| Capítulo 14- On a Night Like
This....
- De veras tengo que usar esto? Es absurdo- se quejó Bran
con la máscara de gato que le habían prestado para
que pudiese asistir a la fiesta, colgando de la mano.
- ¿Por qué? Yo también llevo lamía,
es una fiesta de máscaras- Hangetsu se encogió de
hombros confundido sin ver para nada la ironía en que se
disfrazase de gato, teniendo un gato al lado, y que el gato en sí,
llevase una máscara de mariposa. - ¿No te parece que
a Riot le queda muy bien el uniforme? – preguntó, señalando
al conejo que se acercaba.
-Hola…- el albino los saludó a ambos quitándose
unas ramitas del pelo después de haber atravesado el bosque
a todo correr y respiró un poco cansado aún así
sonriendo –Vamos… a buscar a Boushiya…- se sacudió
el pelo de nuevo sonriendo -¿Qué pasa Bran? ¿Te
da vergüenza usar una máscara? Todos llevan menos los
soldados del rey… por eso yo no llevo…- se tiró
de una oreja –así que no tiene que darte pena…-
pasó delante de él moviendo la cola ligeramente.
- No es eso! Es.. absurdo – bajó la cabeza rojo porque
fuera directamente a su problema, pero sonriendo un poco al ver
que estaba sano y salvo. – Bueno, ya vámonos, ¿no?
Hangetsu quiere buscar al duque borde.
- Eso sí es cierto – sonrió el gato, desapareciendo
un poco. – Pero estoy seguro de que está bien, sólo
un poco enfadado.
-¿Un poco? Un poco lo está todos los días…
y por cierto que habló el agradable y encantador Bran…
- miró atrás de soslayo al moreno y giró el
bastón de cristal que llevaba en la mano entre dos dedos
haciéndose el distraído y sujetando después
al felino del brazo poniéndose entre ellos –No te hagas
invisible según entres… quiero que me vean bien acompañado…-
se rió poniendo sonrisa de cara dura y besándole la
mejilla.
- Bueno, como sea, vámonos – sentenció el moreno
presuroso adelantándose, rojo y sin querer admitir por qué,
mirando el piso mientras caminaba.
- Oh, oh.... canturreó Hangetsu riendo maldito, a pesar
de estar ahora guindado del brazo de Riot como si nada.
El albino sonrió observando al moreno caminando delante
de ellos y bajando la vista a sus nalgas de nuevo como si ya fuese
un ritual sagrado entre ambos o más bien entre él
y el culo de Bran. Sonrió de medio lado de pronto y le apretó
una nalga desde atrás besándole la mejilla y sonriendo
mientras caminaba de espaldas delante de él, girándose
para echar a correr hacia donde sabía que le esperaban Boushiya
y los demás –No dejes que tu culito se sienta solo…
- Idiota!!!!!!!!!! – le gritó el chico más
rojo aún, echando a correr tras él, mientras el gato
los seguía caminando a su propio ritmo.
Boushiya se levantó de la mesa del té junto con los
otros dos comensales y los observó corriendo hacia él.
Se apartó esquivando al conejo que obviamente pensaba utilizarlo
de salvación y se sacudió un poco el traje negro –Vamos…
¿son las seis de la tarde?
El albino se miró el reloj deteniéndose de pronto
–Ahora sí... pero antes eran las ocho… así
que estamos a tiempo para no llegar tarde…
-Bien…¿y el gato de Chesire?- preguntó viendo
que no estaba -¿Sólo vino este? Que no me gusta…
bueno… al menos Kenran sí es agradable de ver…
-Tampoco era su intención gustarte…- el albino se
apartó el flequillo y luego se giró de golpe notándose
descubierto.
- No me importa si no le gusto a nadie! ¿Qué mierda
les pasa a todos?! – contestó el chico sumamente cabreado
y aprovechando para meterle una colleja al albino.
- Yo estoy aquí – sonrió el gato, caminando
hacia ellos y moviendo la cola. - ¿Vas a hablar con el rey?
