.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 98- Lessons Learned in Time

- “Jun.... Jun......” – susurró el albino para asegurarse de que su hermano estuviese dormido y sonriendo luego al ver que así era, moviéndolo a un lado para poder sentarse. – “Wolf, ¿estás dormido?”

-“No…”- susurró, mirándolo y entreabriendo los ojos, observando su sonrisa y levantándose, sujetando a Keika en brazos porque sabía que cuando dormía era imposible despertarlo. Lo acostó con Jun para no dejarlo solo y llamó al albino para que se acercase.

Hyouden se puso de pie acercándose a su cama y sentándose en ella, mirando hacia los chicos por un momento y sonriendo al ver que Keika se recogía contra Jun. – Espero no molestar pero si no esperásemos hasta estas horas, no podríamos hablar.

-No molestas… al revés- lo miró y se quedó de pie, con las manos en los bolsillos, cubriéndolos con la sábana después, antes de acercarse al albino de nuevo, un poco nervioso sin saber por qué, pero lo ponía tenso -¿No podías dormir?

- No.... trato de no hacerlo la verdad. Cada vez que duermo despierto en otro lado. Ya me estoy cansado. – se rió, aunque controlándose para no despertar a los chicos.

-Cierto…- se rió mirándolo y cruzando los brazos, rascándose un poco el cuello -¿Crees que debiéramos salir a hablar al pasillo? Asi tenemos la certeza de que no entra nada… y no los despertamos.

- Buena idea, creo que están en el quinto sueño de todos modos. – sonrió, observándolos de soslayo, y dirigiéndose a la puerta.

El pasillo estaba acostumbradamente oscuro, sólo esperaba que no los molestasen. De veras necesitaba estar con un adulto por un rato.

Jun se irguió un poco con los brazos –“Keika…”

- “Jun...” – le susurró Keika de vuelta abriendo los ojos y sonriendo. Ya se imaginaba lo que quería. – “¿Quieres oír lo que hablan verdad?”

-“Creo que mi hermano va a besar a Wolf sensei…”- aseguró sacando esa conclusión de su mente sin ningún motivo real.

El moreno afuera miró al albino, parándose delante de él -¿Recuerdas lo que hablamos esta tarde? Sobre ese chico que te gustaba y lo demás…

Keika se rió bajito, tomando a Jun de la mano para acercarse de puntillas a la puerta.

- Sí, pero ya te dije, no estaba enamorado tampoco. Aunque no niego que duele un poco que prefieran a otro. – sonrió algo rojo, también recordando “lo demás” y preguntándose si iba en serio.

El moreno sonrió levemente, sintiendo que de nuevo enrojecía. Le parecía penoso a esa edad, pero era algo físico no psicológico como para poder evitarlo. Tragó saliva con algo de dificultad –Hace tiempo que me atraes… pero eres un hombre y yo no sabía que eras homosexual… y están los niños… además… no sé ni qué decir o hacer, si ya me resultaba complicado en una situación normal… así aún más… pero lo cierto es que no quiero perder la oportunidad por cobardía, así que si te parezco atractivo… - se rió pensando que le daban ganas de irse de pronto, bajando un poco la cabeza. Era demasiado hilarante su propio comportamiento, le recordaba a cómo le había pedido salir a su mujer, pero entonces era muchos años atrás –Ten en cuenta que soy un buen partido…

Jun miró a Keika a los ojos, abriendo la boca con la oreja apoyada en la pared y su nariz casi tocando la del rubio –“No entiendo nada….”

- “Pues no sé, creo que el sensei está nervioso.....”- contestó el rubio por el tono de voz tan bajito en el que hablaba.

- ¿Buen... partido? – Hyouden se le quedó mirando entre rojo y confundido por su manera de decir las cosas, tan.... formal. – No, si yo...... no pensé que estuvieras interesado. Y luego Jun..... – balbuceó, sin darse cuenta de que estaba actuando igual de nervioso y acercándose un poco de todas maneras, tomando su rostro entre sus manos y besándolo. Si seguía pensando que no le parecía atractivo, debía estar ciego.

Wolf lo miró fijamente, hacía como siglos que no lo besaban y además tampoco lo hubiera esperado. Le sujetó la cintura con una mano, acercándolo más a él, sintiendo lo mucho que le había faltado aquello, apoyando su sexo contra el cuerpo del albino y pegándolo contra la pared.

