| Capítulo 10- The Reason Time
Flyes
-¿Y eso dónde está? ¿Entonces, por
qué estás aquí tú si tampoco eres de
aquí?- le apoyó el dedo en la nariz al chico gato
separándolo un poco de su pecho para ver su rostro mejor.
El chico se rió, bajando el rostro, jugando con él.
– Mi amo me hizo traer, o alguien me hizo traer para mi amo.
No lo sé, no recuerdo. Pero queda muy lejos.... y no tanto.
Bran suspiró, apoyándose en una mano. – Para
mí sí lo tiene, estas cosas no pasan en mi mundo.
A menos que te secuestren los extraterrestres o vaya a caer una
bomba nuclear.
-¿Qué es una bomba nuclear?- preguntó Riot
mirándolo a los ojos poniendo cara de circunstancias -¿Y
un extraterrestre?
-Algo de su mundo que no nos incumbe!- el sombrerero sacudió
la mano como diciendo que no le diera más importancia a cosas
así y volvió a mirar al gato –Si está
muy lejos y no tanto es que está ¿más o menos
cerca? ¿o más o menos lejos?- el moreno estiró
la mano y le pellizcó la pierna al chico que dormía
-Ah… ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?!-
el moreno los miró como escandalizado de pronto.
-Deja de dormir, es la hora del té!- el sombrerero lo miró
a los ojos colocándose el gorro con un dedo.
-Oh … es verdad…- susurró el moreno.
- Y ¿eso qué importa si siempre es la hora del té?
– preguntó el moreno sacudiendo la cabeza y sin comprender
aún por qué no se iban. Había tenido la esperanza
de que el sombrerero estuviese cuerdo tal y como le había
dicho a Riot la noche anterior. – Una bomba nuclear es algo
terrible y un extraterrestre es.......... alguien que no es de este
planeta.
- Casi como tú – sugirió Hangetsu genuinamente
pensando que comprendía y mirando al sombrerero luego. Más
o menos cerca, más o menos lejos.- Da igual hasta que tienes
que ir. ¿Quieres un gato?
Riot se rió tapándose la boca con el puño
como si tosiera haciendo como quien no quiere la cosa.
-Claro que quiero un gato. ¿No acabo de decir que quiero
un gato?- miró al moreno que se había dormido de nuevo
y le pellizco una vez más ahora el brazo.
-¿Qué?! Eh… sí sí…- bajó
la cara de nuevo mientras giraba la cuchara en su taza de té,
durmiéndose poco a poco de nuevo.
- Hum... no, dijiste que yo debía ser tuyo, pero yo no puedo
ser tuyo. – sonrió Hangetsu desapareciendo un poco
y susurrando. –Necesitas otro gato...
- Riot, ¿piensas darle la invitación? – Bran
lo observó, apoyándose un poco en la mesa como si
quisiera imitar al chico dormido. - ¿Sabes? Si el tiempo
no transcurre aquí, es imposible que llegues tarde, a menos
que tuvieses que llegar antes de la hora del té- se rió,
porque ya le empezaba a sonar coherente aquella locura.
-Ya sé que necesito otro! Pero eso no quita el hecho de
que deberías ser mi gato.
-Ah… sí…- lo miró notando que se reía
y sonrió un poco aliviado, aunque no supiera muy bien qué
le hacía tanta gracia. Extendió la carta hacia el
sombrerero que la tomó poniendo caras de pesar. -¿Qué
sucede?- preguntó el albino, que ya sentía que esas
invitaciones eran como a un funeral con las caras que le ponían
todos.
-¿Cómo sabré a qué hora ir a la fiesta?
No podré llegar a tiempo a no ser que sea a la hora del té…-
susurró con voz de pesar –y si llego tarde me cortará
la cabeza…
-Dios qué problema!- el albino lo miró cruzándose
de brazos y comprobando su reloj de nuevo por si acaso.
- ¿Por qué no sales de aquí a un lugar en
donde sí transcurra el tiempo? O ¿es que huye de ti?
– preguntó Bran curioso pasándose una mano por
las mechas rubias.
- Da igual, Riot y Bran pueden pasar a buscarte. Para ellos sí
transcurre el tiempo. – los ofreció Hangetsu. –
Yo no puedo, seguro iré con mi amo.....
- Y ¿quién dijo que yo tenga que venir? A lo mejor
ya me he ido, recuerda eso – le advirtió el otro chico,
contrariado de que dispusiera de él así.
-Dirás que yo tenga que “ir”… porque si
fuera que tuvieras que “venir”… “vendrías”
aquí y no “irías” a la fiesta… y
si el tiempo huye de mí porque cree que traté de matarlo
huirá vaya donde vaya!…- el sombrerero miró
a Bran pensando que era bastante ignorante -¿Desde cuando
van los gatos a las fiestas?!- preguntó de pronto -¿Tienes
traje de fiesta?- lo sujetó por los hombros mirándolo
a los ojos atentamente.
-¿Usan los gatos traje?- preguntó la liebre de marzo
que llevaba un vestido repleto de volantes y lazos muy ornamentado.
-Las liebres sí usan vestido de fiesta…- el sombrerero
señaló a la chica que miró un momento su indumentaria
y luego al moreno aplaudiendo su intelecto, sonriente –Entonces
los gatos también.
