| Capítulo 30- Soy un Extraterrestre
Ahora
- No digas esas cosas, tonto – lo riñó, enrojeciendo
porque empezaba a sentirse acalorado y desvió la mirada aunque
sin quitar las manos, murmurando. – Y el que no sea superficial
no significa que esté muerto...
-Esperemos… - se rió besándole el pecho totalmente
en ello –Seguro que tenías esos libros de fotos porque
te caían simpáticos los chicos…
- No lo sé! No los conozco, ¿o sí? Tal vez
lo sean... – protestó notando que su voz salía
distinta gracias a su agitación.
-Ojalá sean bien repelentes…- se rió notando
su cambio en la forma de hablar y subió a besarle los labios
de nuevo, observando sus ojos y pasándole dos dedos por encima
del sexo sobre el pantalón -¿Ahora sí?- preguntó,
ya que le había dicho que eso no se hacía sin avisar.
- Ahora sí... ¿qué? – preguntó
confundido, sintiendo su sexo reaccionar tan sólo a la proximidad
de sus dedos y avergonzándose aún más. –
No... no hagas preguntas raras.
-Pero tú me dijiste que no podía tocártelo
inesperadamente…- miró hacia su sexo y le abrió
los botones de los jeans observando la ropa interior y apretándole
la punta del glande con un dedo –Estás húmedo…-
se rió levemente y deslizó el dedo bajo la goma notando
la humedad y rozándolo con él.
- Ah... Pues... no tienes que decirme! Yo ya sé... cómo
estoy – murmuró como pudo, estremeciéndose y
cubriéndose el rostro con una mano.
Riot sonrió apartándole la mano del rostro y sujetándole
el sexo de nuevo, apretándolo con firmeza y frotándolo
con los dedos -Pero yo no lo sabía y me gustó averiguarlo…-
le besó un hombro más pendiente de observar cómo
reaccionaba a sus caricias que de ninguna otra cosa y se pegó
a su muslo rozando un poco el sexo contra él.
- Riot.... baka- gimió el chico, enrojeciendo más
por sentirse rojo, y deseando cubrirse el rostro de nuevo cada vez
que sentía el sexo del albino contra su muslo y otra oleada
de placer y anticipación recorría su cuerpo.
El albino se apartó un poco arrodillándose para sacarle
los jeans y le pasó las manos por las piernas sujetando de
nuevo su sexo con una de ellas. Se abrió los pantalones echándose
un poco sobre él, apoyando la mano al lado de su rostro y
sujetando la del moreno para ponerla sobre su sexo mientras retomaba
el suyo.
Bran se mordió el labio inferior para no gemir muy alto,
comenzando acariciar el sexo del albino, sintiéndolo pulsante
y cálido contra su piel. Alzó los ojos a los de Riot,
enrojeciendo de nuevo y bajándolos inmediatamente.
-No… mírame…- lo besó arrastrando los
labios contra los suyos mientras se separaba para mirarlo a los
ojos porque se había sentido aún más encendido
al encontrarse con su mirada y se movió un poco dentro de
la mano del moreno, empujándose dentro de ella y contra sus
dedos -¿Quieres que te la mame?
- Shhhhhhhh! No... me preguntes tanto... – le insistió,
frunciendo el ceño un poco y acelerando los movimientos sobre
su sexo.
-Pero si eres tú quien me dice… que tengo que avisarte…-
frunció un poco el ceño porque estaba tratando de
contener los jadeos. Le preocupaba la madre del moreno y no podía
evitar mirar hacia la puerta de vez en cuando –Es igual…
yo sí quiero…- le sujetó la mano apartándola
de su sexo porque además si no, ni siquiera podría
aguantarse, y rozó su sexo contra el del moreno mientras
bajaba entre sus piernas, lamiéndolo.
- Ah..g... – se acalló, mordiendo su propia muñeca
para no gemir más alto aún y golpeando el colchón
con la otra mano de lo excitado que estaba. Bajó la mirada
hacia el albino observando primero sus orejas, su rostro y luego
su lengua moviéndose sobre su sexo, volviéndolo loco.