-“Se están besando… por eso ahora no se oye nada… “- sintió el golpe en la pared y enrojeció un poco –“O no sé yo…”

- “Pues tiene que ser porque no creo que estén luchando” – susurró Keika, riendo bajito de nuevo.

Hyouden, abrazándose al cuello de Wolf, sin dejar de besarlo, súbitamente necesitándolo, aún más con su cuerpo tan cerca. Abrió los ojos observándolo.

-“Quisiera ver…”- murmuró el pelirrojo haciendo cara de fastidio.

El moreno se separó de sus labios, notando su aliento contra los suyos. Le abrió la camisa, pasándole las manos por el pecho y tocándolo bastante ansioso, sin poner atención a nada concretamente pero observando sus músculos dibujados con suavidad en la piel. Abrazándolo y tocando su espalda mientras lo besaba de nuevo, no recordaba lo que era sentir el calor de otra piel desnuda.

- Wolf... – susurró el albino contra sus labios, besándolo una vez más, bajando las manos por su pecho, y deseando más, pero sin atreverse.

- “Y ¿si abrimos un poco la puerta?” – Keika le guiñó un ojo, pensando que seguro ni cuenta se daba.

-“Vale”… - se tapó los labios riendo bajito aunque terror le daba la bronca que le echaba su hermano como lo viese, girando un poco el pomo y abriendo una rendijita, observando al moreno abrirse la camisa y dejarla caer al suelo, sujetando las nalgas de su hermano y alzándolo contra la pared. Tragó saliva al ver cómo lo tocaba, las manos fuertes del moreno y los músculos en sus brazos, a él también le hubiera gustado ser así algún día.

Wolf alzó los ojos a los del albino, observando su color y apretando su sexo contra el suyo, sus nalgas, rozándolo más contra la pared, dejándose llevar por el deseo sin pensar más en ello.

Keika asomándose bajo Jun y observando serio, casi concentrado. Nunca había visto a nadie hacer eso realmente.

- ¿Crees...? – Hyouden empezó a preguntar, pero lo cierto es que no tenía muchas ganas de pararse a pensar. En vez de eso, jadeando con suavidad, sonriendo un poco y besándolo de nuevo, apretándose contra su cuerpo.

El moreno lo dejó bajar, soltando el hilo de sus pantalones, besándolo sin cesar, sus labios, su cuello, era igual, mirándolo a los ojos y bajando luego la vista, rompiendo el beso y acariciando su sexo -¿Está bien?- lo miró a los ojos abriéndose el pantalón también y dejándolo caer –Podemos detenernos…- habló casi contra sus labios.

- Ah.... No quiero detenerme... te deseo Wolf – se mordió un labio, tocando su sexo también, masajeándolo.

-Yo también…- entrecerró un poco los ojos, estremeciéndose ante el tacto de su mano, sujetando las nalgas del chico con la otra, apretándolas y moviéndolas, haciéndolo echar las caderas hacia delante y sintiendo su sexo pulsar con fuerza al tocarse con el del albino

-“Keika…”- el pelirrojo le tocó la cabeza con un dedo –“¿Estás atento?”

- “Mucho...” – contestó sin mirarlo por si se perdía algo.

- Wolf... – jadeó el albino, estremeciéndose al sentir el roce, deseando gemir y controlándose, no lo fueran a escuchar. Sujeto ambos sexos masajeándolos, bajando la mirada por un momento para luego mirar al moreno a los ojos de nuevo.

Wolf cerrando los ojos y pegándose más a él, volviendo a besarlo, rozándose contra su sexo dentro de la mano del chico, alzándolo un poco con las manos cada vez que se rozaba contra él –Me gusta tu voz…- sonrió, mirándolo a los ojos excitado, volviendo la vista a sus sexos y arrodillándose en el suelo. No tenía idea de si estaba haciendo lo que se suponía pero igual sólo hacía lo que le venía en gana.

Sujetó su sexo, observándolo y acariciándolo con suavidad frente a su propio rostro, rozándolo contra sus labios y deslizando la lengua alrededor de él, mirándolo un momento antes de metérselo en la boca.

