.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Yakuza Fanfic Yaoi

Capítulo 12- Duty, Honor and Sake

Toma entró en la casa con las manos en los bolsillos hasta llegar junto al Oyabun y se sentó frente a él, pensando que estaba todo muy silencioso -¿Quería hablarme?

-Toma, llegas tarde – sonrió malicioso, enseriándose luego. – Quería darte las gracias por lo que hiciste. No creas que lo tomo a la ligera, sé que fue un sacrificio muy grande.

-Era mi deber y no hubiera podido mirarme a un espejo si no lo hubiera hecho, Oyabun, me siento orgulloso- se inclinó hacia delante un poco para expresarle su respeto –Me preguntaba cómo estaba yéndole sin mí… desde la muerte de su padre y con mi ingreso en prisión ha tenido que ocuparse de todo de pronto…

- No puedo creer que estuvieses pensando en eso... – le tomó la mano, realmente agradecido. – Ha sido difícil pero lo hemos manejado entre todos. Matsuda no estaba precisamente feliz de tomar tus responsabilidades pero ha hecho un buen trabajo a pesar de sus protestas.

-Supongo que debería darle una somanta para que se quejase menos… - bromeó a pesar de que apenas esbozó una sonrisa leve entre los labios –Y no lo veo muy feliz… Oyabun ¿hay algo que le preocupe?

- Shhh... estoy bien, Toma. No te preocupes por esas cosas esta noche. Sólo quería agradecerte. – le sonrió, pensando que de veras era un buen chico. La cárcel no parecía haberlo cambiado mucho a pesar de que se lo había temido. – Eres un ejemplo para todos, y por eso.... por eso te vas a sentar con Saeka y conmigo esta noche. – se rió ligeramente, tocándole la cabeza a pesar de lo alto que era. – Chicos.... ya pueden venir.

Los chicos entraron armando bastante jaleo y disponiendo las cosas por todas partes, riéndose por la cara de seriedad con la que el moreno se había girado, casi parecía que lo hubiesen atacado. Saeka se rió sentándose entre él y su hermano

–Toma-san… qué cara de susto…

-No esperaba algo así… por eso…- sonrió levemente bebiéndose el vaso de sake que acababan de servirle casi de inmediato –Bien, bien… necesitaba algo así, mucho…

Ishin sonrió, sentándose todo lo cerca que podía de Seishi sin llamar la atención y pensando que hoy no bebía ni loco.

-Bebe, Ishin!- le animó Saeka subiéndose a lo largo de su hermano para servirle –Bebe…

-No… mejor no…gracias, onesan…

- No seas terco, es una fiesta, Ishin, anda, bebe.... – se rió Seishi, alzando el vaso y bebiendo del suyo. – No todos los días, regresa Toma.

El moreno suspiró, bebiéndoselo y deseando que ya no le sirviesen más, dejándolo a medias y sufriendo casi un aplastamiento de otro chico que se apoyó en su espalda para servirle, bebiendo de la botella luego directamente, haciéndole bajar las cejas como resignado.

-Toma-san… ¿ya echó un desahogo? ¿O les dejó los culos reventados en la carcel?- se rió y el moreno alzó una ceja pegándole un golpe en la frente.

-No digas animaladas con una mujer delante… os va a entrar la educación a presión… ya os lo aviso…

-Ya… ya… si yo también quiero saber…- la chica se rió y le sirvió más sake –Bebe Toma-san… anda…que te sienta bien- se rió maldita, acariciándole la frente luego al rubio que había preguntado –Pobrecito…

- Con la desaparecida que se dio esta tarde..... yo asumo que ha estado ocupado... – se rió el líder, deseando que no tuviera novia, ya que eso les echaba por tierra los planes. Le tocó la mano a Ishin disimuladamente por molestar, bebiendo más. - ¿No nos vas a decir a donde fuiste?

