.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 17- Unruly

-Por hoy basta!…volved aquí! - el rubio golpeó las manos para que parasen el partido de fútbol y caminó hacia el gimnasio interior –Venid conmigo… - se sentó sobre uno de los bancos de madera y los observó, moviendo una mano para que se sentasen en el suelo.

Arn se dejó caer casi contra la pared, esperando que lo ignorase y no le hablase siquiera. El rubio lo miró de soslayo y luego a los demás –Cuando dije que jugaríamos al fútbol… ¿debí especificar que el fútbol no es kick boxing?

Soren exhaló, sentándose también y preguntándose qué esperaba de un lugar como ese.
No eran niños de escuela precisamente. – Se supone que nos explique lo básico, no todos sabemos cómo jugar. - murmuró de todos modos, obviando lo demás.

-Prefiero no recordar cómo intenté hacerlo durante los primeros diez minutos hasta hartarme de que estuvieseis discutiendo sin hacerme caso… Al parecer tú ni siquiera lo notaste…- se sacó un cigarro del bolsillo encendiéndolo y escuchando algunas protestas –Callaros! Rallantes… ¿queréis oxígeno en los pulmones?- se llevó la mano a la frente y luego miró el reloj –Ahora vais a la pista y dais cien vueltas! Cada uno que no las haga, le bajo un punto y se queda más tiempo para darle oportunidad a cogerme más cariño…- se levantó él mismo señalando afuera –Largo… a lo mejor así os comportáis a la próxima…

Soren se levantó, empezando a salir, y finalmente sonriendo un poco de manera sarcástica, y sentándose más serio. - ¿Qué sucede cuando me quedo sin puntos?

-Que no te reducen la pena, desde luego… creí que todos sabían eso…- el rubio pasó a su lado correteando hacia fuera y corriendo con ellos por el patio.

-¿Te auto castigas?- preguntó Arn apartándose el flequillo un poco porque le molestaba.

-A mí me gusta correr…- se rió corriendo con la pelota en la mano –Va!- se la lanzó a uno delante y tuvo que agachar la cabeza para no recibir el balonazo encima. La lanzó hacia delante gritando.

-Va!

Ian corrió entre ellos y le sacó la pelota al que la llevaba, riéndose y lanzándola de nuevo –Va!- la lanzó hacia atrás hacia el mismo chico.

-Casi me das en la cara!

-Pues espabilaste… ¿no? - el rubio le sonrió con el cigarro entre los labios –No se vale golpear al profesor…

El pelirrojo se quedó allí sentado, haciendo un gesto con la boca. Como si tuviera mucha prisa en regresar afuera. Lo único que seguía sin soportar era que le dieran órdenes. Pero se cansaba de esperar. Finalmente salió, apoyándose contra la pared, igual, sin unírseles, observando cómo corrían.

-Seguid corriendo!- el rubio se salió del círculo pensando que aquello ya se estaba pareciendo a un partido de brillé a lo bestia aunque igual le parecía divertido, pero no había podido evitar fijarse en aquel chico. Se acercó con las manos en los bolsillos del pantalón de chándal, observándolo y parándose delante de él -¿Te duele algo?- murmuró con el cigarro entre los labios, sacándoselo y bajando la mano que lo sujetaba.

- No, sólo no quiero correr... – murmuró, apartando la mirada y pensando que no valía de nada correr si iba a fumar.

-Supongo que entonces irás a la cárcel después de salir de aquí ¿no? Porque ya veo que no te interesa acortar tu condena…- le dio otra calada al cigarro y entrecerró un ojo mientras dejaba salir el humo, tirándolo al suelo y pisando la colilla.

- Saldré de aquí antes de cumplir la mayoría de edad. – le aclaró, aún igual de serio. – No iré a la cárcel.

