.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Yakuza Fanfic Yaoi

Capítulo 13- The Secrets of Brotherhood

Gouka se sentó al lado de su hermano casi dejándose caer en el sofá, cruzando los brazos y fumando en silencio, notando que lo observaba y mirándolo de soslayo. Jin sonrió levemente y siguió leyendo la misma revista de coches que estaba consultando hasta ahora. Desde que eran pequeños, Gouka siempre que quería hacer las paces hacía lo mismo.

-¿Qué hora es?- preguntó el pelirrojo.

-Las tres…- contestó tenso.

-Ya pronto regresa Yûgure…- sonrió de nuevo cogiéndole el cigarro de los labios y fumándoselo él. El moreno frunciendo el ceño y cogiendo otro -¿Quieres algo?

-Que no me jodas…

- Oyabun..... Nakazato-san..... – sonrió el rubio agradablemente sorprendido de encontrarlos juntos y sin discusiones. – Ya regresé, le traigo esto... – se sacó la carta de uno de sus bolsillos, entregándosela al pelirrojo.

El chico la cogió sonriendo levemente y moviendo un poco la cabeza mientras la abría, leyéndola y fumando serio para variar –Has tardado… ¿estabas contándole los lunares?- se burló mirándolo por encima de la hoja.

- Oyabun... llevábamos años sin vernos... – protestó, enrojeciendo un poco, y pensando “las estrellas...” Se sentó al lado del moreno, observándolo por un segundo. – Están intentando endilgárselo a su prometida, con respeto....

-Bueno, pues que sigan intentándolo, ella me quiere, le pese o no a su hermano y yo la quiero a ella por desgracia…- cerró la nota plegándola y se la pasó a su hermano para que la leyese también, en realidad comenzando a pensar que debía confiar más en él si quería que funcionase a la inversa. Con alguien tan cerrado de mollera era el único modo –Pronto tendrán todo el tiempo del mundo, os lo compensaré, a ambos…

-Pero la quieras o no… eso no te hará cambiar de parecer… ¿no?- lo miró de soslayo, leyendo y cerrándola, devolviéndosela a Jin.

-Desde luego que no…- sonrió de medio lado apagando el cigarro en el cenicero y dejando salir el humo –Qué tabaco más malo, Gouka…

-No era para ti…- el moreno alzó una ceja serio aunque sabía que lo decía para jorobarle y sonrió apenas visiblemente al recibir la sonrisa de Jin, tratando de hacer las cosas por las buenas por una vez. De todos modos no solían enfadarse profundamente mucho tiempo. -¿Y cómo estaba?

- Bien, perfecto.- sonrió el chico dejándose llevar un poco. Por otro lado, le alegraba verlos así, las cosas estaban mejorando. – Estaba feliz, casi igual a como lo recuerdo. Iba a hablar con Miyamoto esta noche, no sé de qué...

-¿Y por qué no te dijo de qué? ¿Era Miyamoto quien quería hablar con él?- Jin lo miró apoyándose en un codo sobre el reposabrazos del sofá y cogiendo el whiskey que tenía sobre la mesita -¿Quieres un trago?

- Sí, gracias Oyabun –asintió sonriendo. – Así es, era Miyamoto quien quería hablar con él. Dijo que no sería nada malo, si hasta lo abrazó esta mañana. Pero ya sabe, me preocupo.

-Yo también- el moreno los miró a ambos preguntándose si no debían ir por si acaso.

Jin los miró a ambos mientras servía una copa al chico y se la pasó sirviéndole otra a su hermano –No hay por qué preocuparse… al parecer iban a tener una fiesta sorpresa… Saeka me hizo ir con ella a comprar las cosas… y cuando le pregunté para qué eran me dijo “Ah… no te importa” así que…

-¿Y cómo la dejas que te conteste así?- Gouka cogió el vaso con hielos que su hermano le entregaba sonriendo.

-Porque no podría importarme menos.- el pelirrojo se rió y bebió un trago de nuevo –Que guarde sus secretos si quiere… y si puede… como ves, no puede…

Yûgure se rió, cubriéndose los labios y sacudiendo la cabeza. – No hay quien le gane, Oyabun. En realidad, creo que hacen una buena pareja. Y gracias, me tranquiliza.

-Yo también… y ojalá no fuera tan apegada a su hermano… porque en algún momento tendrá que tomar un bando…- pasó unas cuantas hojas de la revista y la abrió de nuevo sobre sus piernas –Y tú Gouka… ¿Dónde pasas tantas noches?... – lo miró de soslayo y los ojos verdes del moreno se cruzaron con los suyos, Gouka sabía que nunca preguntaba algo casualmente.

-¿Por qué te importa?

-Estoy celoso…- se sonrió mintiendo y mirando a Yûgure aún sonreído.

-De putas…- el moreno acabó por responder muy en su línea. No quería ni mencionarle a Nagare, no tenía ganas… ¿de que se lo quitara? Ni siquiera era algo suyo pero…

-Oh… algunas son valientes…- el pelirrojo se rió abriéndose un poco más la camisa –De todos modos sugerí que debían despedir al camarero del otro día… no tiene lo que hay que tener...