Ishin movió la mano, apunto de apartarla, pensando que habría sido sin querer y se quedó quieto bajo su mano, recordando estúpidamente que las cosas ya no eran como antes. Enrojeció levemente y se acercó un poco más, bebiéndose lo que quedaba en el vaso y aceptando lo que le servían pensando que mejor sí se relajaba un poco.

-Bueno… la verdad… fui… a echarme un polvo!… Cojones!- se rió y el rubio al que le habían pegado antes se rió sentándose cerca de ellos.

-Toma-san! Cojones!- se rió sirviéndole más –¿Ya nos contesta a lo de la cárcel?

-Veamos… - le tapó las orejas a Saeka que se revolvió sin mucho éxito –En realidad me he pasado siente años matándome a pajas… sí… a mí se me mete la polla para adentro cuando veo un culo peludo…

- Ya, ya..... Toma es buen chico, no como ustedes... – se rió Seishi, sujetando a su hermana por los hombros, sólo porque sí.

- Eh, no nos lastime, Oyabun, yo soy un ángel.... – se rió otro moreno, que parecía haberse bebido varios tragos mientras los demás conversaban.

-Caído…- Ishin lo miró de soslayo serio y luego se rió, el moreno alzando las cejas un poco y pegándole con el codo.

-Aniki… borracho…- se rió, sirviéndole más y bebiendo él también.

–Yo me hubiera tirado a quien fuera, siete años sin follar son muchos años… me duelen los cojones de pensarlo…- el rubio se rió sirviéndole más a Toma.

-Y a mí me duelen los ojos de pensar en follarme a mi compañero “oso panda”

Saeka se rió ruidosamente, sujetándose a su brazo -¿Era como un oso panda?

-Sí… quitándole la parte cute...- Toma se rió bebiendo de la botella directamente ya y comiéndose un trozo de sushi que la morena poco menos le metía en la boca.

Ishin miró a Seishi para ver si veía cómo estaba su hermana de sonriente -¿Entonces te tiraste a una tía o a un tío con el culo peladito?- preguntó maliciosa.

- Saeka.... – la riñó su hermano, aunque reído, comiendo un poco, y mirando luego a Ishin como haciéndole saber que lo notaba. Había sido una excelente idea todo aquello.

-No, a una rubia preciosa…- sonrió, bebiendo más y haciendo que Saeka lo mirase fijamente.

-¿Más que yo?- preguntó luego para jorobar o más bien para saber si era alguien especial.

-Onesan… ¿estás celosa?- Toma se rió bebiendo un poco más –Pero si me dijeron que ya eres una mujer casi casada…

-No importa, sigo queriendo patrocinar vuestros sueños porno…- se rió golpeando la mesa –Hay que asegurarse de que seguiste la tradición!

-¿Qué cosa?- el rubio los miró reído.

-La polla, burro- el moreno se rió e Ishin se tapó un poco la cara con la mano riéndose.

-¿Queréis verla? No…..- les hizo una seña con la mano –No, no… que después os suicidareis al comparar con la vuestra, no puedo permitir eso…- se rió Toma.

- Estoy seguro de que siguió la tradición, Toma es hombre de palabra. Peeeeeeeeeeeroooooooo, sólo puede mostrarla si Saeka accede a no ver. – se rió Seishi, pensando que plan o no plan, ni loco dejaba que su hermana se quedase viendo la polla de Toma en media fiesta, para colmo.

-¿Por qué?! Yo también quiero ver… ¿y que hay del punto de vista femenino?- se rió sujetándose al brazo de su hermano y enroscando los suyos en él -¿Le gustó a esa rubia?- preguntó maliciosa mirándolo de soslayo desde el brazo de su hermano.

-Seguro, dijo que le hacía ver las estrellas…- se rió recogiéndose el cabello con otro paño –No son perlas, son estrellas… y yo también las vi cuando me las puse… creedme…

Seishi se rió de nuevo, alborotándole el cabello a su hermana. – Yo creo que Saeka sí está celosa, admítelo.... neesan.....
-Claro que sí, yo me celo con todos, son míos… - se rió maldita y entrecerró los ojos bebiendo un poco más –y tú también eres celoso… Seishi… - se giró remangándose –Bebamos! Si yo gano, la veo!