-Hum… entonces sólo eres tonto… ¿Por qué no vas a correr simplemente y punto? No estás demostrando nada tirándote la fachada de duro y estarás más tiempo… ¿Crees que te merece la pena estar más tiempo aquí a cambio de llevarte la satisfacción de contrariarme?- sonrió encogiéndose de hombros y cruzando los brazos de nuevo.

-Ah! Hijo puta! Ian!- el rubio se volteó sin mirar exactamente quien había golpeado a quien.

-No os matéis… y tú… no te quejes tanto!...- suspiró mirando de nuevo al chico –Va… ve con ellos… se están divirtiendo…

- Ellos son los tontos entonces – refunfuñó molesto, mirándolo por un momento. – Y creo que sí, merece la pena – murmuró luego, contradictoriamente echando a correr, aunque igual con aquella cara de seriedad.

Ian suspiró, mirándolo correr y bajando la vista a sus piernas delgadas, desnudas gracias a los shorts. Sonrió, negando con la cabeza y mordiéndose un poco el labio inferior, corriendo de nuevo, ahora a su lado -¿Cómo te llamas?

El chico lo miró de soslayo, respondiendo. – Soren. Me conociste ayer... – murmuró, sin bajar el ritmo.

-Ah... sí…- el rubio lo adelantó un poco aún sonriendo –Eres el chico que han pasado para el otro ala… con Arn…- se metió las manos en los bolsillos mientras corría –Eres un poco lento, Soren… corres como mi abuela…

Los ojos dorados del chico lo miraron con furia, y aceleró tanto como podía, pasándolo, satisfecho.

Ian lo pasó de nuevo, aún sonriendo –Mira… si te digo la verdad… no vas a pasarme ni en tus sueños. Puede que tenga el codo lesionado, pero mis piernas están perfectas… eso sí, al menos ahora ya no eres lento…

- Nunca fui lento. Tu abuela será una liebre pues – le respondió, frunciendo el ceño, al no poder pasarlo de nuevo.

-No… es que entrena… como nunca, mira, al cruzar al final siempre tiene que salir corriendo por todo el paso peatonal…- siguió corriendo a su lado, sonriendo aunque lo que decía era cierto después de todo -¿No te gusta esta clase? Es mejor que estar sentado escuchando un rollazo ¿no?

- No me gusta recibir órdenes, es todo – continuó corriendo tanto como podía, sin querer explicarle que odiaba cuando decidían hacer las cosas en equipo y además, que luchaba por no sonreír ante lo de su abuela.

-Pero a ver…- se rió un poco, corriendo a su lado un poco más rápido sólo por retarlo a correr él más, porque le parecía que podía, después de todo –Sois cuarenta… no paráis de hablar… y no me hacéis ni caso ¿no ves que si no os lo ordeno, esto sería un cachondeo y nadie haría nada? No es porque me crea sargent…- le bajó la cabeza con la mano sujetando la pelota que iba directamente hacia allí y la lanzó hacia delante para que la cogiera otro –Sargento… y tampoco es algo personal.

Soren sacudió la cabeza, liberándose y protestando. – Yo pude haber detenido eso – aunque no estaba seguro de que fuera cierto. – No importa... sigue sin gustarme.

-Cierto, con la cabeza lo habrías detenido en seco…- se rió corriendo más despacio para ir a su par –Se me olvidó fijarme en que llevabas el ojete graduado…- corrió alejándose un poco de él y empujando a Arn, que lo empujó a él sonriendo sin percatarse y poniendo cara de mal genio después.

-Pórtate como un profesor…

-Paso…- el rubio se rió, cogiendo el balón al vuelo y lanzándolo hacia atrás donde estaba Soren y se apartó del círculo, llevándose la mano al brazo y apoyándose contra la pared, mirándolos correr.

Soren lo atrapó con algo de dificultad pero internamente orgulloso de haberlo logrado, lanzándolo de nuevo y mirando con el rabillo del ojo al profesor, por si acaso, además acelerando como si alguien lo persiguiera.

