| Capítulo 11
Te quiero diferente…
-Myst… - el imp se puso de pié sobre unas de las ramitas
del tronco del dryad , caminando por esta con una mora en las manos,
sentándose finalmente ya que el chico no tenía trazas
de despertarse –me siento solo… llevas siglos durmiendo…-
se metió la fruta entera en la boca, quejándose aunque
igual no estaba muy seguro de si le serviría de algo hablar
con un árbol.
Las hierbas en la base del tronco se agitaron creciendo alrededor
del imp, y floreciendo instantáneamente una gran cantidad
de moras. El chico salió por fin, sonriendo, y sentándose
a su lado, a pesar de lo cubierto que estaba. – Lo lamento,
no sé cuanto tiempo ha pasado.
-ah!...- el imp señaló los frutos bajando hasta ellos
y metiéndoselos en la boca casi compulsivamente -¿puedes
hacer eso? ¿con todas las frutas?
- Sí, pero como te vi comiendo moras, pensé que te
agradarían más. – lo observó cómo
comía, contento de hacerlo feliz. - ¿Prefieres otros?
-no! Estos me gustan… - se rió con la cara manchada
de zumo de moras por estar metiéndoselas a presión
en la boca y repitió la operación, empujándoselas
con la mano para que no se le cayeran –mañana podría
probar otra cosa… esto no me lo había comido nunca…
- Pero no comas muchas o te dará dolor de estómago....
– le aconsejó el dryad preguntándose después
si a los imp les daría dolor de estómago. –
Bueno, te daré otras mañana.... ¿Eres feliz
aquí?
-me dolía cuando tenía miedo… porque me estaba
muriendo- echó la cabeza atrás sentado en las hierbas
y observándolo desde allí –soy feliz- echó
a volar hasta el, abrazándose a uno de sus dedos, posándose
en su mano –te quiero…
- Yo te quiero también.- lo alzó hasta sus labios,
besándolo con suma delicadeza. – Me alegro de que no
hayas muerto. Qué hombre tan malo.
Denki brilló aún más, emocionándose
por aquellas palabras y aquel beso, sin creerse que estuvieran tratándolo
así y le abrazó por la mandíbula, riéndose
y rozándose contra su rostro, revoloteando después
y escondiéndose dentro de su camiseta de cuero cosido.
El chico riendo y pataleado suavemente. – Denki, me haces
cosquillas... – metió la mano por su camiseta sacándolo
y tocándole el pecho con un dedo, con suavidad, jugando.
El imp se giró de espaldas, agitando las alas, cubriéndose
de las cosquillas, era la primera vez que las sentía en realidad
–mira!- se sentó en su mano y abrió las suyas
con las palmas hacia arriba, cerrando los ojos y haciendo que se
formasen círculos de mana en ellas. Abriéndose como
mariposas y flotando hasta las hojas del árbol, iluminando
solo aquella zona bajo el roble del dryad. Abrió los ojos
de nuevo y se rió -¿es bonito?- preguntó porque
quería hacerlo feliz y no sabía como, imaginando que
una fruta no funcionaria. Su anterior amo lo habría matado
por desperdiciar así la magia pero seguro que a Myst no le
molestaba, el era bueno y además su magia no se agotaba,
no era humano.
- Sí..... es hermoso- sonrió el dryad maravillado.
Hubiese aplaudido de no tener al imp en las manos. Se levantó,
dando vueltas bajo el árbol, contento. Nunca se había
sentido más feliz.
Denki se rió observando a su amo girar bajo el árbol
y echó a volar haciéndose de tamaño humano
y sujetándolo justo cuando giraba hacia el. Se rió
de nuevo y se acercó despacio para besarlo con suavidad tal
y como había aprendido de el. Cerrando los ojos y sintiendo
sus labios de forma muy distinta al anterior beso, su cuerpo brillando
un poco más.
Myst se dejó besar, quedándose quieto y devolviéndole
el beso, acariciando su mejilla con el envés de la mano,
un poco inquieto pero de manera agradable.
-Myst… ¿Por qué nos besamos?- Denki lo miró
a los ojos un tanto hiperactivo de nuevo conteniéndose aunque
estaba moviendo las alas de vez en cuando
- Es una muestra de afecto. Yo te quiero y tú me quieres,
así que nos besamos. – le sonrió, pensando que
era hermoso de veras. - ¿Te gustó este beso? Fue un
poco distinto, ¿no?