Jun se arrodilló también, detrás de Keika, rodeándole el cuello con los brazos, visiblemente excitado de tanto mirar –“También quiero hacer eso…”

- “Pues yo quiero que lo hagas....” - casi se ríe, aunque su sexo los estaba apuntando por debajo del pantalón.

- - Wolf... Wolf..... mmnn... – Hyouden se recostó contra la pared, echando las caderas hacia delante, estremeciéndose cada vez más, su sexo irguiéndose caliente. Sonriendo, se sentía estúpido de sonreír en un momento así, pero no podía evitarlo.

Wolf alzando la mirada, observándolo y excitándose aún más, su mano rodeando el sexo del albino donde su boca no lo cubría, apartándose un poco para observarlo, sonriendo levemente, disfrutando de su expresión de placer, lamiendo después sus testículos y succionándolos con fuerza aunque de forma delicada. Lo cierto es que se moría por hacerlo con el pero no quería apresurarse, era demasiado bueno, lo estaba disfrutando como nunca.

-“¿A qué crees que sabe?”- bajó la mano al sexo de Keika dentro del pantalón, riéndose en bajito al notar que estaba duro y se llevó los dedos a los labios. Sí sabía, aunque no sabía a qué.

Keika se rió, enrojeciendo, y empujándolo con suavidad. – “ No sé... ¿me dejas probar el tuyo?”

- Wolf.... ah... – el albino gimió un poco más alto, sin poder contenerse, estaba más excitado que nunca. Le parecía que llevaba siglos sin que alguien lo tocase, y menos así... – Wolf... ¿quieres... – enrojeció un poco, pero lo preguntaba porque tenía la idea de que al moreno le daría vergüenza- ... ¿Quieres sentirme por dentro...?

-Lo estoy deseando…- el moreno tragó saliva, excitándose sólo con obtener aquella invitación a penetrarlo, le sujetó las caderas para virarlo de cara a la pared y separó sus nalgas, observando su ano, lamiéndolo lentamente, empujando la lengua en él poco a poco, deslizando uno de sus dedos en él y moviéndolo en su interior, alcanzando aquel punto dentro de él. Levantándose a su espalda y acariciándolo por dentro, con cuidado de no hacerlo correrse. Apretando su propio sexo contra una de sus nalgas mientras le besaba la nuca, tomándose su tiempo para prepararlo.

-“Sí… puedes…pero es que no vas a ver y ya creo que lo hacen…”- susurró enfrascado, mirando a Keika un momento pensando en hacerle eso cuanto antes.

- “No decía ahora...” - murmuró Keika prestando atención de nuevo, y agrandando los ojos. Se preguntaba si eso no dolía, pero a Hyouden parecía gustarle mucho.

El albino gimiendo contra la pared, terriblemente excitado, su sexo húmedo, totalmente erguido, mientras se movía al ritmo de las caricias de Wolf. La manera cómo lo tocaba, sus dedos moviéndose con delicadeza, pero firmes a la vez.

-“Puedes hacerme lo que quieras Keika…”- susurró el pelirrojo igual de atento, sujetándole la camisa al rubio mirando la mano del moreno como embobado, cómo temblaban las piernas de su hermano y cómo se sostenía a veces en las puntas de los pies tensando los músculos hasta las nalgas, se veía sexy, nunca había pensando que pudiera verse así.

Wolf dejó salir los dedos de dentro de él, sujetando su sexo y dejando caer saliva en su mano, empapándolo aún más, apoyándolo contra el chico, observando cómo entraba con resistencia, se sentía maravilloso –Ah… Hyouden…- sujetó su sexo, acariciándolo y pegándolo contra la pared de una envestida, moviéndose con fuerza y apretándolo contra ella. Apretando las mandíbulas.

- Wo... Wolf..... – gimió el chico, apretando los párpados, jadeando y estremeciéndose, su sexo rozándose contra la pared, junto con las embestidas del moreno. Bajó una mano hasta él sujetándolo, y acariciándolo aún contra aquella superficie.

