Capítulo 67- Put On a Happy Face
- No sé donde estoy, no sé donde estoy.... –
iba repitiendo el rubio, caminando por el pasillo del reformatorio,
y preguntándose cómo volvía a su habitación,
haciendo un extraño juego de golpear las paredes cada dos
o tres pasos.
Yudai sonrió observándolo delante de él y
lo sujetó por la espalda, apoyando las manos en sus hombros
de golpe pegándolo a él –Estás…
en el pasillo de la muerte - le susurró algo fantasmalmente.
- No! – gritó el chico sacudiéndose y echando
a correr espantado, antes de girar un poco el rostro para mirar.
– Yudai!
-Keika…- sonrió acercándose de nuevo y acariciándole
el cabello –Sólo era una broma… Es el pasillo
del reformatorio… donde están los vivos… es divertido…-
extendió la mano hacia él, moviendo los dedos tentativamente
-¿Quieres venir?
- ¿Es divertido? Claro! – respondió con entusiasmo,
sonriendo, y frunciendo el ceño luego. – Pero me asustaste,
eso fue malo, Yudai- se rió, más bien porque pensaba
en vengarse.
-No… fue sólo una bromita sin malicia…- sonrió
torciendo un poco los labios –Veamos… es una lástima
que no sepas hacer que no te vean… o no… No, será
más divertido si nos ven…- abrió aún
más la sonrisa, bajando las escaleras –¿Quieres
ver a mi novio, Keika?
- ¿Tienes novio? Está bien, quiero verlo. –
asintió, sujetándose de su mano, alegre. – A
mí no me importa si me ven, estoy aquí....
-No exactamente… estas aquí y allí a la vez…
es algo casi imperceptible…- pasó una mujer y Yudai
la observó, pero no parecía verlos –“No…
no nos ven”- le susurró, la mujer volviéndose
un poco al escuchar algo raro, un poco asustada. El rubio tirándole
del libro para que se le cayese al suelo.
Lo recogió nerviosamente y caminó de forma acelerada
lo que restaba de pasillo, el rubio riéndose en bajo, miró
a Keika y sonrió –“Pero sí pueden escucharnos…”
Keika se rió en bajito también, imitándolo.-
“Es divertido, tienes razón”
-Ven… vamos a ver a mi novio…es profesor… se
llama Toshihiro… luego… podríamos ir a la cocina…
¿Cómo te suena eso Keika?...
- Bien!!!!!!!!! Y sé quien es.... le dio helado a Wolf sensei.
– sonrió, pensando que ya le agradaba el novio de Yudai.
– Y seguro hay más en la cocina.
-Wolf sensei…- el rubio entrecerró un poco los ojos
como si eso lo ayudase a poner atención –Supongo que
tal vez son amigos… y sí, seguro que hay helado…
Si no, podemos pedirle a Toshihiro que nos consiga algo…-
se paró delante de la puerta, escuchando la voz del profesor
adentro y sonrió, atravesando la madera y sonriendo a Keika.
- ....... y es la creencia de que somos uno con la naturaleza...
Que todo está en perfecta armonía, como debe estar....
– continuó explicando a pesar de que le pareció
escuchar una risa infantil proveniente de la puerta, Keika cubriéndose
la boca y observando, tratando de recordar su apariencia por si
algún día se encontraba sólo, ya sabría
a quien acudir.
Yudai sonrió ante la risa de Keika acercándose por
las mesas y empujando un bolígrafo, haciéndolo rodar
por la mesa y caerse al suelo. El chico mirándolo y dejando
escapar un suspiro de cansancio antes de recogerlo. Se subió
a la tarima donde estaba el profesor y le acarició un hombro,
besándole el cabello y oliéndolo intensamente –“Te
quiero”- le susurró al oído, besándole
el cuello.
Toshihiro se quedó en silencio de pronto, nervioso, realmente
deseando que no fuese a hacer nada embarazoso, pero sonriendo al
fin y al cabo. – “Yudai...” –susurró
en tono de advertencia, carraspeando y continuando con la lección,
notando que algunos alumnos comenzaban a murmurar ya.
