echó hacia delante, lamiendo también sus testículos y succionándolos, notando como resbalaba ahora su sexo cuando lo acariciaba. Se alzó un poco, mirándolo entre sus cuerpos y observando como lamía la punta de su sexo con la lengua. Se estremeció con fuerza, cerrando los ojos y succionando el suyo de nuevo, aunque empezaba a sentirse muy extraño.

El chico gimió, estremeciéndose y succionándolo cada vez con más fuerza al sentir cómo temblaba. Él mismo estaba al borde, su delicado cuerpo pegándose al del imp. Los gemidos aumentando cada vez más, sin que dejase de moverse, finalmente se corrió en su boca, lamiendo el sexo de Denki, en respuesta a la fuerza del orgasmo.

El imp casi se aparta por el susto al sentir aquel líquido en su boca, pero la forma en que se movía la lengua de Myst en su sexo, le hizo cambiar de parecer al instante. Se percató del sabor especial, y de cómo seguía saliendo aún aquel líquido caliente. Lo succionó con más fuerza, aunque ya se había detenido, y sintió como su propio sexo palpitaba antes de expulsar el semen en la boca del dryad. Agitó las alas sin poder evitarlo. Gimiendo y apretándole un muslo, aún sujetando su sexo con fuerza.

El chico lo sujetó, succionando hasta la última gota, lamiéndolo al notar su inquietud, y acariciándolo con su mano, finalmente dejó que resbalase de sus labios con cuidado, sonriendo.

Denki se dejó caer sobre él, aún sintiéndose un tanto confundido por lo que había pasado y levantándose, girándose para quedar sobre él de todos modos.

–Myst, salió como en las flores.

El dryad se rio, acariciándole el cabello con suavidad.

– Sí, es lo que sucede cuando te excitas mucho. Pero te gustó, ¿no? Porque no quería hacer nada que no te gustase.

–¡Sí, me gustó! Aunque me asusté al principio… – se rio y lo besó, alzándolo del suelo de golpe y volando. Lo llevó arriba de los árboles con su ropa sujeta con un pie. Se quedó en silencio por un poco, porque había sentido alguien con mucho poder mágico acercarse, pero pronto cambió de tema en su mente –. A mí también me salió, ¿verdad? Sabe… no sé… y me gustó – le besó los labios de nuevo y se rio, tirando un poco de él para subirlo sobre sus piernas, ya que siempre era al revés.

–El tuyo sabe dulce, a frutas... –se rio el chico, besándolo también, contento –. Aún puedo enseñarte más cosas que te gustarán –echó la cabeza hacia atrás al sentir que alguien se acercaba, observando a la enorme criatura que venía volando.

–Y el tuyo a flores… – se rio y lo miró –Es Tenkei, lo sé, porque fue mi amo – le explicó –, pero yo también me asusté al principio… ¿Crees que viene a vernos? Tenemos que taparnos las partes – anunció, aunque sin hacer ningún ademán.

–Sí, y sí –se rio, rozando la nariz en su mejilla y haciendo crecer una enredadera entre ellos, para poder alcanzar la ropa del imp, que se levantó, vistiéndose sin muchas ganas.

–Pero no sé para qué nos vestimos…– le dio la ropa a Myst y se rio –si Tenkei siempre viene desnudo.

–No lo sé, porque... yo siempre me visto – le aclaró, pensando en que si Denki quería ir desnudo, por él estaba bien –. Aunque te ves bien así también.

Tenkei descendió con ligereza, agachándose en el suelo una vez más, permitiendo que Slash bajase, antes de transformarse en chico.

– Denki....

–Aquí hase calor, más o menos… Está bien – el wyrm agitó las alas, sintiéndose un tanto renovado y mirando hacia arriba –. Hay muchos árboles aquí, apenas se filtra el sol.

Denki se paró en la rama y saltó lanzándose al vacío hasta sujetarse de Tenkei, riéndose y abrazándolo con fuerza.

–Otra vez vienes desnudo…

Slash lo miró sorprendido por su llegada, y más con esa frase de bienvenida.

–Tú tampoco vas muy vestido.

– Es porque es incómodo viajar con ropa –le explicó el dragón, sonriendo –. Denki, este es Slash, lo conocí luego de irme. Y Myst, puedes salir, no es malo... –llamó al otro chico, notando que los miraba desde detrás de un árbol.

–No lo pensaba – protestó, acercándose también, aunque se había quedado un poco extrañado de ver a un Wyrm.

–Soy malísimo, y los dryads son mi plato preferido –miró al imp, que lo observaba con cara de no tenerlas todas consigo –. Era broma… –se rio, suspirando e igual enroscándole la manta alrededor de las caderas a Tenkei, de todos modos ya no iba a necesitarla.

–¿Es malo o no es malo? ¿Come dryads? –miró a Tenkei, revoloteando un poco y posándose de nuevo del tamaño habitual en el hombro de Myst –Pues el mío no te lo comas, búscate otro…

–No, no come dryads, sólo bromeaba –les aseguró el dragón, tomándolo de la mano y acercándolo –. Y además, no lo haría porque sabe que son mis amigos.

