.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Yakuza Fanfic Yaoi

Capítulo 7- Strategies

- Ishin, te ves más preocupado de lo que yo me veo. – le sonrió el moreno ahora que estaban solos. – Es bastante obvio que no hay manera de detener esto.

-No, no la hay Oyabun, está realmente empeñada en casarse con él… supongo que es comprensible porque es atractivo y se conocieron de ese modo…- trató de disculparla aunque sabía no era necesario con su hermano –Aunque… a mí me parece un imbecil…- apretó las mandíbulas pensando que eso no había estado adecuado –Disculpe…

- No.... – se echó a reír sin poder evitarlo, seguramente había sido un día muy tenso. – Pero es la verdad, yo pienso lo mismo. No sé por qué a Saeka le gusta. Y sí, ya sé que no es digno de mi parte y que no debería hablar así de su prometido. – comentó, mostrando las manos como si pudiese detener sus pensamientos.

-Su prometido ha sido nuestro rival desde hace mucho tiempo Oyabun, yo encuentro su reacción comprensible… aunque no la de ella… aquí… hay muchos que hubieran deseado estar en el lugar de él y que sin duda le habrían dado el respeto que merece… los chicos hablan…

- Lo sé – suspiró frunciendo el ceño. – Tampoco estoy contento con eso, lo sabes. Saeka merece alguien que se dedique completamente a ella. – se acercó, curioso aunque en cierta medida metiéndose con él. – Ishin, ¿eres tú uno de ellos? ¿Esos chicos que hubieran deseado estar en su lugar?

-Oyabun…- se subió las gafas un poco rojo pensando que esa desgracia no desaparecía con la edad –Yo jamás me atrevería a verla de ese modo… yo sólo me dedico a usted y no hay lugar para nadie más- lo miró a los ojos y bajó un poco la mirada sintiendo el bofetón que le habría dado su padre sólo por haber dicho eso.

Seishi sonrió, meneando la cabeza y tocándole la mejilla. – Ishin, tranquilo. Es una broma. Y ya sé que soy el líder, pero también sé que quieres a Saeka. No tienes que ponerte así.

-No, Oyabun… lo siento…- permaneció mirando un poco hacia abajo, tenso por el tacto de su mano y deseando girar un poco la cara para sentirla contra sus labios. Cuando la separó, no sabía si lamentarlo o agradecer que le hubiera evitado semejante estupidez.

- No, no te disculpes, no tienes por qué. A veces quisiera que todo fuera como cuando éramos niños – lo miró, sonriendo levemente. - ¿Crees que soy un buen líder?

Desde luego- lo miró a los ojos de nuevo sentándose después de él en la sala sin dejar de observarlo –Sabe que todos nos sentimos muy orgullosos y que haríamos lo que desease sin dudarlo, no sería así si no fuera tan buen líder…- observó sus labios un momento y luego sus manos –Tal vez está nervioso ¿preocupado?

- Es como si me leyeras la mente. – asintió, pensando que Ishin siempre sabía lo que sentía, a veces incluso antes qué él mismo. – Es distinto cuando no es mi vida la que está en peligro. No quiero cegarme o tomar una decisión equivocada.

-¿Puedo sugerirle lo que haría en su caso? Después de haber conocido a ese hombre personalmente…- lo miró a los ojos de nuevo.

- Claro que puedes- lo miró a los ojos interesado.

-Creo que debería prohibírselo…

- ¿Prohibírselo? Pero Saeka.... – lo miró, serio, pensativo. Sabía que era más importante proteger a su familia, su hermana debía comprenderlo, pero aún así era algo difícil. – Ya le dije que no me opondría. No puedo retirar mi palabra así como así.

-Lo sé… pero ahora lo ha visto… y las cosas han cambiado ¿no le parecía extraña la conducta de todos? La nuestra era una conducta normal, estábamos desconfiados pero ellos se veían sonrientes… como si estuvieran tomándonos el pelo… Ella… cuando lo comprenda se lo agradecerá… tal vez ahora está enamorada… pero no es el único hombre que existe… y no es el que la hará feliz… - se quedó en silencio, sintiendo que había hablado de más.

- Lo peor es que creo que tienes razón. – se echó hacia atrás, cansado. Últimamente siempre lo estaba. – Me pregunto si habrá alguna manera de convencerla. Dios, ¿por qué será tan necia?

