Yakuza Fanfic
Yaoi
Capítulo 24- Dreaming of Freedom
Ishin se acuclilló tras Seishi en la madera de la puerta que daba
al jardín donde estaba sentado, rodeándole los hombros con los brazos
-¿Pensando?
El chico sonrió levemente, sujetando sus brazos contra él. – Recordando....
me tomaste por sorpresa.
-Eso es porque te pasas el día distraído…- suspiró con fuerza,
apoyando la cara contra la suya y mirando los rosales de los que
Saeka solía ocuparse –Tienes que detener esto… ya es hora, Seishi…
- Lo sé, ya lo sé Ishin... – suspiró de nuevo apretando sus brazos,
y hablándole con sinceridad a la única persona a la que podía hablarle
así ahora. – Nunca fui bueno en esto de todas maneras, y ahora....
ahora no sé qué hacer. Es como si no tuviera final.
-Lo que tienes que hacer es ducharte… ponerte tu traje… y demostrarles
a los chicos que tienen un líder que los protege… que no se rinde…-
bajó un poco la cabeza, besándole el cuello suavemente, apenas rozándolo
y oliendo su piel.
-Creo que ya los he decepcionado. – se puso de pie con suavidad
para no golpearlo, y girándose para mirarlo a los ojos. – No les
he dado lo que desean....
-Tú eres el Oyabun… tendrán que desear lo que tu desees…- lo llevó
con él de la cintura hacía el cuarto -¿Por qué no te das un baño?
Yo me quedaré contigo… - suspiró suavemente, siguiéndolo.
-Gracias, no sé qué haría sin ti – le sonrió un poco, entrando
al cuarto y pasando al baño, dejando la puerta abierta para que
no se fuese a quedar afuera. – Es lo que yo deseo también, pero
no sé cómo hacerlo. No quiero una guerra sin sentido. Y la verdad,
puedo ser tan sólo un chiquillo ingenuo, pero no creo que Nakazato
fingiera. – le comentó mientras dejaba resbalar el yukata por su
cuerpo y entraba al agua.
Ishin se sentó en el borde de la bañera y se remangó, pasándole
las manos enjabonadas por el pecho, aseándolo y tratando de mantener
la cabeza fría pese a estar acariciándolo –Yo tampoco lo creo, la
verdad…- suspiró levemente, mojándole el cabello y echándoselo hacia
atrás para no empaparle la cara –Seishi… odias esto ¿verdad?
-No puedo evitar pensar..... que si yo no fuera el líder, Saeka
no estaría muerta. – suspiró, mojándose la cara y sintiendo como
un alivio las manos en su espalda. – No me gusta vivir así, pero
es mi familia, no puedo hacer otra cosa.
El moreno se quedó serio, sin hacer nada más que observarlo por
un rato, acariciándole los hombros y masajeándoselos –Saeka… había
algo que ella estaba haciendo… y que jamás quiso contarnos y por
eso murió… no porque tú fueras su hermano… murió porque ella era
una yakuza…
-Debí saberlo, debí haberla protegido. Eso es lo que hace el líder
¿no? – giró el rostro, mirándolo, con el ceño fruncido. Hacía días
que había dejado de llorar y se había prometido a sí mismo, no seguir
haciéndolo. – Es cierto lo que dije antes, Ishin. Siempre sabes
lo que siento mejor que yo.
Ishin bajó la cara y le besó la frente con suavidad, cerrando los
ojos, acariciando su cabello negro de nuevo, deslizando los dedos
por él –Seishi… yo iría contigo a donde fueras…
Seishi sonrió, acariciando su rostro a pesar de que lo mojaba.
- ¿Estás sugiriendo que abandone esto? ¿Qué sucedería con los chicos?
-Estoy seguro de que Toma sería un buen líder…- le besó los labios
sonriendo levemente al ver su sonrisa, había necesitado verla tanto…
que le dolía al fin observarla, cerró los ojos sintiendo su caricia.
-Toma... sí, lo sería, ¿no es así? – sonrió un poco más al ver
cómo se ponía. – Me ha ayudado mucho, si no es que lo ha hecho todo
él. Le pido demasiado.
-A él le gusta esto… él es un yakuza… de la cabeza a los pies…
- deslizó las manos por su pecho suavemente, besando sus labios
así como estaba, soñando con irse con él, lejos, donde no fueran
yakuzas, donde sólo fueran ellos dos –A mí tampoco me gusta lo que
hago… sólo… estar contigo… sería como tú me hubieras pedido que
fuera… y te protegeré siempre…
-Ishin.... – lo besó de vuelta, soñando con aquello, preguntándose
si sería posible, cerró los ojos por un momento. – Esperemos un
poco entonces.... hasta que todo esto haya pasado.... No deseo irme
y dejarle los problemas a Toma. – abrió los ojos mirándolo de nuevo
y sonriendo. – Tu padre querrá matarnos y él sí que es un yakuza.
-Sí… me matará… pero no se atreverá a faltarte al respeto aún así…
Mi padre es fiel a la sangre… de los Miyamoto… más que a la suya…
igual que yo…- suspiró suavemente, sonriendo después sin querer
pensar ya en decírselo al viejo -¿Puedo ir contigo? Quiero abrazarte…
-Tonto, claro que irás conmigo. – le tocó los labios, aún sin contestarle
a lo otro. No se había sentido tan bien en mucho tiempo. – Tú debes
protegerme con tu vida incluso. Así que en caso de que el líder
de los Miyamoto se vaya, dejando a otro a cargo de la familia.....
tú debes seguirlo y asegurarse de que nada le suceda – se rió bromeando
y besándolo. – Y si me abrazas te mojaré todo....