- No, supongo que no... - sonrió Yûgure, internamente enternecido. Sabía que lo había hecho por rechazar a Gouka. Podían pelear lo que quisieran pero ambos se querían. Bebió un poco del vaso que le habían ofrecido. – Yo ya no podré ir de putas tan casualmente... – murmuró, no porque lo lamentase, si no como forma sutil de hacérselo saber a Jin.

- Bueno, bueno…- el pelirrojo se rió acabándose el trago y deshaciendo un hielo en su boca -¿Qué tan serio es eso?

-¿Toma les quiere sacar la mierda de una hostia?- Gouka se rió aunque no quería, pero lo cierto es que tenía ganas de verlo, el tipo era un caso.

Yûgure acompañándolo en su risa. – Algo así.... me dijo que tendría que matarlos...

-Uf… ¿a tantos?- el pelirrojo se rió –No me digas que lleva esa bandana en el pelo porque se cree que es Rambo…

Gouka se rió entre dientes y cruzó los brazos sobre el pecho –Preferiríamos no tener que imaginar ciertas cosas…

-Ya…- el pelirrojo se rió pasándose un dedo por los labios y levantando un brazo luego por los hombros de su hermano -¿Nada más? Así que sólo follaron y te dio esta carta…- suspiró suavemente –Dice que Miyamoto es un buen chico… parece que le ha cogido cariño…

-¿Y qué pretendías? Lleva con él desde los catorce años, me sorprende que siga a nuestro lado…

-Cuidado con lo que dices… él es una persona preparada para esto, claro que estará a nuestro lado…- el pelirrojo lo miró de soslayo, serio, aunque hubiera querido no alimentar que a su hermano le diera uno de sus arranques y se sacase de quicio por nada. Efectivamente Gouka lo miró serio a los ojos, bebiendo un poco después y tratando de no decir nada porque sólo le salían improperios.

- Tranquilos, Toma no es así. Le tendrá cariño pero no se va a cambiar de lado, lo sé. –les aseguró, el rubio inmediatamente. – Y no, no hablamos demasiado, llevamos siete años sin vernos y no teníamos mucho tiempo. De todos modos, acaba de regresar, imagino que no tendría mucha más información que esa... Y algunas cosas, ya se sabían, como que Miyamoto no está de acuerdo con el compromiso, no es una sorpresa.

-No, no lo es… pero me sorprenden otras cosas de las que cuenta… parece que no se le ve muy bien… a Miyamoto-chan… es demasiado tieso… no comprendo cómo hace los negocios hoy en día… supongo que los tendrá a todos acojonados con esa cara….

-A mí me das más miedo tú cuando sonríes pensando en a saber qué estarás maquinando…- el moreno suspiró con fuerza, frunciendo el ceño y Jin se rió sin separar los labios.

-Y sin embargo dice que es un blando y que los chicos son bastante indisciplinados… bueno…- se rió apartándose el flequillo que cayó de nuevo sobre su rostro –Debería ver a los nuestros cuando no estamos delante… o a mi hermano cuando estoy delante.

-Yo no tengo por qué hacer las cosas como te parezca a ti…

-En realidad sí… pero vamos a dejarlo…

- Yo creo que ambos funcionan muy bien juntos, ya se los he dicho una y otra vez. Sólo necesitan relajarse si me permiten decirlo.

-Bueno, pero yo encima- el pelirrojo miró a Yûgure sonriendo y cambiando sus palabras para molestar un poco.

-Qué asco…- Gouka se rió igualmente sin poder evitarlo, pensando que no estaba tan mal si se relajaba y aunque le costase mucho no saltar a la mínima como ahora -¿Para qué quieres encima? ¿Para enseñarme cómo botas?

-Cómo te la meto hasta las pelotas… para eso… - Jin se rió mirando la revista otra vez porque se quería comprar un coche nuevo -¿Cuándo os veréis de nuevo Yûgure?

- Dijo que iba a llamarme. Estará ocupado supongo, pero espero que no por mucho – sonrió sin poder evitarlo, sintiéndose un poco tonto delante de ellos, pero no tenía caso ocultarlo. - ¿Desea que le diga algo, Oyabun?

-Sí… te lo pondré por escrito…- esbozó una sonrisa y se mordió un poco un dedo, pensativo. No iba a ceder en lo que deseaba conseguir, pero aún así, quería hacerlo todo con el menor número de víctimas por parte de sus chicos… y de los de Miyamoto también, pero sólo por Saeka.

Gouka lo miró porque conocía esa sonrisa y no estaba pensando nada bueno -¿Y a mí me lo dirás? ¿O estoy aquí de adorno?

-Luego… cuando vea que eres bueno más de un día seguido…- le apoyó la mano en la pierna y Gouka casi gruñó por cómo dejaba escapar la respiración entre los labios.


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