-No lo entiendo… lo que ve en él… - suspiró con fuerza y apoyó las manos tras él en el suelo –Oyabun… ¿recuerda cuando éramos pequeños? Ella siempre quería que Toma-san jugase con ella… tal vez el modo no sea prohibirle que se case con él… si no mostrarle otros caminos…

- ¿Toma? Le pregunté sobre él ayer, pero no se vio muy receptiva... Pero tienes razón, tal vez cuando lo vuelva a ver... – sonrió un poco, no muy seguro pero era algo que podía hacer sin retractarse de su palabra ante todos. – Bien, tenemos dos meses aún. ¿Qué haría sin ti, Ishin?

-Sé que encontraría el modo Oyabun, gracias- bajó un poco la cara y sonrió levemente aunque sólo porque conseguía contener la amplia sonrisa que quería formarse en sus labios –Creo que ella está muy necia ahora con ese… hombre, pero no puede traicionar sus propios sentimientos… nadie puede… aunque él le haya hecho creer que la ama, la comparación será inevitable y sé que él siempre ha mirado por ella…

- Es cierto, Toma jamás la trataría así. Se esforzaría en hacerla feliz. – sonrió, apoyándose contra su hombro por un momento y luego retirándose. No estaba bien hacer eso a esas alturas de su vida. – Y ese hombre, no la quiere, es obvio. Ishin, ¿tienes a alguien especial? Siempre estás conmigo y sé que no soy muy divertido. Tal vez deberíamos salir más a menudo.

-Oyabun… usted también debería encontrar a una mujer tal vez…aunque sólo sea por unos días para divertirse ¿no se siente solo a veces?- se quedó inmóvil en la posición que se había quedado tras sentirlo apoyarse en él.

- Sabes que sí. Sólo tú lo sabes. – sonrió, cerrando los ojos por un momento. – Pero creo que eso... sólo me haría sentir más solo. ¿Lo comprendes? Estar con alguien así... sólo porque le pagas o por quien eres.

-Sí… pero no tiene por qué ser de ese modo, cualquier mujer estaría interesada en usted Oyabun y no por ser quien es… si no por ser como es- se apoyó las manos en las piernas mirando abajo de nuevo y sintiendo que esa conversación era lo peor que le ocurría en siglos y más horrible era empujarlo lejos de él pero de todos modos era lo mejor, seguir soñando estupideces no era el modo de seguir adelante –Tal vez debería salir más, sí…

- Sólo si tú me acompañas, no creas que no me di cuenta que no me contestaste. Siempre estás tras de mí.... mereces tu propia vida. – abrió los ojos observándolo. Realmente no creía que fuese a encontrar a nadie que no estuviese con él por esos motivos, o que no se asustase al descubrir la verdad. Pero Ishin intentaba ayudarlo, no era muy agradable que te rechazaran los esfuerzos.

-Le acompañaría claro, nunca lo dejaría solo a no ser que usted mismo me lo ordenase- se quedó en silencio pensando en qué hacer, luchando entre la lógica y el deber, contra sus sentimientos –Estoy satisfecho con mi vida, no me interesa nadie y tampoco tengo tiempo para nadie, Oyabun… salgamos esta noche

- Sí, hagamos eso. Podemos decirle a los chicos, también merecen algo de relajación luego de estas semanas. – le sonrió, ya planeando cómo ayudarlo a salir de su timidez. Seguro aquello tenía que ver en algo, eso y que siempre estaba cuidándolo. Se preguntaba medio en broma, si no dormía.

-Está bien…- sonrió levemente –Oyabun… si va así vestido se asustarán todas…- bromeó bajando un poco la cabeza conciente de que no le reñiría en serio por algo así, pero de que estaba mal.

Seishi se miró, riendo luego también y colocando su mano en la cabeza del moreno. – Y yo que creía que estaba guapo. Anda, tú también a cambiarte. Me voy a dar una ducha antes.

-Sí…- se levanto sin poder evitar pensar que estaba muy guapo, observándolo entrar en su cuarto y pasándose la mano por el cabello por donde se la había pasado él.

-¿Dónde vas con esa cara de bobo?- un hombre mayor le dio unos toques en la espalda

-A cambiarme…- lo miró serio inclinándose un poco ante él.

-Pues a ver… si te cambias la cara también…- murmuró el malhumorado hombre que siempre tenía alguna palabra de “cariño” para su hijo.

