| Capítulo 11- You, Me and the
Cat
-No sé qué tanto tenías que hacer. Sólo
dimos vueltas y más vueltas. Bien podrías haberme
ayudado a regresar a mi mundo. – protestó Bran mientras
regresaban a la casa del duque, ya entrada la noche.
- Pero a veces, hay cosas que tienes que hacer, que hacen parecer
como si no hicieras nada. – aclaró el felino apareciendo
luego de viajar todo el tiempo invisible, y pasándoles al
lado. – Voy a ver si ya llegó....
- Ese pasó demasiado tiempo con el sombrerero. Tenías
razón, está desquiciado. – se encogió
de hombros el moreno.
-Sí, por eso es el sombrerero loco. Ya sabías que
estaba loco antes de ir- se encogió de hombros guardándose
las manos en los bolsillos -¿No te agrada? A mí me
parece muy simpático…- sonrió de medio lado
porque sabía que no le agradaba nada y se rebuscó
en los bolsillos echando de menos tener un cigarro.
- ¿Qué?! Se la pasó largándome, insultándome
y diciendo queme cortase el cabello. ¿Por qué me iba
a agradar?
- … porque es gracioso- se rió mirándolo de
soslayo –A mí me hacía gracia ver cómo
te enfadabas con él… yo creo que te lo decía
por ese mechón que tienes ahí que…- alzó
una mano sujetándole el mechón con dos dedos –Está
muy largo…
- No lo está! Y no tiene nada de gracioso! –le sujetó
el mechón que caía sobre sus ojos, alborotándolo.
– Y esto ¿qué, he? ¿Qué no está
muy largo?
-Seguramente sí…- el albino se rió bajando
un poco la cabeza ante el revoltijo de cabello –Pero yo soy
un conejo, a mí no me crece el pelo y si me lo cortas, se
me pondrá de nuevo así…
- Pues.... pues.... da igual! – gritó soltándole
el cabello con violencia. – Él no es un conejo y lo
tiene largo. Debería fijarse antes de criticar.
-Bueno… no hay que ponerse así, yo no ye dije nada…-
suspiró el albino caminando delante de él y sacando
la lengua sonriendo y bajando un poco las orejas haciéndose
la victima visual.
Bran suspiró, sin estar seguro de si debía creerle
o no, pero igual lo alcanzó metiéndole una colleja
muy suave y respondiendo. – Pues no lo apoyes tampoco.
- No está, aún no llega.... – la voz de Hangetsu
llegó desde la parte superior de las escaleras, haciéndolos
alzar la mirada para ver al chico que parecía flotar allí,
aunque claro, eso sólo era efecto de andar con los pies invisibles.-
Debe haberse quedado con el Rey...
-Igual sí…- el albino se frotó la nuca con
una mano sonriendo y pegándole una colleja de vuelta al moreno
echando a correr escaleras arriba, agarrándose del pasamanos
para impulsarse y llegar antes junto al felino, escondiéndose
detrás de él -¿Y ahora qué? ¿Nos
podemos quedar a dormir aquí igual?
-Oye, idiota! Yo no te pegué en serio! Ven acá! –
el moreno empezó a perseguirlo , corriendo por las escaleras.
- Por mí, está bien. Sé que a él tampoco
le molestaría. – asintió desapareciendo justo
cuando Bran llegaba junto a ellos y agachándose.
El albino se agachó también sujetando al gato por
la cintura como si fuera un escudo y levantándose con él
agarrado, caminando hacia atrás con una risita nerviosa –Oye…
no me pegues… el gato está delante, le harás
daño a él… No tiene la culpa es un animalito
indecente… indefenso! Y te puede dar un zarpazo además…-
lo advirtió aunque muriéndose de risa.
- Meow! – se rió Hangetsu apareciendo para lanzar
un zarpazo aunque con las garras escondidas, sólo por molestar.
- Si puede lanzar un zarpazo no es indefenso ¿o sí?
– se acercó el moreno sonriendo malditamente, ahora
más bien divirtiéndose con la persecución.
– Ahora, lo de indecente sí telo creo- serió,
saltando sobre ellos y tumbándolos a ambos al piso.
-Placaje…- el albino se rió tratando de salirse de
abajo aunque no se sentía especialmente aplastado y dejó
de hacer aspavientos limitándose a reírse –Bueno…
pues yo me quedaré aquí abajo con la zanahoria al
calor… - se rió maldito.
- Pervertido! – Bran se levantó por fin, alejándose,
mientras que Hangetsu rodaba en el suelo, riéndose, boca
arriba.
-Jo… pero si era una broma sin malicia…- el albino
se levantó de un salto apoyando la parte superior de la espalda
contra la pared –No se me ha levantado… mira…
- No quiero mirar! – se tapó los ojos con una mano,
y Hangetsu se agachó frente al albino apenas un poco con
la cola en el aire.
- Yo sí quiero ver.... – sonrió, halando el
pantalón de Riot con una mano para efectivamente fijarse.
