| Capítulo 93- The Reasons Why
Kadem abrió la puerta un tanto preocupado ya, observándolo
al fin, durmiendo tan tranquilo como si nada. Suspiró aliviado,
él estaba preocupado por si estaba solo y traumatizado y
ahí estaba… durmiendo como si nada –Hisaki…
despierta…- casi protestó mientras lo llamaba.
- ¿Eh...? Estoy cansado.... – manoteó, abriendo
los ojos por fin y sonriendo. – Kadem... – saltó
de la cama guindándose de su cuello.
El moreno, se subió las gafas con el ceño fruncido
-¿Cansado de dormir? Yo estaba buscándote… ¿sabes?-
suspiró, al fin y al cabo, sabía que no tenía
remedio. Le rodeó la cintura con un brazo, besándole
la mejilla.
- Yo también te estuve buscando pero me mataron.........
y luego estaba muy cansado. Supuse que vendrías a buscarme-
le sonrió para apaciguarlo, y convenientemente saltándose
su paseo con Yudai.
-Vaya por Dios…- suspiró igualmente sin sentir pena
ninguna, ya que no lo veía nada afectado ni tampoco cansado,
sólo con la cara más dura que una piedra. Se sentó
en una cama porque él sí que estaba harto de darse
paseos y demás, y se cruzó de brazos aún contrariado
pese a que no le apetecía para nada estarlo.
- Kadem.... – se le acercó, sentándose a su
lado, porque lo veía enfadado. - .... si no es mi culpa.
Estaba triste cuando desperté sin ti, ¿sabes?
-¿Ah sí? Dijiste… qué tristeza…
voy a ver si me echo un sueño… déjalo…
ya se me pasará…- lo miró y desvió la
vista mirándolo de nuevo –Pero eres un desconsiderado.
- Pero nunca sé como buscar, porque nunca encuentro nada,
es mejor que me encuentres tú. Además.... me refería
a antes de que me mataran. Iba a buscarte, pero vino un chico de
los vivos y luego la enfermera con sus perros y.... – empezó
a explicar tratando de quitarle el enfado de todas maneras.
-Ya déjalo!- se subió las gafas contrariado, sólo
que ahora aún más porque lo estaba mareando –Pesado…-
se rió sin poder evitarlo después aunque suponía
que no debía, porque mucha gracia no tenía…
- Lo dejo.... – sonrió un poco Hisaki, aunque se había
sobresaltado ante el grito.
El moreno lo sujetó por la cintura, acercándolo más
a él y besándole la frente -¿Por qué
estás conmigo, Hisaki? ¿Qué es lo que te gusta?-
preguntó tratando de comprender algunas cosas sobre sí
mismo.
- ¿Qué quieres decir? ¿No lo sabes? –
le sonrió, contento de que lo tratase con cariño luego
de semejante grito. - Es porque eres dulce y cariñoso, inteligente,
guapo.... Graciosamente serio..... Sincero.... ¿Cómo
no me vas a gustar?
-Graciosamente serio…- lo miró de soslayo preguntándose
qué había de gracioso en que alguien fuera serio,
pero decidiendo dejarlo en que aquello eran “cosas de Hisaki”
–No lo sé, sólo quería saberlo…
no me gusta saltar a conclusiones… - carraspeó levemente,
observándolo fijamente ahora, aunque estaba rojo, levantándole
la camiseta por completo y sacándosela.
- ¿Quieres jugar, Kadem? – se arrodilló, acercándose
y lamiéndole los labios, travieso. – Primero dime por
qué estás conmigo.
-Porque estoy enamorado de ti, es obvio, porque me haces sentirme
feliz aunque sea por cosas raras… - lo miró a los ojos
tocándose los labios y lamiéndose las puntas de los
dos dedos que había apoyado, se quitó las gafas dejándolas
a un lado y se apartó un poco el cabello –Vamos a jugar…-
se quitó la camiseta, más rojo imposible, pero seguro
en lo que hacía.
- Hum... pero mi respuesta fue mucho más detallada. No sé
si debería dejarte – bromeó, igualmente bajándose
de la cama y arrodillándose frente a él, entre sus
piernas y acariciando su rostro contra su entrepierna.
