.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 5- A Rose, By Any other Name Would Smell As Sweet


-En parejas… Bran no conoce el lugar- el albino lo miró apartándose un poco el flequillo del rostro.

- Robar rosas..... no me parece tan arriesgado, pero si ustedes lo dicen – sonrió el chico, apartándose un mechón del rostro y limpiándose con una servilleta aunque no estaba sucio.

- Eso es que no conoces al rey- se rió Hangetsu, apareciendo tras de él de pronto y casi matándolo de un infarto, moviéndose para colocarse tras de Riot acomodándose allí. - ¿En parejas? Pero.... hagámoslo más interesante. Intercambiemos parejas.

-Yo pensaba echarlo a suertes…- el duque sonrió de medio lado sujetando el cigarro entre los dientes –Pero si eso quieres…

-Si eso quieres…- el albino sonrió repitiendo sus palabras y pensando que obviamente ellos tenían ventaja siendo Hangetsu invisible -¿Y qué pasará con el que pierda?

-Hum… no sé…- le dio una calada al cigarro mirando la lámpara de cristalitos colgando del techo -¿Qué podemos hacer Hangetsu?

- Hum.... no lo sé – sonrió el chico gato moviendo la cola y sonriendo traviesamente. – ¿Qué tal si el que pierda debe seguir las órdenes del ganador por todo un día?

- No, gracias, estoy fuera.- sacudió una mano Bran, nada dispuesto a seguir las órdenes de alguien bajo ningún motivo.

-Estaba claro…- el albino se rió a carcajadas echando la cabeza hacia atrás apoyándose en Hangetsu que estaba a su espalda –Humm… el que pierda deberá entregar algo importante para él… ¿Qué tal eso? ¿Aún así te rajas?

-Seguramente… es un rajado…- el pelirrojo chasqueó los labios dedicándose a su cigarro por un rato.

- Claro que no! Y de todos modos voy a ganar! – Bran se puso de pie señalándolo. - ¿Qué tan difícil puede ser robar una par de rosas?

Hangetsu se echó a reír, acariciando su mejilla contra una de las orejas de Riot.- No mucho, no.... Es fácil.

-Para nosotros será fácil- Riot sonrió poniéndose también en pie seguro de que ganarían sin duda alguna –Bien… vamos allí, salgamos a la vez…

-Una cosa más…- el duque se levantó de su silla empujándola después con un pie para arrimarla –No… sólo, suerte….- sonrió de medio lado guardándose las manos en los bolsillos y pasando por delante de su sirviente mientras les abría la puerta. Riot tiró el cigarro al suelo y se llevó las manos detrás de la nuca echando a caminar también.

Bran suspiró sólo pensando que acababa de gritarle a su compañero de equipo y que además tendría que pasar tiempo con él. No le parecía muy agradable.

- Te veré luego – sonrió Hangetsu plantándole un beso en la mejilla al duque antes de salir tras de Riot, por su parte, seguro de que entre ellos dos las cosas estaban bastante equilibradas. El albino lo sujetó por los hombros jugando con una mano en sus orejas distraídamente

- ¿Para qué querías verme mas tarde?- preguntó sonriendo y mirándolo a los ojos aunque un poco nervioso tal vez sin motivo, pero igual siempre sucedía a su alrededor.

- El duque observó a su compañero de soslayo –Procura no cagarla, no me gusta perder ¿comprendes?- alzo la mirada dejando salir el humo y se apartó el flequillo pelirrojo del rostro pasándose la mano por la zona rapada en su cabello.

- A mí tampoco y no pienso hacerlo. Por Dios – el chico se llevó una mano a la frente lamentando no haberse opuesto a lo delos cambios de pareja. Riot era molesto pero al menos reamas agradable que este tío.

- Hum? No, se lo decía a Kou.... al duque – sonrió, moviendo la cola y pensando que no se veía muy bien que lo llamara por su nombre así. – A ti te estoy viendo ahora, ¿no es así?

-No… a mí me dijiste antes “nos vemos maá tarde ¿verdad?” y yo te dije “vale” no me he olvidado…- lo miró a los ojos de nuevo entre el cabello y le apoyó la mano en el hombro.