– preguntó, pensando que eso le daría más
posibilidades de que estuviese distraído.
-Tú eres corto…- susurró el albino frotándose
el cuello contrariado, bajando la mano y sujetando la del moreno
echando a caminar a toda velocidad delante de los demás casi
remolcándolo. Pues quisiera o no, iba a pasar el último
día allí con él, lo tenía decidido.
E iba a conseguir un beso… al menos de despedida.
-Claro que sí. ¿Cómo no voy a hablar con el
anfitrión de la fiesta?- lo miró a los ojos y después
se quedó mirándolo de arriba abajo –Finalmente
se ve que los gatos no usan traje de fiesta…- le informó
a la liebre de marzo susurrando muy discretamente con la mano delante
de los labios y sonriendo al felino después y sujetando su
mano para besarla mientras se quitaba el sombrero.
La chica, que vestía aún más emperifollada
de lo normal, asintió con la cabeza fijándose también
y codeando al moreno que se apoyaba en su hombro medio dormido.
-¿Ah? Sí, sí…- contestó sin saber
ni de qué se hablaba.
El hombre de pelo negro le ofreció el brazo a Hangetsu echando
a caminar lentamente mirando a los otros -¿Y tu dueño?
- No lo sé, ayer fue a ver al Rey y no ha regresado, así
que voy a buscarlo, uno de los motivos por los que no me he arreglado
más – le sonrió, haciéndole saber que
lo había escuchado y aceptando su brazo con mucha gracia.
- Anda, ahora no pensarán que vas bien acompañado
– comentó Bran, mirando al albino de soslayo, y refiriéndose
a que el gato iba con el sombrerero. Por supuesto, el veneno en
su voz era imposible de ocultar.
-Me refería a los dos cuando dije eso, pero de todos modos
tú ya habías acordado ser mi acompañante- lo
miró de soslayo y se giró para verlo a los ojos –A
ti no te agarré ¿pero para qué querrías
tú eso?- alzó la mano con la que sujetaba la del moreno
poniéndola frente a su rostro y entrelazó los dedos
con los suyos antes de seguir caminando contrariado.
-Tal vez le hayan cortado la cabeza…- aventuró Boushiya
mirando al gato y bajándose un poco el alerón del
sombrero negro mientras le sujetaba la cintura con la otra mano
apoyando la mano un poco sobre sus nalgas –o tal vez no…
- Tal vez no.... No lo creo, llevan años peleando y nunca
lo ha hecho – Hangetsu suspiró, porque quisiera o no,
ahora se había preocupado.
- Calla.... – fue todo lo que respondió Bran, bajando
la mirada y enrojeciendo de nuevo aunque sin soltarse.
-No me callo porque si es por ti, sólo escuchamos los grillos
por el resto de tiempo que estés aquí… y eso
sería un coñazo…- se puso a girar el bastón
de nuevo entre los dedos y tiró un poco de su mano acercándolo
más y haciéndolo cogerle del brazo mientras llegaban
al camino. Muchas personas ya pasaban vestidas de fiesta y todas
con la mirada cubierta por antifaces o incluso todo el rostro con
máscaras. El albino los saludaba conforme iba encontrándoselos
haciendo reverencias hasta que casi se sentía mareado.
Bran observó a su alrededor, con curiosidad, y tratando
de no responderle al albino, porque nunca se enteraba de nada y
de todas maneras no sabría qué decirle que no sonara
mal. Se llevó el antifaz a la cara colocándoselo,
y evaluándolo como un objeto útil por primera vez
desde que le habían anunciado que tendría que llevar
uno.
Suspiró, llevándolo por los amplios jardines mirando
de pasada el árbol destrozado y sonriendo bajando la vista
para no descubrirse o al menos no demasiado, buscando al rey y atravesando
los suelos de cristal del castillo. Las vidrieras con dibujos de
rosas de cristal iluminaban la sala en un tono rojizo y verdoso
de las hojas –Es bonito ¿verdad?- preguntó olvidándose
de que estaba molesto –El rey también es muy hermoso…
te lo voy a mostrar…- susurró caminando entre la gente
que bailaba o simplemente charlaba en corrillos y acercándolo
hacia las escaleras que se alzaban separando al rey de los demás,
sentado en su trono.