- No hagas eso! – el moreno lo riñó, al notar
lo que hacía por entre sus dedos y se acercó empujándolo
un poco.
- ¿No que no veías? – se rió el gato
sentándose en el suelo.
-Coño!- Riot se sujetó el pantalón subiéndoselo
apresuradamente y enrojeciendo un mínimo aunque aún
sonreía con toda la chulería del mundo –Chicos…
por favor.. de uno en uno, que si no se me asusta toda la pobre…jo…-
se pasó entre ellos rascándose la nuca –Se llevan
demasiado bien… no se vale aliarse contra mí…
- ¿Aliarse?! Yo no me he aliado con nadie! Eso lo hizo él
solo! -lo señaló acusándolo, mucho más
rojo que el albino.
- Yo sólo estaba ayudando.... – se rió de nuevo
el chico gato, desapareciendo y colocándose tras de Riot,
rodeándolo con sus brazos y luego bajando una mano a su entrepierna
masajeándolo. – Para que no se asuste, pobrecita...
– le susurró al oído con tonito de broma.
- ¿Qué demonios haces! Apunta eso para otro lado!
– Bran se giró, más rojo aún al ver que
el sexo del albino crecía sin ninguna razón aparente.
-No hice nada! Fue él y mi polla! Que tiene vida propia…
- el albino se tapó con una mano apoyándola sobre
la de Hangetsu y riéndose rojo girándose a un lado
–No hagas eso aquí…- protestó aunque sin
mucho empeño, sonriendo porque se había sentido demasiado
bien y no estaba por rechazar los cariños del felino.
- ¿Dónde, entonces? – le preguntó el
felino, apareciendo poco a poco empezando por su mano.
- Agh, me voy al cuarto! Me voy a dar una ducha – refunfuñó
el moreno alejándose a toda prisa.
-Pero no te enfades…- el albino lo miró marcharse
contrariado y suspiró mirando a Hangetsu –Siempre está
enfadado… ¿no te parece? Que no nos soporta…
- ¿No? Yo hubiera creído eso pero.... – el
chico gato, alzó la cola en el aire y movió la mano
de nuevo sobre el sexo del albino sólo por molestar y porque
tampoco se sentía mal.- .... creo que ahora está celoso.
Es extraño pero, creo que le gustas.
-No…creo yo eso- giró un poco el rostro hacia Hangetsu
mirándolo de lado un tanto rojo y apretándole la mano
con la suya por encima –Si así fuera, no querría
irse y se irá… ya le tarda. Por qué me tocas
la polla?- se rió finalmente sin dejar de mirarlo.
- Porque es agradable... – le sonrió de vuelta, moviendo
su cola.
-Pero no se hace delante de los demás… - se rió
aún observándolo intrigado, parando más sus
orejas blancas -¿No sabes eso?- apartó la mano de
la suya apoyándola en una de las piernas del gato. Lo cierto
es que así no había quien pensara muy bien -¿No
deberíamos disculparnos?
- ¿Por qué? ¿Estoy haciendo algo malo? –
preguntó honestamente el chico aunque igual no tenía
ganas de detenerse, pero igual retiró su mano aunque muy
lentamente. – A mi amo no le molestan estas cosas.
-No me molesta… y no es malo…- se volvió hacia
él, mirándolo a los ojos para asegurarse de que no
estaba tomándole el pelo –Sólo que no se hace
delante de los demás… Yo no sé si al duque le
haría mucho chiste que se lo hicieras delante de otros…-
se rió suavemente rascándose una oreja debatiéndose
entre si debía pensar con la polla o con el cerebro.
- No le importa.... ya he hecho cosas así antes. –
se relamió, pensando en que cuando el duque estaba disfrutando,
eso era todo lo que le importaba. – Yo creo que a ti te gusta
Bran....
-Bueno… sí… pero eso ¿Qué? A mí
me gusta mucha gente… todos los que están buenos me
gustan…- se rió echándose un pasito hacia atrás
y otra vez hacia delante apoyando los labios contra los suyos para
besarlo –Creo… que debería disculparme con
el… eso… voy a hacer…- carraspeó levemente
sacudiendo la cabeza mientras caminaba.
Hangetsu fue desapareciendo, aún sonriendo y lamiéndosela
mano que había estado masajeando el sexo de Riot hasta hace
pocos momentos, pensando en que no conocía mucha gente que
se alejara de él en un momento así. Y además
estaba seguro de que tan sólo unos días atrás,
las cosas con Riot no se hubieran quedado así. Se rió,
moviendo la cola y terminando de desaparecer.
El albino miró atrás pero el gato ya no estaba visible.
Se sentía extrañamente mal y no sabía exactamente
por cual de los varios motivos que se le ocurrían sería.