El moreno lo miró desconcertado y entrando en su cuarto después.

....................

Tiempo después el líder salía de su habitación, con el cabello aún algo húmedo y vistiendo un jersey para variar. Sonrió al ver a los chicos, esperando casi a la entrada, Ishin tan serio como siempre. - ¿Tan atareados los tengo, que están así de desesperados? –bromeó, uno de los chicos mirándolo sorprendido.

- Oyabun.... yo creía que sólo tenía trajes.....

-¿Somos muchos?- preguntó uno de ellos que como casi todos los demás, iba vestido como la mayoría de los chicos de su edad –Está muy guapo, Oyabun.

Ishin lo miró y le pegó en la cabeza con la mano echándosela adelante –Ten más respeto…- esperó a que el moreno se acercase para comenzar a caminar con los demás haciendo algo de jaleo tras ellos, se sentía extraño de llevar una camiseta después de tantos días.

-Lo siento, aniki…- el chico se frotó la nuca aunque no sentía que hubiera dicho nada del otro mundo y siguió detrás del Oyabun con los demás –Oyabun… ¿podremos ir nosotros a buscar a Toma-san? Podrían atacarlo al salir… y Matsuda también querría…

- Por supuesto, me parece lo indicado. Pero no le digan nada acerca de la fiesta, quiero que sea una sorpresa. – le sonrió el moreno mirándolo y luego a Ishin, divertido.

-No se lo diremos… también queremos que sea una sorpresa, así si hay suerte, cuando se emborrache llorará y nos dará las gracias- el chico se rió empujado por otra a un lado.

-Ya… ¿podéis conteneros un poco?- Ishin suspiró mirándolos de soslayo y fijándose un poco en cómo la gente se iba apartando. De todos modos lo hacían, pero ahora más –Al menos hasta que lleguemos a donde no se os oiga tanto.

- Tranquilo, Ishin, salimos a divertirnos, ¿no? – le tocó el brazo, intentando relajarlo. – Al menos esta vez no se apartan por lo de siempre.

-Sí… pero...se apartan porque parece que están en celo…- el moreno los miró de soslayo por cómo estaban molestando a unas chicas al pasar, pensando que no tenían ningún respeto. Claro, que para ellos no era una falta de respeto hacer eso y la mayoría tenían una educación bastante pésima. Se rió sin poder evitarlo al ver cómo una chica los llamaba pesados.

-Me ha rechazado…- se quejó el chico ajeno a todo.

-¿A dónde vamos Oyabun? ¿A ver a su novia?- preguntó otro, Ishin alzando una ceja y preguntándose si era tan iluso como para pensar que los hubiera llevado entonces, la pobre huiría espantada.

- ¿Alguna vez me has visto novia? – le sonrió el moreno, un poco seco aunque no era su intención. – No.... vamos a un bar, de esos donde los chicos normales van a conocer chicas normales. Será bueno cambiar de ambiente, ¿no creen?

-A las chicas normales no les gustan los yakuza, Oyabun… son mejores otra clase de chicas… no tan normales…

Ishin los miró pensando que seguramente tenían razón aunque él no entendía del tema y siempre que alguna chica trataba de ligar con él, trataba de irse o hacer como si no lo hubiera notado hasta que se daba por enterada. De cualquier modo arremangarse también funcionaba en ocasiones.

Seishi suspiró a sabiendas de que era cierto. De todos modos, lo hacía más por Ishin que por él. – Bien.......... Sasaki – señaló a uno de los chicos, sonriendo un poco malicioso. – Tú serás el que elija a donde ir, entonces. Así no habrá quejas.

-Vale…- el chico sonrió como si lo hubieran galardonado por un acto heroico y los llevó de las calles centrales hacia algunas más apartadas donde había muchos estudiantes universitarios algo más liberales, también bastantes turistas que no tenían mucha idea de quien era un yakuza –Aquí… yo me he levantado a unas cuantas…- se rió entrando antes.

Ishin entrando y observando la luz tenue, la música alta, luces de colores y demasiada gente para su gusto, chocaron contra el y se giró de golpe, tratando de relajarse después y siguiendo a Seishi que iba con los otros chicos, preguntándose qué demonios hacía él allí.

El moreno observándolo todo, ya que no estaba acostumbrado a esa clase de ambientes, en donde a nadie parecía importarle su presencia siquiera. Le sonrió a una chica que le guiñó un ojo, mirando luego la cara de Ishin. – “Relájate, no te traje a sufrir...” –le susurró, aguantándose la risa.

