Capítulo 100- Investigaciones
Fructíferas
- Y ¿qué hacemos ahora? – el pelirrojo, alzó
una pierna en el aire, acostado de lado, y doblándola por
la rodilla con aire distraído. – No tengo sueño.
-Cualquiera que te escuche pensará que sólo sabes
dormir y hacerlo…- Kadem se subió las gafas, girándose
en la cama para verlo bien –Bueno… podemos ir a la sala
de operaciones… a la cafetería… o incluso a la
morgue… ¿Qué te apetece hoy?- sonrió
levemente –Ya sabes que esto no es divertido…- se sentó
en la cama y extendió la mano hacia él –Vayamos
a ver qué hay abajo… qué tiene que estar tan
escondido…
- Eso! – Hisaki se sentó inmediatamente sonriendo.
– Y ya lo sé.... pero no puedo evitar quejarme si estoy
aburrido. Además.... no actúes como si no te gustara
hacerlo.
-No actúo como si no me gustara…- carraspeó
rojo, apartándose un poco el cabello de la cara –Sabes
que me gusta… - suspiró caminando con él por
los pasillos oscuros del hospital, pensando que tal vez no era el
mejor momento para salir del cuarto, pero mejor así, de ese
modo no los molestarían tanto, probablemente… -También
me gustaría revisar si han cambiado más cuartos…
será fácil ahora que el hospital y el reformatorio
son como quien dice, un mismo lugar… es este ala…
- Revisemos entonces. – se rió, adelantándose
un poco. - ¿Crees que si abrimos una puerta, nos encontremos
con uno de los vivos? – empezó a abrir puertas, sin
ton ni son, riéndose ya pensando en molestar.
-Hisaki… creo que te estás desviando del objetivo…
un… “poquito”- suspiró de nuevo, sujetándolo
por detrás y alzándolo del suelo –Para un poco,
parece que te alimentes de adrenalina…- se quedó mirando
al interior del cuarto, y lo soltó con cuidado, pasando al
interior, observando las marcas en el suelo y las cintas policiales
-¿Quién ocupaba este cuarto? ¿Lo sabes?
-No..... nunca he estado en este cuarto. ¿Qué crees
que haya sucedido?- preguntó intrigado, adentrándose,
aunque controlándose un poco. Dirigiéndose al baño
y observando la tina. – Parece un suicidio.
-Sí… eso parece…- se quedó mirando las
manchas y chorrotes de sangre seca por el borde de la bañera,
imaginándose que serían de sujetarse. Lo miró
atentamente –Quisiera saber si se quedan aquí…
con nosotros… o si están en otro lugar… ya que
han muerto aquí… no… no lo sé… ¿Cómo
saber si cuando murió era ya el hospital o no?
- No lo sé.... podemos buscarlo, preguntar cómo se
ve, ¿no? – lo miró curioso, recordando un poco
cómo se había sentido antes, y sus ideas sobre el
suicidio. – Ahora están todos en este pasillo, los
que conocemos.
-Sólo conozco a uno… podemos hablar con él,
pero no es muy agradable la verdad… - meditó serio,
preguntándose si estaría en su cuarto de todos modos
y dudándolo mucho. Abriendo la puerta del mismo, estaba vacía.
Atravesó aquel extraño umbral de oscuridad, sujetando
la mano de Hisaki con él y llegando al otro lado, escuchando
algunos ruidos lejanos de voces de chicos –Busquemos a alguien
que conozcamos… no quiero dar explicaciones.
-¿Dónde va con el uniforme en ese estado? Y no se
cojan de la mano por dios… esto es un centro de reformar menores,
no un bar- un hombre mayor sujetó a Hisaki por la camiseta.
Kadem observándolo fijamente.
-Suéltelo, si le hace daño lo mataré- casi
susurró completamente serio, sujetando la mano del hombre
–No me costaría nada.
- No, de veras lo haría. Es mi caballero, ¿ves? –
sonrió Hisaki, como siempre tomándoselo a broma. Ya
había sido comido por perros monstruosos. Realmente no le
daba miedo un señor.
- No seas insolente, chico. – lo riñó el hombre,
sin soltar a Hisaki. – Si llamo a seguridad estarás
en problemas.
