.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

SpellBound Fanfic Yaoi

Capítulo 72 – All Doubts Cast Aside

Inari se pasó la mano por el cabello, pasando un brazo por encima del banco y suspirando, Aiken mirándolo de soslayo y enrojeciendo un poco porque le pasase la mano por encima de ese modo. El moreno lo miró y sonrió levemente -¿Qué pasa Aiken?

-Nada…- desvió la mirada nervioso, deseando que llegase Hikage.

Y efectivamente, el chico venía doblando la esquina, corriendo un poco. – Inari, Aiken... – sonrió, jadeando por la carrera y dejándose caer en el banco. - ¿Esperaron mucho?

-No… estábamos hablando…- Inari sonrió, dejando bajar el brazo sobre los hombros de Aiken que sonrió levemente, enrojeciendo de nuevo. Se sentía mucho más nervioso cuando Yûsei no estaba.

-No… tu hermano me estaba haciendo pasar vergüenza… eso hacíamos…

- ¿Vergüenza? Creí que tenían un... trato o algo así. – miró a Inari como con sospecha, suspirando luego y pasándose la mano por el flequillo, haciendo que volviera a caer sobre su rostro. - ¿Estamos listos entonces? Tengo un hechizo... para hacer que se te devuelva cualquier cosa que hayas hecho o dicho. Pero no sé si prefieren algo más fuerte. Tienes más de esos polvos, ¿Aiken? Creo que a Inari le gustarían... – sonrió, como si todo aquello fuese algo muy bien planeado y legítimo.

-Sí tengo… como no sabía qué íbamos a hacer… tengo todo lo del otro día… y algunas cosas más…- explicó, mostrándoles mientras Inari cogía las bolsitas examinándolas y mirando a su hermano con una colgando de los dedos.

-Algo más fuerte… definitivamente… ¿Qué hicisteis la otra vez?

-Usamos eso que tienes en la mano… sirve para controlar la mente… no sé durante cuanto tiempo funciona…

- Te lo dije, le dimos pesadillas a Togashi, y no creerías las cosas que puede hacer Asakura. Y traje algo más... – sonrió, sacando una máquina de afeitar, y entregándosela a Inari. – Y pensé... que si esos polvos funcionan tan bien como anoche, podremos hacerles algún hechizo más permanente sin que se enteren.

Inari se rió entre dientes y cogió la máquina con una cara que más bien parecía deleitada. –No se me había ocurrido una venganza tan suave y a la vez tan malvada…- le besó la mejilla a su hermano, levantándose y apartándose un poco el cabello del rostro.

-Mira, Inari…- Aiken le mostró los videos en su móvil e Inari los miró atento, sumamente serio como si estuviese descubriendo algo increíble.

-Con algo así… lo que podríamos hacer… no tendría límites… ¿verdad?- preguntó, sus ojos azules buscando los de su hermano.

- No, no los tiene... – se rió el chico de sólo ver esos videos de nuevo. – Aiken, ¿tienes alguna idea en particular Dijiste que trajiste más cosas... Anda, sin timidez – bromeó, sólo por si lo cohibía Inari. En realidad, estaba contento de tener a su hermano de su lado.

-No sé…- el chico enrojeció un poco, tocándose el cabello, un poco cohibido de hablar sobre esas cosas con Inari delante, no quería que pensase que era un raro… Pero no era como que él no estuviese ahí también y bastante animado por cierto.

-Vosotros sois los especialistas…si por mí fuera, simplemente los mataría… sin rodeos…- murmuró Inari que estaba más pendiente de los videos que otra cosa, sonriendo de medio lado y mirando a Aiken. -¿Así que te gustan estas cosas?- le mostró cómo Asakura bebía su propio pis. –No te recomiendo que se lo sugieras a Kiken…- se rió entre dientes, y el menor enrojeció violentamente.

- ¡No me gusta! Es… bueno… ¡es distinto!

- Es una venganza, y no sugieras cosas con tu novio, es... mareante – refunfuñó su hermano aunque no quería molestar, pero lo ponían nervioso con eso. – Por cierto Inari... aquí me llamo Hikage.

-Bueno… Hi-chan para mí entonces…- el moreno sonrió levemente, mirándolo a los ojos y sentándose de nuevo en el banco. –Pensemos primero qué vamos a hacer… sin duda esto que me habéis mostrado es genial, pero supongo que queréis probar algo nuevo ¿me equivoco?

