SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 67- Cosas Interesantes
Kiken entró en la institución, cuidando de llevar la cabeza en
alto, y con aire de seriedad. Iba decidido a que no lo vieran decaído
esos tres, por nada del mundo. Sin embargo, no pudo evitar sonreír
al ver a Inari, ya esperándolo como siempre. Se acercó, estirando
una mano hacia él para saludarlo. – Inari... ¿cómo amaneciste?
-Muy bien… a pesar de que Romeo golpease mi ventana antes de salir
por la de mi hermano esta mañana- alzó una ceja sonriendo y le pasó
la mano por la cintura mientras colocaba su cabello. –Hemos estado
hablando… y parece que se quedó bastante sorprendido…- se rió con
algo de maldad, peinándose un poco el cabello después.
- ¿Sorprendido? – lo miró, sin comprender, riendo luego. – Oh,
ya veo que le explicaste nuestra situación. Pues sí, es comprensible,
yo también me hubiera sorprendido de estar en su lugar.
-Bueno… pero mi hermano… diría que es un tanto masoquista… ¿Qué
es peor?- se rió con suavidad, pensando que nada era mejor ni peor.
–Y me pregunto… si tienes algún fetiche…
- Sólo tú... En realidad, aparte de lo que hacemos con Aiken y
Yûsei, creo que soy bastante normal. ¿Te decepciona eso? – lo miró,
esperando su respuesta, medio en broma, medio en serio.
-¿Decepcionarme? No… me hubiera decepcionado conmigo mismo de que
lo tuvieses y no haberlo sabido, la verdad… me alegra ver que no
era así…- sonrió levemente, deseando besarlo y mirándolo a los ojos
pensando que era precioso. -¿Cuándo se va tu padre?
- Mañana, ¿hablaste con los tuyos? – le sostuvo la mirada, sonriendo
un poco. – No me has dicho si tienes algún fetiche tú, algún secreto...
-Me gustan los nadadores… sh…- se puso un dedo delante de los labios
como si fuera un importante secreto y se rió suavemente. –Hablé
con ellos, mi madre me dijo “simplemente no se lo digas, va a salir
de viaje” y yo… seguiré el consejo de la experta…
Kiken se rió, acomodándose el cabello en un gesto casual, y saludando
a unas chicas que pasaban. - ¿Podrás venir mañana en la noche entonces?
¿O tendré que esperarte hasta el día siguiente, solito?
-Desde luego…- sonrió levemente, observando su gesto de soslayo.
–Tal vez sí tengo un fetiche un poco extraño… - se acercó disimuladamente
como había hecho siempre incluso a solas y le olió el cabello. –Tu
olor…
- Inari... – se rió, ligeramente rojo. No importaba lo que hicieran
o cuanto tiempo pasase, siempre parecía estarlo conquistando. –
Mi padre.... tiene un jacuzzi, ¿sabes?
-No lo sabía… pero me resulta un tema muy interesante…- se rió
y le rozó el antebrazo con un dedo. –Además, adoro cómo te ves mojado…
hum… por cierto que mi hermano me preguntó si invitaríamos a Yûsei
y a Aiken a tu casa… No sería mala idea… el fin de semana… ¿no crees?
No quiero que nos distanciemos… Ahora mismo, no es que tengamos
un gran círculo social tampoco.
- No lo haremos, pero primero quiero estar a solas contigo... –
le sonrió, deseando besarlo en esos momentos y bajando la mirada.
– Y luego de lo que sucedió ayer... ya no puedo decir que extraño
a mis amigos.
-Por supuesto que primero quieres estar a solas conmigo…- le alzó
la cara con un dedo bajo su mandíbula. –“¿Se te ha caído algo al
suelo?”
- No... “trataba de resistir el besarte” – susurró, sonriendo un
poco y perdiéndose en sus ojos azules.
-Lo sé…- le sonrió observando sus labios. –Pero yo amo esa mirada…
- lo llevó con él adentro de la clase y pasó por delante de la mesa
de Asakura que estaba hablando con Togashi, deteniéndose frente
a él y mirándolo a los ojos. Alzó la mano y le pegó una bofetada
en la cara directamente, sin más preámbulos y sin moverse del sitio
por si pensaba hacer algo. Notando que lo miraban y la propia mirada
de Asakura sorprendido.
Kiken sonriendo, y volviendo a acomodarse el cabello como si nada,
dirigiéndose a su pupitre y sentándose. Su mirada recorrió el aula
hasta encontrarse con la de Watanabe que pareció sobresaltarse,
bajando la suya.
Inari se sentó sin más al lado de Kiken, sacando sus libretas y
poniéndolas sobre la mesa, apartándose un poco el flequillo de delante
de los ojos azules, sintiéndose mucho mejor en realidad, aunque
lo que le hubiera gustado sería rajarle la cara. –La verdad… me
preguntaba algo…- se giró hacia él, ignorando a todos los que aún
los mirasen.
- Dime, Inari – le sonrió, haciendo lo mismo. En lo que a él concernía,
sólo le importaba la opinión del moreno en esos momentos.
Se acercó un poco más, rodeándole los hombros para que nadie más
los escuchase, sonriendo y mirándolo a los ojos mientras le pasaba
la mano por encima de la suya. –“A veces me pregunto si sigues adelante
con nuestra relación con Yûsei y Aiken por mí…”
- “No, lo encuentro fascinante, y excitante. Además de que me agradan
como personas” – sonrió, moviendo un poco la mano bajo la suya.
– “¿Lo haces tú por mí?”
-“No…lo hago por el mismo motivo que tú…”- sonrió y le pasó un
dedo por el cuello de la camisa. Sabía que Togashi y Asakura estaban
hablando entre ellos y seguro que no era nada bueno –Y eso me lleva
a otra cuestión… “me pregunto… si quieres tener tu momento a solas
con Aiken… antes… de probar cosas… más interesantes…”
- “Cosas más interesantes, suena... interesante” – se rió, de nuevo
sintiendo deseos de besarlo por lo cerca que estaba. – “Me gustaría...
sólo si tú deseas tener un momento con Yûsei. No sería justo que
me divirtiera yo solo...”
-“No… claro que no… todo lo que hagamos… debe ser compensable para
el otro…” - se rió con suavidad y se echó un poco atrás en la silla,
porque si no, iba a besarlo. –“Me parece interesante… alargar el
juego lo máximo posible…”
- “Eres perfecto en todo, Inari. Jamás dejaré de pensarlo” – le
aseguró, sus ojos entrecerrándose un poco como a la espera de un
beso, el rubio sonriendo luego y sentándose recto en la silla.
-“Tú también…”- sonrió levemente, sentándose bien también, porque
ya entraba el profesor.

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