-si…si!- se rió de nuevo y lo abrazó contra
el con suavidad, volando con el aunque se preguntaba si no lo mareaba
con eso, aún así le parecía gracioso. Volvió
a besarlo rozando los labios contra los suyos y atreviéndose
a lamerlos por curiosidad, deteniendo el revoloteo con la concentración.
El chico cerrando los ojos y abrazándolo más, además
de que no quería caerse. Se sentía distinto, como
si Denki lo llenara todo con su luz.
-te quiero- sonrió, rozando la cara contra la suya y haciendo
que el polvo brillante de su cuerpo se pegase al rostro del dryad.
Se rió sentándose en una de las ramas del árbol
con Myst y colocándose a su lado mirando abajo y sacudiendo
los pies –yo creo que quiero ver como te bañas…-
reflexionó muy serio
- Y ¿eso por qué? – le preguntó, riendo
un poco y sospechando la razón, balanceando sus piernas al
igual que el imp.
-no lo se…- le mintió riéndose en bajito y
pensando en lo que le había dicho Tenkei sobre las mentiras,
lo mal que mentía y todo eso
- Quieres verme desnudo... – sonrió el chico, recostándose
contra su hombro sin preocuparse mucho.
-noo… no es por eso…- negó con la cabeza aunque
con cuidado de no moverlo de cómo estaba apoyado y se acercó
un poquito más disimuladamente, rodeándolo con un
brazo por la espalda –es porque si me mojo… solo me
mojo… no me muero… y a lo mejor es divertido…
- Sí lo es – le sonrió, alzándose un
poco sobre la rama del árbol, emocionado. - ¿Quieres
ir al lago? Te gustará....
-si!- se rió colgándose boca abajo de la rama del
árbol, sujeto con las piernas, balanceándose un poco
y quedándose de ese modo, con cara de estar pensando en algo
muy profundo –¿ahora?
- Pues claro, ahora, ¿prefieres hacer otra cosa? - Se rió,
guindándose de la misma manera, sólo dejando que una
enredadera descendiese por su mano, produciendo otra mora al final,
y ofreciéndosela la chico que abrió la boca, comiéndosela
de su mano casi sin dar tiempo a que se la ofreciese, como si la
fruta lo hubiera llamado.
Sonrió –no, ahora…- aclaró después
sujetándolo y revoloteando hasta abajo sobre la hierba, de
nuevo haciéndose pequeño y posándose en su
hombro -¿Dónde está el lago? ¿habrá
faunos?
- Pues no lo sé, ¿quieres ver faunos? – le
preguntó, confundido, bajando del árbol por completo
y pasándole la mano por la corteza, como diciéndole
“hasta luego”, antes de echar a caminar hacia el lago.
-no, preferiría verte a ti…- lo miró, sujetándose
a su cuello con las manos y apoyándose contra el –era
solo para saber si tenía que estarme preocupado o no ..
- No tienes que preocuparte, de todos modos, yo puedo entrar en
los árboles y ellos no. Y tú vuelas.... – se
rió, moviéndose ágilmente pero con delicadeza
entre las hierbas, con cuidado de no tumbar al imp. – Me alegra
mucho que estés aquí conmigo.
-yo también…- se abrazó más hundiendo
un poco la cara en su rostro aunque de pronto y estaba un poco nervioso
por verlo y prefería no habérselo pedido, aunque a
la vez quería verlo, era una sensación muy extraña
–cuando vayamos a ver a Tenkei… ¿Cómo
haremos?- preguntó solo porque tenía curiosidad -¿si
vas a través de los árboles… no me dejas aquí
solo?
- Hum.... no lo sé, tal vez pueda intentar llevarte, pero
no creo que pueda... O tal vez sí porque eres un ser mágico
y eres mío – se rió, pensándolo. –
Si no, iremos caminando. No sería malo hacer un viaje.