-A mí me gustaría…- Aiken lo miró, sonriendo un poco por lo de Hi-chan, sentándose al lado de Inari de nuevo. –Aunque hacer que se rapen la cabeza… creo que ya es suficientemente bueno… ah… no… y esta vez no me voy a olvidar de pegarle una visita al hermano de Togashi…

- Cierto, tienes problemas con los chibis del horror esos... – sonrió Hikage, ignorando lo de Hi-chan, porque ya sabía que no los llevaría a ningún lado. – A mí también me gustaría hacer algo nuevo.

-Pues díganme qué… para mí, todo es nuevo…- Inari sonrió levemente, suspirando y mirando al cielo. Definitivamente les iba a rapar la cabeza, eso seguro…

-Problemas, sí… di más bien que les voy a romper el culo…- Aiken apretó un poco las mandíbulas pensando en qué hacerles. -¿Qué hay peor que una escobilla del bater?

-Un cactus… - Inari lo miró de soslayo, observando su rostro y acariciándole la mejilla a pesar de hacerlo enrojecer violentamente. –Tabasco…

- Un destapador de cañerías... – se rió Hikage, tratando de pensar en algo mejor. – Se me ocurre algo pero no sé... si es ir demasiado lejos.

-No lo es… dinos…- el mayor lo miró interesado deseando escuchar aquello.

- Pues... sé de algo que es peor que todo eso junto... Y sería por partida doble. – sonrió un poco, cruzándose de brazos, y preguntándose si no pensarían que estaba enfermo. Pero sólo tenía que acordarse de cómo se había sentido mientras lo cortaban, y lo ataban, del miedo que había tenido... – Su hermano.

Inari se rió, mirando a su hermano y metiéndose con él -¿No serán tus deseos reflejados en otros no?

-Yo creo que por cómo lo dice, serían sus pesadillas Arashi senpai…- Aiken se rió y miró al mayor.

-Lo sé… y es comprensible…seguro que lamenta que sea su hermano…- se rió acariciándole la mejilla a Aiken mientras hablaban. –Pero si no se enteran de que lo están haciendo no es lo mismo ¿no?

- Podemos hacer que despierten en medio del acto, ¿no? O tomarles fotos y enviárselas. – Hikage los miró, con el ceño algo fruncido. – Y deja de decir cosas extrañas, Inari.

-O podríamos dejar al menor despierto… Togashi puede con él… y si nos mantenemos a distancia, no nos verá…

-Ordenémosle que le vende los ojos…- Aiken enrojeció levemente porque a él esas cosas le gustaban y ahora parecía que fuesen de pervertido.

- Bien, creo que está decidido... A ver si les gusta tanto cuando les sucede a ellos... – exhaló Hikage, mirando a Aiken luego y preguntándose por qué enrojecía. Tal vez era demasiado para él. En realidad, hubiera pensado que era demasiado para Inari, tan sólo un día atrás. – Sólo piensa en lo que le hicieron a tu novio...

-Mejor no…- Aiken lo miró enrojeciendo aún más y sacudiendo la cabeza, Inari alzando una ceja y suspirando.

-Vamos… no haré comentarios acerca de lo desviados sexuales que sois…- el mayor se rió entre dientes y se apartó el cabello de la cara. –Vayamos sólo a casa de Togashi entonces… a las dos es una sobrecarga, mañana hay clase…

Aiken miró a Hikage y alzó una ceja sonriendo, el moreno riendo abiertamente, pensando que Inari era Inari, pasase lo que pasase.

- No nos llames desviados, que no vas muy lejos... – bromeó, apoyando una mano en su hombro, y bajando un poco la voz. – Me alegra que hayas venido.

-Sé que venir no es algo de lo que vaya a arrepentirme…- le apoyó la mano en la cintura y miró a Aiken que iba un poco rezagado ahora y se notaba que tratando de pasar desapercibido por la vergüenza. –Aiken… ¿Cómo entraron la otra vez?

-Pues… nos colamos por la ventana… pero no sé si aguante tu peso la tubería…

-Tal vez no…- Inari entrecerró los ojos un poco, pensativo y se tocó el labio con un dedo. –Bueno, por las noches nunca están sus padres… en caso de que no soporte mi peso podéis mandarle que me abra él…

- Sí, es una mejor idea. Pero ahora comprendo por qué no vino nadie la otra noche. Gritaba, ¿sabes? – se rió su hermano, mirándolo de soslayo. – Me pregunto si luego miraba por encima de su hombro a ver si lo seguían...

-No es para menos… ah… creo que les haremos cambiar roles en medio del polvo… no quiero que lo disfruten… y mucho menos después de enterarme de que albergaba esa clase de deseos hacia ti… - frunció el ceño, sólo de pensarlo le ponía malo.