- ¿Oh? Pues no lo sé.... será que tenía ganas de verte. – lo miró moviendo las orejas, curioso ante su propio olvido. – Pero te estoy viendo ahora, eso no deja de ser cierto.

-Claro…- sonrió de medio lado asintiendo con la cabeza y volviendo a cruzar los brazos tras la nuca –Debo tener cara de haberme caído de un chaparro…

-Antes de llegar al castillo hay un bosque… y después un verjado… hay soldados vigilando la entrada…- el pelirrojo observó el movimiento de la cola de su gato distraído en ello –Habrá que esquivarlos… atravesar todo el jardín sin que los perros nos vean y alcanzar el rosal…

-¿Hay perros? – preguntó más bien curioso de si serían perros normales o si serían como Hangetsu y Riot. – Creo que la mejor manera de hacer esas cosas es simplemente hacerlo. Mientras más rápido, mejor.

- ¿Por qué dices eso? – el chico de cabello azul se le guindó del cuello al albino súbitamente. - ¿Sabes una cosa, Riot? Siempre me divierto cuando vienes a visitarnos.

-No lo sé… - el albino se aflojó la corbata mirando de soslayo a los otros dos preguntándose si sería tan fácil ganarlos teniendo en cuenta los comportamientos del duque –Yo también me divierto ¿Por qué he dicho qué?- lo miró a los ojos echando las orejas hacia atrás y sonriendo como si nada.

-Hay perros… claro… de vigilancia, es el castillo de un rey, no el patio de tu casa…- se rió el pelirrojo más bien socarronamente –Podrías morir hoy… pero que más da… ¿verdad?

- He sido atacado por árboles y muebles. No me van a matar unos perros. Eso, seguro – sonrió desafiante el moreno, aunque sí estaba preocupado. Pero al duque no se lo iba a admitir.

- Lo que dijiste enantes, que tienes cara de haberte caído de un chaparro... – Hangetsu examinó su rostro como si de veras fuese a darle esa impresión. – Es mucho mejor si ganamos, porque no sé qué podría darles....

-No… algo que sea importante para ti… y si no te importa nada… pues… simplemente… “miente”- susurró palmeándole el trasero y soltándose un poco de él porque así iban a acabar tumbados en el suelo. Realmente no veía mucho más que al chico frente a él –Lo que dije antes no importa…- suspiró sin comprender por qué no lo entendía con lo simple que era y paró las orejas riéndose.

-Ya veremos…- murmuró el duque a Bran parándose en el lindero del bosque con el castillo -¿Te gusta? El castillo del rey…

El moreno examinó el terreno, con ojos curiosos. Lo cierto es que era increíble, se veía enorme, sin importar por donde lo vieras. Tal parecía que necesitabas un mapa para ir de una habitación a la otra. Al menos, desde allí, se lo parecía.- Es hermoso, como debe ser un castillo ¿no? – respondió, fingiendo indiferencia porque no quería mostrarse como un pueblerino ignorante, a pesar de que sí estaba impresionado.

-Eso creo… ¿verdad?- hizo una mueca de fastidio y dejó caer el cigarro al suelo aplastándolo contra la gravilla y agachándose para coger una piedra cortante. Miró a los del otro grupo y sonrió de medio lado –Yo juego duro…- anunció alzando el dedo corazón ante ellos antes de lanzar la piedra con todas sus fuerzas contra la cara de uno de los vigilantes, que cayó al suelo apenas gritando antes de quedar inconsciente con la cara echa una papilla.

Riot se rió rascándose la cabeza y dando unos pasos a un lado alejándose del pelirrojo seguro de que podían encontrar un modo más sutil, pero en fin –Y yo… tengo unos cojones que…- echó a correr sujetando la mano de Hangetsu y aprovechando el “hueco” en la vigilancia que el duque había hecho con su acto para llevar la delantera.

- Eso no es jugar duro! Eso es....- Bran lo miró, shockeado por su acto, aún así echando a correr también, decidiendo aprovechar. Además, no tenía ganas de que le fuera a lanzar una piedra a él. Y lo veía capaz.

Por su parte, el gato simplemente empezó a desaparecer aunque sin soltar la mano del albino, guiñándole un ojo al duque mientras pasaban a su lado y antes de desvanecerse completamente.