–Y los dryads no servimos de alimento. Eso no llena a un Wyrm – añadió Myst como convenciéndolo, y cubriendo a Denki con una mano, jugando.

–No como nada que ande a dos patas, eso es un mito… por lo general – se rio de nuevo, rodeando a Tenkei desde atrás y abrazándole el pecho, deslizando la cola por encima de sus caderas como si necesitase enroscarse en él por completo.

–¡Tiene cola! – anunció el imp, señalando y tocándole con la mano en la mejilla a Myst –Mira… ¿Qué es?

–Una serpiente voladora, un dragón menor… como quieras… – le aclaró el chico de cabello verde y dorado, pensando que era un imp muy extraño y nunca había escuchado que los dryads pudieran invocarlos.

–Un Wyrm... no suelen venir muchos por aquí –le contestó Myst, también observando la cola del chico, curioso.

–Eso es porque estaba buscando a alguien y me encontró a mí – sonrió Tenkei –. Por eso quería que lo conocieran, voy a acompañarlo a conocer su hogar.

–¿Eso está muy lejos? –Denki lo observó con cara de que no quería de nuevo, habían pasado días desde que no lo veía, y se había puesto muy contento de verlo de nuevo como para que se fuera a ir donde no pudiera verlo más.

–Sí, está muy lejos… donde hase calor siempre. No puedo soportar el frío –le explicó, observando su cara de drama y sonriendo levemente, notando que no quería que se fuese Tenkei. Era extraño, suponía que había cosechado muchas amistades siendo tan bueno.

–¿También podremos ir, Myst? ¿Podemos ir a verlos? –Denki lo miró, volando hasta su mano para verlo bien y apoyando las manos entre las piernas con cara de drama, a ver si eso ayudaba.

– Claro que sí, ¿hay árboles? –preguntó el dryad, sonriendo enternecido ante su cara de drama. No sabía si podía llevarlo consigo así, pero si estaba hecho de magia, no debería ser muy difícil.

–Hay muchos árboles y cascadas… y flores gigantes… – se rio porque le hacía gracia pensar en eso después de haber hablado con ello con Tenkei hacia no mucho.

–¡¡¿Flores gigantes?!! –Denki le palmeó la mano a Myst, como si ahora fuera muy importante ir –¿Y hay frutas?

–Hay muchas frutas, no sé cuales, no me gustan mucho – sonrió, haciendo que Denki le mirase los colmillos con aire de desconfianza, revoloteando hasta Myst y susurrándole a la oreja mientras se la sujetaba.

–Tiene colmillos largos… y los ojos raros –le explicó como si fuera necesario, Slash acercándose más a Tenkei y hablándole privadamente desde su espalda.

–Es muy discreto tu amigo… – se rio porque en realidad le daba igual.

–Lleva poco tiempo de existencia –le aclaró para que supiera que no lo hacía por mal, Myst se estaba riendo bajito.

–Es un Wyrm, se ven así –le susurró de vuelta, acercándole la otra mano con una mora para que se la comiera. Slash lo soltó para que pudiera acercarse más, y Denki se puso de pie en la mano de Myst, abriendo la boca y tragándosela de una vez.

–Jesús – se rio el Wyrm, observando como se la tragaba como hipnotizado –, apuesto a que le das una mansana y se la come de una sola vez también.

–Hablass assí –le anunció el imp, mirándolo reído y tirándose en la mano de Myst, escondiéndose luego en su camiseta por como lo miraba el Wyrm, que sacó la lengua bífida mostrándosela serio.

–Es por eso, y no hablo asssí… –sonrió levemente al final, pensando que no tenía porque molestarse por eso.

–Pero sí hablas distinto, sólo que no es bueno reírse de los demás –aseguró Myst, mirando dentro de su propia camiseta y sonriendo a pesar de todo.

–Pero no me reía, es que hace gracia… –el imp miró a Myst, observando su sonrisa y riéndose de nuevo.

–A mí me gusta cómo habla, es especial. Podré reconocer su voz en cualquier lado –Tenkei sonrió, empujándolo con su cabeza un poco. El Wyrm haciendo lo mismo y besándolo profundamente, enroscando la cola en su propia pierna y apretándola un poco.

–¡Tenkei! ¡Myst y yo hicimos algo con esto!– el imp salió de debajo de la camiseta, subiéndose en la cabeza del Wyrm y bajándose la ropa, haciendo que dejaran de besarse y el Wyrm tratase de sujetarlo con cuidado, aunque echó a volar por si acaso.

– Oh, qué bien –Tenkei lo miró entre rojo y confundido porque lo había sacado del beso –. Ya te dije que eso se lo mostrabas a alguien a quien quisieras.

–Es que Denki me quiere, y yo a él –se rio Myst sin comprender del todo, y por otra parte, le hacía gracia el imp –. Trato de mostrarle cómo se hace.

