| Capítulo 28- This Is Where I
Want to Stay
-No le digas eso- el albino se fue junto al gato hojeando con él
de paso – Me ha ayudado mucho y si no fuera por él,
no estaría aquí…y además se está
aburriendo…- se rió mirándolo de soslayo.
- Lo siento, es sólo que.... Gracias – suspiró,
enrojeciendo.
- No importa, no me ofendo tan fácilmente – se rió
el gato, hojeando con más interés un libro que parecía
contener sólo fotos de un chico y muy poco texto. –
Pero recuerda que tengo un corazoncito... – murmuró,
ya distraído.
-Y algo más…- el albino se colgó de su espalda
metiéndole mano por jugar un poco al ver lo que estaba revisando
–Así que esto es lo que ve Bran… creo que su
literatura… es como la del duque… podían prestarse
los libros…
- Esta me gusta más – aseguró el gato, observando
los tipos de chicos que salían, eran muy distintos de los
que miraba el duque.
- Ya dejen eso! No son los únicos libros que tengo –
protestó Bran, rojo a más no poder, y quitándoles
el libro, procediendo a golpear suavemente la cabeza de Riot con
el mismo, sólo por estar tocando a Hangetsu.
-Ay…- el albino se quejó aunque no le había
dolido nada –Podrías dejárselo… le estaba
gustando- se rió tumbándose en el suelo y respirando
aquel ambiente de normalidad como si nada sucediera –Hemos
visto que aquí muchos enseñan las nalgas como tú…
- Yo no enseño las nalgas! Es muy normal mi ropa... –
protestó, devolviéndole el libro al chico de cabellos
azules, con cara de desconfianza, pero suponía que si le
gustaba, no tenía por qué privarlo. Siempre y cuando
Riot no interfiriese.
El albino se giró en el suelo aprovechando para echarle
un vistazo de nuevo y alzó un brazo tocándole con
un dedo una nalga a través de la rajita en los jeans -¿Es
para esto? ¿Para que te meta mano?
- Claro que no! – le apartó la mano de un manotazo,
alejándose de nuevo, más rojo aún, el felino
apenas registrando la escena contento como estaba con las imágenes.
– No te pases! Y menos delante... – se calló,
al darse cuenta de que parecía estar diciendo que si Hangetsu
no estuviera, no le importaría.
- Bueno, me pasaré más tarde entonces…- el
albino se rió frotándose la mano –Qué
carácter más feo… si ya te las toque antes cuando
nos besamos…- se levantó interesado en molestarlo persiguiéndolo
para rodearle la cintura sonriendo ampliamente besándole
una mejilla y después los labios –“Estoy muy
enamorado de ti”- le susurró mirándolo a los
ojos y entreabriendo los labios sin importarle mucho quien estuviera
o no, sabia que Hangetsu no era el rey del decoro. Lo besó
con suavidad acercándose más a él.
Bran enrojeció cual farol, dejándose besar igual.
Por más vergüenza que tuviese, lo deseaba y por otro
lado, la sorpresa ante sus palabras no lo dejaba reaccionar. –
Riot... – susurró cuando se rompió el beso,
abrazándose a él y dejándole saber lo mucho
que lo había extrañado aunque sólo hubiese
pasado tan poco tiempo.
Riot lo abrazó contra él acariciándole el
cabello y bajando la cara un poco para besarle la mejilla –He
visto el árbol… - sonrió levemente aun susurrando
aquello –y yo pensaba que igual ya no estabas pensando en
mí…
- Pensé que no te iba a ver más – respondió,
enrojeciendo aún más aunque no hubiese creído
que era posible. En realidad, si hubiese sabido que iba a aparecerse
así frente a su puerta, no hubiera tallado nada. Seguro era
una cursilería.
-Yo también… lo pensé por un tiempo, pero si
el dinero este vale una fortuna como tú dices… entonces
podré vivir aquí contigo ¿no? Aunque sea un
conejo…- miró al felino de soslayo –Tú
puedes quedarte conmigo un tiempo si quieres Hangetsu…
- Tal vez lo haga... – sonrió alzando por fin la mirada
del tal libro que parecía tenerlo hipnotizado, y moviendo
la cola como satisfecho. – Pero tendría que regresar
de todos modos, no puedo separarme por mucho tiempo de Ko... del
duque – se rió.
- Y ¿tú, Riot? ¿Estás seguro? ¿No
vas a extrañas tu mundo? Y ¿al resto de tus amigos?
– Bran lo miró a los ojos preocupado. Por más
que lo quisiera a su lado, no podía ser egoísta con
él, tal vez el albino no se lo estaba pensando muy bien.
- Mmm... – Hangetsu ronroneó, dejándose caer
de espaldas, pensando en decirle que igual podía visitarlos
cuando quisiera, no creía que el agujero fuese a cerrarse
en ningún momento, pero era mejor que Riot contestase. Tendría
más valor para ambos y además no quería poner
en evidencia al albino acerca de sus mentiras iniciales.
-No es como que no vaya a verlos de nuevo… igual si Hangetsu
se queda conmigo… no es como que no vaya a ver al duque de
nuevo… podemos bajar de vez en cuando…- carraspeó
soltando al moreno y dándose un paseo por el cuarto mirando
al felino –Nosotros podemos salir por el árbol…
- carraspeó como si meditase –como somos de ese mundo…
Hangetsu se echó a reír al escuchar aquello, provocando
que Bran lo señalase, mirándolo con sospecha. - ¿De
qué se ríe? ¿Qué sucede?
- Nada, nada, sólo estoy feliz.... – sonrió
el felino, rodando sobre su estómago y alzando la cola, apenas
doblando la punta. – De todos modos, el duque no me extrañará
al menos por unos días más.