-Sí…- contestó en bajo como si fuera posible poder escucharle a ese volumen allí dentro, algo de bueno tenía, se le había puesto el vello de punta al sentir su aliento sobre el oído. Se fue a sentar con los otros chicos que comenzaron por echar sutilmente a dos que parecían estar pasándoselo “demasiado bien” acostados y ocupando los sillones.

Se sentó al lado de Seishi justo cuando iba a sentarse un desconocido y lo miró a los ojos con una mirada que parecía gritar “lárgate”

-Oyabun! ¿Ha visto a esa? ¿Le gusta esa?- le señaló a una chica bastante despampanante que estaba bebiendo en la barra con una amiga.

- Es guapa.... – sonrió, observándola y pensando que eran unos escandalosos todos, pero le hacía gracia. Era distinto estar con ellos de aquella manera. - ¿Por qué no les envías unos tragos y las invistas aquí? Anda....

-Vale…- se levantó dispuesto, Ishin maldiciéndolo mentalmente y siguiéndolo con la mirada, incómodo por adelantado. No le gustaban mucho las mujeres, en realidad no le gustaban nada, la único que había existido en su vida además de Saeka había sido su madre y aquello no había sido por mucho tiempo.

Las chicas se giraron mientras el chico les hablaba familiarmente como si ya las conociese y le señaló a donde estaban los demás, sonrieron saludando con la mano y esperando a que les sirviesen antes de ir hasta ellos.

Ishin las observó deseando huir de pronto y levantándose para que pudiesen sentarse al lado de Seishi, sentándose después al lado de su amiga.

-Yo voy… a ver algo que he visto por ahí…- anunció el chico llevándose a otros dos con él y riéndose.

- Suerte... – les deseó el moreno, girándose luego para ver a la chica. – Mi nombre es Seishi y el que parece que quiera esconderse es Ishin. Es un poco tímido.... – sonrió observándolo, las chicas riendo un poco, una de ellas, abrazándose al moreno.

- No importa, yo lo relajo. Me llamo Akane, y ella es Yumiko – señaló a la que estaba sentada junto al líder, que le sonrió, acercándose más.

- Te vi cuando entraste....

-Yo a ti no…- el moreno la miró y la chica se rió como si no le afectase lo borde que había sido a pesar de que había hablado con suavidad, más que nada porque estaba muy incómodo por aquel abrazo.

-Con esas gafas, no me extraña…- se las bajó por el puente de la nariz y le pasó un dedo por la cicatriz que tenía en el pómulo -¿Por eso te las pones? Te queda bien… Yumiko, este, es mío…- se rió y la otra chica se giró un poco hacia Seishi.

-No os habíamos visto antes por aquí, aunque sí a vuestros amigos… - se puso a jugar con la tela del jersey del chico y lo miró sonriendo.

- Sí, ellos nos trajeron... – sonrió, haciéndose el inocente y sujetando su mano, mirándola a los ojos. – No suelo salir mucho, la verdad.
- Habría que arreglar eso, ¿no? – se rió la chica.

-Eh… espera…- Ishin se quedó inmóvil cuando la chica lo besó en los labios, entreabriéndolos y pensando que eso estaba fatal, no le gustaba nada tener que disimular de esa forma. Una cosa era ocultar sus sentimientos por él y otra besar a una tía, que su primer beso fuera ese… De todos modos cerró los ojos al deslizar la lengua en su boca, pensando en Seishi inevitablemente y mirándolo de soslayo sin poder evitarlo, el moreno alzando una ceja pensando que le estaba yendo muy bien.

La chica giró el rostro también riendo un poco. – Akane es un poco rápida, o ¿quieres un poco tú también? – se rió coqueta, colocando un dedo sobre sus labios.

- ¿No quieres hablar un poco antes?

- ¿Hablar? ¿De qué? - le sonrió, acercándose y pasando una mano por su entrepierna suavemente, pero con bastante intención.

Akane se sentó sobre sus piernas pasándole las manos por el cabello y haciendo que la mirase poco menos que apoyándose contra él. Ishin le sujetó la cintura para sacarse sus tetas de la cara y la miró a los ojos sólo por no mirar lo que le acababa de parecer ver -¿Qué haces?- la chica le apoyó las manos en los pectorales y la besó de nuevo, se dejó aunque realmente no sentía nada, hasta una mirada de Seishi le excitaba más que ella.