-¿Por qué no va a llamarlos? Nosotros le esperaremos
aquí…- sonrió de medio lado como haciéndole
ver que no era estúpido –O trate de arrastrarnos hasta
allí ¿no sería eso divertido?- cuestionó,
sonriendo aún de manera más amplia.
Ian subiendo por las escaleras deprisa, casi saltándolas
un poco como siempre sin poder pararse a nada en concreto mucho
tiempo. Observó al chico de pelo rojo, reconociéndolo
de haberse despertado a su lado una mañana y luego al acalorado
profesor que les estaba gritando a saber qué cosas. Sonrió
levemente, notando las ropas que llevaban y carraspeando para ponerse
serio –Yo me encargaré de ellos- interrumpió
–Es mi hora libre y usted siempre esta tan ocupado…
El hombre lo miró con completa desconfianza ya que el rubio
no era de su devoción. Claro, que el hecho de que le hubiera
hecho la pelota ayudaba mucho –Está bien…
Hisaki le mostró la lengua apenas les dio la espalda, pensando
que de veras era una pena que no pudiera transformar su rostro o
algo para espantarlo. – Resulta que sí estaba muerto.
– le sonrió al rubio, recordándolo. –
Y este es Kadem.
-Vale… - el rubio sonrió levemente, llevándolos
con él hacia su cuarto –pero no andéis por ahí
espantando a los viejos…
Kadem lo observó de arriba abajo como si estuviera estudiando
de qué se conocerían Hisaki y él e incluso
planteándose si habrían tenido sexo o no. Contrariamente
a lo esperado, ni siquiera le molestaba mínimamente -¿Puedes
ayudarnos? Hemos visto que hay unas cintas policiales en uno de
los cuartos, suponemos que alguien se suicidó allí
¿no es así?
Ian lo miró, pensando que parecía un adulto por como
hablaba y se comportaba. Se sacó un cigarro del bolsillo
y lo prendió observándolo mientras dejaba escapar
el humo –Se llamaba Rein y sí, se suicidó ¿sabéis
algo del por qué?
-Si se suicidó, probablemente sólo él sepa
el por qué… en realidad me preguntaba si podrías
proporcionarnos una foto o algo así…
-Claro… tengo una en su ficha… ¿Por qué?-
se sentó para buscarla en la carpeta, ya que siempre la dejaba
en el cuarto. No había por qué bajarla si no iba a
apuntar las faltas de todos modos.
- Sí, queremos saber si sigue por aquí.... –
aclaró el pelirrojo mirando a su alrededor. – El hospital
siempre está aquí, ¿lo sabes? Kadem lo descubrió.
-¿Cómo?- el rubio lo miró sin comprender muy
bien ninguna de las dos preguntas, ¿si estaba el cadáver
allí?
-Queremos averiguar si existe aún como nosotros o si es
sólo algo que nos sucede a los pacientes del hospital, aunque
podría darse el caso de que simplemente no estuviera aquí…claro
está… - el moreno examinó un poco la habitación,
curioso por las cosas que desconocía, el rubio siguiéndolo
con la mirada y observando luego a Hisaki sacándose un caramelo
del bolsillo y ofreciéndoselo, haciéndolo girar entre
los dedos -¿Estás prestando atención?- Kadem
frunció un poco el ceño, mirándolos
-Sí… no lo sé, el cadáver desde luego
ya no está … ¿Qué queríais decir
con eso de que el hospital siempre está aquí?
- Que hay habitaciones que ya no cambian. Como ahora, estamos en
el reformatorio y en el hospital a la vez. – le sonrió
Hisaki, tomando el caramelo y metiéndoselo a la boca contento.
-¿Mi cuarto está en el hospital?- preguntó
el rubio algo alarmado, mirando un poco a su alrededor como para
comprobar.
-No… el tuyo no… el del chico que se suicidó
sí… - suspiró el moreno con fuerza, mirándolos
y pensando que no se tomaban aquello en serio.
-Vale… ¿y qué deberíamos hacer?- preguntó
preocupado.