-vale… no me dejes solo…- lo miró pensando que
de veras estaba feliz de estar con el –hum… supongo
que podrías hacer eso de hacer que me desapareciese y invocarme
de nuevo… pero prefiero que no… que me da miedo desaparecer
del todo…- se abrazó con más fuerza a el cerrando
los ojos
- No quiero hacerte desaparecer. – sonrió, tocándolo
con un dedo. – Los insectos, los animales, y los árboles
de este bosque, todos son mis amigos, pero a pesar de eso, me sentía
solo.... Es distinto contigo.
-pero yo te quiero más que ellos…- sonrió,
colándose por su camiseta de nuevo para sujetarse a la parte
de arriba –bueno… no se si te quiero más que
tu árbol si tu eres tu árbol… - se rió
porque era un poco mareante la reflexión -¿está
lejos el lago? ¿crees que habrá salido el sol cuando
lleguemos?
- Estará saliendo, es hermoso, es como si saliese del agua
misma, te gustará. – se fue emocionando, no sólo
porque le gustaba si no por verlo junto a él. - ¿Lo
has visto antes? Salir así...
-no, porque por las noches estaba ocupado… y por las mañanas
en la cabaña… para que me alimentasen…- explicó
pensando que nunca había visto algo así a pesar de
que jamás dormía, claro que tampoco solía acercarse
mucho a los lagos, tenía miedo de morirse como las mariposas
cuando se mojaban -¿te aburrías antes? Cuando yo no
estaba
- Un poco, pero más que nada me sentía solo. También
tengo que protegerme mucho de los extraños además.
– sonrió recordando cómo lo había visto
antes pero le había causado temor.
-¿hay muchos que quieren hacerte daño? ¿Cómo
el fauno?- lo miró alzando la cabeza un poco aunque no lo
veía bien asi y se descolgó extrañamente por
la cuerda de cuero de la camiseta para verle la cara -¿o
como los leñadores? ¿es porque eres bonito?
- No, es porque la gente no respeta a los árboles, es como
si no comprendieran que tienen vida... – le aclaró,
un poco más serio, triste incluso. – Y están
los seres malvados.
-es que los árboles no se quejan cuando les haces daño,
es por eso…- lo miró pensando que se veía triste
y abrazándose a su pecho como podía y aunque así
no le veía la cara, tampoco había pensado en los árboles
como seres vivos, solo como árboles… -yo era un ser
malvado… ¿crees que los árboles me odien?
- No lo creo, yo no te odio, y vivo en uno- sonrió, enternecido.-
No eras malvado, aunque yo creía que sí. Fue culpa
de tu amo.
-eso si!- se defendió efusivamente de pronto, observando
dentro de su camiseta después y tocándole un pezón
solo porque estaba ahí, de otro color y llamaba la atención.
Myst se rió sintiendo un escalofrío pero sin detenerlo.
No quería que pensara que era algo malo. – Eres bueno,
Denki. Tienes el corazón limpio. Por eso me gusta hacer las
cosas contigo, mostrarte el mundo.
-y yo quiero que me lo muestres…- se rió rozando la
cara contra su pezón después porque le había
gustado e igual no le habían reñido. Se quedó
quieto con la cara hundida contra su piel, oliéndolo y riéndose
–Myst… te quiero diferente…
Yo también, Denki... – se rió por cómo
lo tocaba, y sujetándolo por fin con delicadeza para mirarlo.
- ¿Cómo me quieres, Denki?
-no se…- se rió, sentándose en su mano y tirándose
hacia delante, levantando una polvareda de polvos brillantes en
la mano del dryad, brillando aún más y sin mirarlo.
- Está bien, no tiene que decirlo, sé que me quieres
mucho- sonrió por cómo brillaba, besándolo
de nuevo.
Denki girándose hacia arriba y sujetándole la cara
con las manos, para besarlo aunque así de pequeño
era extraño y le daba risa notar sus labios en la barriga,
claro que era porque no se estaba quieto.
Myst lo elevó, sonriendo, y mostrándole hacia delante.
– Mira, allí está el lago. Es bonito ¿no?
Dentro de unos minutos saldrá el sol.
El imp saltó de su mano alejándose un poco para hacerse
grande y lo sujetó en brazos, riéndose y llevándoselo
con el hacia allí –es muy bonito!
- Tú eres bonito – se rió el chico besándolo
y abrazándose a él.