-Bran…- el albino apenas alzó un poco la vista para
observar su cuerpo agitándose por el placer y subió
una mano para sujetar la del moreno, entrelazando los dedos con
los suyos, bajando la mirada de nuevo totalmente dedicado a su sexo.
Lo sentía arrastrarse contra sus labios, pulsante, lamiéndolo
con más fuerza y rodeando su glande con la lengua mientras
bajaba la mano a su propio sexo acariciándose y poniendo
aún más un inconsciente empeño sobre el sexo
del moreno.
- Riot.... – jadeó el chico, bajando una mano para
sujetarle una de las suaves orejas, mientras insistía en
taparse el sonrojado rostro con la otra.- Te amo... . murmuró
en bajito, aún escondiéndose.
Riot lo miró alzando la vista un poco impresionado porque
le hubiera dicho aquello. Claro, que se sentía muy bien.
Lo besó con fuerza, apartándole la mano con la suya
–Yo también te quiero…- susurró rozando
su sexo contra el del moreno, apretándolo con fuerza contra
el suyo y meneándolos con su mano -¿Quieres hacerlo?
El chico asintió nervioso, tomando ambos sexos en su mano
y frotándolos uno contra el otro, casi vigorosamente, gimiendo
y echando la cabeza hacia atrás , cerrando los ojos.
El albino le lamió el cuello respirando contra él
y besándolo mientras bajaba la mano entre sus piernas. Apoyó
la frente contra las sábanas, empujando los dedos dentro
de su cuerpo lentamente sintiendo su sexo pulsar aún más
contra el de Bran -¿Sigo?- preguntó sin saber de pronto
si era normal hacer el amor o no para él.
- Si... sigue! – jadeó el chico, casi desesperado
y además con la vergüenza de que le preguntase encima.
-Vale…- lo miró a los ojos observando su expresión
y apoyándole la otra mano en la frente jadeando contra sus
labios y lamiéndoselos, sintiendo todo su cuerpo ardiendo.
Tanto, que incluso se había olvidado de dónde estaban
y de cualquier otra cosa, ahora sólo podía pensar
en Bran y en su sexo ardiendo contra el moreno. Le apoyó
la mano sobre la suya tomando él su sexo y colándose
entre sus piernas, separándoselas con suavidad. Se lamió
la otra mano deslizándola por su sexo después y empujándolo
mojado contra la entrada del moreno, sintiendo cómo su piel
cedía apenas un poco, antes de dejar pasar parte de su sexo.
Se quedó esperando mientras lo acariciaba, besándolo
con fuerza y entrando aún más en él. Apretó
las mandíbulas conteniéndose sin dejar de observarlo.
El chico lanzó un grito, asustándose y cubriéndose
la boca luego, mirando hacia la puerta hasta que estuvo seguro de
que su madre no iba a venir. Se relajó un poco, sujetándose
a las sábanas, jadeando cubierto de sudor, y observando de
nuevo los ojos rojos del chico, besándolo con fuerza luego,
tanto para acallar sus propios gemidos, como para que no lo siguiera
mirando así.
El albino lo abrazó aún sin moverse, besándolo
también sin poder evitar sentirse algo nervioso por haberlo
lastimado. Se volteó en la cama dejándolo a él
encima y tomó su sexo de nuevo, agitándolo entre ellos
y tratando de hacer que se olvidase del dolor, moviéndose
un poco de vez en cuando –Hazlo tú… con cuidado…
- le susurró pensando que él sabría mejor que
nadie cómo y cuándo le dolía demasiado. Por
lo demás, a él le daba igual. Sentirse en su interior
ya era lo suficientemente excitante.
- Vale.... está bien... – susurró, moviéndose
poco a poco y sonriendo un poco, ya que se daba cuenta de que se
había preocupado. – No fue nada... – gimió
de nuevo, inclinándose para besarlo ahora con suavidad, y
con ternura, rozando su rostro con una mano.