-Venga… podéis parar… poneros de dos en dos y hacéis abdominales… 3 series de 20…- escuchó varias protestas y sonrió levemente –Venga… venga… no seáis nenas…- fue caminando hacia el gimnasio interior aún sujetándose el brazo, Arn corriendo hacia él lentamente.

-¿Te duele?- preguntó disimuladamente.

-No… sólo un poco cuando lancé la última vez…- lo miró de soslayo entre el flequillo rubio que caía sobre su rostro a un lado de su cara –Ponte con Soren…

-Ya… una mierda se lo voy a decir…paso…- se separó con cara de que le hubiera pedido algo horrible.

Soren miró a los lados, preguntándose si lo hacía adrede. Acababa de decirle que odiaba esas cosas. Frunció el ceño, acostándose y empezando a hacer los abdominales solo. Lo importante era hacer el ejercicio, ¿no?

Ian lo miró de soslayo pensando que siempre estaba apartándose él mismo de todos los demás y observó cómo un chico se ponía ya con Arn por propia iniciativa. Se arrodilló en el suelo, sujetándole los tobillos –Es que no sabes qué hacer para que me ponga contigo…

- Es que no necesito ayuda – refunfuñó, enrojeciendo un poco y mirando hacia arriba directamente sin detenerse.

-No mires hacia el techo, mejor mira hacia mí o te marearas con las luces- lo miró serio porque había notado un calambrazo en el codo de nuevo, pero se pasó rápido –No se trata de necesitar ayuda o no… Si te ayudan, pones menos esfuerzo en las piernas y dañas menos la espalda…

El chico lo miró, con el ceño fruncido, porque sabía que tenía razón, pero no quería admitirlo. – Tú cuentas – casi le ordenó por no admitir tampoco que se le dificultaba llevar la cuenta en esos momentos.

-Bien… ya lo estaba haciendo- le sonrió levemente, acercándose un poco y sujetándole las piernas entre las suyas mientras se quitaba la chaqueta del chándal -¿Por qué te encerraron?

- Por robar y apuntar con un arma.... – respondió, serio, concentrándose en hacer las abdominales. – Es la segunda vez que vengo.

-Ya… pero me refería a cómo te cogieron…- le sujetó los tobillos de nuevo, observándolo –Van veinte… nos cambiamos, y vuelves tú de nuevo…- se sentó en el suelo esperando a que lo sujetase.

El chico se sentó, cambiando de lugar y sujetándole los tobillos. – El tío tenía una de esas alarmas silenciosas, no nos habíamos dado cuenta. Y el muy idiota que conducía, salió espantado apenas escuchó las sirenas.

-Ya veo… por culpa de otro…- se dio prisa en hacer las abdominales lo más rápido que podía, pasándose la coleta hacia delante y girándose a los lados cada vez que se levantaba, sonriendo un poco por ver la cara de seriedad que tenía tan de cerca -¿Necesitabas el dinero o era por comprar cosas de marca?

- ¿Qué? ¿Tengo cara de andar vestido de Gucci? – refunfuño, frunciendo el ceño, sin querer explicar más.

-¿Cómo es una cara de usar Gucci? ¿La misma que la cara de usar Dolce Gabanna?- se rió, siguiendo la cuenta y soltándose –Venga… te toca de nuevo- le sujetó el mechón de cabello rojo más largo entre dos dedos y se lo soltó de nuevo.

Soren sacudió la cara aunque ya lo hubiese soltado, acostándose en el suelo. – No sé, no sé, pero no era para eso, ¿vale?

-Vale…- lo sujetó mirando el reloj –Déjalo estar, sólo quedan cinco minutos… - lo soltó de nuevo y se levantó –Podéis descansar cinco minutos y a las duchas…- salió afuera y encendió un cigarro mirando arriba, a las aulas y luego atrás de soslayo hacia Soren, llamándolo con una mano.

El pelirrojo se acercó, pasándose una mano por el cabello y secándose el sudor luego con la parte de atrás del brazo. - ¿Qué? ¿Me vas a tomar los segundos que estuve sentado?