El chico se dejó llevar, guiado por el albino, pensando
que en efecto, causaba un efecto muy hermoso, aunque dudaba que
el rey le fuese a gustar si le gustaba tanto a Riot.
Efectivamente, Kenran se hallaba en su trono, casi completamente
decorado con rosas rojas, aunque lo cierto era que debido a la escasez
de las mismas debido a lo sucedido, sus sirvientes habían
decidido utilizar rosas blancas, teñidas de rojo, dato que
el rey no daba señales de conocer. O si lo sabía,
había preferido ignorarlo por esta noche, aunque Hangetsu
lo había notado con sólo entrar y examinar las rosas
que se encontraban posicionadas en distintos lugares del salón.
Una sola rosa blanca, inmaculada en su esplendor sin rastro de pintura,
la máscara del rey, sus pétalos mezclándose
con el negro y el rojo sangre de su cabello.
-Majestad…- el albino se inclinó en una rodilla besándole
la mano y soltando al moreno que iba a su lado para poder saludar
al rey debidamente. Se levantó de nuevo sin alzar la vista
demasiado y empujó un poco al moreno a que se agachase a
saludarlo.
Boushiya pasó junto con la liebre de marzo y el lirón,
que lo siguieron lo suficiente hasta encontrar una mesa donde sentarse
a tomar el té. El moreno siguió caminando alzando
una ceja prefiriendo no decir nada al respecto y se paró
frente al rey agachándose y besándole la mano –Esta
noche está aún más hermoso que ninguna…-
se levantó aún sujetando su mano y miró a Bran
de soslayo.
- Mucho gusto – lo saludó el chico inclinándose
apenas un poco, no muy encantado por tener que hacerlo y además,
no muy seguro de cómo se saludaba a un rey.
- Muchas gracias, Boushiya– le sonrió Kenran, observando
luego a Bran con desconfianza. – Riot, ¿quien es este...
no invitado que has traído a mi fiesta?
- Mi nombre es Bran y fui invitado por el duque....
- El duque... – el rey suspiró, contrariado, posando
sus ojos luego en Hangetsu, preguntándose si habría
ido a buscar a su amo, el gato se inclinó graciosamente sonriendo,
y prefiriendo no mencionar al duque más allá de aquello
sólo por ver si él mismo decía algo.
-Por cierto que el duque ayer por la mañana me dijo que
debía entregarme algo y no volvió…- Riot miró
al felino haciéndose el loco al respeto y tratando de ayudarlo.
-Tal vez tenga algo que ver con su visita al rey, es obvio!- el
sombrerero que desde luego no captó para nada lo que el albino
trataba de hacer, suspiró como harto de la incompetencia
de la gente -¿Le ha cortado la cabeza? Podría cortársela
también a ese, no es de aquí… es un extraterrestre…
- No soy un extraterrestre! – protestó Bran enseguida
frunciendo el ceño y sin importarle donde estaba.
- No sé qué es un extraterrestre, pero eso no indica
que puedas alzar la voz en mi corte.-le riñó el rey,
aclarando luego a Boushiya. – No le he cortado la cabeza aún,
pero no es porque no lo merezca. Es insolente y no es capaz de comprender....
Bueno, es una fiesta, ¿no es así? No hay por qué
hablar de cosas tan desagradables.
Bran le dirigió una mirada al felino, pensando que el rey
ciertamente era muy desagradable al hablar así de otra vida,
por más que tuviera razón en lo insoportable del duque,
pero el felino sólo le sonrió, guiñándole
el ojo y desapareciendo poco a poco.