-Lo… siento…- susurró contra sus labios sujetándole
las nalgas con una mano, apretándoselas y deslizando los
dedos entre ellas, rozando su ano y su propio sexo, sintiendo cómo
se movía sobre él, dándole aquel placer tan
fuerte. Entrecerró los ojos alzando un poco la cabeza para
ver entre sus cuerpos y moviéndose él también,
poco a poco, conforme sentía que el moreno aceleraba el ritmo.
Lo miró a los ojos de nuevo dejando reposar la cabeza contra
el colchón -¿Ya… no duele, Bran?
El chico negó con la cabeza, sonriendo un poco y sin dejar
de moverse. – No.... ya está mejor... – le aseguró
aunque sí le dolía un poco aún, pero era algo
mínimo, casi ni lo sentía en comparación con
el placer. Se estremeció de nuevo, gimiendo, y apretando
el sexo de Riot entre sus nalgas, bajando el rostro y cerrando los
ojos, dejando escapar el aliento caliente por sus labios.
-Está muy bien…- el albino sonrió levemente
entrecerrando los ojos y volteándose sobre él. Le
sujetó las caderas moviéndose dentro de su cuerpo
con fuerza y arrodillándose entre sus piernas bajando un
poco la cabeza jadeando aún más, sintiendo calor recorrer
su sexo al observar el del moreno así de inflamado.
- Ri...Riot – gimió el chico. Entreabriendo los ojos,
y volviendo a cerrarlos por vergüenza aunque tomando una de
las manos del albino y deslizándola hacia su sexo, enrojeciendo
cada vez más. Riot sonrió levemente controlándose
el no hacerlo de forma más abierta y lo volvió de
espaldas a él, empujándole un poco la cadera y atrayéndolo
hacia él mientras entraba en su cuerpo de nuevo.
Sujetó su sexo acariciándolo y se volcó un
poco sobre su espalda besándole el cuello y jadeando contra
su piel –Así no te… da tanta pena…
- Sh... no... lo digas... – le pidió, frunciendo el
ceño, y enrojeciendo nuevamente, bajando el rostro hasta
que casi lo tuvo sepultado entre las sábanas, acallando sus
gemidos de la misma manera.
-¿Por qué? Me gusta que dé vergüenza…-
sonrió hablándole al oído ya que se escondía
tanto entre las sábanas -¿No quieres mirarme?...yo
sí quiero verte- se empujó dentro de él acariciándole
el sexo y los testículos con ambas manos moviéndose
dentro de su cuerpo y jadeando con más fuerza.
- Ahhh.... idiota... calla... – protestó el chico
aferrándose aún más a las sábanas, y
estremeciéndose con fuerza. – Dios...
El albino sonrió levemente apretando después las
mandíbulas y observando cómo su sexo entraba y salía
de su cuerpo. Se movió un poco más fuerte dentro de
él –Me corro… Bran… - apretó un
poco más su sexo sujetando sus testículos y acariciándolos
aunque comenzaba a perderse bastante en sus propias sensaciones.
Bran le dio las gracias al cielo de que no pudiese verle la cara
en esa posición por la expresión que había
puesto al escuchar aquello, con aquel tono de voz... Se irguió
ligeramente, su cuerpo sacudiéndose del placer por las caricias
del albino y la presión de su sexo dentro de su cuerpo. –
Sólo.... sólo.... – la frase quedó en
el olvido gracias a la fuerza del orgasmo que invadió su
cuerpo, las sensaciones atontándolo hacia cualquier otra
cosa que no fuera aquello, el líquido blanquecino finalmente
derramándose y manchando las sábanas sin que le importase
para nada aquello.
-Bran…- lo llamó de nuevo sintiendo cómo su
sexo palpitaba con fuerza y por fin se dejó ir, apretando
su sexo y sintiendo la humedad, caliente entre sus dedos mientras
se corría dentro de él, incapaz de moverse por la
intensidad del orgasmo. Era la primera vez que acababa dentro, se
sentía diferente, tanto que no deseaba salir de su cuerpo
aunque igualmente lo hizo, sintiendo un nuevo escalofrío
y observando cómo se derramaba una parte por la pierna del
moreno.