-No, ya puedes volver… “agradable”- se fue hacia las duchas y se sentó en el lavabo observando cómo se desnudaban sin mucha atención en realidad.

-¿Me das una calada?- un chico se acercó y el rubio le pasó el cigarro.

-Quédatelo…- le hizo una señal para que se largase a ducharse y el otro sonrió.

-¿Tú no te duchas, Ian?- otro chico sonrió de medio lado al pasar por enfrente de él.

-Más quisieras, cacho perra…- se rió observando a Arn en una esquina sentado. No pensaba ducharse con ellos ni de broma.

Soren los observó, preguntándose para qué lo llamaba entonces y dirigiéndose a ducharse, lanzando una mirada de soslayo a Arn, aunque no le sorprendía que no quisiese entrar.

Ian se sentó al lado del moreno -¿No te duchas?

-No…- siguió mirando al suelo camuflado bajo su flequillo.

–Pues a ver qué hacemos… si empiezan a fijarse, tendremos problemas…No puedo hacer diferencias… además de que matarás a alguien si al menos no te cambias de ropa…vamos… ahora están todos duchándose…- se levantó, apoyándose en el marco de la entrada de las duchas, vigilándolos, porque era su tarea, aunque le hacía sentir un tanto incómodo ver a tantos chicos desnudos siendo homosexual.

Soren se empezó a enjabonar sin prestar atención a nada, el cabello cayendo alrededor de su rostro. Alzó la mirada al ver que caía un jabón frente a él, y miró a la ducha de al lado, reconociendo a uno de los chicos de la noche anterior, y frunciendo el ceño. – Ya tengo mi propio jabón, genio....

- ¿Qué? ¿Sólo te agachas para tu nueva noviecita? ¿Por qué no te viene a enjabonar la espalda? – se burló, el otro, haciendo sonidos de besitos aunque obviamente tratando de mantener el volumen bajo.

- ¿Por qué no le preguntas tú mismo? – sonrió sarcásticamente Soren, pensando en la golpiza que le había dado a su amigo, sí que olvidaban fácil. Igual tenía deseos de lanzarle el jabón a la cabeza.

-Recoge el jabón- el rubio señaló al chico que lo había tirado. El otro lo miró desafiante y el rubio se lo repitió –Recoge el jabón…- miró a uno de los chicos con los que había estado jugando haciendo una seña con el pie.

El chico fue hasta donde estaba Soren para coger el jabón y el otro le dio una patada a la pastilla haciéndola salir al lado contrario –¿De qué te vas imbecil? ¿Te parto la cara?

-Sólo si quieres que yo te la parta… ahora recoge el jabón… no es tan difícil…- siguió serio señalando el jabón que había ido a parar delante de él, el chico se agachó rojo y un tanto humillado, Arn mirándolo y sonriendo de medio lado –Ahora ve a enjabonarle la espalda a tu amigo… que está tan magullado que seguro que sólo no puede.

-Puedo!- el otro lo miró frotándose la espalda.

-Ya, pero igual te ayudará…- el rubio le hizo una seña y el otro fue a enjabonarlo mal que le pesase. Mirando a Soren de soslayo y tragándose las burlas y la humillación.

Soren le sonrió tan sarcástico como antes, cuidándose de no reír, y continuando con su ducha como si nada.

El rubio miró a Soren sin poder evitarlo, fijándose en su cuerpo y en su rostro, el cabello rojo más oscuro al estar mojado y el agua mojándole los labios de aquel modo, goteando desde su mandíbula. Sintió el calor recorrerle la entrepierna y se retiró hacia atrás sentándose con Arn que no se enteraba de nada, porque no quería ni mirar hacia dentro de la ducha –Venga, a secaros y a clase… tenéis tres minutos, lo siento…no queremos que Toshihiro sensei se enfade por haceros llegar tarde…

-Uy sí…seguro…- Arn se levantó alzando una ceja y haciendo a Ian reírse.

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back