| Capítulo 19- Less Work, and
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Ian sacó la mano por la ventanilla del descapotable con
el cigarro en los labios y los ojos cerrados mientras esperaba por
el profesor, golpeando con las puntas de los dedos la chapa blanca
del coche. Entreabrió un ojo para ver si lo veía llegar,
escuchando los pasos sobre la gravilla.
- No estoy tarde de nuevo ¿o sí? – le preguntó
el profesor, observando que fumaba y seguro de que no sería
la primera vez en el día.
-No… de nuevo yo llegué antes de tiempo, no me gusta
hacer esperar…- sonrió abriendo la puerta del acompañante
desde dentro -¿A dónde vamos?- preguntó llevándose
el cigarro a los labios para coger el volante.
- Bueno, ¿ya cenaste, en primer lugar? Pensé que
podríamos ir a comer sushi – le sonrió, entrando
y quitándose la chaqueta. – No te molesta ¿verdad?
-No, puedes quitarte todo lo que quieras… adelante…-
se rió y encendió el coche haciendo una seña
al vigilante para que les abriese el portón –No, no
he cenado así que dime… ¿Dónde podemos
comer sushi?
- Hay un lugar, no muy lejos de aquí. No es de lo más
lujoso pero por eso me gusta. Muy tradicional. – lo miró
de soslayo, volviendo a mirar al frente sonriendo. – Pero
tal vez no es tu estilo, imagino que estás acostumbrado a
cosas mucho más..... Bueno.
-Bueno… antes vivía con mis padres en un barrio normal
y corriente tirando a malo…- se rió con el cigarro
colgando de los labios –Y ahora como rodeado de niños
en una silla de plástico… no creo que “vayan
a caérseme los anillos”- lo miró de soslayo
–Estate tranquilo, soy una persona muy normal…
- Bien, me alegro- sonrió, avergonzado por si había
ido muy lejos con sus ideas preconcebidas. – Y dime, ¿cómo
te ha ido con los chicos? No te han dado muchos problemas ¿verdad?
-No…- sonrió pensando en lo sucedido en las duchas
–Supongo que lo normal… discutieron un poco… se
hicieron los adultos un poco y luego quedaron como niños
pequeños… reñiditos y avergonzados…- se
rió rascándose un poco el hombro -¿Sabes algo
de Soren? Además de lo que pone en sus papeles claro…
Toshihiro suspiró, mirándolo. – Soren es un
chico muy solitario. No hace amigos, no habla con nadie a menos
que no sea necesario. Y le gusta retar a la autoridad, eso si se
lo permites, claro. He intentando muchas veces que se una a los
demás chicos, pero es muy terco. Pero no le creo su acto,
¿sabes? ¿Por qué? ¿Te dijo algo?
-Estuvimos hablando un poco pero después lo llamé
y me soltó una bordería… no la recuerdo exactamente-
sonrió de medio lado con el cigarro colgando de los labios
–Creo que no le gusta notar que le agrada estar con alguien…
no lo sé… yo es que soy tan engreído…-
se rió tirando el cigarro por la ventanilla y subiendo el
cristal un poco -¿Es por aquí?
- Sí, un poco más adelante. – le señaló,
sonriendo. – No creo que seas engreído, es lo normal.
Es sólo su forma de huir. De todos modos, la mayoría
de los chicos actúan como si fuesen muy duros y no necesitaran
de nadie, pero si así fuera, no estarían allí.
-Cierto…- aparcó el coche y salió, poniéndose
la cazadora y esperándolo antes de entrar por poco sin descalzarse
con la costumbre, riéndose y bajando la cabeza. El lugar
era bastante pequeño y se veía que era un negocio
familiar, no le hubiera agradado de otro modo de todas formas.
Siguieron a la mujer hasta uno de los cuartos y se sentaron ambos
sobre los cojines en el suelo –De todos modos, estuvieron
jugando a la pelota… y Soren participó… tras
un poco de insistencia claro…- se rió mirando la carta
y pensando en comer demasiadas cosas que echaba de menos.
Toshihiro se rió con suavidad mirando el menú luego.
– Serás un buen profesor....
-Soy demasiado insistente para rechazarme…- sonrió
mirando la carta y luego ordenando a la mujer cuatro platos distintos
y cerveza. Miró al otro profesor mientras ordenaba pensando
que tenía las facciones tan delicadas y era tan delgado,
que le parecía más joven que él. Se preguntaba
si habría roto un plato alguna vez en su vida.
- .... muchas gracias. – terminó de ordenar, girando
el rostro de nuevo y notando que lo observaba. - ¿Sucede
algo? ¿Tengo algo en el rostro? – preguntó pasándose
un dedo por una mejilla inconscientemente.
-Cosas bonitas solo…- sonrió echándose hacia
atrás y apoyando las manos en el tatami –Estaba pensando
que te ves muy joven y que tienes cara de no haber roto un plato
en tu vida…- sonrió aún más mirándolo
a los ojos -¿Me equivoco?