-Eso no tendrá importancia si me quito la ropa…- sonrió levemente
y se levantó para desabrocharse la camisa. No buscaba sexo y mucho
menos presionarlo, pero quería sentir su cuerpo desnudo contra el
suyo, abrazarlo como aquella primera noche. Se dejó el pantalón
puesto para que no lo malinterpretase y se sentó en el borde de
nuevo, inclinándose un poco para abrazarlo.
-Ishin.... - susurró el chico abrazándolo con fuerza, y sonriendo
poco después. – Vas a tener mucho que explicar.... – murmuró, halándolo
dentro de la bañera con él, haciendo salpicar el agua.
-Seishi!- el moreno se rió aunque lo había sorprendido. Lo abrazó
de todos modos mientras se quitaba la cartera del bolsillo sin poder
evitar reírse –Tendrás que ir a buscarme ropa… - se desabrochó el
pantalón levantándose en la bañera para sacárselo y chorreando aún
más por fuera.
-No importa, valió la pena – se rió también el chico, esperando
a que se agachase de nuevo, para besarlo. – Me alegro mucho de tenerte
a mi lado.
-No querría estar en ningún otro lugar…- se sentó a su lado de
nuevo y lo atrajo hacia él, abrazándolo y deslizando la mano por
su espalda, besándole el cuello mientras dibujaba el dragón que
la recorría hasta debajo de una de sus nalgas –Me ponía nervioso
ver como te tatuaban…
-¿Por qué? ¿Pensaste que me dañarían? – sonrió, cerrando los ojos
y abrazándose a su cuerpo. – O... ¿porque me estabas mirando irrespetuosamente?
-No te miraba irrespetuosamente…- se echó hacia atrás en la bañera,
apoyando los brazos en el borde y frunciendo un poco el ceño –Es
sólo que estabas ahí desnudo y ese hombre todo el tiempo apretándote
las nalgas… y yo también quería…- se rió tapándose la cara con la
mano después y hundiéndose en el agua mientras se dejaba resbalar
por el borde de la loza.
Seishi se rió sin poder evitarlo, besándole la mejilla. – Te quiero,
Ishin. Si hubiera sabido eso, no me habrían podido tatuar bien.
-Si hubieras sabido eso no me habrías dicho que te acompañase…
- se giró un poco para de nuevo abrazarlo –Claro que a mí me gustaba…
así podía verte… casi desnudo…- sonrió levemente aunque estaba algo
rojo y le besó los labios deslizando los dedos por el dragón en
su pecho, separándose un poco -¿Y si cenamos fuera? Tú y yo…- observó
sus ojos, pensando que deseaba sacarlo de aquella casa en la que
había estado encerrándose últimamente.
-Sé lo que haces.... – le aseguró el chico, agradecido de todas
maneras. – Cenemos fuera, pero tú eliges esta vez. Quiero ir a un
lugar que te guste a ti.
-Vale… - sonrió levemente, llevándolo hacia él para que se apoyase
en su pecho, acariciándole el cabello mojado –Y podemos ir a uno
de esos lugares a los que tú querías llevarme… a que me ligase a
otro…- se rió pensando que ahora que ya sabía lo que hacía, ya no
se molestaba ni en disimular -Sería agradable… poder ser así… sin
estar escondiéndonos…
-Pronto será así. Además, creo que los chicos lo saben – sonrió
de nuevo acariciando su pecho. – He notado algunas miradas.
-Ya… pero no es lo mismo saber… que ver…- lo atrajo sobre él y
se apoyó en la bañera, observándolo sobre su cuerpo y pasándole
las manos por el pecho en la zona que no se apoyaba sobre el suyo
y deslizándolas por sus brazos después –Yo sabía que estabas… bueno…-
se rió porque igual a veces seguía resultando difícil actuar “irrespetuosamente”
con él –pero verlo me impresionó… considerablemente… y no te metas
conmigo o te hago una ahogadilla…
-No me amenaces, Ishin, que te devuelvo la lucha – bromeó aunque
un poco rojo por lo que había dicho, besándolo simplemente, sujetando
su rostro.
El moreno cerró los ojos al sentir las manos de Seishi en su rostro
y lo besó también -Eso no me parece una ahogadilla…- sonrió abriéndolos
de nuevo –Vamos…- tiró de él para sentarlo sobre su cuerpo y levantarlo
del agua en brazos mientras salían de la bañera. –Pesas lo tuyo…-
se rió y lo acostó en la cama, mojando las sábanas y sonriendo –Ahora
tú también tendrás que dar explicaciones… - se vengó por lo de su
ropa mojada, más bien pensando en todos los documentos mojados en
su cartera.
Soy el líder, no doy explicaciones. – se rió, rodeando su cuello
con los brazos y atrayéndolo sobre sí. – Creo que vamos a tener
una cena tardía...
-No se porque… tengo hambre y aún así me suena bien…- sonrió bajando
por su abdomen y alzándole las piernas mientras refugiaba su rostro
entre ellas.

Continua leyendo!
|