-Eres guapo… pero de veras que eres tímido, ¿no piensas tocarme?- le sujetó las manos para ponerlas en sus pechos y el moreno se quedó mirándola rojo.

-No…- la miró sin saber cómo sacársela de encima -No me gustan las tías fáciles…

- Y a nosotras que nos gustan los tíos difíciles... – se rió la otra, rodeando el cuello de Seishi con los brazos. - ¿No quieres ir a un lugar más privado?

- Aún no.... no quiero abandonar a mis amigos... – contestó con calma, preguntándose por qué no se lo podía tomar como los demás y bebiendo un poco de su trago. Probablemente estaba fallando terriblemente. La miró serio, de pronto, sujetando su rostro y besándolo, de manera algo brusca.

Ishin lo miró y apartó la vista como si le hubieran dado una patada en los cojones, la chica sobre él suspirando levemente y haciendo que la mirase de nuevo -¿Te vas a enrollar conmigo o no? Me estás haciendo perder el tiempo.

El moreno le pasó las manos por las nalgas tanteando y resignándose a que eso debía hacer para no hacer el ridículo absoluto y alejar a Seishi de él. A la chica le faltó el tiempo para besarlo de nuevo y le apretó las nalgas bajo la falda pensando que a lo mejor el otro modo era acabar cuanto antes -¿Vamos al baño?

-Vamos al baño…- susurró la chica levantándose como si estuviera acostumbrada a eso.

-Tu amigo va al baño… ¿no vamos a ir nosotros también?- la chica que se había quedado en estado de shock por lo repentino del beso le tiró del cuello del jersey - ¿Vamos?

- Vamos... – asintió el chico, aún serio como si cumpliera con una misión. Lo cierto es que eso era precisamente lo que no quería hacer. Para eso hubiera ido a un lugar de prostitutas, al menos era más honesto. Igual la tomó de la mano, poniéndose de pie, y llevándola consigo.

Ishin la metió dentro del baño casi como si realizase una detención y la chica se rió por la prisa que parecía tener ahora, al menos empezaba a sentirse apreciada –Espera…- salió un poco llamando a su amiga y a Seishi con la mano –Vamos, venid ¿no os importa ¿verdad? Así es más divertido…

-¿El que?- el moreno la miró nervioso y luego a Seishi, que tampoco estaba muy seguro de lo que sucedía, o prefería no estarlo.

- Esto... – Yumiko se acercó a su amiga, besándola y girándose luego para besar a Seishi de nuevo, que estaba un poco en shock, no porque nunca hubiera visto algo así, si no, porque no había pensado en participar.

El moreno se encogió de hombros –Como quiera…- miró a Seishi preguntándose si no debía tratarlo de usted aunque ahora igual ya no tenía caso y no parecían haberse fijado.

Seishi le detuvo las manos a la chica que ya las tenía dentro de su pantalón como si tal cosa. – No... creo que esto fue una mala idea.

- Claro que no, ya verás que te gusta. A todos les gusta... – sonrió la chica, segura de lo que decía, y besándole el cuello, pegándose para que pudiera sentir sus senos contra su cuerpo, pero el moreno le sujetó con más fuerza las manos apartándola.

- A mí no. Y si te digo que te detengas, te detienes. – la miró molesto y apartándola de sí, girándose. – Ishin, nos vamos – le ordenó, olvidando para qué estaban allí, y abriendo la puerta del baño.

- ¿Qué te sucede? ¿Acaso eres marica? – le lanzó Yumiko, cabreada.

Ishin la miró y la levantó de la camiseta lanzándola contra la otra pared dentro del servicio –Ten cuidado a quien le faltas al respeto, puta… vuelve a abrir la boca y te arrancaré los dientes…- se puso las gafas de nuevo saliendo tras su líder, aliviado además de descargado de la tensión que había pasado.

-Lo siento Oyabun no ha sido una buena idea venir aquí…- permaneció tras él, notando que estaba muy molesto.

- No es tu culpa- suspiró, aunque no dejaba de fruncir el ceño. –He sido yo ¿vale? Espero no haberte arruinado la noche.