El moreno atrás, le sujetó los muslos, separando sus piernas más, moviéndose con fuerza dentro de él, flexionando sus propias piernas un poco, jadeando y lamiendo su espalda, besándole un hombro y rozándolo con los dientes, su voz rasgada al gemir, su cuerpo cubierto de sudor. Salió de él, retirando su sexo de pronto, volteándolo para besarlo, sujetándole una pierna y penetrándolo de nuevo profundamente, lamiendo sus labios y su lengua, alzándolo después por completo en sus brazos, jadeando y mirándolo fijamente, sus ojos cargados de deseo.

El albino acariciando su rostro, abrazándose a su cuello, para besarlo, sin dejar de mirar en sus ojos, gimiendo dentro de su boca, su cuerpo tan pegado al del moreno como era posible.

- Ah…mejor… que nunca…- observó su cuello, deslizando la lengua por su garganta, saboreando su sudor, lamiéndole la mandíbula y mordiéndole un poco la quijada, su sexo pulsando y golpeando en el chico, invadiendo por completo su interior. Lo sujetó con un sólo brazo bajo las nalgas, moviéndose contra él y apoyándolo con la espalda contra la pared mientras su mano apretaba su sexo de pronto, como exprimiéndolo, acercando los labios a su boca mientras jadeaba, sus ojos aún fijos en los suyos aunque el cabello húmedo de ambos les cubría un poco la mirada.

- Ah...ah.....ha.... – el albino jadeando sin despegar su mirada de sus ojos marrones, su aliento cálido como acariciando sus labios. Le besó fugazmente de nuevo, corriéndose y separándose de su boca para gemir, su cuerpo entero estremeciéndose, el semen esparciéndose entre ambos, deslizándose con lentitud. El moreno apretando más sus nalgas y besándolo mientras se corría dentro de él, el semen deslizándose de su interior y goteando de sus piernas mientras el hombre acorralaba aún más al albino contra la pared con su cuerpo.

Cerró los ojos, besándolo con suavidad y aún sujetándolo con las manos, oliendo la piel en su cuello.

- Hm... Wolf... – susurró una vez más, los ojos cerrados también, mucho más relajado de lo que se había sentido en años. Sonriendo de nuevo, aunque suponía que no habían sido nada responsables.

El moreno sonrió contra sus labios mientras lo dejaba bajar de sus brazos despacio, mirándolo a los ojos y pasándole una mano por el cabello, alborotándoselo más, de veras había necesitado aquello, sintió cómo su sexo resbalaba del apretado interior del chico y se estremeció un poco, limpiándolo con su camisa mientras lo besaba de nuevo –¿Dormirás en mi cama?… - sonrió con suavidad, mirándolo aún y subiéndole los pantalones –Te necesito, no por esto… y quiero intentarlo de veras…

Jun miró a Keika al fin como si se despertase de pronto –“Tal vez deberíamos emprender la retirada…”

- “Shhhh”... – Keika se llevó un dedo a los labios, poniéndose de pie, y subiéndose a la cama de nuevo, con Jun de la mano, acurrucándose.

Hyouden sonrió, mirándolo ahora. – Yo también, y me preocupaba que pensaras eso, pero es que... lo necesitaba – se rió bajito, cubriéndose la boca luego y mirando hacia la puerta. – Dormiré contigo, ya veremos cómo le explico a Jun mañana.

-Comprenderán…y por otra parte, no creo que les moleste dormir juntos… sólo espero que no hagan nada raro porque sería muy incómodo…- se rió subiéndose el pantalón, mucho más feliz ahora de haber intentado hablar con él de ello –Yo también lo necesitaba… hacía siglos que no me sentía tan bien…- le acarició un poco el cuello acercándose a la puerta después y abriendo con cuidado, observándolos “dormir” en la cama, aliviado de que no se hubieran despertado.

El pelirrojo haciendo como que se movía un poco, en realidad para ocultar contra Keika que se estaba riendo.

Hyouden se acercó a los chicos, Keika enseriándose enseguida, y fingiendo como un profesional. El albino sonrió, conteniéndose de besar a su hermano para no despertarlo, imaginando que soñaba, y regresando junto a Wolf, acostándose en la cama.

El moreno atrayéndolo hacia él, acariciándole el pecho y la espalda, besándole la frente con suavidad y subiéndolo sobre él un poco mientras se ponía de cara al techo, oliéndole el cabello y encontrándose mucho mejor que en siglos.

 
 

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