- Considerando que no llegó a lo peor, tal vez soy demasiado mayor para él... – se rió, aunque no estaba del todo feliz. – Aiken... no te quedes atrás, ¿no estás cohibido por Inari, verdad? O... si te quieres echar para atrás... – le ofreció, preguntándose si no iba a perder su amistad. Lo cierto es que lo decepcionaría si era así, pero no iba a obligarlo a hacer nada.

-O sí lo estoy…- confesó el menor caminando más cerca de ellos y ahora encima más rojo, mirando abajo. –No voy a echarme atrás…

Inari lo miró sonriendo y lo sujetó por los hombros de nuevo. –No tienes que estar cohibido…- le besó la mejilla como si eso tranquilizase a alguien.

-Ya…- se rió y lo miró de soslayo, preguntándose si ahora Inari pensaría que era un raro para el sexo y ya no querría que estuviese con Kiken.

-Aquí es… - anunció el moreno de todos modos subiéndose por la murallita y saltando al interior. Por probar con la tubería no pasaba nada.

-La ventana está cerrada esta vez… - anunció Aiken mirando arriba -¿Y ahora qué?

- Ahora qué... ¿Ahora qué? – Hikage se paseó por debajo de la misma, tratando de pensar. – Bueno... dijiste que sus padres no estaban. Podríamos rodear la casa y ver si hay otra ventana abierta. Tal vez la de su hermano.

-El garaje… entremos por la ventana del garaje y desde ahí abramos la puerta. Sé que siempre la dejan abierta por el humo y porque es muy pequeña… como la nuestra…- le aclaró Inari a su hermano. –Creo que tú puedes pasar por ella sin mucho esfuerzo.

-¿Puedes hacerlo, Hikage?- Aiken lo miró un poco preocupado, seguía pensando que el chico era bastante delicado.

- Claro que puedo hacerlo. – sonrió, asintiendo. No comprendía por qué tanta duda. – Les abriré desde adentro y ya está... Vamos. – indicó, empezando a rodear la casa hacia el garaje.

Inari ayudándolo a subir hasta la ventana y sujetando a Aiken por la nuca para llevarlo hasta la puerta. –Tranquilo… mi hermano es muy ágil…

-Pero parece…- el moreno lo miró enrojeciendo un poco y siguiéndolo, era extraño que Inari estuviese allí, no era capaz de comportarse como siempre.

Inari le sonrió. –Tú tranquilo…

Hikage se introdujo por la ventana, moviéndose de manera un tanto sinuosa, ya que le quedaba prácticamente justa, y cayendo de manera un poco descuidada al otro lado. – “Ya está...” – susurró, sonriendo y poniéndose de pie, para ir hasta la puerta, abriéndola. –Bienvenidos...

-Entramos…- Inari sonrió levemente, besando la frente de su hermano y caminando escaleras arriba ya que conocía la casa de sobra. Abrió el dormitorio de Togashi con toda la seguridad del mundo, el pelirrojo dormido en una posición bastante recogida, Hikage siguiéndolo en silencio, y haciéndole una seña a Aiken, sonriendo, para que utilizara aquellos polvos.

Aiken se subió el cuello del jersey hasta la nariz y después le cerró el abrigo a Inari hasta arriba, apartando la mirada rápidamente al encontrarse con sus ojos azules y avisando a Hikage para que se tapase también por si acaso. Dejando los polvos sobre sus labios para que el pelirrojo los respirase.

El chico tosió un momento antes de sentarse con rostro medio dormido, observándolos sin verlos realmente. Inari tendiéndole la cuchilla para el cabello. –Rápate la cabeza.

El pelirrojo tomó la cuchilla, poniéndose de pie para ir al espejo, empezando a raparse lenta y cuidadosamente, a pesar de tener los ojos aún nublados, Hikage riendo en bajito bajo su bufanda. – Que no quede ni un cabello... – murmuró.

Inari lo miró a través del reflejo, observando cómo se afeitaba la cabeza y le quitó la cuchilla después, abriéndole la camisa del pijama con toda la tranquilidad del mundo y cortándole desde el pecho hasta el ombligo con el metal. Lo escuchó protestar por el dolor y lo miró a los ojos serio. –Qué pena que no comprendas lo que te digo… ¿recuerdas lo que te dije que ocurriría si volvías a tocar a mi hermano?... Pues ha llegado la hora…

- Inari... – Hikage susurró bajo la bufanda, conmovido aunque pareciese un momento extraño para eso. Se acercó al pelirrojo, susurrando. – “Y harás todo lo que Inari te diga, sin protestar, y sin detenerte, sin importar lo que suceda...” – sonrió, poniéndose de pie, y mirando a Aiken. - ¿Buscamos al hermanito?