-No, Oyabun, a mí tampoco me interesaba, trataba de no arruinarle la noche… avisaré a los demás- miró su espalda fijamente y sujetó el hombro de uno de los chicos que iba con ellos –“Avisa a los demás que nos vamos…”

-“¿Ha sucedido algo, aniki?- el chico miró de soslayo la cara del Oyabun.

-“No, sigue a lo tuyo”- caminó de nuevo hasta alcanzar al líder otra vez ya que había seguido avanzando unos pasos. Sintió que le temblaban un poco las manos y se frotó la mandíbula nervioso, caminando a su lado y hablándole mientras salían pese a que miraba al frente –Oyabun… tal vez preferiría… pasar el resto de la noche conmigo.

El chico lo miró, sonriendo un poco. - ¿En serio? ¿Estás seguro de que no prefieres una... mejor compañía?

-Si fuese homosexual, los hombres no le darían importancia…- se guardó las manos en los bolsillos y lo miró de soslayo –Espero no estar sobrepasándome…

Seishi lo miró más directamente, sorprendido por sus palabras. - ¿Qué te hace pensar que soy homosexual?

-Lo siento- se inclinó disculpándose y consciente de que no debía haber preguntado eso pero no había podido evitarlo –No volverá a suceder.

- No... realmente quiero saber. ¿Qué te hace pensarlo? – se detuvo, mirándolo de frente ahora, serio, aunque no estaba molesto con él.

El moreno siguió mirando abajo sintiendo el corazón en un puño y sin saber qué era mejor decir –Nada, pensé que tal vez era el motivo de que nunca lo hubiese visto interesarse en ninguna mujer antes- Se apretó una mano con la otra tras la espalda.

- O tal vez es porque atraigo al tipo equivocado de mujer. – comentó el chico observándolo, pensando que era suficiente y tocándole la cabeza. – No estés nervioso, sólo preguntaba.

-Lo siento, Oyabin- alzó la vista un poco y la bajó de nuevo esperando a que siguiese caminando –Puedo preguntarle… ¿Cuál es el tipo de mujer que le atrae?

- Si estuviese atraído por una mujer, supongo que querría a alguien cariñoso, inteligente, y que no le importase mi status para nada. – continuó caminando, con la cabeza en alto, aunque más bien era por costumbre. – Y no creo que eso suceda.... en ningún sexo.

-Comprendo…- observó a lo lejos la luna en el cielo y suspiró levemente consciente de que aunque quisiese, no podía confesarle lo que sentía, era un riesgo demasiado alto. Su padre se lo había advertido y tenía la falta de dos dedos para demostrarlo -¿A dónde le gustaría ir?

- Vamos al bar de Masaru. Es un lugar tranquilo y me gustaría beber un poco. ¿Me harías el favor de acompañarme esta vez? – le sonrió, aunque se veía cansado.

-Claro, sería un honor…- lo observó pensando que aún vestido como estaba, seguía teniendo un aspecto honorable, era difícil que mujer alguna lo tratase como él deseaba, sin importarle su estatus. Por otra parte, se preguntaba si estaba triste o cansado por lo sucedido –Yo sí soy homosexual- acabó espetando antes de pensarlo.

Seishi lo miró de soslayo, suspirando. – Entonces, lo siento, por hacerte pasar por esto. Creí que eras tímido, o que te tenía demasiado ocupado.

-No, es igual, sólo fue un poco desagradable, podría haber sido peor…- lo miró también y siguió caminando deseando beber un poco también, aunque le sentaba fatal el alcohol pero casi sentía que necesitaba que le sentase así de mal.

- Pues... hagamos algo, la próxima vez... – retrocedió un poco rodeándolo por los hombros. – Iremos a unos de esos lugares de chicos.... a lo mejor y hasta vemos a mi próximo cuñado – se rió, bromeando para que se relajara.

Ishin sonrió levemente –Sí… en realidad no hace falta que hagamos eso, no se sentiría a gusto en un lugar así…- murmuró pensando que más bien él no se sentiría a gusto.

- Quien sabe, tal vez sí... – murmuró, aún sonriendo aunque pensativo. – Ishin, la próxima vez que no te sientas cómodo haciendo algo, quisiera que me lo dijeras. No me enfadaré.

-Lo siento, lo haré…- lo miró a los ojos por lo que le pareció demasiado tiempo y bajó la vista de nuevo. Seguía pensando que le gustaban los hombres pero no quería insistirle y mucho menos después de haberle confesado lo suyo -¿Vamos? Creo que sí necesito beber un poco…


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back