| Capítulo 43- I Won't Give Up
on You
Rein sonrió cruzando los brazos tras la espalda –Qué
llorica…
-Eh Rein!- uno de los chicos que estaba sentado al final lo llamó
con la mano, el moreno girándose un poco para verlo.
-¿Qué pasa?
-Ven… que te contemos como están las cosas…
-¿El telediario?- se levantó sonriendo y sentándose
entre ellos -¿Quién es ese flipado?- se limpió
la sangre del labio con la lengua.
…
Arn entró en el baño, mojándose la cara varias
veces aunque seguía estando rojo además de furioso.
Apretó los puños contra la loza, el flequillo negro
delante de sus ojos. Alzó la vista observando su reflejo
y escupiendo al cristal, pasándose la mano por delante y
tapándose la cicatriz que tenía en la cara, normalmente
tapada con el flequillo.
- Estaba buscándote... – el profesor entró
al baño, luego de haber preguntado si habían visto
al fúrico chico pasar por allí, tratando de disimular
claro.
El moreno lo miró de soslayo y se giró hacia él
como esperando un veredicto –Pues… ¿premio?
- Arn.... – Toshihiro suspiró acercándose sin
ninguna reserva.- Sé por qué estás molesto.
Y no es que no te crea, si eso piensas. Pero también sé
por qué estás aquí y aunque no fuese así,
no puedo permitir la violencia...
-Pues si ya lo sabes todo ¿Por qué estás aquí
hablando conmigo? Sólo déjame en paz, ponme una falta…
condéname más tiempo… me importa una mierda…-
mintió, como no, desviando la mirada y guardándose
las manos en los bolsillos -Quiero volver a mi cuarto.
- Estoy hablando contigo, porque a mí me importa, aunque
a ti no. – le contestó serio, sin apartar la mirada
de su rostro. – No pienso ponerte una falta y mucho menos
condenarte a más tiempo. No estoy en tu contra, Arn.
-¿No?... esa frase está muy trillada…- sonrió
de medio lado, para nada amablemente, alzando un poco la cara y
mirándolo indirectamente. Se levantó la camiseta y
le mostró la línea morada que tenía sobre las
costillas de la mesa, aunque odiaba enseñar su cuerpo. Se
bajó la camiseta de nuevo aún sonriendo del mismo
modo –No me da miedo…así me mate…- se pasó
la mano por la nariz y luego le pasó por al lado antes de
salir del baño.
El profesor, siguió al chico, deteniéndose un poco
atrás. –No voy a dejar de intentarlo, Arn, así
me odies. Pero no te compliques las cosas sólo porque alguien
te provoque.
- … si pudiera controlarme cuando me provocan… estaría
en mi casa tocándome las pelotas… pero como no es así…-
murmuró, hablándole aunque estuviese a su espalda
sin girarse. Apoyando la mano en la pared y en vez de subir a su
cuarto, bajando con Ian al gimnasio. Mal que le pesase a su orgullo.
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