.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

SpellBound Fanfic Yaoi

Capítulo 98- Acting Out


-Qué lenta ha pasado la semana… - Aiken se apoyó en la pared con Hikage. Ambos habían faltado a la última hora sin avisar a nadie a pesar de que sabían que lo notarían obviamente. –Y fue aburrido sin hacer nada… al menos ya es viernes… lo he pensado muy bien… lo que debemos decirles… ¿Tienes eso listo para echárselo?

- Sí, mira... – Hikage sacó una bolsita con los polvos, colocándolos en su mano con cuidado. – No vayas a aspirar... – bromeó, completamente convencido de que aquello saldría bien.

-No, gracias…- sonrió levemente y cogió un cigarro del bolsillo, fumándoselo y mirando a la puerta del aula, sólo esperaba que esos imbéciles salieran antes que Inari, no tenía ganas de que de nuevo le apagase el maldito cigarro. –Déjame hablar a mí… al principio… tengo una idea.

- Como quieras... – se rió Hikage observándolo. Seguro era algo bueno, se iban a sorprender de que les hablaran.

Los mayores empezaron a salir del aula, mirándolos un poco por estar ahí en el medio y encima aún más sorprendente era ver a uno de primero fumando en mitad del pasillo. Sujetó un poco el brazo de Hikage para que fuera con él justo al ver a Togashi y Asakura, parándose delante de ellos. Los otros pocos que tenían hora a última en la otra aula, ya se iban y tenían el terreno despejado. –Eh… ¿sabéis aquel cuervo?...

Los dos chicos trataron de apartarse y Aiken los detuvo con las manos, empujándolos atrás un poco de nuevo, sacando esa fuerza de no sabía dónde… o sí… Sonrió de medio lado y le echó el humo en la cara a Togashi. El pelirrojo sujetándolo del cuello de la camiseta y levantándolo un poco.

-¿Quieres que te estampe de nuevo enano? ¿Crees que por venir con esa maricona nos das un mínimo de miedo?

-Debería…- el moreno se rió y le apagó el pitillo en el párpado sólo porque el otro justo cerraba el ojo, si no… hubiera sido dentro. –Hikage… creo que ya se van a poner desagradables…- el chico se echó hacia atrás al escuchar al pelirrojo gritar, dejándole espacio a Hikage y deseando que los alumnos de dentro no los escuchasen. La puerta del aula cerrándose de golpe como por una corriente de viento repentina.

Hikage dio un paso hacia delante sonriendo, y bajando un poco la voz, susurrando como aquella noche. - ¿Vas a mostrarme lo que es un verdadero hombre? ¿No te gustó mi colección? – dejó escapar una leve risa al ver la cara que ponía el pelirrojo, Asakura inquietándose.

- ¿Eh? ¿Qué es eso? ¿Qué quiere decir?

- ¡Cállate! – lo miró Togashi, irguiéndose para estampar al chico, Hikage en ese momento mostrándole la mano y soplando aquellos polvos en la cara, haciéndolo toser, girándose antes de que Asakura pudiera hacer nada y soplando de nuevo.

Aiken sonrió levemente al ver sus expresiones, tras toser un poco… completamente perdidas… como ausentes. –De hoy en adelante sólo responderán a nuestras órdenes… ¿comprendéis?

-Sí…

-Actuareis como siempre… iréis a clase… y no volveréis a casa… cogeréis dinero y tomareis la línea 12 de autobuses… después la 4… Os bajareis e iréis andando hasta la cuarta estación… Allí tomareis de nuevo el autobús y caminareis por el bosque… evitando los caminos… hasta llegar al cementerio abandonado… nos esperareis allí… escondidos donde nadie pueda veros…

-Comprendido…- repitieron ambos.

-Ahora volved a clase… ¿algo que añadir?- le preguntó a Hikage. Los había hecho dar tantas vueltas, que imposible sería saber a dónde iban.

Hikage los miró por un momento, sonriendo. – No, nada.... creo que has sido bastante claro. – En realidad se le ocurrían una o dos cosas, pero era consciente de que cualquier salto en el plan, podría alertar a otras personas.

Los chicos se marcharon sin hablar, completamente serios y como medio dormidos. Aiken mirando a Hikage y sonriendo levemente. –Cuando se queden todos dormidos… saldremos a escondidas y ajustaremos cuentas en el cementerio… he calculado… y más o menos si no hay ningún imprevisto… llegarán allí a las 5 de la mañana.

