| Capítulo 22- Come With Me to
the Other Side
El conejo albino, empujó la verja de la casa del duque que
por suerte parecía estar abierta y echó las orejas
atrás, parándolas y caminando lentamente como sin
confiar demasiado en su entorno, aunque mayormente le preocupaba
que Hangetsu le diera un susto o que un plato aterrizase en su cabeza.
Llamó a la puerta y uno de los criados le recibió
extendiendo la mano como si sus visitas sólo pudieran deberse
a la entrega de cartas.
El albino le miró la mano y se la estrechó para después
pasar directamente -¿Hangetsu?! ¿Estás ahí?!
-Ah… deja de gritar… Joder! Estoy tratando de leer
algo…- el pelirrojo lo miró tirado en el suelo leyendo
o al menos, tratando de leer un libro. El albino se aproximó
un poco más al notar que movía su mano sobre una superficie
invisible preguntándose si estaba ahí el gato.
-Una lectura apasionante…- señaló al ver que
se trataba de una de una revista pornográfica.
-Cállate… o te largo… no hay quien cojones lea…-
se levantó para subir a su cuarto como si se llevase en las
manos “La Colmena”.
Hangetsu apareció entonces, levantándose del suelo,
con cara de felicidad, y acercándose a Riot, colgándose
de su cuello perezosamente. - ¿Vienes a verme...?
-Sí…- sonrió observando su rostro de adormilado
y su sonrisa perpetúa –De hecho te quería hablar
de algo…- explicó llevándolo con los pies arrastrados
con él hacia el exterior de la casa –De algo que es
mejor que el duque no escuche…- susurró.
- ¿De algo que no debe escuchar el duque? – Movió
la cola y paró las orejas interesado, despegándose
un poco para mirarlo a los ojos.
-Pues veras… pero no le digas nada…- lo miró
a los ojos preguntándose si podía fiarse de él
–El rey quiere ver al duque… y ha decidido venir a verlo,
yo se lo propuse… porque bueno siempre va el duque…
y tal vez piensa que al rey no le interesa… pero no es así…
- ¿No es así? No... claro que no, ¿eh? –
le sonrió recordando cómo lloraba el chico la noche
de la fiesta, aunque claro, no se le había pasado pensar
que tal vez sólo era por capricho. No sería extraño
en él.- ¿Te ha dicho algo, además de que viene
a verlo?
-Nooo… - mintió terriblemente mal –Pero yo sé
que sus intenciones son buenas aunque tal vez sea un poco…
diferente…- carraspeó pensando en una buena definición
–Yo vendré con él porque no quiere venir solo,
así que tú puedes venir conmigo mientras tanto, cuando
se queden solos, y ayudarme… a saber qué debo coger
para irme al otro lado.
- ¿Al otro lado? Estás pensando en ir a buscar a
Bran es eso... – se rió, comprendiendo el felino y
acariciándolo distraído con una mano. – A mí
también me gustaría saber cómo es ese mundo....
-Ven conmigo si quieres… pero tal vez el duque no te deje…-
meditó después –Puedo esperarme un día
más si quieres preguntarle…- sonrió aunque confundido
porque no sabía de qué se reía, miró
a un lado de pronto y echó las orejas hacia atrás
–¿No te estarás riendo de que vaya a buscar
a Bran?
- No... me rió de que mientes muy mal, es obvio que el rey
te dijo algo. Y también me rió porque... no sé,
me hace feliz que me propongas aventuras. Ya sabes cómo me
puedo aburrir a veces... –le contestó sus desiguales
ojos clavándose en los del conejo. – Le preguntaré
al duque si puedo ir contigo.
-Vale… sonrió abrazándolo tanto si iba porque
le daba la gana como si no. De cualquier modo, hoy había
sido un buen día, se sentía mejor y todos parecían
haber decidido ayudarlo ya fuera de forma consciente o inconsciente
–Ojalá que te deje… y si no, siempre puedes escaparte…-
se rió sujetándole la cola sin dejar el abrazo aún
y apoyando la cara contra uno de sus hombros porque no sabía
si Bran se enfadaría con él por haberlo seguido. Ni
siquiera había pensado en eso hasta ahora.
- Claro, sólo será por poco tiempo – sonrió,
acariciándole la cabeza y luego las orejas, moviendo las
suyas propias.- Estuve con Boushiya, ya le regresó el tiempo.
–le comentó de pronto, necesitado de compartir su información.
-¿Ah, sí?- lo miró a los ojos parando las
orejas y pensando que debía ir a verlo entonces, ya que estaba
siempre al corriente de todo y le gustaba contarle al rey sobre
lo que averiguaba -¿Y ahora ya no toma té? ¿Ya
no está sentado en la mesa del té?!- insistió
como si no pudiese entrarle en la cabeza semejante cosa.
- Hum... – el felino sonrió, planteándose cómo
explicarle la situación, y meneando la cola. – Pues
sí estaba en la mesa del té, sólo que no estuvimos
sentados todo el tiempo y al final, terminamos en la hierba. Y...
sigue tomando té, lo ayuda a pensar en unas cosas y en otras...
– se sujetó la cola con una mano, riendo un poco.
-¿Así que… lo hicisteis?...- lo miró
abriendo los ojos como platos como si no pudiese asimilar el hecho
del moreno teniendo sexo –Bueno, supongo que tratándose
de ti podrías incluso conseguir eso… qué raro
no obstante…
- No es raro, es muy divertido, y atractivo además.... –
se rió, guiñándole un ojo. – Fue muy
agradable en realidad.
-Claro, claro…- se rió moviendo una oreja –No
es raro, no… sólo está loco…- hizo como
si se quitase un sombrero imaginario y le besó la mano ceremoniosamente
-¿Sabes? No hay conejos como yo en donde Bran vive…
tendré que esconderme las orejas y la cola… tú
no tienes problemas… puedes hacerlas invisibles…- meditó
después algo envidioso en ese aspecto.
- Puedo... pero no me gusta hacerlo por obligación- refunfuñó,
pensando que igual, Bran no se había molestado en fingir
que era de ese mundo. – Y el que Boushiya esté loco,
sólo es parte de su encanto. ¿Crees que en el mundo
de Bran las cosas sean muy diferentes?
-No lo haces por obligación, lo haces para engañarlos
y hacerles creer que somos de su mundo, no es lo mismo… e
igual puedes molestarlos sorpresivamente que seguro que te incentiva…-
se rió mirándolo refunfuñar –Sí
que deben ser distintas si no hay rey… y si la gente es como
Bran… si hay bombas atómicas que paran el tiempo y
son cosas horribles… y si a Bran le parecemos tan raros, por
algo será… pero trataré de buscar la ropa que
tenga más parecida a la suya…
- Tienes razón, será divertido. – sonrió
de nuevo, travieso el felino, pensando en las posibilidades. - ¿Crees
que yo deba cambiarme? – le preguntó, casi modelando
frente a él, y girando para que lo pudiese estudiar mejor.
-No estoy seguro yo creo que tú … si vas así,
todos se morirán de ataque al corazón…- se rió
rascándose el cuello sin poder evitar echarle un vistazo
de arriba abajo –Tal vez deberías vestirte más
como Bran… no lo sé… puedes vestirte más
como él. De pronto y cuando estemos allí, te fijas
si puedes vestirte de otro modo…
- Está bien, me parece un buen plan. – accedió,
más bien pensando en los rotos de la ropa del chico que en
su estilo. – Seguro se alegra de vernos, debe estar muy aburrido.
-Yo creo que sí… espero que podamos encontrarlo fácilmente…-
aventuró seguro de que sí.
|