El pelirrojo le echó un beso un tanto “guarro” y echó a correr empujando al albino y tirándolo al suelo, echándole un corte de mangas una vez más, mientras el albino se levantaba echando a correr y echando mano de su velocidad para alcanzarlo –Los perros!- advirtió de todo modos más que nada por su compañero sujetándolo del brazo y tirando de él.

Un grupo de perros negros con dos cabezas cada uno, echó a correr por la hierba persiguiéndolos y ladrando sin sonido alguno, rastreándolos con el olfato… Nadie quería despertar al rey y amanecer con la cabeza cortada, ni siquiera ellos.

- ¿Qué mierda es eso? ¿Estoy en el infierno? – Bran se distrajo por un momento con semejantes animales, ahora sin poder ocultar su nerviosismo.

- No te preocupes por mí! – le gritó Hangetsu al albino, consciente deque los perros podían olerlo, pero sin verlo, les sería difícil encontrarlo. – Yo los distraigo – se soltó ahora, corriendo hacia los perros, provocando que volviesen a ladrar de aquella extraña manera silenciosa, y a perseguirlo. El chico aparentemente había empezado a correr en círculos a su alrededor ya que los perros se giraban continuamente ladrando y olfateando el aire, claramente confundidos.

El albino se rió corriendo hacia el árbol y trepándose por la corteza buscando entre las rosas alguna que fuera roja, tal y como habían prometido. El duque sujetó la mano de Bran tirando de él para llevarlo hasta el árbol, aprovechándose de cómo el gato distraía a los perros y lo sujetó por las nalgas para que subiera –A ver… joder… coge una… yo… tengo que hacer algo… tú sólo coge una flor roja y sal antes de Riot…

- Ya va, ya va, pero no me toques! – protestó el chico, sujetándose del árbol y subiendo por él hasta donde se encontraban las rosas, sin olvidar que ganaría el que llevase más, decidiendo tomar tantas como pudiera llevar consigo, y murmurando. – Idiota.... se va a hacer cosas ahora....

-Recuerda que sean rojas! Capullo…- murmuró por lo bajo sacudiendo la cabeza negativamente –Como si quisiera tocarlo…- renegó arrancando una rosa blanca y sujetándola entre los dientes mientras se prendía del borde de la pared, tratando de trepar por el muro como podía hasta la balconada. Se sujetó a las barras de metal y saltó por encima, volviendo a tomar la rosa en su mano. Miró atrás a los otros asegurándose de que estaba perdidos en aquel juego y volvió la mirada hacia el interior observando al Rey dormir.

Giró la manecilla dorada de la cristalera que cerraba el cuarto y pasó al interior, observándolo detenidamente. Apretó las mandíbulas con fuerza frunciendo el ceño, inclinándose sobre él, notando el aroma a rosas en su cabello. Entrecerró los ojos aproximando sus labios hasta los suyos sin llegar a tocarlo pero notando su calor, cambiando de expresión totalmente. Se irguió de nuevo y soltó la rosa blanca casi con despecho sobre el colchón al lado de su rostro, girándose y descolgándose de nuevo por la pared. Rodó por la hierba y echó a correr sujetando a Riot y arrebatándole tantas rosas como podía, deshojándolas por el campo. Sonrió de medio lado antes de echar a correr y ayudar a Bran a salir por el otro extremo de la verja.

- Oye! – el chico corrió tras de él, sus brazos llenos de rosas rojas intentando no soltar ninguna y esperando que las que llevaba fueran suficientes porque en lo que a él concernía, lo que acababa de hacer el duque era trampa.

- Espera!!!!!!! – Hangetsu apareció, corriendo, aún un par de los perros correteándolo, pero el chico era muy ágil y los caninos estaban mareados ya. Saltó por delante del duque quitándole algunas delas rosas que le había arrebatado a Riot, guiñándole un ojo. – Eso no es muy noble... – lo amonestó, al tiempo que dentro del palacio, el Rey despertaba, sonriendo al encontrar la rosa blanca a su lado aún sin caer en cuenta que para dejar aquel regalo, alguien tendría que haber entrado sin permiso, cosa que definitivamente recordaría más adelante cuando descubriese su rosal destrozado de aquella manera.