El chico se giró a medias, observándolo, a pesar
de todo, por el momento olvidada su vergüenza. – Te...
amo, Riot.
-Yo a ti…- se recostó a su lado girándolo un
poco más y abrazándolo mientras lo besaba con suavidad
porque necesitaba hacerlo y porque imaginaba que el moreno también
deseaba aquello. Le apartó el cabello del rostro sintiendo
que su piel estaba húmeda –Me quedaré contigo…
como sea…- se pasó la mano por el pelo chafándose
una oreja y respiró con fuerza.
Bran se rió suavemente, sujetándole la oreja y volviendo
a subirla, observándola. – No te dejaría ir
ya. Te seguiría hasta el infierno si allí fuese donde
vives...
-Creo que esa era tu teoría de donde vivo…- se rió
observando su rostro completamente feliz –Al rey le gustaría
ver esto… algún día estoy seguro de que vendrá…y
eso espero, porque sé que tarde o temprano no volveré…
nunca más. No lo creo...
- No digas eso... el lugar donde vives tiene sus ventajas... –
susurró, enrojeciendo porque lo cierto es que le agradaba.
– Y extrañarías a tus amigos. ¿No fuiste
tú quien me dijo.... que no debía irme y olvidarme
de todos de esa manera?
-Lo sé… pero eventualmente se irán olvidando
de mí… seguramente… porque no quiero ir…
si no vienes conmigo… así que… tendrás
que hacerlo…dijiste que irías al infierno… -
se rió porque sabía que no era muy justo.
- nadie va a olvidarse de ti, Riot, es imposible. Eres demasiado....
eres demasiado. – concluyó, frunciendo el ceño
aunque riendo suavemente. – Te acompañaré si
es lo que deseas pero... antes dijiste que sólo tú
podías regresar porque eres de ese mundo. ¿no?
-Bueno… técnicamente… no…- se cubrió
la cara con un brazo aunque no podía evitar reírse
–Fue una pequeña mentira…- se volteó de
espaldas porque le daba aun mas risa –No quería que
te fueras…
- ¿Me metiste? – el moreno frunció el ceño,
sacudiéndolo. - Idiota! ¿Crees que es gracioso? Si
no... si no.... bah, ya pues, ojalá tuvieras padres –
refunfuñó, al no poder reñirlo más por
el simple hecho de que él tampoco había deseado irse
cuando lo hizo, y si no se hubiese quedado, nada de esto estaría
sucediendo ahora.
-¿Qué querías que hiciera?! Tú querías
irte sin más- se sentó en la cama observándolo
–Tampoco es como que te haya hecho nada malo… sólo
retenerte conmigo…- suspiró apoyando el hombro contra
la pared –No sé qué tienen que ver mis padres
en esto…
- Les diría que eres un mentiroso. – Lo amenazó,
sentándose también. - Y me mentiste, eso es malo...
Pero... comprendo que puedo ser muy.... necio – murmuró
casi inaudiblemente, desviando la mirada, rojo de nuevo por tener
que admitirlo.
-Pues… no me arrepiento…tal vez es culpa tuya ¿no?
No quisiste besarme aquel día… - lo miró de
soslayo y se dejó caer a un lado apoyando la cabeza sobre
sus piernas besándole el abdomen.
- Ya deja de quejarte, ya te dije por qué... – lo
riñó de nuevo, aunque acariciando su cabello y luego
sus largas orejas, con delicadeza.
-Déjalo tú… yo ya lo había dejado…-
le besó el sexo sonriendo y mirándolo de soslayo tirándose
sobre él y aplastándolo en el colchón –Te
quiero… y tu madre sabe que te quiero… - se rió.
- Calla, no jodas – lo empujó, estremeciéndose
por el contacto con su sexo y porque le dijera aquello. –
Ahora pensará que tengo un novio extranjero – se rió
de todos modos, aunque era cierto, de alguna manera.
-Soy un extraterrestre ahora…- se rió besándole
los labios.
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