-Claro… ve a buscar a tu hermano Togashi… quiero que lo violes…

El pelirrojo pareció quedarse detenido como dudando aquella orden y Aiken lo miró atentamente un poco nervioso, pero hablando de pronto sin pensarlo más. –¡Coge a tu hermano y métele la polla en la boca! ¡Hazlo! Métesela hasta el fondo de la garganta…- respiró con fuerza, notando aliviado que iba hacia la habitación, por un momento se había preocupado.

Hikage lo observó marchar, siguiéndolo, aunque preocupándose de pronto. Si el chico estaba despierto, podía verlos después de todo, y denunciarlos. Se quedó en la puerta observando cómo Togashi se colocaba sobre su hermano, el chico despertando, malhumorado y sin comprender nada. - ¿Qué haces? Eh... – empezó a revolverse espantado al sentir cómo lo sujetaba y se iba subiendo más encima de él.

Inari se quedó en la oscuridad del pasillo también, observando cómo el pelirrojo sacaba todo su odio, su verdadera forma de ser sobre aquel chico que era su hermano. Sacudió un poco la cabeza, desagradado por escuchar los quejidos de Katsuro, pero se lo merecían ambos… Sujetó a su hermano abrazándolo con fuerza, como si le pareciese demasiado horrible un hermano haciéndole aquello a otro. Pero no iba a permitir que nadie tocase a las personas que amaba… fuera como fuera.

Aiken sin embargo se quedó observando, serio, grabándolos sin perderse un sólo gesto de ambos. Aprovechando cómo Togashi volteaba al chico para penetrarlo, le sujetó los testículos y se los retorció, tampoco iba a hacerlo tan fácil para él. Lo escuchó gritar y le susurró en el oído. –“Sigue…”

Hikage permaneció en silencio, observando. No, esta vez no se estaba riendo, pero tampoco se estaba arrepintiendo. La furia lo llenaba ya demasiado como para sentir otra cosa, sus puños apretados a los lados de su cuerpo. Ni siquiera intentó acercarse, le parecía que aquella parte le pertenecía a Aiken.

Inari sujetó a Aiken por detrás y lo sacó del cuarto preocupado. –“Basta… puede verte…”- lo abrazó un poco porque se veía nervioso. –“Vámonos…”

-“Pero si no le hizo él eso a Yûsei fue porque no pudo… yo lo detuve…”- miró a Inari algo furioso porque lo apartase, observando sus ojos azules y tratando de calmarse poco a poco, aquella mirada seria en el mayor no le dejaba otra reacción.

-“Es suficiente…”- insistió el mayor acariciándole la mejilla.

-“Está bien…”- enrojeció bajando la mirada. Hubiera sido mejor ir solo con Hikage.

- “Es natural, tiene derecho...” – murmuró el chico, aún observando la escena, órdenes o no órdenes, no parecía que Togashi fuera a detenerse hasta obtener satisfacción. – “Tú también estarías así si hubiera sido Kiken...” – lo miró, pensando que en realidad, estaría peor.

-“Lo mataría…”- susurró el mayor suspirando y mirando a Aiken que se había apoyado contra su pecho temblando, aunque sabía que era por los nervios. –“No dejes que se corra, Aiken… detenlo…”

Aiken entró en el cuarto de nuevo como si una sola palabra de aliento a torturarlos más fuera suficiente y le tapó la cabeza a Katsuro con la manta. Inari entrando para ayudarlo en ese mismo momento, para que pareciese que Togashi la sujetaba. Lo apartó de su hermano y Aiken le sujetó el erecto sexo, tirando de golpe de él hacia atrás por completo, escuchando un chasquido del músculo, haciendo que el mayor gritase apartándose a un lado. Le sujetó la mano y corrió con él hacia atrás, tirando de su hermano un momento para que se escapase con ellos.

Hikage dejándose llevar, aguantando la risa ahora sí. No podía creer que hubiera hecho algo como eso. Estiró la mano, tumbando una de las estatuillas de porcelana que había en el pasillo, sin querer. Y acelerando la carrera hasta que estuvieron fuera de la casa.

Inari se rió también al llegar afuera, Aiken jadeando un poco por los nervios y riéndose después también. -¿Le habré jodido la polla?

-Yo creo… no lo sé… pero por lo menos se le quitarán las ganas por un gran tiempo… ¿Cómo se te ha ocurrido algo así?

