SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 73 – Que Se Mueran Ellos
Aiken se sentó en la cama y lanzó la camiseta al suelo estirándose,
dejándose caer después en el colchón, mientras se soltaba los pantalones
y los dejaba escurrirse también. -¿De que querías hablarme?
- De nada en particular, sólo me gusta hablar contigo. – le sonrió,
sacando la bolsa de campaña para ponerla en el piso. - ¿No te gusta
hablar conmigo?
-Claro… eres mi mejor amigo…- sonrió observando la bolsa y se sentó
sobre ella en el suelo, quitándose los calcetines y sobándose unas
pulseras que llevaba en la muñeca. -¿Sabes? Cuando no te conocía,
le decía a Yûsei que algún día te hablaría…
- Bueno, ya podrías haberlo hecho antes... no es que tuviera muchos
amigos... – le sonrió, pensando que le había gustado aquello de
“mejor amigo”. – Creí que yo dormiría en la bolsa, eres mi invitado.
-No… no quiero que duermas en la bolsa… no me sentiría muy educado…-
se rió y lo miró a los ojos. -¿Tu novio tiene miedo de que intente
algo?
- Sí... pero confía en mí... – se rió, ya que a él le parecía claro
que Aiken no era así. – Por cierto, quiere conocerte, y.... vamos
a ir a un cementerio mañana por la noche, es muy agradable... Queremos
que vengas tú y Yûsei también.
-A ver si Yûsei quiere ir… no sé si le agradaría mucho ir a un
sitio así… espero que no esté molesto con eso de que no quedemos
a solas nada… tengo que arreglar eso… ¿vamos a ir por la noche o
cuando?- preguntó cargando el saco y acostándose con él sobre la
cama. -¿Me puedo poner aquí?... Es que estamos muy lejos… y no es
como que vaya a intentar nada… de veras…- se rió enrojeciendo un
poco. –Con dos ya me llega…
- Ya lo imagino... – se rió el chico, haciéndose a un lado, como
admitiéndolo. – Por la noche es mejor, ya fui hoy con Akuba, y es
un lugar muy tranquilo. Seguro que le gusta...
-A ver… Yûsei no es como yo para nada… él es muy alegre… y no suele
avergonzarse así como así, va directo al grano…- se rió enrojeciendo
un poco y apoyando la cara sobre la almohada, mirando al chico frente
a él. –Pero es… muy cute… como un gatito…- se rió pensando que ahora
parecería un enamorado… y sí… pero no lo decía por eso. –Tu novio
se quedará mucho mas tranquilo cuando me conozca… aunque sí es verdad
que me pareciste muy guapo desde que te vi…- se rió enrojeciendo
y mirándolo de nuevo. –Siempre me fijo por culpa de mi madre…
- ¿Por culpa de tu madre? – le preguntó, ligeramente rojo, pero
intentando actuar como si nada, aún así, riendo un poco. – Eres
muy tierno, Aiken. Pero aún así, deben compartir algunas cosas si
son novios, ¿no? Akuba y yo somos muy diferentes, pero a él le agrada
lo que yo hago... y viceversa.
-Bueno… no… sólo que los dos somos unos marginados… pero la verdad
es que a él nunca lo habían tratado así hasta llegar a este instituto
de pijos…- se giró boca abajo en la cama con cara de estar muy pensativo.
No tenían mucho en común la verdad… -No nos parecemos nada… es sólo
que estoy enamorado… - apoyó la cara sobre el colchón, rozándose
con él la nariz. – Y mi madre es fotógrafa para una revista de moda,
por eso siempre me estoy fijando… le gusta que le lleve a chicos
nuevos…
- Eso sonó muy creepy... – se rió, observándolo, y pensando que
parecía un perrito, haciendo eso. – Y Yûsei también está enamorado,
eso es suficiente. No necesitan más. Akuba y yo... hicimos un hechizo
hoy, para permanecer juntos por siempre.
-¿Cuál era? ¿Ese de los símbolos?- lo miró, girándose de medio
lado para verlo mejor y riéndose. –Y no es creepy mi madre… más
bien baka… y pervertida…
- Sí, ese mismo – lo miró, sorprendido de que lo conociera, y sonriendo
de nuevo. – Bien, pero es que eso de “le gusta que lleve chicos
nuevos...” – le hizo un gesto como de zombie con las manos, bromeando
con él.
-A mí eso ahora me ha sonado a putiferio…- se rió girándose en
la cama de nuevo, ahora boca arriba, ya tenía el saco de dormir
hecho un desastre, todo enrollado. –Creo que voy a invitar a comer
a Yûsei… así quedamos solos… estamos un rato por la tarde y por
la noche… ¿a las 7? Cogemos el tren los cuatro… ¿vale? Los viajes
en tren son aburridos…
- Lleva material de lectura. O igual podemos probar con algo, a
ver si funcionan en movimiento también. – se rió de nuevo, pensando
que se divertía mucho con él. – Llevaré algo de comer... por si
acaso.