- Y allí estaré.... vamos a hacerlos pagar... – sonrió, apoyándose en su hombro. - ¿Crees que deba decirle a Akuba? Ha dicho que me apoyaría, pero no sé si lo haga con esto...

-No lo metas… ellos no son como nosotros… lo estropearán todo… Nos detendrán o tendrán remordimientos… lo joderán… nadie debe saberlo… no es cosa suya…- lo miró de soslayo, un poco serio. –Ocúpate de que esté bien dormido a esa hora… y haré lo propio con los demás… toma esto…- le dio una píldora rosada. –Es un somnífero que usa mi madre…

Hikage lo tomó, observándolo y guardándoselo en el bolsillo luego. – Sí, tienes razón, no comprendería... – lo miró a los ojos, serio. – Esta noche, no hay vuelta atrás. Luego de esto, seremos libres – sentenció, sonriendo de nuevo. Con aquel poder, no habría quien los detuviera ni se metiera con ellos.

-Y recuerda… no importa quien ni cómo nos pregunte… no les diremos nada… sólo lo que haya visto todo el mundo… será un problema… si llega a oídos de la policía… y alguno de ellos abre su bocaza para decir lo sucedido en el cementerio…

- Lo sé... tú también... Creo que Yûsei se asustaría. – le recordó, ya que no le parecía un chico especialmente fuerte. – No te preocupes, no le diré a nadie, no quiero que nos detengan, ni ponerlos en peligro. Esto también lo hacemos por los demás. En cuanto a la policía, no tienen por qué sospechar, y no habrá pruebas. Togashi y Asakura, irán allí por su “propia voluntad”. – se rió, pasándose la mano por el flequillo que volvió a caer sobre su ojo.

Aiken soplándoselo un poco. –Estás más guapo desde que vuelves a portarte mal Hikage… seguro que hasta Akuba lo piensa… aunque no sepa por qué es…- miró su reloj de nuevo y luego al chico. -¿Vamos a eso?

- Vamos, ¿crees que me portaba mal antes? – se rió, pensando que en realidad, antes de conocer a Akuba no hacía mucho. Sólo pelear con su hermano, y faltar a clases.

-Cuando yo te conocí ya te portabas mal… a mí me parecías muy cool… aunque estuvieras llorando aquel día… Además… se te había corrido el rimel y estabas genial… me gustan las lágrimas… de todos modos…- se guardó las manos en los bolsillos, bajando las escaleras.

- Eres muy interesante, Aiken... – sonrió, ocultándose un poco bajo el flequillo. – No me gusta que me vean llorando, por lo general.

-A mí me gusta cómo se ve la gente… algunas personas claro… llorando… es sensual… Claro que no me gusta si debo pensar en el motivo real… sólo en la fantasía… me pregunto si nos enseñarán a llorar en las clases…- se paró frente a la puerta y la abrió. Observando a los chicos adentro y al profesor.

Hikage riendo con suavidad, antes de entrar con toda la confianza del mundo de pronto. No se parecía a aquel chico que una vez había ido sólo a sentarse en la parte de atrás, para luego irse sin decir una palabra. – Soy Arashi Hikage, y este es Ajina Aiken. Queremos unirnos al club.

-Oh… pues bienvenidos… ya no se aceptaban inscripciones…- el moreno se subió las gafas de pasta negra y se acercó a verlos bien, sonriendo y dándoles la mano. –Me llamo Otsuka… soy el profesor.

Aiken le estrechó la mano y sonrió levemente, parecía un individuo interesante. -¿No se aceptan?

-Bueno… pero haremos la vista gorda…porque sois chicos y mirad… sólo tenemos uno…- se rió llevándolos por la cintura. -Pasad… Así que… ¿tenéis experiencia en esto ya? ¿De qué años sois?

- Yo de segundo, y no, experiencia, no. Pero vine una vez, antes... – sonrió Hikage dejándose llevar. Suponía que a muchos chicos les encantaría aquello de estar rodeado de chicas, sobre todo por cómo les sonreían, pero a ellos no les importaba. Y claro, estaba el otro integrante masculino, que no estaba nada reído.

