SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 96- La Pareja del Año
-Tienes ojeras… ¿no dormiste bien?- Akuba miró a Hikage, ambos
encerrados en los servicios fumándose un porro porque el profesor
de física estaba de baja. Sonrió levemente y se sentó sobre las
pilas de lavabo, sujetándolo entre las piernas. –Lejos...
- Siempre tengo ojeras, lo que pasa es que no las notas con el
maquillaje... – sonrió, mintiendo, y quitándole el porro para darle
una calada él.
-¿Ah sí?... no… - se rió y lo miró a los ojos. –Yo miro mucho tus
ojos y te digo que no tienes tantas ojeras… si un caso tendrás algo…
- insistió aún así sonriendo completamente inconsciente de lo ocurrido,
sólo pensaba que había tenido una mala noche. -¿Será por el poco
espacio que había en la cama?
- No... me gustó dormir pegado a ti, creo que sólo estaba un poco
inquieto. – se rió, mirándolo a los ojos ahora él.
-Bueno…- le apoyó el porro en los labios y lo cogió de nuevo, besándolo
y tragándose el humo que salía de sus labios. -¿Por qué tienes que
hacerlo todo sexy? No me dejas descansar la mente... - le acarició
el cabello mientras lo besaba de nuevo. –Hikage… he pensado que
si quieres hacer otro hechizo… lo haré con vosotros… así no tendré
que enfadarme…
- ¿En serio? Entonces ya no piensas que estamos mal... – le sonrió,
tocando su rostro con una mano. – Akuba... te necesito a mi lado
siempre...
-Lo voy a estar… sea como sea… es lo que siempre debí hacer…- lo
miró serio, sujetándolo por la cintura y besándolo de nuevo. –Te
amo… como sea… no quiero que te niegues por mí, tampoco que lo hagas
a escondidas… que te metas en problemas y luego yo no sepa por qué…
no poder solucionarlo… No puedo hacer eso… he tenido una pesadilla…
Hikage lo miró a los ojos, completamente remecido por dentro, no
tenía idea de cómo ansiaba decir esas palabras. – Akuba... – sonrió,
abrazándolo. - ¿Qué pesadilla?
-Una en la que desaparecías... y yo no sabía en dónde estabas…
y después te encontraban muerto…- habló despacio, como si sólo hablarlo
le afectara, miró al suelo entre ellos. –Me preguntaban a dónde
habías ido…Yo ni siquiera lo sabía… Qué estabas haciendo allí… tampoco
lo sabía… no sabía nada…
- Sh... – lo apretó contra sí, asustado por un momento. Era algo
posible, ¿no? Que sucediera algo así... – Estoy aquí, no me he ido
a ningún lado. Y tú estás conmigo. De ahora en adelante, siempre
lo estarás.
-Sí… lo siento…es… una bobada… - sonrió levemente y lo abrazó con
fuerza para que no viera que le brillaban un poco de más los ojos,
él no lloraba… y no llegó a llorar. Le mordió el cuello con suavidad,
besándoselo después y manteniéndose allí. –Menos mal que no me desperté
y estabas en el baño o algo así… seguro que me daba un infarto.
El chico lo apretó aún más, sintiéndose terrible. – Akuba, lo siento...
Soy un estúpido.
-Tranquilo… no lo eres…- lo abrazó más fuerte sin comprender por
qué se ponía así ahora. –Vamos a estar juntos… con eso es suficiente…
no volveré a dejarte solo… Tenías razón… hay que pararles los pies…
de algún modo…- se quedó serio, pensando en cuando habían hablado
con Aiken y Yûsei a primera hora y los golpes que tenía el chico
en la cara. De haber sido alguien más pequeño como Yûsei… no quería
ni pensarlo. Siempre se ensañaban con ellos.
- Sí, me alegro de que comprendas... – murmuró, aún sintiéndose
horriblemente culpable, pero era mejor no decirle, seguro lo odiaría
y tendrían otra discusión. No deseaba eso. – Creo que ese hechizo
en serio funcionó. Nos mantendrá unidos por siempre.
-Seguro que sí… - sonrió levemente, pensando que más bien el que
había funcionado había sido el que Hikage le había hecho sólo con
conocerlo… Le besó los labios con suavidad de nuevo. –Oye… he pensado
que podríamos quedarnos este viernes en una de esas casa de la playa…
sé que donde fuimos la otra vez había algunas… en alquiler… yo no
las puedo pagar… pero como vosotros estáis forrados me invitáis…
Lo malo… es que me da miedo que suceda algo raro de nuevo…
- No... nos protegeremos antes de ir... Y no nos seguirán. – le
sonrió, seguro de lo que decía. – Y Akuba... realmente no creo que
nada de eso sea malo. Nos han ayudado...