-y tu también- pasó volando por encima del agua del
lago, salpicando un poco y riéndose de nuevo porque se estaba
divirtiendo, observando como el sol comenzaba a salir y deteniéndose
en el agua. Dejó bajar a Myst delante de el y le rodeó
el pecho con los brazos, apoyándose contra su espalda –mira
Myst! Ya sale!
- Sí, ya sale... – susurró, sonriendo, contagiado
del entusiasmo del chico, sujetando sus brazos contra su pecho.
– Parece magia, ¿no?
-si… pero bonita…- sonrió apoyando los labios
en su pelo y observando simplemente a lo lejos, notando el agua
fría en las piernas, era extraño, como se sentía,
sintió que se le empañaba un poco la vista y cerró
los ojos un momento antes de abrirlos de nuevo.
- Tú estás hecho de magia- suspiró, recostándose
del todo contra él, sereno y sonriente.
-si…- sonrió también acariciándose la
cara con su pelo, pensando que olía como a resina de árbol
-¿y tu estás echo de madera?
Myst se rió, negando con la cabeza. – No, cuando dije
que mi árbol y yo éramos uno solo, no quise decir
que yo fuera un árbol. Es algo... como una ligadura sentimental.
– le aclaró, no muy seguro de cómo explicar
aquello. Para él simplemente era así, y no podía
ser de otra manera, ni lo deseaba.
-pero hueles a árbol… y a musgo…- se rió
porque le hacia reír el sonido de la risa de Myst –yo
no huelo…- alzó la vista al sol y lo abrazó
con más fuerza pensando que era muy feliz ahora –Myst…
¿Por qué lloras cuando estas feliz?
- Porque es un sentimiento muy fuerte. Es una manera de expresarlo.
Pero aquellos que lloran cuando están felices, por lo general,
han pasado por tiempos muy duros. – se quedó en silencio
por unos segundos, preguntando luego. – Denki, ¿estás
llorando? - y girándose para observarlo.
-no…- negó con la cabeza bajándola después
y pensando en hacerse pequeño para que no se notase, aunque
igual se cayó una lágrima al agua y brilló
por un momento antes de fundirse en la misma. Sin dejarle tiempo
a intentar aquello. Se rió pasándose el brazo por
la cara, pensando que de veras mentía mal.
- No tienes que ocultarlo, está bien – sonrió,
acariciándole la mejilla y sintiendo la humedad en la misma,
besándola luego. – Incluso tus lágrimas son
bonitas.
Denki cerró los ojos, bajando un poco la cara y tocando
sus labios con los suyos antes de besarlo, de nuevo brillando con
fuerza, abrazándolo con delicadeza y hundiendo un poco la
punta de un pie en la tierra del fondo del lago.
Myst abrazándolo también, devolviendo el beso y acariciándolo
con suavidad, deseando poder hacer algo que lo hiciera sonreír
pero el agua no era su medio. Se separó poco a poco, sonriendo
él mismo y bajándose la parte de la ropa que cubría
su hombro. - ¿No querías ver cómo me baño?
-si!- se adelantó un paso y se quedó donde estaba,
riéndose y cruzando las manos tras la espalda
El chico se quitó toda la ropa, dejándola en la orilla,
y sumergiéndose luego, jugando bajo el agua, y volviendo
a surgir frente a Denki, el cabello chorreando. Lo tomó de
la mano. – Nada conmigo...
-no se nadar…- se quedó mirándolo y se quitó
la ropa por primera vez desde que se la habían puesto en
realidad. Se rió porque de pronto se había quedado
observando el sexo de Myst y se tiró al agua tratando de
imitar lo que había echo el. Más o menos consiguiéndolo
aunque suponía que no le saldría bien tan rápido.
Igual era divertido.
- Es fácil. Además, yo te cuidaré... –
le sonrió el chico moviéndose en el agua, alrededor
de él, sumergiéndose de vez en cuando.
Denki salió del agua de pronto con cara de estar muy alarmado
al haber notado que no tenía alas, se tocó la espalda,
observando la piel blanca sin brillo de sus piernas –ah! Si
que me muero!
- No......... es sólo porque estás mojado.... –
lo tranquilizó, sujetando su mano de nuevo y llevándolo
hacia la orilla. – El agua limpia tu brillo, pero volverá
a ti cuando te seques.