-Era algo que hacían para torturar antes… - el chico se rió de nuevo, aún nervioso. –Siento haberme puesto así antes… pero quería vengarme… en serio…

-Me preocupa que haya ocurrido algo… que nos hayan visto o escuchado… no haber manejado también a su hermano… puede haber sido un error…- sentenció Inari mucho más serio de pronto. –Deberíamos irnos cuanto antes.

- Pues vamos... – sonrió Hikage, rodeando los hombros de Aiken de todas maneras. – Es comprensible, ya lo dije allí dentro. Ninguno de nosotros soportaría que alguien tocase así a nuestra pareja. Tanto Togashi, como su hermano... los dos son igual... lo merecen.

-¿Me quedo a dormir contigo? No te pregunté si se había molestado tu novio al final…- Aiken miró a Hikage y enrojeció un poco. Inari caminando con ellos y sonriendo levemente.

- ¿Molestado? No mucho... – sonrió el chico, riendo después porque era claramente una mentira. – Pero puedes quedarte, siempre y cuando no durmamos en la misma cama. Igual quiero hablar contigo.

-Akuba… ¿es muy celoso?- preguntó Inari, mirando la cara de trauma que ponía Aiken y acariciándole el cabello.

- Bastante, pero es comprensible... es un poco como yo.... – sonrió, con la mirada algo perdida. – Nos tenemos el uno al otro, y es lo más importante del mundo.

-Ojalá algún día Yûsei y yo seamos así…- Aiken lo miró un poco colorado de nuevo y luego miró hacia delante, observando la luna y a Inari a la luz de esta, caminando un poco más adelantado a ellos.

- Lo serán... es distinto, depende de la persona... ¿no lo crees, Inari? – le preguntó, observándolo. Sabía de sobra lo mucho que quería a Kiken a pesar de sus arreglos extraños.

-Claro…- el moreno le sonrió y los miró de soslayo. –Todo llegará con el tiempo, acabáis de conoceros… No es lo mismo que Kiken y yo por ejemplo… que tenemos toda una vida uniéndonos…- se tocó el anillo con un dedo, distraídamente y sonrió de nuevo mirando adelante. Deseaba estar con él, se entristecía sólo de pensarlo.

Aiken miró a Inari y después a Hikage de nuevo. –Yûsei y yo acabamos de comenzar… además… me da vergüenza… quedar con él a solas ya…

- ¿Por qué te da vergüenza? Es tu novio, le gustas... – sonrió Hikage, con esa plática, casi parecía que allí no hubiese sucedido nada.

-Porque le gusto… antes no podía decepcionarlo, ahora sí…

Inari se rió, aunque soportando las ganas de hacerlo ruidosamente. En realidad, le parecía encantador. –Le gustas… tú lo has dicho, no vas a decepcionarlo… y mucho menos si gustas de ti mismo…

- Eso... – Hikage le rodeó los hombros con un brazo, para darle ánimos. – Además, él tampoco es ningún experto, y eso es lo de menos, de todas maneras. Pero no puedes huirle a estar a solas con él o empezará a preguntarse si de veras te gusta...

-Pero yo no gusto de mí mismo… sé que a él le gusto… pero puedo dejar de gustarle… - suspiró levemente y le sujetó la manga de la chaqueta a Inari. El moreno se volteó, observándolo y sonriendo.

-Eso no sucederá- se paró, caminando junto a ellos y rodeándole los hombros de nuevo. –Lo primero que un hombre debe hacer para conseguir agradarle a los demás… es estar orgulloso de sí mismo… y sobre todo alguien como tú… - sonrió de medio lado, seguro de que ambos comprendían.

- A Inari le agradas, a mí también, a Kiken... y por supuesto a Yûsei. ¿Crees que todos estamos equivocados? – le preguntó Hikage, pensando que parecían formar un combo frente a Aiken.

-No… pero ahora me voy a volver fosforito como no pares…- lo empujó y se rió aún más rojo. –Vamos…

-Vamos…- concedió Inari que seguía sonriendo pero ahora aún más.

- Vamos... Sólo quedaba yo por decirlo – se rió Hikage, empujándole la cabeza a Aiken por molestar.

-Senpai… - Aiken se rió recolocándose el cabello con la mano. –No me despeines…

-No lo despeines, Hi-chan…- Inari se rió y le acomodó el cabello. –Algunos aún nos peinamos…

- Algunos se peinan todo el santo día... – refunfuñó su hermano, frunciendo un poco el ceño, aunque le daba risa en realidad.


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back