Yakuza Fanfic
Yaoi
Capítulo 9- Blindness
Seishi tomó la botella de sake sirviéndose un poco más y también
a Ishin. Sabía que estaba bebiendo mucho, más de lo acostumbrado,
pero era mejor así. - ¿Recuerdas.... cuando éramos niños? Y dormías
en mi cuarto casi siempre....
-Sí…- sonrió apoyándose en el respaldo y bebiéndose lo que le acababa
de servir. Sabía que no era muy digno lo mucho que se le subía el
alcohol pero no quería dejarlo beber solo, estaba bastante rojo
y se había quitado el jersey –Aún lo seguí haciendo después… me
colaba y me dormía en la alfombra…- se rió un poco inconsciente
de lo que contaba –Luego mi padre me molía a palos…- se rió más
tratando de taparse un poco la boca sin mucho éxito dominándose.
Seishi se rió también, recordando. – Debí poner otra cama en mi
habitación.... la alfombra no es un buen lugar.... No lo haces aún
¿o sí? – se rió de nuevo, bromeando.
-No…- negó con la cabeza tratando de ponerse serio aunque no podía
–Bueno, sólo una vez… pero no me quedé toda la noche…- se rió echando
más sake para ambos de nuevo y pasándose la mano por el cabello
negro revolviéndolo un poco –Y mi padre de nuevo me pegó… pero más
fuerte aún…- sonrió bebiendo y colgándose las gafas de la camiseta.
- Mal, Ishin, obedece a tu padre... – sonrió, apoyando el rostro
en una mano y bebiendo de lo que acababa de servirle. - ¿Tú crees
que me parezco a mi padre? Saeka siempre lo dice...
-Se parece mucho, Oyabun…- sonrió levemente recordando a aquel
hombre que lo había tratado como si fuera su propio hijo aún y cuando
no valía para nada, y había confiado en él -¿Lo echa de menos?-
se quedó mirando a un chico que acababa de entrar pensando que era
guapo y deseando poder ver a otros como veía a Seishi.
- A veces..... – lo miró inclinándose hacia él, susurrando. – Además,
si estuviera vivo.... yo no tendría que ser el líder – se rió, sin
dejar claro si bromeaba o no, siguiendo la mirada del moreno. -
¿Te gusta? Puedes ir a hablarle, no me enfadaré.
-No…- enrojeció y se rió pasándose un dedo por el puente de la
nariz bebiendo un poco más –¿Qué quieres que le diga? Hola, soy
Ishin y soy yakuza ¿quieres ser mi novio?- lo miró a los ojos preguntándose
si no era feliz con ser el Oyabun, pero no lo parecía. Debía ser
una broma porque estaba cansado. Había demasiados problemas últimamente.
- No lo sé, ¿qué tal sólo la primera parte? Lo demás lo adivinará
por tus tatuajes... – le sugirió sin plantearse que a lo mejor el
chico ni siquiera era homosexual. – Eres guapo, Ishin, ¿lo sabías?
- … no pienso mucho en eso…- sintió que esta vez enrojecía de muy
distinto modo y le salía el calor por todos los poros de la piel.
Se acercó mas a él rozando la nariz contra la suya –Hola, soy Ishin-
sonrió levemente rodeándolo con un brazo y entreabriendo los labios
contra los suyos totalmente serio, besándolo con suavidad, sólo
con los labios. Sintiendo que le quemaba la respiración.
El chico no se separó de él al principio, confundido, y sujetándolo
por los hombros luego para separarlo, un rubor cubriendo sus mejillas.
- Ishin.... ¿por qué hiciste eso?
-Siempre ha sido usted…- se quedó mirando sus ojos, serio, sin
la suficiente conciencia como para estar arrepentido, tragando saliva
y mirando abajo aunque aún con la cabeza alta –Lo siento, estoy
borracho… no volverá a ocurrir…- frunció el ceño pensando que era
la segunda vez que tenía que disculparse hoy y con motivo.
- No..... no pasa nada.... – negó el chico con la cabeza, aún rojo
y aún confundido. – Esas cosas suceden.....
-Sí… suceden…- se bebió lo que quedaba en la taza y se sirvió de
nuevo mirando al chico que aún estaba solo en la barra bebiendo,
preguntándose si lo que debía hacer era pensar en otro. No era capaz
de levantarse y además nadie querría empezar a charlar con un yakuza
encima borracho.
- Ya hazlo, desde que entró lo estás pensando, ¿no es así? – sonrió
Seishi, preguntándose si por eso lo habría besado, y tratando de
actuar como si nada hubiera sucedido. – Anda...
-Prefiero que no… además estoy borracho y no sería justo tampoco
ir con él ahora… aún si llegara a gustarme… ahora no estoy pensando
en él…- bebió otro poco aún así sin mirarlo, porque no podía con
lo avergonzado que estaba.
Notó que el chico lo miraba como si hubiera notado que lo observaba
y bajó la cara tras ver que le sonreía.
- Pero a él le gustas... – insistió su líder, notando gracioso
su intento de ocultarse. – Si me besaste a mí, puedes besarlo a
él..... – le hizo un gesto al chico para que se acercase.
