| Capítulo 9- Old Friends, New
Friends
- Toma...... – Toshihiro le acercó una bandeja con
bastante comida, demasiada en realidad. – Me tomé la
libertad de buscarte algunas cosas, no sé qué te gusta,
por eso tanta. No creas que tienes que comértela toda o algo
así.
-Cierto… no quiero comerme la verdura…- se rió
observándolo –pero gracias- empezando a comer lo demás
y observando la sala al completo. Había muchos adolescentes
y un monitor por mesa, de pie, observando a los chicos. Seguro que
era terriblemente agobiante para ellos -¿Sabes por qué
han condenado a ese chico nuevo? Arn…
- Tiene líos con drogas. Golpeó a uno y mató
a otro. – lo miró de soslayo preguntándose cómo
sería en clase más que nada, y mirando al rubio de
nuevo. – Te vi entrar con él, ¿por qué?
¿Te dijo algo o es curiosidad?
-Lo conozco…- lo miró de soslayo observando cómo
iba a buscar algo de comer después de que un monitor hablase
con él –Aunque no esperaba escuchar eso, la verdad…
- bebió un poco de agua inevitablemente pensando que sus
motivos tendría, pero ahorrándoselo, claro –Y
dime… ¿no les coges cariño?
- Es imposible no hacerlo. – le sonrió, asintiendo.
– Pasas casi todo el día con ellos. Y son buenos chicos
en el fondo. Lamento que uno de ellos sea conocido tuyo, pero por
otro lado, así podrás verificar por ti mismo el progreso
que vaya haciendo. Sin duda, será más fácil
para él.
-Hace cinco años que no lo veía… y la verdad
tampoco hubiera pensado que acabase así… aunque sí
es un chico bastante violento… De todos modos, estoy seguro
de que no lo hizo adrede…- murmuró como restándole
importancia al hecho de que lo hubiese matado al fin y al cabo –Me
dijo Ume que están cambiando a los chicos al otro ala, también
le dijo a… ¿Soren? Que luego se acordase de preguntarte
donde estaban sus dormitorios nuevos- se giró un poco mientras
comía para verlo mejor.
- Cierto, están haciendo más espacio. Normalmente
los chicos comparten habitación, pero nos estamos quedando
cortos. – explicó, mirando a los dos chicos y luego
al rubio. – Como están empezando a mudarlos esta semana,
tu amigo se quedará en esa ala. Soren también. No
está del todo completa pero.... algunas habitaciones ya están
listas.
El rubio, que llevaba un buen rato observándolo sin comer
preguntó de pronto -¿Vives solo?- lo cierto es que
echaba de menos poder fumarse un cigarro después de la comida.
- Sí, vivo solo. Me quedé aquí por un tiempo,
pero finalmente conseguí un piso. ¿Por qué?
– lo miró a los ojos, pensando que no estaba comiendo
nada ya.
-No sé… por saber- sonrió encogiéndose
de hombros y apoyando la espalda en el respaldo de la silla, pasándose
las manos por los jeans -¿No puedo fumar en ningún
sitio ¿no? Salvo en mi cuarto… a mí no me gusta
estar solo…
- No es tan malo... – le sonrió, pensativo aún.
– Y siempre puedes invitar a algún otro profesor a
que te haga compañía por unas horas, si necesitas
hablar. Por ahora, creo que será mejor que te acostumbres
a cómo funcionan las cosas, pero si algún día
te encuentras fuera luego del toque de queda, siempre puedes venir
a alojarte conmigo. No me molesta.
-Vale… pero no me lo digas por quedar bien porque después
no me corto un pelo a la hora de presentarme en tu casa…-
se rió mirándolo a los ojos y pensando que era un
inocente de la vida ofreciéndole algo así a él
–Estuve viviendo solo por un año… después
de haberme retirado… y no lo llevo bien… por eso pensé
que este trabajo me gustaría… Además me hacía
volver a Japón…
- No lo digo sólo por cortesía. La verdad es que
me alegra que seas así- apartó la mirada comiendo
de nuevo y luego continuando. - ¿Por qué te retiraste?
-Porque me lesioné un brazo y siendo quarterback…
con un brazo jodido… no se puede hacer nada…- hizo una
mueca con los labios y bebió un poco de agua de nuevo –Tú
también me agradas, la verdad es que ha sido un alivio…
que fueras tú quien tuviese las horas libres hoy- se rió
cruzándose de brazos.
- La mayoría de los otros profesores.... no es que sean
desagradables, sólo son.... un poco serios. – le explicó,
intentando no dar una mala impresión y de paso, cohibido
por haber preguntado acerca de su lesión. Se veía
que no le gustaba hablar de eso. – Ya conociste a Ume, ella
es agradable.
- Habla sin parar…- sonrió pensando que eso no le
agradaba mucho, resultaba incluso mareante de algún modo
–Ya me he fijado en que el resto son todos tipo… empleado
del gobierno bien amargado…- lo miró a los ojos aún
sonriendo y echándose el flequillo rubio hacia atrás
–Y bueno… ¿Cuándo me vas a reinsertar
en la sociedad japonesa? Cuento contigo… para que me saques
de paseo.
- No se supone que tengamos que reinsertar a los profesores –
se rió, mirándolo. – Pero supongo que podemos
salir el fin de semana. Cuando ya estés instalado.
-Vale…- se rió con suavidad mirando abajo y casi suspirando
un poco relajándose al ver que no había reaccionado
mal a su forma de ser. No era como que cualquiera aguantase lo descarado
que era –Básicamente las únicas personas con
las que aún mantengo el contacto aquí son mi madre
y mi padre… y no me hace salir con ellos…
- Queda arreglado entonces, saldremos este fin de semana. –
asintió, bebiendo un poco de agua. – Y ahora... ¿no
vas a comer más?
-Sí… debería…supongo…aún
estoy un poco descolocado con la diferencia horaria y eso…-
sonrió comiendo algo más y mirándolo de soslayo
de pronto –Hay que ver cómo te preocupas por mi salud
ya…me hago querer…
|