-Yo soy de primero… y no tengo experiencia, sólo trabajé para un anuncio de bebidas… soy modelo- el chico sonrió levemente y se sentó al notar que el profesor se sentaba sobre una mesa con los demás alumnos.

-Bueno pues… ya habéis escuchado porque sé que estabais cotilleando…- sonrió levemente mientras apuntaba lo que los chicos le habían explicado. -Estos son Hikage y Aiken… a partir de hoy se unirán al club de teatro…- cruzó las manos sobre una pierna que había subido a la mesa y les sonrió. –Estábamos debatiendo que obra representar… ¿leéis mucho? ¿Tenéis alguna sugerencia?...- se rió porque las chicas no dejaban de parlotear. –Como veis están muy contentas con vuestra llegada… no como Hiko… a él le entristece…- miró al chico que sonrió levemente alzando una ceja un poco avergonzado.

- No tiene por qué... – sonrió Hikage, sin importarle mucho lo que pensaran o no los demás, sentándose y mirando a Aiken de soslayo. - ¿Qué tal... Macbeth? – se rió, pensando en los temas de brujería y asesinato, claro.

- ¡Ah! ¡Me encanta esa obra!- una de las chicas casi saltó un poco del asiento. El profesor riendo un poco por la emoción de esta.

-Alguien está soñando con ser Lady Macbeth ya…- bajó las gafas a su lugar, pensativo. – Me parece una idea muy interesante… aunque la traición… y sus consecuencias no sean muy sencillas de interpretar… ¿no creéis? ¿Alguien se siente vengativo?

-Yo podría… - Aiken sonrió levemente y se apoyó en Hikage.

- Yo también... – sonrió Hikage, sintiéndose mucho más seguro personalmente de lo que jamás se había sentido. – No es tan difícil comprender esas cosas. Claro, no soy actor profesional.

-Nadie aquí…- el mayor sonrió levemente, apretándose un labio con el bolígrafo. –Somos catorce… tengo que repasar la obra para saber cómo haríamos…- se subió las gafas de nuevo. -Si no, yo puedo ayudaros… qué pena que no vinieras el año pasado Hikage… no teníamos ningún chico además… ¿a quien te gustaría interpretar?

- Macduff, creo que me gustaría ser el que triunfa al final... El que lleva a cabo la venganza... – se rió, porque imaginaba que siempre elegían al personaje principal, y se pasó la mano por el flequillo que cubría parte de su rostro.

-A mí me gusta Duncan…- el otro chico se apoyó un poco más adelante para acercarse a la conversación.

-Y nosotras hacemos de brujas…- se rió una de las chicas allí señalando a sus amigas.

-Tú deberías hacer de Lady Macbeth… - el profesor le señaló con el bolígrafo y la chica enrojeció un poco. –Eres la mejor…

-Bueno… si Aiken es mi marido… - la chica se rió apoyándose un poco en el moreno que le sonrió sujetándole la cintura.

-¿Por qué no? Si el profesor cree que debo tener ese papel… no me importaría…- En realidad no conocía la obra y contrariamente a su reacción normal… simplemente estaba improvisando, a su parecer perfectamente. De cualquier modo, aquella chica ya estaba desarmada…

- ¡Bien!... el resto si no dicen nada me pondré a asignar yo… y empezaré a pintar bigotes… Así que leeros esa novela los que no la conozcáis y mañana me decís a quien queréis interpretar… en un papel… y en el otro a quien debería interpretar yo… no seáis malas…- se rió previniendo. –Bueno, venid conmigo vamos a hacer unos ejercicios… ¿queréis? Así vemos cómo se les da a Hikage y Aiken.

Una de las chicas se acercó a Hikage, tomándolo del brazo. – Si quieres, te ayudo... – el chico sonriendo y mirando luego a Aiken.

- ¿Te estás divirtiendo?

-Claro…- el moreno sonrió de medio lado, caminando con ellos hacia donde estaba yendo a sentarse el profesor que jugaba con una pelotita en la mano.

-Vamos a hacer eso de que nos lanzamos la pelota y si te llega debes interpretar el sentimiento que Otsuka te pide… es divertido… - la chica sonrió sujetando la mano de Aiken después como si fuera a perderse de allí al escenario, el chico mirando a Hikage y sonriendo. Aquella gente de la clase de teatro… era toda muy abierta… extrañamente se sentía perfectamente allí.

 

 


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