-¿Aún sigues con lo del cuervo del ataúd?... – lo miró a los ojos.
Sí había sido extraño y más porque aquel tipo llevaba dos cuervos
en los hombros. –No sé… tal vez sí… Entonces… ¿se lo dices a Aiken
cuando yo esté en el club? Yo se lo diré a Kiken… así podremos ir
a nadar también y así te pones celoso también…
- No molestes. – le dio un ligero golpe en el hombro. – Mira que
ya te vi hablando con él ese día en la playa, ¿eh? Creo que Inari
también se puso celoso... lo vi serio. – se rió, porque le hacía
gracia.
Akuba se rió. –No me extraña… hizo bien…
- Claro que no, ¿cómo me dices eso? – lo empujó, riendo un poco,
estaba contento.
–Porque le dije que andaba lento desde que era novio de Inari-
se rió y encendió un cigarro.
- Eres malvado... Con razón quería entrenar tanto después... –
se rió, imaginándose aquello. - ¿No ves que está obsesionado?
-Sí, lo sé. Pero mejor así, se quiere dedicar a eso, no puede perder
el tiempo y no creo que deba hacerlo… Es cierto que está más lento
desde que esta con Inari… ahora siempre le gano… menos en las de
resistencia… que soy un poco matado…
- Pero ayer te ganó... – le sonrió recordándoselo. – Y es tu culpa
por traumarlo... – le besó la nariz, jugando con ella luego. – A
mí me gusta verte ganar, no te sabotees.
-No me saboteo… quiero que me gane para después ganarle yo de nuevo…
estancarse no es divertido… - se rió y le besó los labios, mordiéndole
el inferior y lamiéndoselos de nuevo. –Hum… ¿Por qué nunca me canso
de esto?- sonrió y le besó el cuello porque le encantaba esa zona
de su piel, era donde se concentraba todo su olor y la piel era
más delicada. –Y ayer me ganó porque era de resistencia… llevábamos
siglos nadando de un lado a otro de la piscina… Al rato yo ya empiezo
a perder todas las vueltas… él aguanta mucho más… maldito… - se
rió contra su piel y lo miró a los ojos de nuevo.
- Bueno, ha estado nadando todos los días por horas, desde que
lo conozco. Inari siempre que hablaba de él, mencionaba alguna piscina.
– se rió, alborotándole el cabello. – Ya no me celo... de que te
guste competir.
-Sería una estupidez… cualquier cosa que suceda entre Kiken y yo…
hubiera sucedido de igual modo aunque fuera… Kakyo… - se rió porque
había escogido al más horrendo de la clase.
Hikage se rió también, acariciándolo ahora. – Pero es que Kiken
es delicado y todo eso... Y sé que te gustan las cosas delicadas
en ese sentido. Y supongo... que como yo no podría competir, ni
me gusta mucho el agua.
-Pero no puede competir contigo en ser delicado… además… tiene
las abdominales marcadas… y a mí eso no me pone nada…no es nada
delicado eso…- se rió y le apretó el ombligo.
- Vale, quieres un novio fofo, me dedicaré a comer patatas y ver
televisión. – se rió, molestándolo.
-No fofo… tú no estás fofo… estás delgado… y a mí me gusta…- saltó
de encima de la pileta y se asomó a la ventana, sonriendo levemente
y pensando que por fin sentía que se había arreglado todo.
- No te preocupes, sólo bromeaba. – se puso de pie observándolo.
– Aiken piensa que tal vez debería estudiar actuación... ¿Qué haces?
-Nada… sólo estaba pensando que me sentía bien…- le pasó la mano
por los hombros y lo acercó a él. –Actuación… ¿y tú qué piensas
de eso?
- No lo sé... siempre me ha llamado la atención, pero ya te dije
que no entré al club porque no me agrada la gente. – lo miró, recostándose
luego en su hombro. – Tal vez debería dejar de ser tan idiota.
-No eres idiota… pero deberías pensar más en ti mismo… Si no te
agradan, no hables con ellos, pero aprovecha la ocasión de participar
en eso si es lo que te gusta… Tal vez sí conozcas a alguien que
te agrade… mira a Aiken… él tampoco sabías que te iba a agradar…
¿Por qué no le dices que vaya contigo? Siempre es mejor acompañado
y después de todo él es modelo ¿no?...- le acarició la espalda y
encendió un cigarro.