-No… ¿para qué hace eso?- se quedó rojo mirando al chico que se
levantaba porque hacía rato que notaba que hablaban de él. Bajó
la cara de nuevo hundiéndola en su mano y preguntándose si trataba
de endiñárselo a otro para que no volviese a hacer estupideces.
-Hola- el chico se sentó en la silla frente a ellos sonriendo levemente
y tocándole el pelo al moreno que no levantaba la cara aún –Igual
de cerca sigo gustándote, tendrás que mirarme para eso…- se rió
y el chico levantó la cara un poco sin saber qué decir. Quería irse.
- Se llama Ishin y no ha dejado de mirarte desde que llegaste.
– lo presentó Seishi, pensando más bien que le hacía un favor.
-Encantado…- el chico le dio la mano y el otro se rió.
-Aún no te dije mi nombre… pero bueno… es Ogata… encantado Ishin-
le pasó la mano por la muñeca tocando los tatuajes de color azulado
en su piel –Es bonito… - apartó la mano e Ishin lo siguió mirando
sin saber qué hacer.
–Es un dragón…- le explicó, ya que no se veía bien con la camiseta
–pero está en la espalda…
- Siéntate, Ogata. – hizo un gesto pidiendo otro vaso para el chico,
a sabiendas de que allí lo atenderían enseguida. – Bebe con nosotros.
¿No te molestan los tatuajes entonces?
-Gracias y no… - sonrió levemente –Miyamoto-san ¿cierto? Estuve
con un hombre de su familia hace un tiempo… pero ya no…- le aclaró
a Ishin que sirvió sake para los tres bebiendo de nuevo y sintiendo
que le hacía mucha falta.
- Interesante.... – sonrió de vuelta observándolo y luego al moreno.
– Ishin estaba preocupado por eso... A decir verdad, yo también,
no me gusta ver a mis chicos lastimados....
-Lo sé…- se rió –pero esta vez fue su chico quien me lastimó a
mí… pero bueno… ¿Qué se le va a hacer? Es lo que pasa…- sonrió levemente,
bebiendo y observando a Ishin –¿No me vas a mostrar el tatuaje entero?...-
apoyó la cara en su mano intrigado.
El moreno se levantó casi como si fuera una orden para quitarse
la camiseta y se lo mostró, volteándose al notar la mano en su espalda,
el chico riéndose por lo brusco que se había puesto y mirando la
garra que ocupaba el pecho –Es muy bonito…
- Lo es.... – murmuró el líder, observándolo, recordando las veces
que Ishin le había acompañando a hacerse su propio tatuaje y sintiéndose
irritado aunque no sabía por qué. Tal vez fuese por aquel comentario
acerca de “su chico” aunque era una tontería.
Ishin se bajó la camiseta de nuevo sentándose algo colorado de
nuevo por culpa de ambos, bebiendo lo que el chico acababa de servirle.
La verdad es que sí era guapo, pero seguía pensando en Seishi. Claro
que imaginaba que no era cosa de días siquiera, sólo le había gustado
el… desde siempre.
-Qué serio eres Ishin… si antes te vi riéndote… yo también te miraba…-
sonrió y le guiño un ojo mientras bebía, girando la silla y sentándose
a horcajadas más próximo a él, pasándole la mano por el pelo y luego
las dos a la vez, cuando notó que se dejaba y hasta cerraba los
ojos –Nadie diría que tú eres un yakuza…- le tocó la cicatriz en
la mejilla con un dedo –pero sí …
Seishi continuó mirándolo, preguntándose por qué no le decía nada.
Sin embargo parecían gustarle las caricias del chico. – Ishin es
muy tranquilo cuando no está trabajando. ¿No te estarás durmiendo,
o sí? – se inclinó un poco más sobre la mesa, bebiendo lo que quedaba
de su sake, y alejando su silla luego. – Estoy cansado, me iré a
casa.
-Yo también- el moreno se separó sujetando las manos del chico
con cuidado y levantándose. El rubio sonrió levemente mirando abajo.
La verdad es que lo había visto besarlo y ya sabía que pasaba ahí
o por lo menos se lo temía.
- No, tú quédate. ¿No vas a dejar solo a Ogata, o sí? – le respondió
nuevamente serio. – Está bien, puedo cuidarme solo.
Ishin lo miró comprendiendo que lo que quería era librarse de él.
Seguramente estaba cabreándolo aún más. Se sentó de nuevo, serio
–Como quiera, Oyabin…- bebió de nuevo, el chico frente a él observando
a Seishi, que apenas giró el rostro observando a Ishind e soslayo.
- Mucho gusto en conocerte, Ogata. Asegúrate de que llegue sano
y salvo a casa. –se despidió, alejándose, un poco mareado aún por
la bebida. No debió haber salido ni cambiado su rutina, esas cosas
no eran para él. Lo pero es que como había predicho, se sentía aún
más solo y ni siquiera podía pasar la noche con Ishin como habían
quedado. Pero no podía ser tan egoísta.
El moreno se levantó de nuevo –Lo siento…- se disculpó con el chico
que se encogió de hombros bebiéndose el sake ya que estaba pagado,
sintiéndose mal pero dentro de lo normal. Siguiéndolo con la mirada
cómo salía tras el moreno.

Continua leyendo!
|