-No sabía que mi polla era la atracción de la fiesta- el moreno se rió bebiendo más y sujetándole los hombros a Saeka como si fuera su entrenador de boxeo.

-Va!- golpeó la mesita instigando a su hermano.

- No.... está bien, va! – sonrió, mirándola a los ojos. Un poco de diversión no venía mal. – Ishin será el juez, que no confío en los demás, anunció, riendo al escuchar las protestas, pero bien sabía que estaban demasiado ebrios para ser objetivos y además, seguro querían que ganara Saeka.

-Vale…- el moreno se rió sentándose sobre sus piernas entre ellos y tirando de una mesita para ponerla separándolos, sirviéndoles un vaso a cada uno, ambos bebiéndoselo casi al instante, les sirvió de nuevo varias veces.

La morena mirando a su hermano sonriendo, ya había comenzado a armarse un jaleo alrededor sobre quien ganaría

-Oneesan, si gana, me la verá doble.- se rió el moreno que se había recostado sobre uno de los chicos como si fuera un almohadón.

Varias copas después, el moreno bajó el vaso, sintiendo que si seguía, iba a acabar vomitando, pero no pensaba rendirse. En realidad, ya no le importaba si le veían la polla a Toma o no, era más bien un juego entre él y Saeka. - ¿No te rindes, neesan?

-Nunca!- la morena se rió apoyándose en Toma que estaba tras ella pensando que se iba a caer y la sujetó por la frente con una mano sonriendo levemente.

-A dormir oneesan…- se rió de ella y de cómo se trepaba en sus piernas para abrazarse.

-Si yo no la veo, nadie lo hará!- se rió igual de borracha apoyando la mano por dentro de la camisa del moreno y dibujando el dragón con un dedo.

Ishin se rió porque a veces se portaba como una niña aunque sabía que mucho era fachada, alzó la vista para ver que más de uno estaba ya tirado por los suelos y entrecerró un ojo al escuchar unos gritos de victoria por el moreno –Oyabun! Sabíamos que ganaría!

-Dios…- el moreno se rió quitándole ya la botella de delante –Yo creo que ya han bebido todos demasiado…

- Déjalos que celebren, yo gané.... – sonrió Seishi, dejándose caer ligeramente hacia atrás y apoyándose en los brazos. – Y tú no has bebido nada, Ishin. Bebe....

-Yo estoy bien, gracias, Oyabun…- se rió entre dientes por la cara de ebrio que tenía.

-Bebe! Ishin aniki!

-Bebe! O no te creo que estés feliz de mi regreso… los hombres beben! Sé un hombre!- Toma le golpeó la espalda por detrás y el moreno suspiró, bebiendo un poco porque ya lo estaban avergonzando con tanto rollo para que bebiese. Toma le sujetó la botella haciéndolo beber más hasta que se le resbaló por los labios y entonces se la apartó reído.

- Eso! Ishin! – se rió Seishi, deseando besarlo de pronto, pero gracias a Dios, aún le quedaba suficiente juicio como para controlarse. – Ahora, un brindis por Toma, sólo una más, todos....

-Los que estén en pie… ¿no?- Toma se rió cogiendo el vaso que le daba Ishin ya que Saeka no parecía muy predispuesta a abandonar su lugar de preferencia. Sujetando su vaso también.

Ishin se apoyó en la pared sujetando su vaso tras llenarlo, sonriendo levemente y mirando a los chicos y la cara que tenían todos de ebrios.

-Va, Oyabun!

- Toma.... todos estamos orgullosos de ti, y felices de que estés de vuelta. Es un honor contarte entre los nuestros.... – alzó su vaso, sonriendo, las palabras un poco titubeantes en sus labios, por la influencia del alcohol, pero no por ello, menos sinceras. – Por Toma! Uno de los mejores.... – brindó, bebiendo todo el contenido de una sola vez.