-Esperar por el momento, aún no lo sabemos… tal ves
mudaros de ala si es que podéis…
-¿Vais a buscar a Rein?- preguntó el rubio cambiando
de tema de pronto.
-Sí… por curiosidad… - contestó el moreno
observando un libro y pasando las hojas, mirando luego al rubio
y enrojeciendo tras dejarlo en la mesa de nuevo.
-Nadie te mandó mirarlo…- el profesor sonrió
con el cigarro entre los dientes, lo cierto es que estaba pensando
en que ojalá… al menos de ese modo Toshihiro pudiera
hablar con Rein. Era mejor que nada.
Hisaki cogió el libro hojeándolo él ahora,
y sonriendo..... – Yo creo que sí deberías hojearlo,
Kadem. Mira, ¿no me quieres hacer eso? – le mostró
el libro sin nada de vergüenza, pero lo hacía con malicia,
claro.
-Para… “no son cosas de hablar ahora”- le cogió
el libro, enrojeciendo con el ceño fruncido y dejándolo
en su sitio de nuevo, suspirando con fuerza y sintiendo una ligera
excitación por imaginárselo. Se subió las gafas,
Ian sonriendo levemente, tratando de contenerse –Si puedes
dejarnos algo para Hisaki…
-¿Ropa?- preguntó el rubio, levantándose y
mostrándole un traje de deportes, ya que eran los únicos
uniformes que manejaba él –Supongo que esto te vale.
Kadem se quedó mirando los shorts pensando que igual ahora
quería verlo con esa prenda puesta y enrojeció de
nuevo, claro, cualquier cosa era importante cuando casi todos los
días te veías rodeado de lo mismo. –Ponte eso…
así podemos dar un paseo… y no te aburres… “pero
usa el servicio”- le sujetó el brazo susurrándole
al oído por si acaso.
-“Bien, pero imagíname...” –le dio un
beso en la mejilla tomando las prendas y metiéndose al baño,
gritando.- Extráñenme! -Antes de cerrar la puerta
por completo.
El moreno afuera enrojeciendo de nuevo y mirando a Ian de soslayo,
guardándose las manos en los bolsillos y parándose
delante de la puerta como si hiciera guardia aunque en realidad
era sólo porque tenía muchas ganas de verlo y pocas
de que lo viese Ian.
-Bueno… me voy a lo mío…- sonrió el rubio,
rascándose la nuca mientras salía –Si lo encontráis…
avisadme…
-Claro… gracias- el moreno se subió las gafas extendiendo
la mano y el rubio le rió unas palmaditas en la cabeza antes
de salir. Kadem suspirando de nuevo, ahora más contrariado
aún.
Poco después, Hisaki salió del baño, ya vestido
con el uniforme de deportes, sintiéndose cómodo y
guindándose del cuello de Kadem. - ¿Te gusta? –
miró a su alrededor, notando que el rubio no estaba. - ¿A
dónde se fue? Oye.... ¿quieres bajar a ver el resto
del reformatorio?
-Claro… ¿no acabo de decir que iríamos a dar
un paseo?- lo abrazó, pensando que casi no le había
dado tiempo a verlo apenas antes de que se lanzase sobre él.
Claro que no le molestaba que lo abrazase precisamente. Lo miró
a los ojos y se quitó las gafas un momento, poniéndoselas
en el pelo a Hisaki y sujetándole la cintura mientras lo
besaba, subiendo las manos por sus piernas y bajo los shorts, tocándole
las nalgas y recordando que no llevaba ropa interior, sintiendo
un estremecimiento por todo el cuerpo. Se apartó un poco,
mirándolo de arriba abajo y cogiendo las gafas del pelo del
chico para ponérselas de nuevo –Te ves genial Hisaki…
como un sueño…- sonrió después torciendo
un poco los labios – No concretaremos el tipo de sueño…
- estiró los brazos para que fuera junto a él de nuevo.
- No necesitas hacerlo...... – se rió el chico sujetando
sus brazos para ir con él. – Tengo deseos de ver cómo
es todo y también...... vamos a divertirnos, Kadem.
-Vamos… y compórtate… medianamente….-
salió con él, besándole la frente antes de
atravesar la puerta y soltándolo después para no llamar
la atención de nuevo. |