Kadem separó un poco más las piernas, apoyándole
la mano en el pelo y revolviéndoselo un poco, pegándolo
contra sus genitales aún más –Tendrás
que hacerlo mejor que con ninguno de los otros…
- Lo haré, porque te amo... – le sonrió desde
allí, bajándole la cremallera de los pantalones y
sacando su sexo, comenzando a lamerlo lentamente.
-Yo también te amo…- El moreno apretando las mandíbulas
al sentir la humedad caliente en su sexo. Le acarició la
mejilla con la mano, observando cómo lo lamía, excitándose
al seguir el recorrido de su lengua por su piel. Su sexo endureciendo
más y pulsando.
Hisaki se lo metió por completo a la boca, lamiendo sus
testículos también, y continuando con succionar su
sexo, cerrando los ojos. No podía evitar excitarse también
y mucho más de saber que era el primero.
-Ohh…mh….- el moreno lo siguió observando, deslizando
los dedos por su garganta, acariciándolo y pasando un pie
entre sus piernas, acariciando su sexo y notando cómo se
abultaba bajo la ropa. Se levantó, moviendo las caderas y
sujetando su cabello con suavidad, acariciándolo e inclinando
la cabeza un poco hacia abajo para verlo bien.
Hisaki sonriendo y abriendo los ojos para mirarlo, sin dejar de
lamerlo, bajando una mano para liberar su propio sexo, masajeándolo,
prácticamente mostrándoselo.
-Ven…- lo levantó un poco, sonriéndole con
suavidad y apartándose el cabello, besándolo mientras
le bajaba el pantalón. Alzándolo para sentarlo en
la cama, desprendiéndole la ropa por completo después,
le separó las piernas tal y como estaba –Sigue…
deja que te vea…- le acarició los muslos, esperando
ansioso.
- Puedes ver todo lo que quieras.... – le sonrió,
masajeándose de nuevo, mirándolo a los ojos, llevándose
dos dedos a la boca para lamerlos, introduciéndolos luego
en su ano, gimiendo un poco, y moviéndolos con suavidad.
Kadem lo besó profundamente, tocando con su mano la del
chico, sintiendo los movimientos y siguiendo la línea de
sus dedos, rozando su ano con los suyos, notando cómo entraban
y salían los dedos de Hisaki. Se separó de sus labios,
tumbándolo en la cama y lamiendo su ano junto a los dedos
del pelirrojo. Sujetándole las piernas y manteniéndolo
hacia arriba para exponerlo más a su visión. Empujó
la lengua entre sus dedos, sintiendo como le hacía sitio
y lamiendo dentro de él. Apretando las mandíbulas
y apartándose el cabello antes de sujetar su sexo con la
mano que tenía libre, acariciándolo con suavidad.
- Ah.... Kadem... – gimió el pelirrojo sonriendo,
estremeciéndose ante el contacto con su lengua y tratando
de acariciarla también mientras seguía jugando con
sus propios dedos, su sexo pulsando en la mano del moreno.
-Sabes bien, Hisaki…- lo miró, irguiéndose
de nuevo y deslizando sus propios dedos dentro de su cuerpo junto
a los del pelirrojo, acariciándolo por dentro, tocando la
textura caliente y mojada en su interior –Hm…- lo miró
a los ojos, apretando las mandíbulas sin poder cesar de empujar
los dedos dentro de él, cada vez con más fuerza, arrastrando
los del pelirrojo en sus movimientos.
Se inclinó de pronto, succionando la punta de su sexo, notando
el sabor del líquido que resbalaba de él, sujetando
la punta con los dientes mientras la lamía intensamente.
- Nhhh..... tú lames bien... – jadeó, sacando
los dedos de su cuerpo, permitiéndole todo el paso a los
de Kadem, arqueando la espalda y tocándole el rostro con
los mismos dedos que acababan de salir de su ano, sonriendo. , con
la otra mano, sujetando la base de su sexo, y acariciándolo
para hacer que creciera contra la boca del chico.
Kadem lo miró, sin dejar de succionarlo, sus labios acariciando
la mano del pelirrojo, siguiendo el movimiento de esta, sintiéndose
arder por dentro, su lengua lamiéndolo sin cesar, aún
más excitado al sentir el tamaño de su sexo dentro
de esta.