-Por Toma!- todos bebieron incluso el mismo Toma que sonrió inclinándose hacia Seishi

-Oyabun… “¿está muy borracho?”

- Estoy bien, estoy bien.... no te preocupes Toma – le sonrió, tocándole la cabeza, sin darse cuenta de que estaba hablando un poco alto para el susurro del otro.

-“Ya… ¿entonces puedo irme con Saeka-san?”- lo miró sonriendo levemente.

- ¿Saeka...? Sí.... – lo miró de pronto cayendo en cuenta. – Ten cuidado con mi hermana, Toma, respeto....que no está en condiciones....

Todos lo miraron y Saeka se rió -¿De qué hablan de mí? Estoy en condiciones… ¿condiciones de qué?- se rió, porque estaba un poco adormilada ya del calorcito y el alcohol. Algunos empezando a silbar sin controlarse mucho y Toma riéndose porque estaba demasiado borracho.

-Que la voy a llevar a la camita, onesan…

-OH… vale…- se abrazó más, riéndose –No me violes Toma-san…

-Oneesan…- Ishin se rió sin poder evitarlo pensando que de no estar borrachos, todos eso no estaría pasando y cogió uno de los calcetines que se le había caído a la chica.

- Buenas noches, Saeka.... despídete de tu hermano... – se rió Seishi, pensando que él también debería ir a la cama, pero no quería levantarse para no arriesgar aún.

-Buenas noches O-ya-bun…- sonrió desde los brazos de Toma –Buenas noches niños…

Toma se llevó a la chica sonriendo levemente y llevándola a su cuarto con él –Bueno… ¿Qué era lo que quería ver, oneesan?...- preguntó sonriendo y aguantándose la torta que le daba la chica que aún así se reía.

Ishin se levantó ofreciéndole su mano a Seishi –Oyabun… ha bebido demasiado…- le “riñó”.

- Claro que no.... eres tú quien no ha bebido suficiente – se rió el chico, molestándolo por reñirlo, pero tomando su mano, aferrándose a ella para no tambalearse. – Buenas noches, chicos, no se queden hasta muy tarde. Mañana trabajan igual... – se rió ante las protestas. Ya veía que iban a empezar tarde al día siguiente.

El moreno lo acompañó al cuarto y entró cerrando la puerta a su espalda en la oscuridad, sujetándolo por la camisa para besarlo profundamente, sonriendo luego –Buenas noches Seishi…- se rió saliendo otra vez.

- Espera! – el chico se asomó a la puerta, llamándolo. – Quédate conmigo, Ishin....

El chico pasó adentro de nuevo y sonrió besándolo otra vez, cogiéndole las nalgas y pegándolo a él, pensando que el alcohol le hacía perder el respeto y aún así apretándolas más, rompiendo el beso y apartándose un poco -¿En la alfombra o en la cama?- bromeó.

- Qué pregunta.... – sonrió el chico echándose hacia atrás y halándolo consigo hasta quedar los dos en la cama, besándolo apasionadamente.

-Hum…- Ishin le tiró de la corbata hasta deshacer el nudo y le abrió la camisa torpemente con una mano, excitándose de inmediato a pesar de lo embotada que tenía la cabeza por el alcohol –Oyabun…

- Seishi... lo corrigió el chico riendo, y pasando las manos a los lados de su rostro, por entre su cabello. – Estoy muy feliz.... – empezó a quitarle su propia corbata, besándolo de nuevo, cerrando los ojos.

-Yo también…- lo miró a los ojos enrojecido entre lo caliente que se sentía y lo borracho que estaba, apretando su sexo erguido contra su pierna, sujetándola entre las suyas y arrodillándose para quitarse el chaleco y la camisa, deseando que se quitase la suya también y tirando de su cinturón, alzándole un poco la cintura de la cama.