El pelirrojo lo miró a los ojos sujetándose a las vayas y saltando al otro lado, internándose en los bosques con Bran, sonriendo después de todo porque el juego era lo de menos y se guardó las manos en los bolsillos tras tirar sus rosas al suelo.

Riot se sentó en el suelo con las suyas entre las piernas y empezó a contarlas al tiempo que el duque hacía exactamente lo mismo –Has hecho trampa…- murmuró contrariado.

-Te jodes…- susurró el pelirrojo apartándolas con el pie sin dignarse a agacharse para contarlas y sin sacar las manos del pantalón –Veinti… una… - miró a Hangetsu observando sus ojos de azul desigual.

-Veintiuna…- el albino miró al duque también y de pronto a sus rosas sonriendo de medio lado y alzando una de ellas –Rosa… no roja… nosotros ganamos…ni con trampas lo consigues…he…

El pelirrojo le arrebató la rosa que de hecho, sí era roja y lo levantó un poco por la camisa de forma violenta. Riot lo miró a los ojos fijamente.

-¿No sabes perder? Qué pena… ¿me vas a pegar?...

- De veras.... perdimos porque te fuiste a hacer quien sabe qué por ahí, en vez de ayudarme a conseguir más rosas.-Bran se apoyó en una mano, suspirando y desviando la mirada. – El que te pongas así sólo demuestra lo infantil que eres.

Hangetsu sonrió, jugando con una rosa, seguro de que ese comentario no haría a su amo feliz para nada, y movió la cola, dejándose caer en el piso, boca arriba.
-Cállate la boca! -el pelirrojo le pegó un empujón en el pecho a Bran chocándolo contra el árbol y apretándolo contra él –Qué cojones sabrás tú de mí…- apretó las mandíbulas empujándole la frente y soltándolo, encendiendo un cigarro y echando a andar de vuelta por su cuenta, atravesando la arboleda.

-¿Qué coño le pasa?- al albino suspiró aún así feliz de haberse librado de pelearse con él. No tenía ganas de una pelea, eso significaba dolor, ganases o perdieses… -Aún así debes pagar tu derrota!- le gritó sonriendo de medio lado en una actitud bastante chulesca –y tú también…- señaló a Bran palmeándole la mejilla.

- Ya lo sé! Dios, es un idiota... – se quejó, arreglándosela cazadora y mirando en su dirección general con el ceño fruncido.

- No hay problema.... él te puede pagar a ti, y el duque me pagará a mí – Hangetsu los miró, sonriendo y echando a correr tras su amo, alcanzándolo al poco tiempo.

El pelirrojo lo miró de soslayo con el ceño fruncido y le palmeó la cabeza revolviéndole el cabello suspirando y dejando salir el humo entre los labios de golpe.

-¿Y con qué me pagarás?- el albino lo miró a los ojos caminando de espaldas y sorteando los árboles como si sintiera que estaban allí a pesar de no estar viéndolos. Podía recordar dónde estaba cada uno de ellos.

- ¿De veras tengo que pagarte? Este mundo es un timo – refunfuñó el moreno, metiendo la mano en uno de los bolsillos de su pantalón y sacando un encendedor que llevaba consigo a pesar de no fumar. – Toma eso! – le gritó, lanzándoselo.

El felino se abrazó al pelirrojo acariciándose contra él, comprendiendo que algo le sucedía.

-¿Y qué podrías querer tú de mí?- preguntó el pelirrojo a Hangetsu apoyándole la mano en el cabello y alzándolo en brazos sólo por no detenerse en la vuelta a casa –Lo más importante para mí eres tú…

-¿Esto es lo que más valor tiene para ti? Entonces tendrás que contarme por qué es tan importante… hasta que me lo crea…y si no… no haber jugado, nadie te obligó a hacerlo- el albino que había atrapado el encendedor con una mano lo giró entre los dedos encendiéndolo mientras lo hacía sin dejar de voltearlo.