- En realidad, era un poco problemático en la escuela. Tuve
un novio que... me hacía faltar a clases y eso.... Supongo
que no es nada, así que no creo que te equivoques. –
se rió, mirándolo a los ojos. No le molestaba que
todos pensaran que era un mojigato, no era del todo falso. –
Tengo 30 años.
-Y yo 25…- sonrió un poco más al ver su sonrisa
–Yo siempre he sido un desastre y un irresponsable…
creo que nunca dejaré de serlo por más que pasen los
años…- suspiró observando cómo les traían
parte de lo que habían ordenado y bebió de la cerveza
que le servían –Así que tú también
“entiendes”… entonces puedo hablarte de lo mal
que lo pasé en las duchas…- se rió empezando
a comer –Dios, qué bueno esta esto.
- Me alegra que te guste – asintió, empezando a comer
también, un poco rojo. – No se supone.... que te fijes
en los chicos cuando se están duchando.
-Sí se supone, me dijeron que los vigilase e hice bien la
verdad, trataban de molestar a Soren- sonrió pensando que
de nuevo le echaba un regañito, pero esta vez sin motivo,
bueno…se rió pensando en que tal vez había echado
un vistazo de más al final –También fue incómodo
para mí…
- Lo imagino... – suspiró, pensando que él
se la pasaría rojo en esas circunstancias. – Pero supongo
que tienes razón, no se les puede dejar solos por mucho tiempo.
Creo que ya se metieron con Arn, vi a algunos magullados...
-Bueno pues… les pasa por meterse con el chico equivocado,
pero la verdad me preocupa que lo perjudiquen a él…
no sabe controlarse- se quedó mucho más serio y le
dio otro trago a la cerveza sirviéndole luego a Toshihiro
preguntándose si pensaba huir de cualquier conversación
no profesional durante toda la noche.
- Lo sé, leí su expediente. Pero nunca sé
qué hacer en este tipo de situaciones. –suspiró,
bajando los palillos. – El guardia debió estar más
atento.
-Supongo que un sólo segurata en toda el ala es demasiado…
deberían contratar a más, pero en lugar de eso me
van a trasladar a mí a ese ala del edificio… para que
les eche un ojo… según ellos…- se rió
tocándose un momento la mandíbula y comiendo cerdo
con piña después.
- ¿De veras? Bueno.... no suelen gastar muchos fondos, seguro
no quieren contratar a nadie más. De todos modos, los chicos
parecen relacionarse mejor con alguien como tú – le
sonrió, bebiendo un poco de cerveza.
-Supongo que me llevo bien con ellos, porque soy un crío
también… mentalmente, claro…- se rió aunque
por su tamaño y aspecto nadie pensaría que era un
crío físicamente de todos modos –De cualquier
modos, Arn ya me habla aunque se haga el duro… ahora sólo
necesito que se duche con los demás- se rió cogiendo
un cigarro -¿Te importa que fume?
- No, aquí no hay reglas – le sonrió negando
con una mano. – Y me alegro de que las cosas estén
mejorando. Quería preguntarte... ¿por qué estuviste
en un reformatorio?
El rubio encendió el cigarro preguntándose si no
se lo había dicho ya - Estaba en una banda y nos dedicábamos
a robar y eso… creo que ya te lo dije…- se rió
sirviéndole cerveza de nuevo –No sales mucho ¿verdad?
- No... y también soy olvidadizo – se rió,
aunque era cierto. – Puede que esto sea una sorpresa para
ti pero no soy muy extrovertido socialmente.
-No me resulta muy sorprendente… porque eres tan tímido…-
sonrió observándolo –Tan tímido que sólo
me hablas del trabajo. ¿Te da vergüenza contarme sobre
ti o decir lo que piensas?
- No, sólo... – el chico enrojeció más
de lo que le hubiera gustado. – Bueno, mi trabajo es una gran
parte de mi vida. Pero no suelo ocultar lo que pienso, aunque me
dé vergüenza. Creo que es algo que sólo se presta
a confusiones. Y tampoco hay mucho que saber sobre mí.
-¿Me levanto por las mañanas… me ducho…
me pongo mi traje y mi camisa recién planchada…Voy
a clase, vuelvo a casa y me relajo mientras leo algo?- le sonrió
bebiendo un poco más de cerveza -¿Tienes novio ahora?
- No, no he tenido mucho tiempo de conocer a alguien. – contestó,
bajando la cabeza y dedicándose a comer, más cohibido
aún porque le hubiera descrito su vida así, aunque
no siempre tenía las camisas recién planchadas. Lo
peor es que no quería decirle que su último novio
lo había dejado por concentrarse demasiado en su trabajo.
-Oye… ¿me he pasado? No quería molestarte,
sólo era una broma…- se acercó un poco a él
pensando que seguro había dado en el clavo –Seguro
que estabas todo incómodo pensando que tenías que
salir conmigo y no sabías ni a donde ir ¿no?