-vale…- se quedó mirándolo igual preocupado
y haciéndose pequeño, rozándose contra las
hierbas para secarse de algún modo, sobre todo quería
sus alas de nuevo. Lo miró sin levantarse, con cara de trauma
porque aún no salían
Myst lo sopló con suavidad, para ayudarlo, aunque le hacía
gracia su cara. Y le pasó una hojita por el cabello con suavidad.
Las hebras azules volviendo a recuperar el brillo al igual que todo
su cuerpo, las alas recuperando su forma a su espalda.
Denki se hizo grande de nuevo para poder abrazarlo propiamente,
como si lo hubiera salvado de la muerte realmente y no hubiera sido
solo un susto –Myst… no quiero quedarme sin alas más…
- Bien, no te pediré que nades más conmigo. Y si
llueve, te cubriré con las ramas de mi árbol. –
murmuró acariciando sus alas con delicadeza. -No quise asustarte.
-ya lo se… pero quiero bañarme contigo…- protestó
de todos modos. Pegándose a el más y mirándolo
a los ojos –era divertido… ¿seguro que no me
muero y siempre vuelven a salir?
- Sí, siempre te volverán a salir. He visto muchos
imp antes.... aunque no de cerca. – le aseguró, devolviéndole
la mirada.
-¿Por qué son malos?- lo miró a los ojos suponiendo
que solo había imp. Malos y que el tenía suerte –pero
los imp. No vivimos nada… y luego nos matan y no nos dejan
hacer nada… y si no obedeces te matan también…
eso no es ser malo…- se recostó en sus piernas, pasando
el dedo sobre la línea de sus abdominales.
- Yo no dije que fueran malos, pero son muy traviesos. Tenía
que estarlos espantando de mi árbol. – le confesó,
acariciando su cabello. – Y además ahora que te conozco,
los comprendo mejor. Lamento que hayas pasado por eso, pero no puedo
lamentar el que hayas sido creado. Si yo pudiera crear imp., te
hubiera creado hace tiempo.
Denki se rió rozando la cara en sus muslos y rodeándole
la cintura. Tirándole de una mano después y mostrándole
su sexo –mira! porque me gustas mucho…- se rió
agitando un poco las alas ahora.
Myst se rió, igual mirando, y sintiendo que el suyo se erguía
un poco, excusándose con un – Y tú me gustas
mucho a mí.
El imp lo miró atentamente, sintiéndose un poco extraño
y acercándose un poco más a su sexo. Se lo besó,
pegándose luego y rozándose la cara contra el –me
gusta…- se rió de nuevo sin poder evitarlo.
El dryad algo rojo, pero sonriendo. – Y a mí me gusta
el tuyo. Sabes.... que cuando lo tocas se siente algo especial.
¿Quieres que bese el tuyo?
-vale- se levantó un poco impaciente por saber que era lo
que se sentía. Mirándolo y sonriendo nervioso
El chico inclinándose y depositando un suave beso en la
punta de su sexo, pasándole la lengua luego, más por
travesura.
Denki tembló un poco, nunca había sentido algo tan
intenso y su cuerpo brillaba con fuerza –yo también!-
se acuclilló en el suelo, inclinándose para deslizar
la lengua por su sexo, notando un escalofrío y pasándola
de nuevo -¿Qué sientes tu?- se acuclilló bien
de nuevo para ver sus ojos y sonrió por la cara que tenía
preguntándose si el también habría puesto esa
expresión.
- Es como un escalofrío.... pero bueno... – le explicó
el chico, estremeciéndose, y sonriendo. – Te gusta,
¿no?
-si… ¿es solo porque es agradable?- lo miró
a los ojos besándolo después, sin saber porque, solo
había sentido el deseo de hacerlo, de forma más profunda
que nunca.
Myst cerró los ojos, respondiéndole al romperse el
beso. – También es una muestra de amor. Hay muchas
cosas más que podemos hacer, pero todo ello.... es sólo
con alguien a quien ames.
-pero ya no quiero amar a nadie más- lo miró a los
ojos, agitando las alas de nuevo, un tanto hiperactivo con todo
aquello
- Yo tampoco quiero. – le sonrió pasando la punta
de un dedo por su oreja, y besándolo de nuevo.
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