Keika se separó de ellos, caminando entre los asientos curioso
y sonriendo al ver que uno delos chicos había hecho un garabato
de un animal extraño. Tomó su bolígrafo, escribiendo
“Hola” sin pensar mucho en lo que hacía.
El chico se quedó mirando la mesa como si no pudiera creérselo,
sujetando el lápiz, y tapándolo con la mano, como
esperando a que pasase algo todavía peor.
Arn sonriendo unas sillas mas atrás, golpeándole
el brazo a Soren con el codo y escribiendo en su propia mesa –“Mira
dos mesas delante”
Yudai se abrazó más a Toshihiro, mirando a Keika
y sonriendo –“Keika está jugando…lo he
traído para que te viese…”
- “Bien.... compórtate” – susurró
el profesor, sonriendo aún un poco. – Bien... ¿a
alguien le gustaría decirme qué opina de esta teoría?
A ver...
Soren sonrió disimuladamente, viendo la cara de espanto
del otro y lanzó una bolita de papel al aire, observando
cómo era atrapada y permanecía allí, al parecer
flotado para más terror del chico sentado.
Keika le sacó la lengua y se acercó al escritorio
de Arn, pensando que aél seguro sí le agradaba.
El moreno le sujetó la pelotita de papel y sonrió,
escribiendo en la mesa –“¿Quién eres?”
Yudai frunció el sueño suspirando –“No
me amonestes cuando no hago nada malo aún sensei… o
dejaré de comportarme…”- lo “amenazó”
caminando por el pasillo y tirándole de un mechón
de pelo a uno de los que solía molestar a Soren.
-Ah!- se llevó la mano a la cabeza y miró al de atrás
que alzó las manos entre asustado y sorprendido.
El profesor negó con la cabeza, pero continuó con
la clase. No iba a decirles a sus alumnos que ignorasen al fantasma
que los molestaba ¿o no? Igual, estaba seguro de que no les
haría ningún daño realmente.
Keika se rió bajito, sorprendiendo a algunos de los que
le rodeaban, susurrando. “Keika” , pensando en que si
podía escucharlo no tenía que escribir. Por su parte,
Soren estaba distraído, sonriendo al ver lo que hacía
Yudai. Era él, de eso no le cabía duda.
-“Keika ¿te acuerdas de mí?”- preguntó
el moreno, escribiendo, sonriendo al ver como los demás miraban
a su alrededor sin querer llamar mucho la atención.
-“Pero nos vamos… a la cocina…buscas novio otro
día”- susurró Yudai apoyando las manos en los
hombros de Keika otra vez.
- “Ya voy, te veo luego, Arn” – susurró
el chico tomando el bolígrafo y haciéndole una carita
feliz en el cuaderno antes de dejar que se lo llevase Yudai. .-
“Me voy a buscar helado”
- “Yudai” – susurró Soren mirando hacia
abajo como si él no hubiera sido. – “ A ese”
señaló a otro de los chicos que lo molestaba, sonriendo
un poco de manera maldita.
- Chicos, estoy seguro de que discuten algo importante, pero ¿les
molestaría prestar un poco de atención tan sólo
por cinco minutos más? – les riñó disimuladamente
Toshihiro, ganándose que Soren el frunciera el ceño,
gesto al que por supuesto sonrió como si no hubiese notado
nada.
Yudai sonrió y le pegó un collejón tremendo
en la nuca al chico que le había señalado Soren. Se
llevó la mano al cuello y varias personas se volvieron hacia
allí mirando de donde provenía el sonido, mientras
Arn recortando la carita sonriente del folio y guardándosela
en el bolsillo, le había hecho gracia. Alzó la vista
riéndose entre dientes y mirando a Soren de soslayo –“Qué
hostiazo… “- susurró.
-Sensei... este capullo me ha pegado…- señaló
al de atrás que lo miro incrédulo mientras Yudai salía
con Keika al pasillo, caminando felizmente hacia la cocina -Espero
que también tengan chocolate… - susurró mirando
al otro a su lado –Me encanta el chocolate…
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