-¿Por qué no baila conmigo?- Boushiya le ofreció
su mano tentativamente esperando que si el rey de nuevo estaba feliz
con él, decidiera el tiempo volver también a visitarlo
y por fin poder dejar de tomar el té sintomáticamente.
Le sonrió mirando un poco escaleras abajo donde todos estaban
bailando.
- Estaré encantado de concederte el honor. – el rey
tomó su mano poniéndose de pie, las plumas de su ropa
agitándose suavemente mientras descendía las escaleras.
Se detuvo tan sólo para observar a Riot.- Confío en
que sepas cuidar de tu extraterrestre.
- Que no soy un extraterrestre! – insistió Bran furibundo,
y aún más molesto de que lo tratase como si fuera
una mascota.
- Si sigues alzando la voz, voy a tener que cortarte la cabeza.
– le advirtió, mirándolo serio y continuando
su camino, conversando con Boushiya.- Los extraterrestres son muy
escandalosos.
-Shh! Si majestad…no lo hará más…- el
albino le tapó la boca con la mano a Bran mirando al rey
con una sonrisa pese a que ya parecía estar ignorándolo
por completo –Seguro que a él también lo odias…
eres un odioso… hay más gente en tu lista negra que
en tu listín telefónico…
-Cierto… y llevan un cabello de un gusto pésimo…-
continuó escaleras abajo llevándolo de la mano con
él e inclinándose un poco haciendo que todos se apartasen
hacia los márgenes del salón para que Kenran pudiera
situarse en el medio de la sala. La canción comenzó
de nuevo para él y el hombre de cabello negro comenzó
a llevarlo, bailando y observándolo. Lo cierto es que fuera
como fuera, observarlo era impresionante, todo lo que hacía
se veía perfecto.
El Rey le concedió una sonrisa, dejándose guiar en
silencio e intentando simplemente disfrutar de la fiesta, mientras
Hangetsu ahora invisible, se deslizaba por los pasillos, pasando
frente a guardias y lugares prohibidos sin preocuparse de nada.
Ya imaginaba en donde estaba su amo.
- Calla! Estoy harto de este mundo. Parece que hubiese venido para
que me insulten. ¿Qué no comprendes nada? –
Bran lo miró con furia, de veras preguntándose qué
hacía allí.
El albino lo miró a los ojos suspirando y apartando la mirada.
Se sentó en el borde de las escaleras cruzando las manos
y mirándose los dedos pensando que mejor le hubiera sido
ayudarlo a irse el mismo día en que lo había conocido
–Tú tampoco comprendes una mierda y si lo haces, te
importa muy poco…- se mordió una uña mirando
a los invitados bailar alejándose del rey seguramente con
miedo a pisarlo tan siquiera –Te llevaré de vuelta
en un rato… ya estoy harto…- susurró.
Mientras tanto, el pelirrojo que se había dormido en el
camastro con una pierna colgando por fuera y el pétalo encerrado
en la mano, entreabrió los ojos al escuchar el sonido más
potente ahora de la música imaginando que era Kenran quien
estaba bailando. Se comenzaba a preguntar si no habría decidido
tenerlo ahí encerrado por siempre, sólo esperaba que
Hangetsu tratase de ir a buscarlo.
- Bien! Entonces si tú tampoco me soportas, ¿por
qué no me llevas ya? – contestó el chico, sintiéndose
lastimado y deseando salir de aquel ambiente, la musíca lo
estaba volviendo loco. Y estaba cansado de que la gente se le quedase
mirando como si fuera un bicho raro.
El felino caminó de puntillas hasta la celda del pelirrojo
luego de haberse robado las llaves. En una noche como aquella, todo
el mundo estaba distraído. - ¿Cómodo? –
preguntó, sonriente, apareciendo apenas un poco por si acaso.
-Hangetsu…- el duque se sentó en la cama observándolo
y se levantó de inmediato sonriendo al verlo y abrazándolo
tras salir de la celda, realmente era el único amigo que
tenía. Le pasó la mano por el cabello –He estado
mejor… - murmuró.
