| Capítulo 59- Himitsu
Keika se deslizó bajo el brazo del moreno dirigiéndose
a la otra cama, y remeciendo un poco a Jun con suavidad, cuidando
de no despertar a su hermano, que protestó, y giró
la cabeza como si fuera parte de un sueño. – “Ne,
Jun... Jun...”
-“¿Hum?”- el pelirrojo lo miró pasándose
una mano por la cara y revolviéndose un poco el cabello aunque
teóricamente se peinaba –“¿Pasa algo?”-
se apoyó con las manos en el colchón observándolo.
- “No, sólo me aburro” – se rió,
cubriéndose la boca el chico.
Jun se rió también, apoyando la cara contra el colchón
para no hacer ruido, escurriéndose de al lado de su hermano
sigilosamente y bajándose de la cama para sujetarle la mano
–“¿Quieres salir? Tal vez encontremos a alguien
de fuera”
-“Sí, vamos. Además, Hisaki aún no regresa.
A lo mejor se perdió”- le recordó, entusiasmado
ante el prospecto de una aventura.
El pelirrojo le sujetó la mano sonriendo y cerrando la puerta
sigilosamente aunque aquello no impidió que el doctor, que
estaba escuchándolos en silencio, abriera por fin los ojos
sonriendo, sentándose en la cama –Hisaki…
- Mmmm...... ¿sucede algo? – Hyouden abrió
los ojos, mirando al moreno, aún entre sueños.
-No, han salido a buscar a Hisaki… aunque creo que sólo
era una excusa para ir por ahí…- sonrió levantándose
para acercarse al albino –Trataban de no despertarnos…
La verdad, sé que no está muy bien pero me dan ganas
de seguirlos… por si acaso…
- ¿Qué no está bien? ¿Cómo se
le ocurre a Jun salir así solo...? – el albino apartó
las sábanas inmediatamente, ya preocupado. Luego le iba a
decir que por qué lo dejaba solo.
- Tranquilo… sólo quieren jugar… ¿recuerdas
cuando tenías su edad? No fue hace mucho creo…- sonrió
un poco en realidad pensando que era un buen hermano pero metiéndose
con él igual –Iré contigo… también
estoy preocupado…
- Fue... – comenzó, enrojeciendo un poco, y suspirando.
– No es lo mismo, este lugar es peligroso. – carraspeó,
poniéndose de pie para salir ya.
- Las cosas no son muy distintas ahora, ¿no? Quisiera salir
afuera.... – comentó mientras Keika, caminando al lado
de Jun.
-Yo también… pero al menos ahora estamos juntos…-
le sonrió inclinando un poco la cabeza para verlo bien –y
eso cambia mucho…- le sujetó mejor la mano entrelazando
los dedos con los suyos y echando a correr por el pasillo sin ningún
buen motivo más que divertirse.
Keika se rió, corriendo con él, contento a pesar
de todo. – Oye, ojalá nos encontremos al amigo de Wolf
Sensei, el que tiene helado.
-Debimos preguntarle en qué cuarto estaba…- se rió
también correteando y atravesando la esquina llevándose
al chico de la mano y saltando escaleras abajo a toda prisa como
si fueran a un lugar concreto -¿Crees que sea agradable?
-¿Dónde habrán ido?- el moreno miró
por los pasillos, pero no había ni trazas de por donde habían
pasado -¿Crees que deberíamos separarnos?
- Creo que sería lo mejor, no sabemos en qué dirección
fueron y mientras menos tiempo pasen solos.... – suspiró
el albino aunque no le apetecía recorrer aquel hospital solo,
pero era más importante hallar a su hermano y a Keika.
- Hum..... pues yo creo que sí, porque nos dio helado, ¿no?
Y si a Wolf Sensei le agrada, es que es agradable. – se rió
el rubio, dejándose llevar.
-¿Wolf sensei le agrada? ¿Cómo le agrada?
¿De novio?- preguntó el pelirrojo con cara de alucine
–Yo no quiero que mi hermano le agrade a nadie….
-Está bien, separémonos… yo iré por
la izquierda… encontrados o no… volvamos aquí
en una hora…
- No... No de novio. Además, Wolf Sensei está casado.
–le aclaró, como si eso tuviera importancia alguna
ya. – De amigo, supongo. ¿Por qué no quieres
que tu hermano le agrade a nadie? A mí me agrada, no es malo....
- Bien, nos vemos en una hora. Ten cuidado – Hyouden sonrió
ligeramente más para darse ánimos a sí mismo
que al moreno, ya que lo veía mucho más valiente,
y se dio la vuelta girando en la esquina.