–Y me gustó –se abrazó al dryad de nuevo, sonriendo y subiendo a su cabeza, recostándose sobre su cabello verde y brillante –, sabía a flores, y yo a frutas – se rio porque recordó el susto que se había dado al principio.

El Wyrm se rio al comprender de qué demonios hablaba. Le pasó un dedo por la mejilla a Tenkei, decidiendo meterse con él.

–Nosotros también hasemos esas cosas, no te creas… – sonrió, soltando la cola de su pierna mientras abrazaba a Tenkei para que no se le viese más rojo –, pero ahora quiero saber a que sabes… –le susurró al oído.

–Shhhh... –lo calló el chico de pelo plateado riendo un poco –. Y claro que lo hacemos, porque Slash es especial para mí.

– ¿Ves, Denki? Ellos también se quieren como nosotros.

–A mí también me agradan – el imp sonrió, aleteando un poco y dejándose bajar hasta el cuello de Myst para abrazarlo

–¿Quieres quedarte a pasar aquí unos días? Será divertido, ya que pensábamos viajar… –el Wyrm lo miró a los ojos y sonrió –. Y me agradan tus amigos.

–¿Estarías dispuesto? – sonrió entusiasmado – No, sería una molestia para vosotros.

–No, mientras no le hagan daño a los árboles –le recordó el dryad –. Tú me trajiste a Myst, así que, siempre eres bienvenido. Y tu amigo.

–Y su amigo se contendrá de clavar las uñas en los árboles cuando trepe, pero igual lo hago donde vivo, y nunca me había reñido un dryad – sonrió levemente, batiendo las alas y mirando al cielo cubierto por las hojas –. Por lo pronto, me llamo Flash, como ya dijo Tenkei antes, y prefiero que utilicen mi nombre, que no soy una extensión de mi pareja – lo miró a los ojos aún sonriendo, aunque enroscando y desenroscando la cola en su muslo.

–Pero eres su amigo, ¿no?– el imp lo miró, aunque se había mareado con todo eso, y se colgó boca debajo de la camiseta de Myst.

–Bueno sí… –el Wyrm se rio finalmente –Sí, pero tengo nombre.

–Slash – le sonrió el dryad como dándole la bienvenida –. A lo mejor no hay dryads donde vives, o te tienen miedo. Eres grande.

–También es muy agradable cuando lo conoces. Y no les hará daño –le aseguró Tenkei –. Y yo también soy grande.

–Y presioso…– el Wyrm sonrió, sujetándole la mano con sus dedos entrelazados en los del chico, mirando de soslayo a Denki por reírse, aunque ya le hacía chiste que le hiciera tanta gracia como hablaba. Nunca antes le había importado y no iba a comenzar ahora –. Hay hadas y ninfas, las he visto… y sí me tienen miedo – se rio moviendo un poco la cola contra la pierna –, aunque nunca les he prestado atensión siquiera.

–A mí ya me gusta ahora… – Denki sonrió, saltando un poco sobre Myst, feliz de que se quedasen un poco con ellos –. ¡Quiero ver más dryads! ¿Son iguales que Myst?

–No creo que nadie sea igual que Myst – el Wyrm le explicó, sonriendo levemente –, pero ya te llega con uno, ¿no? – se burló, seguro de que era por algo mucho mas inocente.

–Sí –zanjó el imp, alzando una mano como diciéndole que no le interesaba y negando con la cabeza de pronto.

–Pues ahora… si nos disculpan –el Wyrm miró a Tenkei, sonriendo y alzando el vuelo, llevándolo de las manos y atravesando las hojas de los árboles, transformándose en aquel reptil gigantesco, ansioso por volar a su lado. Tenkei sonrió, transformándose también, sintiendo el viento en el rostro, pero lo mejor era estar a su lado.

Myst alzó el rostro, observando las espirales y el movimiento de nubes que ocasionaban aquellos dos seres majestuosos al volar sobre el bosque. Sonrió, alzando a Denki para que mirase, murmurando.

–Yo sólo quiero un imp. Los demás no serían como tú.

Denki se rio y lo miró a los ojos, extendiendo las manos para dejarle salir unas alas como las suyas a su espalda.

–¿Vuelas? – lo miró curioso, preguntándose si sólo no funcionaban en él.

–¡Ah! – exclamó el chico, intentando y logrando aletear un poco, alzándose del suelo –Hazte grande y vuela conmigo también, ¿no quieres?

El imp sonrió ampliamente, aplaudiendo al verlo alzarse en el aire. Se hizo grande y lo sujetó de la mano para ayudarlo a volar a través del bosque, dejando que sus alas creciesen más, preguntándose si ese era el motivo de que no lo acabase de conseguir.

–¡Estás bonito!

– Gracias –le sonrió, moviéndose mejor, era divertid –. Es gracias a ti, siempre me haces feliz, Denki.

–Y tú a mí –se rio, volando abrazado a él de forma seguramente mareante para cualquier otra persona, pasando entre los árboles rápidamente.

 

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