Yakuza Fanfic
Yaoi
Capítulo 34- Strength in Numbers
Los ojos aqua del chico se abrieron poco a poco, observando la
habitación, aún se sentía algo mareado. Sonrió al ver al moreno
sentado casi al lado suyo. – Gouka-san... Jin-san... – giró el rostro
para ver al pelirrojo, sorprendido de que estuviesen juntos allí,
pero alegrándose.
-Nagare- Jin sonrió levemente, dejando de rondar por el cuarto
para acercase a él, acariciándole el rostro. Gouka apretando la
mano que había estado sujetándole todo el tiempo y llevándosela
a los labios.
-Nagare… - le hubiera gustado pedirle perdón de nuevo, pero las
palabras no llegaban a sus labios.
-Gracias por lo que has hecho por mi hermano… - el pelirrojo se
inclinó un poco para verlo mejor -¿Cómo te encuentras? Ahora sí
que eres un yakuza… con esa cicatriz…
Nagare se rió con suavidad, haciendo un gesto porque le había dolido
el movimiento y apretando la mano de Gouka. – No tienes por qué
agradecerme. No hubiera podido soportarlo... – miró al moreno, pensando
que jamás lo había visto tan frágil. – Nunca quise que te sintieras
así.
El moreno negó con la cabeza sin despegar los labios de su mano.
No era capaz de hablar, sólo de mirarlo, había hecho un gesto a
la vez que el pelirrojo sólo con ver que le dolía.
-Gouka no se ha separado de ti ni un instante… empiezo a preguntarme
si no se meará encima incluso… - sonrió levemente, deslizando un
dedo por el puente de la nariz del chico.
-No le hagas reír, le duele- Gouka frunció el ceño acostumbradamente
y luego tragó saliva mirando al colchón y dejando de observar a
Nagare por un instante.
El chico sonrió, observándolo y luego al pelirrojo, extendiendo
su otra mano para que la tomara. – No te preocupes, siempre es mejor
reír.
Jin le sonrió, tomando su mano –Te quiero… - le pasó la mano por
el cabello de nuevo, agachándose para besarle los labios con suavidad.
Gouka apretando la mano de Nagare con fuerza y luego soltándosela,
levantándose -¡¿Dónde vas?!- Jin lo sujetó del brazo con fuerza.
-¡No tengo por qué ver eso!- tiró con fuerza separándose –No tengo
por qué…- repitió de nuevo.
- ¡Gouka! – alzó la voz el chico, por una vez alterándose y levantándose
un poco a pesar del dolor. – Aún ¿no comprendes? No te vayas, por
favor...
-¡Acuéstate!- el moreno se volteó y Jin lo miró, deseando recostar
a Nagare de una vez él, pero esperando a que su hermano se acercase,
sabía que Nagare tenía agallas para soportarlo. Gouka apretó las
mandíbulas por poco recostándolo con brusquedad, pero frenándose
al momento, haciéndolo de forma tan delicada como podía.
-Gouka… Nagare quiere estar con los dos… - Jin lo miró y el moreno
alzó la mirada a sus ojos también verdes como los propios.
-Eso es…
-No lo es…- Jin siguió mirándolo serio porque sabía que le ponía
nervioso que le sonriese cuando discutían.
- Es lo que deseo. – interrumpió el chico, mirándolo y sujetando
su mano de nuevo para que no tratase de huir. – Es lo que trataba
de explicarte. Me enamoré de Jin-san, pero... ya llevaba tiempo
enamorado de ti. ¿No crees... que sea posible?
-Yo… ¡intenté matarte, joder! ¡Jin!- el moreno lo miró incrédulo
y el chico se encogió de hombros.
-Lo comprendo… y te perdono… eres mi hermano, te quiero- se quedó
en silencio y lo miró a los ojos -Te admiro.
-¡No digas estupideces!- el moreno apartó la mirada y observó a
Nagare fijamente.
El chico sonrió de nuevo, sin poder evitarlo. – Es cierto, ¿ves?
¿Cómo no iba a enamorarme de él? Gouka... pero tú también eres especial,
mucho.
-Te necesito a mi lado de nuevo, Gouka… y Nagare también… ¿Por
qué seguir con esto? No quieres hacerlo…
Gouka negó con la cabeza, serio, pasándose una mano por el cabello
–No… no quiero…
- Nunca quisiste... – susurró Nagare, sintiéndose como en un sueño
y cerrando los ojos. – Ya quiero irme....
-Vas a tener que esperar un poco más…- Jin le sonrió, sintiéndose
feliz y aliviado a la vez, porque podía solucionar muchas cosas…
sin defraudar a nadie.
-Pronto podremos llevárnoslo a casa ¿no?- Gouka lo miró serio,
respirando con fuerza aún tenso. Pero saber que no iba a estar bajo
las órdenes de su hermano nunca más, era suficiente para tranquilizarlo,
eso… y Nagare de aquel modo… No podía ni respirar tranquilo, no
lo haría hasta que no lo viera caminar y reírse como siempre. Pasase
lo que pasase…
-Pronto… - Jin lo miró a los ojos –a saber qué estas pensando…
-Nada de eso… ¡anormal!...
El chico se rió de nuevo, haciendo ese gesto, y abriendo los ojos.
– Jin-san.... si dices eso es que estabas pensando lo mismo...
-Sí… tal vez sí…- se rió el pelirrojo -Suena interesante...
-Cállate…

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