-No! Pero no quiero que les agrade de novio… de normal pues…
me da igual, no quiero que mi hermano no tenga amigos… pero
tampoco quiero que tenga novio… - bajó la vista un
poco, saltando las escaleras con el rubio de la mano, sonriendo
–Porque si no… a mí ya no me prestará
tanta atención… y querrá dormir con él…
y no conmigo…
- Oh, ya veo.... es comprensible, yo tampoco quiero que Wolf Sensei
deje de estar conmigo, aunque es distinto supongo... – murmuró,
bajando un poco la mirada. No eran familia después de todo.
– Pero entonces tú tampoco puedes tener novio, porque
eres mi hermano mayor. Y me quedo sin familia.
-Eso es igual! Yo no te voy a dejar solo…por un novio…-
siguió bajando las escaleras ahora de forma más lenta,
un poco rojo y tocándose la mejilla, plagada de pecas preguntándose
si estaba rojo o sólo le parecía –“Me
gustas un poquito…”- susurró de forma inaudible
–y… puedes ser el hijo adoptivo del sensei… por
si no sabías… - cambió de tema radicalmente,
saltando por las escaleras de nuevo, ahora tres, después
de soltarlo. -¿Puedes saltar tantas como yo?!
- Sí! – gritó saltando también, casi
cayéndose pero recuperando el equilibrio volviendo a saltar.
– Y a mí me gustas mucho, baka.... – lo empujó
jugando y pasando de largo saltando más escaleras.
-Keika!- el pelirrojo salió corriendo tras él reído,
aunque rojo de nuevo. Le sujetó la mano, entrelazando los
dedos con los suyos como asegurándose de que no podrían
separarlos, cosa que no era muy cierta… por otra parte –Eh…
Keika…- le tiró de la mano para llamarle la atención
- ¿Te gusto de novio?
- Pues.... no lo sé, nunca he tenido novio.... – enrojeció
también, mirándolo con una sonrisita. – Y creí
que eso era con las niñas, pero.... No sé! –
exclamó, besándole la mejilla de pronto y echando
a correr de nuevo, halándolo con él.
Jun, corriendo tras él, rojo a más no poder por lo
inesperado del beso y porque se había sentido diferente a
los otros besos con él. Frunció un poco el ceño,
pensando que no estaba haciéndole caso –Aquí
no hay niñas!
El rubio se detuvo en seco, girándose. – No, no hay....
Pero es que... – lo miró a los ojos, rojo también.
– Es que sí me gustas.
-Jo… que ya lo sé…- le tapó la cara con
la mano para que no lo mirase así y se rió, subiéndola
un poco para besarle los labios sin que lo mirase, fugazmente, sujetándole
las manos luego y caminando marcha atrás –Será
un secreto… no estoy muy seguro de si nos riñan…
- Vale, un secreto... Pero ya eres mi novio. – le advirtió,
por si se arrepentía luego, riendo, y congelándose
de pronto, al escuchar la voz de una mujer tras ellos.
- ¿Qué hacen dando vueltas?
-Estamos dando un paseo como nos han mandado…- el pelirrojo
la miró, apretando la mano de Keika y subiendo las escaleras
hacia ella –Pero ya subimos… porque más de aquí,
no nos dejan bajar…- explicó serio, la mujer mirándolos
sospechosamente y poniéndolo nervioso.
-¿A qué cuartos pertenecen?!- preguntó severa,
sujetando su brazo, el pelirrojo forcejeando y empujándola
con los pies –Ah!- la mujer rodó por las escaleras
golpeándose y el pelirrojo se movió un poco en el
sitio mirándola.
-Ay… ya la hice… - susurró nervioso –Vamos…
vamos con mi hermano…
- Sí, mejor.... – Keika echó a correr sujetando
la mano de Jun, asustado de que los fuesen a castigar, observando
un albino más adelante. - ¿Ese no es tu hermano? –
preguntó, aunque de lejos, sólo distinguía
el color de su cabello.
-Niisan!- el pelirrojo corrió hacia él, con el rubio
de la mano, la mujer levantándose escaleras abajo, magullada
pero sin mucho más daño que eso, llevándose
la mano a la cabeza. El pelirrojo se empotró junto con Keika
contra el abdomen de su hermano mayor, abrazando al rubio y a la
vez rodeando a su hermano –Maté a una señora!
- Jun! – Hyouden bajó el rostro sujetándolos
a ambos. - Niños.... ¿cómo que....? –
alzó el rostro, escuchando los pasos de los enfermeros que
seguramente venían a por ellos tras la alarma de la mujer.
– Vamos.... Wolf los está buscando también.
- Es que quería separarnos y yo no sé! Me sujetó,
y yo quería soltarme, y luego la empujé porque no
me soltaba y se despeñó por las escaleras… ¿verdad,
Keika?- lo miró, sujetando su mano mas fuerte y corriendo
con su hermano, esperando no haber estropeado lo de dormir juntos
por haber salido del cuarto.
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