Le sujetó la mano besándosela y lamiendo sus dedos,
alzándole las piernas de nuevo y bajando una mano para guiar
su propio sexo, apoyándolo contra su ano y notando cómo
cedía suave a la penetración. Se empujó por
completo en él, notando cómo su cuerpo lo frenaba,
saliendo y entrando con fuerza, jamás se había sentido
así. Entreabrió los labios jadeando, sudando, observando
sus ojos apasionado –Se siente increíble… - bajó
la cara observando sus pezones y succionando uno con fuerza, sujetándolo
entre los dientes.
- Nh... sí, se siente.... increíble... – repitió,
acariciándole el cabello, revolviéndoselo. –
Y te ves.... increíble tú... – sonrió,
pasando sus uñas por su espalda con suavidad, abrazándose
con las piernas a sus caderas, ayudándolo.
-Ohh…- sintió cómo entraba en él aún
más profundo de aquel modo. Le alzó las nalgas con
las manos, empujándose dentro de él todo lo posible,
golpeando su cuerpo por dentro, sus pulgares separando sus nalgas
cuanto podía. Deslizó una mano por debajo de su pierna,
sujetando su sexo para acariciarlo. Mirándolo a los ojos
de nuevo.
El chico gimiendo y devolviéndole la mirada, llena de deseo,
su sexo pulsando con fuerza y sus nalgas apretando tanto como podían
a pesar de que las separaba, alzó una mano para inclinarlo
hacia él, besándolo.
La lengua del moreno lamiendo la suya intensamente, succionándola
y mirando sus ojos, entrecerrando los suyos por el placer, cerrándolo
mientras se empujaba en su cuerpo comenzando a sentir como si su
sexo ardiese, no lo había sentido tan increíble jamás
antes. Le sujetó la lengua con los dientes, apartándose
un poco y soltándosela, sujetando sus nalgas con las manos
y ayudándolo ahora a estrechar aún más su sexo
entre ellas –Me corro Hisaki…- entrecerró los
ojos de nuevo, mirando los suyos y moviéndose en él
con violencia, trepándose más sobre él.
- Hagámoslo juntos.... – le pidió, aunque no
sabía si serían capaces, lo que sí sabía
es que ya estaba a punto. Alzó un poco la cabeza mordiéndole
un labio por jugar y jadeando, corriéndose entre ambos, empezando
a gemir con más fuerza. El moreno dejándose ir en
aquel mismo instante, apretando más su sexo con la mano,
sintiendo cómo su semen inundaba el interior del pelirrojo
haciéndolo temblar y jadear.
Le mordió el labio de vuelta, separando el rostro del suyo
después, echando un poco atrás la cabeza y cerrando
los ojos, disfrutando hasta el último instante.
- Kadem..... bésame de nuevo – le pidió el
chico falto de aliento, pero sonriendo. Se sentía vivo en
esos momentos.
-Claro…- bajó hasta sus labios, besándolo con
suavidad aunque profundamente, después de forma superficial,
abrazándolo y dejándose caer sobre él, sus
cuerpos sudados y calientes, era una sensación muy agradable
–Te amo, Hisaki, tienes razón, es el cielo contigo…-
le acarició la mejilla y luego el cabello –Te amo-
le repitió.
- Yo a ti..... y lo mismo digo... – sonrió, susurrando.
– “Deseaba hacerlo anoche, bajo las estrellas, pero
no quise apresurarte”
-Hubiera sido muy romántico…- se recostó a
su lado, sin dejar de abrazarlo y acariciarlo –Lo haremos
bajo las estrellas…- le apartó el flequillo mojado
del rostro, observándolo con atención, como si fuera
posible que ahora le pareciese incluso más guapo.
- Sí, vayamos allí cada noche.... – contestó
sin percatarse de cómo lo miraba, pegándose a su cuerpo
y abrazándose a él. – Pero esto fue bastante
romántico ya. No importa donde lo hagas realmente, cuando
es de esta manera.
- Lo sé… pero aquel cuarto es nuestro… - lo
rodeó mejor, acercándolo a su pecho.
- Sí, es nuestro.... – le besó el pecho, sonriendo
como nunca y repitiéndose que no debía dormirse. Quería
permanecer a su lado.
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