Por un lado, irse con Hangetsu y dejar solo a Bran allí no
era su idea de ayudarlo. Por otra parte el beso con el felino no
se había sentido como debía y por otra, se sentía
estúpido por dejar pasar esa oportunidad por más que
Hangetsu se hubiera hecho el loco con él el día anterior
y por otra… tampoco le gustaba el estar sintiéndose
monopolizado por sí mismo. Llamó a la puerta del cuarto
del moreno sin hacer mucho ruido -¿Puedo pasar?- preguntó
extrañamente para él, sin ni siquiera tratar de abrirla.
Bran suspiró, tendido como estaba en la cama, pensando en
fingir que no estaba allí y respondiendo finalmente. - ¿Qué
quieres?
Riot suspiró profundamente –Entrar… ¿puedo
o no?- preguntó, tocando con los dedos la puerta impacientándose
aunque sabía que así no iba por buen camino.
- No es mi casa ... – contestó el moreno como si no
dependiese de él, preguntándose por qué se
sentía tan molesto. - ¿Qué pasó? ¿Te
calentó los huevos el gato?
-Sí… y ahora vine a refrescármelos…-
suspiró mirando a un lado y apretando la mandíbula.
La verdad es que no hacía nada fácil disculparse con
ese tonito. Pasó igualmente cerrando la puerta a su espalda
y apoyándose contra ella, mirándolo y notando que
se veía muy cabreado. Claro que con lo que acababa de decir
ahora no quedaba bien un lo siento, desvió la mirada rozándose
el paladar con la lengua.
- Allá está el baño – señaló
por lo que le había respondido, enrojeciendo de pronto al
verlo y girándose para que no le viera la cara, maldiciéndose
a sí mismo.
-Seguro… pero tú ya me dejas helado sin eso…-
lo miró cruzando los brazos y rascándose la mandíbula
apartando la vista –Tampoco fue para tanto ¿no? Para
que te pongas así…- lo miró de nuevo apartándose
de la puerta para acercarse un poco.
- Sí lo fue! – el chico se sentó en la cama
frunciendo el ceño y exhalando con fuerza. –No lo sé....
estoy molesto.
-Vale…- el albino hizo una seña con la mano para que
cortase el rollo y frunció el ceño sentándose
en el borde de la cama de espaldas a él pensando que así
no arreglaba nada y de todos modos, estaba seguro de que Bran no
iba a simplemente a ceder por las buenas. –Estoy aquí…
- se rascó bajo el labio inferior entreabriendo un poco los
labios esperando a ver si se comprendían sin tener que “mojarse”.
- Ya lo se, aunque te sobe el gato, no te hace invisible como él.
– refunfuñó el chico, esperando a ver qué
más le decía.
Riot se rió sin poder evitarlo, aunque intentándolo,
pero la situación ya era demasiado tensa y extraña
a la vez. Carraspeó enseriándose y lo miró
a los ojos girándose un poco sobre la cama y apoyando una
pierna en el colchón –Dime la verdad ¿Por qué
estás tan enfadado?
- No estoy enfadado! – le gritó, contradiciéndose
a sí mismo. - ¡Por qué siempre te ríes
de mí? Tú y ese gato.... no vine a ser objeto de burlas,
¿sabes?
El albino se quedó mirándolo a los ojos, inclinando
un poco la cabeza hacia atrás suspirando y mirándolo
de nuevo echándose adelante y sujetándole la mandíbula
tratando de besarlo.
Para su propia sorpresa, el chico se encontró a sí
mismo cerrando los ojos, en espera del beso y reaccionando inmediatamente,
apartando su mano y echándose hacia atrás en la cama.
- ¿Qué crees que haces?- Riot lo miró a los
ojos sintiendo que se le desbocaba el corazón y le sujetó
las muñecas insistiendo una vez más en besarlo.
- Deja de hacer eso! – el moreno se retorció intentando
liberarse, rojo como nunca y totalmente agitado.
-¿Por qué? ¿Estás seguro de que quieres
eso?- el albino se quedó observando sus ojos azules, él
también había notado que casi había aceptado
el beso. Bajó un poco la cara y lo miró de nuevo –Queda
un día y esta noche… ¿no?
- Y ¿eso qué? Con más razón aún,
¿no crees? – le preguntó, sin querer mirarlo
a los ojos. – Yo no soy como la gente aquí, no soy
como ese gato.
-Pues no, eres mejor que nosotros y por eso no puedo besarte…-
el albino se apartó de él y se echó el cabello
hacia atrás con una mano caminando hacia la puerta –Que
tengas felices sueños- golpeó la madera con la mano
cerrándola a su espalda y echando a caminar rápidamente
hacia el exterior pegándole un puñetazo a una pared
mientras salía.
- Idiota... –murmuró el chico bajo su aliento, acostándose
de nuevo y cerrando los ojos, enfurruñado. No era eso lo
que había querido decir pero si lo seguía ahora, se
iba a ver como un estúpido.
Riot cerró la puerta de la casa sin saber ni a donde iba
y se sentó al pie de un árbol dejándose caer
pesadamente sentado en la hierba arrancando hierbas y mirando hacia
delante golpeándose un poco la cabeza con el tronco.
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