- Está bien.... entonces. Pero no me mientes! ¿Cierto?
– acusó al albino, el chico observándolo como
si pudiera leerle hasta el alma. – No quiero que me mientas
sólo para quedarte y que no me sienta culpable.
- No te miento… ¿tú crees que Hangetsu se quedaría
conmigo antes que con su dueño porque sí?- lo miró
bajando las orejas porque le había estado mintiendo con otros
motivos, pero eso era por una buena causa. Se acercó más
a él y lo miró a los ojos –Tú quieres
que me quede ¿no? Aunque me quede no tienes por qué
estar conmigo después… si no sucede…
- ¿Qué clase de tontería es esa! Y ¿para
qué te vas a quedar si no? – Baka! – lo empujó,
algo molesto porque no confiase en sus sentimientos, girándose
para alejarse un poco. – Si no te quisiera aquí, simplemente
te diría que te fueras.
Hangetsu se sentó, parando las orejas interesado.
-Vale… no te pongas violento ¿si?- se rió moviendo
una oreja y siguiéndolo con la mirada –Tú no
me dirías algo así… ¿no? Con lo suave
que soy… y blanquito…- lo abrazó por detrás
besándole el cuello y sonriendo.
- Sí te lo diría! Si no.... si no estuviera enamorado
– le contestó como si fuera un insulto más bien.
El albino sonrió de forma distinta, apretándolo con
más fuerza y besándole la mejilla seguro de que comprendía
sin palabras -Bueno… Hangetsu y yo debemos irnos…yo
necesitaré más dinero y él debe hablar con
el duque…
- ¿No pueden ...? Está bien, pero Hangetsu, ¿crees
que recuerdes donde vivo? – le preguntó, desistiendo
de pedirles que no se fueran, sintiéndose como un niño.
Y sin confiar mucho en la orientación del conejo.
- Oye, que por algo Riot es mensajero del rey. Puede que se distraiga
pero siempre llega a donde debe. – le sonrió el chico,
poniéndose de pie por fin y asintiendo de todos modos. –
Y sí, la recuerdo.
- Mejor será…- murmuró el albino que no confiaba
demasiado en su orientación. Se acercó más
al moreno –No puedes salir de casa ¿Cierto?
- No se supone, pero no estoy enfermo en realidad, y mi madre debe
haber salido para el trabajo ya. – le aseguró, deseando
acompañarlos pero sin querer evidenciarlo mucho.
-Bueno… yo creo que Hangetsu… o al menos el duque,
querrá pasar un día más con él antes
de estar una temporada sin verse…- miró al felino y
luego al moreno. - Tal vez podrías venir a buscarme después…
ayudarme a llevar mis cosas… y tal vez a tu madre no le importe
que un amigo tuyo se quede a pasar la noche…. Y a la mañana
siguiente podríamos ir a buscar a Hangetsu al jardín.
- Está bien, no, seguro que no le importa. De todos modos,
lo mejor será que vuelva a la escuela pronto, así
habrá un regaño menos – sonrió, tocándole
la oreja inconscientemente. – Te estaré esperando.
-Vale… pero tardaré, quiero despedirme de todo el
mundo… espérame… ¿a las… 9:30? ¿Crees
que podrás?
- Allí estaré – asintió el chico, sonriendo
un poco. – Y tú deja eso.... ya lo podrás hojear
luego, cuando regresen. – le advirtió a Hangetsu notando
que se iba alejando hacia la puerta con otro de los libros en la
mano.
- Vale, vale... tacaño – se rió, guindándose
de Riot. – Yo me aseguro de que no se distraiga.
-Seguro que sí… si no te distraes tú…-
el albino se rió y sujetó el gorro calándoselo
de nuevo y mirando a Bran un poco, sintiéndose extraño
–Volveré por la noche…- se rió levemente
sólo porque no sabía ni qué decir –Quiero
decir… que vayas a buscarme por la noche…- se corrigió
cargando a Hangetsu como si nada por la casa aunque no sabía
por donde se salía e iba directo al baño.
- Por ahí no es! – lo riñó el moreno
siguiéndolo y halándolo por un codo. – Y no
tienes por qué cargarlo.
- Calma, no te celes.... sólo soy un gatito – ronroneó
el chico de cabello azul, desapareciendo un poco.
- NO! Y deja de hacer eso! Recuerda donde estás.
- Vale, vale... – suspiró el felino, volviendo a aparecer
completamente, y desapareciendo entonces su cola y sus orejas.
-Sólo somos amigos… ayer dormimos juntos y no hicimos
nada, ¿Qué no es suficiente prueba?- el albino se
rió y se paró frente a la puerta de la casa echándose
adelante para besarlo de nuevo, aunque aún no dejaba de sentirse
confundido respecto a casi todo –Ven a buscarme… a las
nueve y media…
- Ya, ya lo sé, no se me va a olvidar – refunfuñó
porque aún así se sentía celoso de Hangetsu
y el hecho de saber que habían dormido juntos no lo ayudaba.
- Vale… - sonrió levemente pensando en cómo
podía estar celoso porque lo cargase si de todos modos iban
a estar viviendo en la misma casa por un tiempo –Hasta luego…-
lo besó de nuevo antes de darle la espalda y miró
atrás mientras sujetaba la mano del felino un poco temeroso
de dejar de verlo, como si pudiera desaparecer.
- No te preocupes, sigue allí – sonrió Hangetsu
igual mirando también y notando la misma expresión
en el rostro de Bran. – Lo tienes muerto....
El albino se rió, mirando atrás y sonriéndole,
cogiendo en brazos al gato finalmente de todos modos y echando a
correr escaleras abajo porque si no, sentía que no se iría
jamás. Estaba perfectamente seguro de que quería quedarse
con él.
|