El albino se quedó en silencio por un buen rato mirando
los peldaños de cristal y giró de nuevo el bastón
entre los dedos –Sabes que no es así…- susurró
preguntándose si le habría escuchado en ese tono –Pero
no paras de decirme que me calle y que te quieres largar ¿Qué
coño quieres de mí? Si te digo que te llevaré,
también te parece mal…eres la hostia…
- Pero dijiste que estabas harto, ¿no? No me digas que no
me estás largando ahora... – sonrió de manera
amarga el moreno, suspirando y bajando un poco los escalones.
Hangetsu abrazó al pelirrojo de vuelta, besándole
la mejilla.- Sabes que no deberías enfadar al rey......
-No puedo evitarlo, él me jode a mí… además…-
sonrió de medio lado mirándolo –sabías
que había venido con ese solo objetivo…- echó
un vistazo al pasillo, la mayor parte de los guardas estaban arriba.
Se acercó a uno de los barriles de tinta para las flores
que había visto usar a aquellos tipos y se mojó el
cabello con ella echándoselo hacia arriba y tintándoselo
de rojo sin importarle mucho que resbalase algún chorretón
por su rostro –Ahora ropa…- susurró pegándose
a las esquinas de los muros buscando a algún desdichado que
pudiera servirle.
-Estoy harto de que me grites y de que te quieras largar y no te
importe una mierda… para ti esto sólo es una pesadilla..-
lo observó bajar los escalones preguntándose si se
pensaba ir solo.
- Y ¿cómo más debería verlo? ¿No
quisieras tú regresar a tu mundo si estuvieses en mi lugar?
No me digas que no. – lo señaló Bran serio.
–Sabes muy bien que no pertenezco aquí de todos modos.
Hangetsu saltó sobre uno delos invitados que se había
alejado dela fiesta, seguramente buscando tranquilidad, y lo dejó
inconsciente antes de que pudiera darse cuenta de lo que sucedía.
- ¿Esto te sirve? – le preguntó al duque, reapareciendo
para que lo viera, así, sentado sobre su víctima y
moviendo la cola.
El pelirrojo se rió apoyándole la mano en el cabello
y agachándose para besarlo –Me sirve…- susurró
feliz, en parte por la muestra de amor del felino y en parte porque
se iba a burlar una vez más de Kenran. Desvistió al
hombre poniéndose su traje y su antifaz, asegurándose
de limpiarse antes la cara un poco para no llamar la atención
–Creo que él podría reconocerme de todos modos…
- lo miró a los ojos -¿Qué crees? No quiero
irme sin despedirme… no sabría tan bien…
-Pues supongo que querría volver… no puedo hacerme
a la idea de algo así, pero de todos modos… ¿no
te importa? ¿No volver a vernos?- lo miró aunque realmente
sólo le importaba si lo echaría de menos a él.
- No lo sé.... – bajó el rostro, como escondiéndose.
Lo cierto es que sí lo iba a extrañar y lo sabía,
e incluso al gato maldito y al duque borde ese, pero no sabía
cómo decirlo sin sentirse emocionalmente vulnerable. –
No creo que a nadie le importe si no me vuelven a ver...
Hangetsu se rió, abrazándolo. – Creo que no
serías tú si no te despides. Y sería descortés
con el Rey, ¿no te parece?
Koushaku torció una sonrisa en su rostro –Apuesta
que seré la hostia de cortés…- susurró
no sin algo de malicia pensando ya en cómo hacerle una buena
y al mismo tiempo obtener un poco de lo que deseaba. Tanto de lo
que admitía como de lo que no –Sé bueno…
mientras juego un poco… y no te alejes si quieres volver conmigo.
Tal vez tenga que huir de esos gilipollas de mierda que se creen
soldaditos…- le sujetó la cintura mientras hablaba,
alzándolo en brazos mientras caminaban por sitio seguro.
- Estaré a tu lado, aunque no me puedas ver, ya lo sabes.
Asintió el felino contento de estar con su amo de nuevo.
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