- No, en realidad.... vengo aquí a menudo, me gusta el sushi.
– alzó la mirada, sonriendo a pesar de la vergüenza.
– No te has pasado, es sólo que sí soy tímido.
Probablemente piensas que soy un aburrido, ¿no?
-La verdad es que no, tampoco salgo mucho, prefiero quedarme en
casa o ir a algún sitio raro… en lugar de ir a un Pub
o algo así…Lo que sí hago es beber mucho…-
se rió pensando que también fumaba hierba, pero mejor
se ahorraba el comentario con él –Pero me gusta quedar
con gente, odio estar solo… ya te lo dije…- susurró
después casi pensándolo en alto y riéndose
luego –Por la suma de esos factores, a veces no se quien es
el que está a mi lado cuando me despierto…
Toshihiro se rió, meneando la cabeza. – Definitivamente
tú no eres aburrido. Y pensaba llevarte a un pub luego, aunque
tampoco voy a esos lugares... Deberías ser más cuidadoso.
-Ves… por eso te decía que seguro no sabías
a donde llevarme… me refería a luego de cenar…-
se rió apoyándose con los codos en el suelo estirándose
más casi como si estuviese en su casa ya. Además,
estaba llenísimo de comer –La verdad… tengo ganas
de conocer a alguien que me llene…- miró la cerveza
y se sirvió un poco más, bebiendo otro trago –Ya
sabes… también volví por eso en parte…
tiene que ser japonés…- sonrió pensativo.
- ¿Por qué japonés? – le preguntó,
ahora curioso. No había conocido a muchos extranjeros en
su vida.
-Hum… no lo sé… me gustan más físicamente,
porque son mas delicados y pálidos… no tienen una madeja
vello en el cuerpo…- lo miró de soslayo y se rió
abiertamente–Aunque eso sí… supongo que probablemente
echaré de menos las armas de peso…
- Bueno, es algo de gusto personal entonces – sonrió,
enrojeciendo de nuevo, no se había esperado ese tipo de respuesta.
- ¿Era difícil? ¿En tu línea de trabajo?
-Bueno… trataba de ser discreto, no tenía ganas de
aguantar estupideces más que nada… De todos modos,
no era el único del equipo, me follé al runningback
en el vestidor después del partido…
- Eso no suena muy discreto – se rió el profesor,
bebiendo más cerveza, que ya le parecía que la iba
a necesitar.
-Bueno casi no hacía ruido, estaba mordiendo mi guante…-
se rió pensando que no, tal vez eso no había sido
lo mejor para comentar luego de asegurar que había sido discreto
–Hay que hacerlo cuando surge…- sonrió bebiendo
un poco más y observándolo -¿Ya te has espantado
de mi? Espero que no les cuentes esto en dirección, lo negaré
enfáticamente…- sonrió fumando una calada larga.
- No, yo no haría algo así. Además, me agradas
y aunque no lo hicieras, considero que eres bueno para los chicos.
– se encogió de hombros, aún bebiendo otro trago.
– De todos modos, no me meto en la vida privada de los demás.
-Puedes meterte en la mía si quieres… - se rió
jugando con el vaso en los dedos y llenándoselo de nuevo
a sí mismo y al rubio –Y dime… ¿me vas
a ofrecer tu casa aún? Porque no creo que sea lo mejor que
le pida a mi madre que me albergue o me pegará por beber
de más…
- Creí que estaba sobreentendido. – lo miró,
bajando el vaso. – Ahora.... no quiero parecer grosero ni
egocéntrico, pero sólo te estoy invitando a quedarte
en mi piso, ¿comprendes?
Ian lo miró como si hubiera visto pasar un avión
por delante y luego se rió –Claro, creí que
éramos amigos… Bueno que empezábamos a serlo
al menos…- sonrió aún bebiendo un poco más
–Yo no me acuesto con mis amigos de todos modos.
- Bien, sólo pensé.... Es por lo que dijiste antes,
de que no sabías con quien te despertabas – sonrió,
suspirando, y observando cómo bebía. – Nunca
sé cómo decir esas cosas tampoco.
-Bueno, no estoy borracho ahora, sólo se me ha subido un
poco pero soy plenamente consciente de lo que hago…- sonrió
levemente pensando que de veras era un inocente y le rodeó
los brazos pegándolo a él y apretándolo un
poco antes de besarle una mejilla –Si me meto en tu cama,
siempre puedes echarme agua fría… funciona con los
perros…- se levantó ofreciéndole su mano –Vamos,
antes de que beba más y acabes asustándote.
Toshihiro le tomó la mano, poniéndose de pie. –
No te echaría agua fría, sólo me cambiaría
de lugar. Si sigues bebiendo, en algún momento quedarás
noqueado.
-Eso crees tú…- se rió llevándoselo
de la mano con él tras pagar la cuenta ambos -¿Sabes
conducir?...- sugirió al notar que no estaba llevando muy
bien la recta.
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