- ¿Me llamas mentiroso? Si te doy eso, es porque es importante. Ni siquiera fumo, baka! – le gritó, como si pudiese saberlo con sólo verlo. – Era de mi mejor amigo, se supone que lo estaba ayudando a dejar el cigarrillo. Pero da igual, se mudó hace unos años.... – se encogió de hombros restándole importancia y pateando unas piedrecillas del camino.

El chico gato movió la cola, contento, recostándose contra su pecho. – Pues entonces me alegro de haberle propuesto a Riot que me pagases a mí. – se rió. – Pero yo ya me tengo a mí.... y lo otro.....

-¿No querrías que te diese en pago a ese conejo? No lo habría hecho de todos modos…- se rió contagiado por el gato de chesire –Pero no se suponía que lo ayudases a ganar… a lo mejor si querías jugar a ser pago…

El albino se quedó mirando a Bran y le lanzó el mechero de vuelta y pegándole con un dedo en la frente –Baaaka…

- Sabes que juego para ganar... además, quería ver si te enfadabas conmigo. – le sonrió con travesura, acariciándose con él.

- Oye! ¿Para qué me lo devuelves? Ganaste ¿no? – Bran lo miró contrariado, aunque atrapando el mechero con ambas manos, y alzando la mirada de nuevo confundido.

-Porque me das pena…- se rió imaginando que eso lo cabrearía y sonriendo mientras paraba las orejas –Mejor dame un beso…- estiró un poco los labios sin poder aguantarse la sonrisa entonces.

-No voy a enfadarme contigo… por una mierda así…- suspiró el pelirrojo sujetándolo con un brazo y lanzando el cigarro a un lado besándole la frente –Recuerda… vigilar por la noche a nuestros huéspedes… así no te aburrirás si te desvelas…

- No te preocupes.... no lo he olvidado. – le sonrió Hangetsu, desapareciendo un poco y volviendo a aparecer si era posible, más vívidamente de lo que se había visto antes.

Bran se acercó al albino, frunciendo el ceño y tomando su mano para colocar el mechero en ella nuevamente, cerrando su puño. – No soporto que me tengan lástima. Ganaste, toma tu premio y no jodas. – se giró, caminando más rápidamente aunque tampoco deseaba alcanzar al duque.

El albino sonrió caminando detrás de él y apretándole una nalga mientras le colaba el mechero dentro del bolsillo de nuevo sonriendo y echando a correr por delante de ellos aunque por no poder, no podía ni entrar en la casa sin el duque.

- Idiota! – protestó el moreno corriendo tras de él, mientras Hangetsu reía suavemente aún sin tener ningunos deseos de quitarse de los brazos del pelirrojo.

Los chicos subieron las escaleras de nuevo hacia los dormitorios, y el duque se paró un momento a mirarlos –No hagáis nada raro…- miró a Bran como si hubiera que tenerse un especial cuidado con su comportamiento y siguió caminando por el pasillo. El albino le dijo adiós con la mano como si se tratase de un niño, más bien por burlarse un poco y aunque ya no lo estuviera mirando y se apoyó en la pared mirando al “extranjero”
-Buenas noches… si por la noche te atacan los muebles, ya sabes donde estoy…- sonrió guardándose las manos en los bolsillos de todos modos atento a que no se acercase demasiado para pegarle una por haberle sobado las nalgas -¿Un besito de sueños felices?

- No! Y si me atacan los muebles, seguro algo tienes que ver. – sonrió maldito, dirigiéndose a la habitación y asomando la cabeza luego. – Oye, no viste a donde se fue ese gato, de casualidad, ¿o sí?

El albino se encogió de hombros sonriendo y alzando las orejas –Que no te pase nada…- se volteó moviendo la cola aunque de hecho, no lo había visto ni desaparecer pero Hangetsu tampoco era algo que le preocupase, y cerró la puerta tras de sí, sin más, quitándose la ropa que por bastantes desgracias había pasado esa noche.

Por su parte el moreno entró en la habitación, cerrando la puerta también y dejándose caer contra la puerta, llevándose la mano a la cara agotado ahora que no tenía que demostrar nada. Miró el cuarto vacío a través de sus dedos, sorprendiéndose al notar su camiseta en una esquina y poniéndose de pie inmediatamente mirando a su alrededor por si acaso.

 
 

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