El chico dejó resbalar la camisa por sus brazos, lanzándola al otro extremo de la habitación sin importarle mucho, a diferencia de su comportamiento habitual. No tenía que ser el Oyabun con él, no tenía que ser nada.

Ishin respiró con fuerza, inclinándose sobre él y pasándole las manos por el pecho, apretándole los hombros y besándolo otra vez, pegándose a él para notar el calor de su piel, quitándole la ropa y observando cómo su sexo se enganchaba en la ropa interior, golpeando después su abdomen. Se acostó en la cama, sujetándole las piernas y lamiéndolo como si lo hubiera estado deseando más que nada, cerrando los ojos y sintiéndose aún más afiebrado.

Seishi sujetando su cabeza contra su sexo, gimiendo con suavidad, encendido, recostándose por completo finalmente. – Ishin.... te quiero...

El moreno lo miró como podía, observando sus abdominales y cómo su pecho subía y bajaba con la respiración. Apretó las manos en sus piernas, dejando que saliese de entre sus labios y lamiéndolo, besándolo tanto como podía, succionándolo cada vez más fuerte. –“Te amoh…”- susurró más por lo íntimo que se sentía, que por vergüenza, lamiéndole las ingles y los testículos –Hueles muy bien…

- ¿No huelo a sake? –se rió sin poder evitarlo, llevándose una mano a la cabeza, su sexo irguiéndose más. – Ishin..... quiero besarte... eres realmente bueno......

-Pues será por las ganas de hacerlo…- sonrió de medio lado, jadeando y subiendo sobre él, besándolo mientras se abría el pantalón, quitándoselo como podía y abrazándolo con fuerza después, deslizando una pierna entre las suyas y notando el calor de su cuerpo desnudo como lo mejor que sentía desde que tenía uso de conciencia –No… hueles… a ti… pero sabes a sake…- se rió con suavidad aunque estaba más que excitado.

- ¿Crees que te embriague...? – bromeó, besándolo de nuevo, acariciando su espalda y sus hombros, respirando con fuerza. – Quisiera poder estar así, siempre....

-Ya estoy embriagado…- Ishin lo miró serio, excitado, pasando las manos por sus brazos y sus hombros, bajándolas por su costado y sujetándole las nalgas, entrando en su cuerpo con algo de esfuerzo, despacio, quedándose en su interior por un poco antes de moverse con suavidad –Así… - susurró entreabriendo los labios y sintiendo el sudor comenzando a perlar su espalda sólo por la excitación. Sus ojos sin poder dejar de observar los del chico.

- Ah.....así.... – gimió Seishi, observándolo también, abrazándose a su cuello y bajando una mano luego por su tatuaje, siguiendo sus líneas, empezando a gemir con más fuerza, y arqueando la espalda.

-Ahg…sí- el moreno se apoyó en los puños, penetrándolo de forma más profunda y observando cómo se movía su cuerpo por el placer, los pezones endurecidos y su piel húmeda, brillante. Bajó un poco, apoyándose en el antebrazo y lamiéndoselos, sujetándolo con un brazo por debajo de la espalda, rozándose contra su sexo con su cuerpo y apretándolo contra él. Lo miró a los ojos de nuevo, jadeando, aquello era demasiado bueno, casi no podía creer como se sentía.

- Te amo, Ishin...... – susurró tocándole el rostro, su cuerpo entero reaccionando al del moreno. Antes no se hubiera permitido pensar en aquella posibilidad, y ahora no existía otra cosa. Lo besó de nuevo, apretándose más contra él, dejando que lo penetrase, sudando y jadeando en sus labios, su sexo pulsando con urgencia.

-Te amo…- le repitió el moreno entreabriendo los labios contra los suyos y sintiendo sus alientos chocando calientes. Le lamió los labios, su lengua deslizándose para nada firme por ellos y empujándose finalmente para besarlo, acostándose sobre él completamente salvo por una rodilla, penetrándolo con fuerza y gimiendo en alto sin poder evitarlo, rompiendo el beso para observar su rostro. Su mano sujetando su sexo caliente –Me voy a correr… - apretó las mandíbulas tratando de esperarse. Mirándolo ansioso.