-Vale… yo llevaré bebida… ya parece una acampada en lugar de una
visita a un cementerio…- se rió, tapándose la cara con una mano
y pensando que era muy extraño aquello, reírse así y sentirse así,
más aún sin haber nada de sexo en el medio de aquello. Bajó la mano
y le sujetó la suya nervioso, enrojeciendo un poco y mirándolo.
- Bueno, es casi una acampada...... No tenemos que sufrir ni pasar
hambre sólo porque nos gusten esos lugares... – lo miró, sonriendo,
sin quitar la mano, pensando que Akuba se pondría celoso sin duda
si lo viera. Pero para él no significaba nada así. -¿Cómo empezaste
a interesarte por estas cosas?
- … estaba leyendo sobre los instrumentos de tortura medievales
y entonces… cogí un libro sobre la inquisición… y empecé a leer
sobre lo que usaban en las brujas… eso me llevó a los ungüentos
de las brujas… y de ahí… empecé a interesarme por la santería y
esas cosas… el voodoo me interesa… pero no es una información que
pueda conseguirse con facilidad ¿no?
- No, no lo es, hay muchas tonterías que escribe la gente, pero
no son ciertas. Tienes que buscar libros muy viejos, o... otras
cosas difíciles de conseguir. A mí me interesó desde que vi un documental
en la televisión... Y luego me puse a averiguar, de todos modos,
paso mucho tiempo en la biblioteca.
-Yo también… aunque normalmente me compro todos los libros que
me interesan… si quieres alguno te lo puedo comprar… total… como
mi madre me tiene completamente consentido…- suspiró mirando al
techo y levantó la mano que sujetaba la de Hikage, observando sus
uñas pintadas de negro. –Igual me pongo un poco gótico… se ve cool…
- Yo creo que se vería bien en ti... – lo observó seriamente, como
examinándolo. – Sí, te verías muy interesante... – le soltó la mano
para tirarse sobre la cama, buscando su esmalte de uñas y entregándoselo.
– Toma, tengo varios. Me da pereza comprarlos luego...
-Vale…- se rió y empezó a pintárselas. –Me siento un poco moña
mientras me las pinto… aunque no es la primera vez que mi madre
me las pinta… a ella le gusta ponerme fashion…- lo miró de soslayo
mientras seguía pintándose. –Oye… ¿no me diste esto ahora porque
tenías prisa por soltarme la mano no?
- ¿Qué? No.... – se rió, enrojeciendo tras el flequillo. – No,
sólo pensé que se te vería bien. Además, no tengo con quien compartir
esas cosas. Aunque a Akuba le gusta verme maquillado.... pero eso
es distinto.
-Sí… porque no creo que él vaya a hacerlo…- se rió y lo miró de
soslayo, pensando que eso se vería horrible. –Al menos le gusta
eso… podría no gustarle… mañana le diré a mi madre que me haga una
cruz en el ojo… para que la gente nos mire peor de lo normal…
Hikage se rió, mirándolo. – Al menos no me mirarán sólo a mí esta
vez.
-Les diré que eres mi senpai…- se rió al sentir que le daban un
golpecito a la pared. –Inari nos va a comer…
- Dios, parece un abuelito... ¡Ya nos dormimos, ya! – protestó,
sonriendo luego de todas maneras. Se imaginaba que estaba pensando
en que si era noche de escuela y todas esas tonterías.
-Pues no lo parece cuando folla…- se rió metiéndose con Hikage
y cubriéndose un poco con el saco de dormir.
- Sh... no me hables de esas cosas, que no quiero saber – el chico
se cubrió los oídos por si seguía.
Aiken se rió y le destapó las orejas. –Ya… no sigo… yo lo admiro
¿sabes?
- Sí... supongo que es de admirar... – suspiró, secretamente orgulloso
de su hermano. – Pero yo no podría ser como él. Ni quiero.
-Yo tampoco podría ser como él… aunque no me importaría…- se rió
enrojeciendo un poco –Aún así… a ti también te admiro…
- ¿A mí? – giró el rostro realmente sorprendido. – Y a mí, ¿por
qué? Si no he hecho nada.
-Eres cool… y muy sexy- se rió jugando con su propio cabello endurecido
por la espuma. –Además eres muy valiente, no sé por qué dices que
no has hecho nada…
- No soy valiente, sólo me cabreo y hago cosas estúpidas, que tal
no debería haber hecho... – se rió bajito, nervioso en realidad.
No estaba acostumbrado a aquello.
-Yo creo que sí… y si no hubiera estado tu hermano… yo habría ido
más lejos… ya iré… como vuelvan a joderme… lo haré…- miró a la oscuridad
y se quedó en silencio. –No tengo miedo a las represalias… me he
hecho inmune a eso…
- Creo que te comprendo. – se acostó completamente, serio, observándolo
en la penumbra. – Pero esto es lo que quería, estamos juntos. Así
somos más fuertes.... todos.
-Sí… y más peligrosos… incluso para nosotros mismos… lo sé… pero
ahora no me importa… a ellos nunca les ha importado… ahora nos toca
a nosotros…Estoy harto de tener miedo o de sentirme inútil… de querer
morirme… que se mueran ellos…
- Que se mueran ellos... – repitió el chico, sonriendo un poco.

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