- Sí, supongo que podría hacer eso... – sonrió, imaginando la cara
de Aiken cuando se lo propusiera, se iba a poner rojo, lo sabía.
– Gracias por no reírte...
-¿Reírme?- se rió ahora sí y lo miró a los ojos. –No tiene gracia…
aunque sí lo cute que eres…- le apartó un poco el cabello con la
mano que sujetaba el cigarro –Creo que… no veré ninguna película
en las que beses a alguien… eso sí tiene gracia… puedes reírte si
quieres…- sonrió él mismo.
Efectivamente el chico se rió alzando la mirada. – Aiken dijo que
dirías eso.... Pero aún no hago películas, que sólo es un club escolar.
Akuba se rió y le revolvió un poco el cabello con la mano. –Pero
yo ya te puse en el cine… y Aiken que no cotillee de mí… Veríamos
cómo se pondría él con su enano besuqueado…
- No lo sé, ya se lo besuquea bastante Inari, e incluso Kiken.
Esos... – sonrió, negando con la cabeza. No los comprendía, pero
allá ellos. – Aiken me dijo que los va a extrañar mucho cuando se
vayan...
-No es lo mismo a que te lo besuquee cualquiera… - murmuró el moreno,
observando a su novio. -¿Y tú? ¿No lo echarás de menos también?
- Es gracioso, hace unos meses no podía esperar a que se fuera.
Y ahora... – suspiró, mirándolo de soslayo. – Sí.
-Eso está bien… no sirve de nada llevarse mal con un hermano…-
lo miró apoyándose de medio lado en el marco de la ventana, dejando
caer la ceniza afuera. -Ha cambiado mucho…
- Y que lo digas... – sonrió, pensativo. – Ahora comprendo por
qué me llevaba bien con él cuando éramos pequeños. No sé cómo nos
alejamos...
-Yo creo… que la culpa de todo son las malas compañías de tu hermano…-
se rió aunque no estaba de broma y le tocó los labios con un dedo,
apretándole el inferior un poco.
- Pero Kiken sigue siendo su compañía... – sonrió, mirándolo. –
Ya... el problema es que le importa demasiado lo que piensen los
demás. Creo que ya se va curando, aún así.
-Yo también lo creo… ahora que también lo miran a él y a su novio
perfecto…- se rió y mordió un poco el filtro del cigarro mirando
de nuevo hacia fuera -A mí siempre me pareció marica tu hermano…
- ¿Inari? – se rió el chico mirándolo. – Yo no lo hubiera pensado.
Siempre pensé que se casaría con una de esas mujeres, que se la
pasan todo el día cuidando de su manicura, y teniendo fiestas de
té... Pero a decir verdad, no lo imaginaba enamorado. En cuanto
a Kiken... bueno, siempre lo he visto delicado.
-Ya pero es que mira…- se apartó el cabello y sonrió cruzándose
de brazos. –Gay… - se rió apoyándose de nuevo en la ventana
Hikage riendo, y pasándose la mano por el cabello. – Entonces según
tú, todos los de ese grupito son gay... Bueno, tienes razón. –admitió,
riendo aún más, recordando a Asakura en ese vestido, eso era lo
peor.
-Pues eso…- se rió. –Yo ni siquiera me peino… bueno… yo no soy
un buen ejemplo… los de la obra no me creían cuando les dije que
era de la otra acera…
- Y ¿yo? ¿Crees que me veo gay? Sí... seguro sí... pero no marica,
¿verdad? – le preguntó, observándolo. Akuba en realidad, era muy
masculino, comprendía que no le creyeran.
-Sí… te ves gay…- se rió y lo miró a los ojos. –No pondría a una
tía a tu lado jamás… te ves mejor conmigo…- sacó otro cigarro y
lo encendió. –Pero no te ves nada marica… tu hermano tampoco… sólo…
pijo… Asakura sí se ve marica…
- Bueno... es que lo es. – sonrió acercándose a él. – Yo creo que
me veo muy bien contigo... Y tú te ves bien conmigo. Seremos la
pareja del año.
-Creí que esos eran los pijitos de tercero…- sonrió hablando como
si no los conociese, cogiéndolo por la cintura para besarlo y soltándolo
de golpe porque entraba un chaval en el baño. –Joder… pensaba que
sería un profesor…
-No… pero ya iba por ahí el de química… - les avisó de todos modos,
mientras orinaba.
-Vale… ya vamos…- tiró el cigarro y dejó salir el humo. –Vamos…
- Ni modo... – suspiró Hikage sin muchas ganas de dar clase, pero
ya sabía cómo se pondría su hermano si empezaba a faltar.

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