-¿No vas a ir conmigo?- el albino se apoyó en la
mesa con un codo, girándose hacia Bran, mucho más
preocupado por ese asunto ahora, casi sintiéndose un poco
mal, mirándolo a los ojos molesto porque viese mal todo lo
que hacían allí y tuviera tanta prisa por irse…
aunque suponía que era normal que quisiera volver a su mundo.
Aún así… -Podrías quedarte hasta la fiesta…
de todos modos es mañana y no volverás a vernos…
tal vez nos eches de menos… algún día…-
se pasó la mano por la nuca desviando la mirada y metiéndose
un terrón de azúcar en la boca mordiéndolo
y haciéndose el distraído. Él ya lo consideraba
su amigo y todo.
- Pues.... ¿me extrañarás tú? –
el moreno lo miró sorprendido aunque sin poder evitar sentir
algo de ternura, y bajó el rostro para que no se le notase.
– Tal vez me quede.... de todos modos, no sé cómo
regresar aún.
Hangetsu sonrió moviendo la cola a un lado, observándolos
y luego al sombrerero.- Yo voy a donde mi amo quiere que vaya o
a donde haya diversión, depende. En cuanto a la ropa.......
también depende de mi amo, a mí no me importa mucho
eso.
-Pues si no te importa la ropa, no te vistas- el moreno lo miró
a los ojos acabando de beberse su té y dejándolo sobre
la mesa.
-Qué listo…- le aplaudió el chico que acababa
de despertarse milagrosamente sólo para eso.
- Es igual, ya se ve que no nos soportas a ninguno. De todos modos
yo estaré muy ocupado hasta después de la fiesta,
así que no podré ayudarte antes… tendrás
que quedarte igual…- sonrió de medio lado bebiéndose
su te después de llenarlo de terrones de azúcar.
- No quiero pasar frío – se rió el gato desapareciendo
completamente aunque sin moverse de su puesto.
- Eso no es cierto! – Bran bajó la voz al notar que
llamaba la atención de los demás sin desearlo y murmurando
como quien no quiérela cosa. – Este mundo.... no está
tan mal.
-¿Cuál cosa no lo es? ¿Qué no nos soportas?
¿Qué no podrás irte sin mí? ¿O
que Hangetsu no tiene frío?- lo miró a los ojos deslizando
la lengua por dentro de la taza, sonrió como si nada pudiera
afectar a su paciencia.
-¿Quieres decir que esas ropas tan pequeñas te amparan
del frío?- el sombrerero miró a ningún lado
pues no podía ver al gato y apoyó las manos en su
cabeza bajándolas a lo largo de él y deslizándolas
por dentro de la camiseta –Deben dar calor…
- Pero te agradan ¿no es así? – susurró
el chico haciendo visible sólo la parte de su cuerpo que
tocaba el moreno.
- Sabes muy bien de qué hablo, no molestes- refunfuñó
Bran por su parte, bebiendo un poco de té que le acababan
de servir, 0o más bien utilizando la taza para ocultarse
un poco.
-Me agradaría más que no las llevaras y no me agradaría
nada ponérmelas, eso desde luego…- el moreno igualmente
no apartó la mano para nada, por el contrario alzando un
poco más la ropa solo por saber si se vería su cuerpo
por debajo.
Riot se rió lanzándole un terroncito de azúcar
dentro del té –Boushiya, mañana pasaremos a
buscaros para ir a la fiesta del rey… y entonces el tiempo
no tendrá más remedio que aparecer o el rey se enfadará
con él y seguro que eso le da aún mucho más
miedo… ¿Qué haces?
El sombrerero lo miró seriamente como siempre -¿Qué
hago de qué?
- ¿Cómo de qué? Está sobando al gato....
– aclaró Bran frunciendo el ceño e igual revolviendo
más el té para disolver el azúcar, sin protestar,
porque estaba demasiado avergonzado en esos momentos.
- Hangetsu, es mi nombre...- le recordó el chico moviendo
las orejas aunque nadie las vería por supuesto y dejando
aparecer su cuerpo bajo las manos del moreno. – Es mejor usar
ropa, es como abrir un regalo ¿ves? – explicó,
sin ninguna modestia aunque sin ninguna malicia tampoco.
-Ya veo que lo soba… pero parece que no le importa nada…-
se rió el albino mirando al moreno y notando que estaba avergonzado
pero sin saber por qué.
-Es cierto…si no llevaras ropa no querría ver debajo-
asintió con la cabeza –Sin embargo, otros llevan ropa
y no querría ver debajo…- miró a Bran sin decir
nada entreabriendo los labios y señalándolo –Necesitas
un traje para ir a la fiesta.
-Pero yo se lo dejaré y si no, el duque lo hará…-
el albino se levantó sacudiéndose los pantalones –Tenemos
que irnos, estoy ocupado.
-Llévatelo! Y córtale el pelo…
- Cállate!!!!!!!! No me voy cortar nada! – se puso
de pie, cabreado nuevamente. – Seguro que el tiempo te huye
por insoportable.
Hangetsu se rió, sentándose a horcajadas sobre el
moreno y besando sus labios suavemente antes de ponerse de pie.
– Me regreso con ellos.
Boushiya alzó el rostro un poco ante el beso de Hangetsu
y se levantó sacándose el sombrero para despedirse
de él con otro beso muy ceremoniosamente. Se sentó
de nuevo poniéndose el sombrero –No creo ser insoportable…
-No lo eres…- la liebre se rió entre dientes preparando
de nuevo un té.
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