- Hazlo...... no te detengas.... – le pidió, mirándolo como nublado por cómo se sentía, estremeciéndose una vez más y sintiendo el sexo del moreno reclamando dentro de él. Su propio sexo pulsando hasta hacerlo correrse y gemir en voz alta. – Ishin...!

El moreno sobre él apretó las nalgas bajo sus manos corriéndose y apoyando la frente contra la suya, sus labios tocando los de Seishi y su propia mano empapada en líquido caliente, estrujándolo para sentir salir el semen mientras el propio invadía al chico.

- Ishin.... – susurró el chico abrazándolo y acariciando su cabello, su espalda, besándolo nuevamente.

El moreno lo miró a los ojos, cansado tras romperse el beso -Te amo…- le besó el pecho, cerrando los ojos sintiendo sus manos acariciarlo, manteniéndose sobre él y acariciándose un poco contra su cuerpo, abrazándolo más.

- Ishin.... ¿realmente... te hubiese perdido? – preguntó, más para sí mismo, recordando la conversación con su hermana, y dejando descansar sus brazos alrededor del moreno. – No podría estar sin ti.

-No…- lo miró a los ojos sin saber a qué se refería y le pasó la mano por los mechones negros de pelo –Jamás me hubiera alejado…

- Saeka es muy buena, mucho.... - se rió, aunque no se arrepentía de nada. – No, tú nunca me abandonas, Ishin...

-No… porque te quiero- se acostó a su lado preguntándose qué le habría dicho Saeka y notando que se le había pasado bastante la borrachera a pesar de estar asueñado -¿Tienes miedo? No quiero hablar con el Oyabun…

- ¿Tan pesado soy...? – se rió, acariciándolo y apartando las sábanas para que se metiera con él. – No tengo miedo, no mientras tú estés conmigo. No me voy a arrepentir.

-Lo sé… - sonrió levemente –No eres pesado… pero no quiero acostarme con mi líder, sólo contigo…- le pasó la mano por el pecho, besándole la mejilla y oliéndolo -¿Tienes miedo de ser el líder?- repitió, preguntándoselo más claramente.

Seishi suspiró, observándolo. – No, no es miedo es..... no es precisamente agradable. Es muy solitario, todos te respetan pero nadie... excepto tú ahora... ¿comprendes? Y a veces... no me agradan las cosas que debo hacer.

-Lo comprendo…- observó su perfil observando a un chico cansado y despeinado como muchas otras veces lo había visto cuando eran pequeños, en lugar de un líder, y sonrió haciendo que se girase más hacia él -¿Sabes? Estás muy gracioso cuando te despeinas…

Seishi lo miró sorprendido porque no se esperaba eso, y riendo luego. – Tú también. – le señaló por si pensaba que estaba peinado.

-Ya… - se pasó la mano por el pelo riendo suavemente –Yo creí que me veía sexy despeinado…

- También.... Ishin, a mí sólo me gustan los sexy... – bromeó, abrazándolo de nuevo. – Yo creo que sólo eras tan serio porque estabas nervioso, ahora veo al verdadero Ishin.

-No… es que ahora por fin estoy contigo… y seguiré siendo igual de serio ahí fuera….- lo miró a los ojos y le tocó los labios –Esto es sólo para ti…

- Y esto es sólo para ti. – sonrió, tocándole los labios también. – Secretamente.... quería que regresaras a ser ese chico que jugaba conmigo y que sólo se ponía serio enfrente de su padre.

-Ya estoy aquí… sólo que ahora me escondo de mi Oyabun… - sonrió levemente y lo tapó con la sábana para que dejara de mirarlo, atrayéndolo contra su pecho y bajando la cabeza para besarlo bajo las mantas.


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