SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 54- Sometimes We just Need to Hear
the Words
- ¡Me da igual! Voy a ir a buscarlo…- trató de controlarse. -¿Es
que no ves a mamá? ¿Has visto la cara que tiene?- Inari miró a su
padre a los ojos. Nunca había discutido con él de esa manera, pero
que le viniese con que no podía salir a estas horas a buscar a su
hermano le parecía increíble. Él mismo debía estar buscándolo, si
no le decía eso, era porque no quería faltarle el respeto de ese
modo.
-Si no viene, ¡en algo andará! ¡¿Sabes lo que me han contado de
él en el colegio?!
-Idioteces… me da igual, también te las han contado de mí… y no
me importa cuales sean… es mi hermano… y por mí como si fuera un
delincuente…- se giró de espaldas, completamente dolido, saliendo
de la casa y topándoselo de frente -¿Dónde estabas?- le preguntó
serio, esperando que no le hubiera pasado nada y a la vez que tuviera
un buen motivo para que hubiera discutido de ese modo con su padre
para nada.
- Inari... Encerrado, he estado encerrado todo el maldito día.
Ya me enteré de lo que pasó... – lo miró a los ojos, ajetreado.
- ¿Y papá?
-Está hecho un imbécil- lo abrazó contra él, aliviado de ver que
estaba bien, aparentemente. -¿Qué ha pasado? ¿Te han hecho algo?
Han sido ellos ¿verdad?
El chico asintió, haciendo un gesto con una mano. – No te preocupes,
estoy bien... Pero ¿y tú?
-Me pegó… fuimos a hablar con el director y me han readmitido…
Les hemos tenido que decir que era un juego… que estábamos borrachos…
y parece ser que el director le ha hablado de ti a papá… No sé qué
le ha dicho… pero yo estoy contigo… hazme caso y no te alteres…
no ganas nada… a mí ya me ha castigado…
- Pero es que... Ya sé que no es nada bueno. No voy a dejar de
ver a Akuba, ¿me oyes? Pase lo que pase... – le advirtió por si
acaso su padre le hablaba de eso.
-Claro que no… espera… viene alguien- se quedó callado, abrazándolo
por si acaso pensaba pegarle, ya no sabía… Con lo alterado que estaba
y si le pegaba a Hikaru… no sabía si iba a poder estarse quieto,
así que lo mejor era evitarlo por todos los medios.
La madre abrió la puerta apresurada, más bien aliviada. –Hikaru…
¿Dónde estabas hasta tan tarde? ¿Estás loco? Qué susto… ¿y tu móvil?
¿Por qué no cogías?
- No lo tengo conmigo... no es mi culpa. – se defendió por si acaso,
pero dejando que Inari lo continuase abrazando. – Unos chicos decidieron
jugarme una broma... es todo.
-¿Pues qué clase de broma es esa? Por Dios…- la mujer lo atrajo
hacia él. –Vamos… entrad en casa, los vecinos pensarán cosas raras…
El hombre miró a Hikaru desde dentro del salón, de pie, internamente
aliviado de ver que estaba bien aunque seguía serio y frunciendo
el ceño. Había escuchado perfectamente la explicación cuando se
la decían a su mujer pero esperaba que se lo dijesen a él también.
Inari intercedió porque sabía que su hermano lo ignoraría.
-Le han gastado una broma y lo han dejado encerrado…
El chico miró a su padre, un poco nervioso, preguntándose si le
importaría en realidad, o sólo iba a pensar alguna otra cosa de
él, como siempre. – Perdí mi móvil... – fue todo lo que se atrevió
a decir.
-¿Estás?...- el hombre frunció más el ceño. Inari sonriendo levemente,
parecía mentira que fuera tan agresivo con los negocios y demás,
y después tan débil frente a su hermano… De una manera extraña…
le alteraba o cohibía y eso no era fácil de ver en su padre.
- Estoy bien, sí... – asintió, bajando el rostro antes de sonreír
de manera disimulada. – Estoy cansado, ¿puedo subir a mi cuarto?
– pidió permiso de manera desacostumbrada en él, pero no quería
discutir ahora por alguna tontería.
- Acuéstate, es muy tarde, ya deberías estar en la cama- el hombre
le habló como si le riñese, cuando en realidad le estaba dando permiso.
-¿Pero seguro que estás bien?- le siguió la mujer, mirándole la
cara.
Inari sujetándole la nuca y el cuello a su hermano con una mano
para taparle los mordiscos que seguro no tenían nada que ver con
el encierro aquel. –Está bien… necesita descansar… y darse un baño…
iré con él…
- Sí, gracias... Buenas noches – asintió el chico, subiendo tan
rápido como podía a pesar de que su hermano insistía en cubrirlo.
Se pasó la mano por el rostro, dirigiéndose al baño porque Inari
tenía razón, pero deteniéndose en la puerta igual. - ¿Está bien
Kiken?
-Sí… pero voy a ir contigo, no te vas a librar de mi tan fácilmente
como de ellos, Hikaru - le sujetó el brazo.
- Vale, pero estoy bien, no te vayas a poner histérico... – le
advirtió, a sabiendas de que vería los arañazos. Se soltó, entrando
por fin, y quitándose el jersey dejándolo cuidadosamente a un lado
porque olía como Akuba y procediendo a quitarse el resto de la ropa.
-Bien… para haber sido atacado por unas hienas ¿pero qué te han
hecho? – Se quedó mirando su cuerpo, tocándole el pecho y la marca
roja sobre uno de sus pezones. -¿Qué es esto? ¿Y estos cortes? ¿Qué
te han hecho Hikaru?... Dímelo… - le sujetó los brazos nervioso.
- Nada, sólo me arañaron y eso... Ya sabes, lo que dicen... pero
no fue lo que piensas. – se explicó, algo nervioso por las marcas
que le había hecho Akuba. Bueno, tampoco había esperado mostrárselas
a su hermano.
-¿Sólo? ¿Sabes? Deberíamos… denunciarlo a la policía, se lo voy
a decir a papá… Esto… va más allá… mucho más… de lo soportable…
- ¡No! – lo sujetó antes de que pudiera salir. – Que no, Inari.
Sabes lo que pasará, nada, y será aún peor... No voy a dejarlo así,
pero no le digas a papá, ni a la policía, nada de eso.
- ¡Hikaru!- se soltó de su mano alterado. -¿Por qué? ¿Por qué dejas
que te humillen así?... No puedo permitirlo…
- ¡Porque sería peor! Y lo sabes, no, no lo sabes aún... – lo miró
a los ojos, pensando que su hermano era muy inocente en esas cosas
y decidiéndose a decirle. – He estado pensando en reunir a otros
chicos como yo....
-¿Y qué? ¿Rebajarte a ser como ellos? – el moreno lo miró a los
ojos serio. - ¡¿Y Akuba, dónde estaba cuando te hacían eso?!
- Drogado y encerrado en otro lado... – lo defendió, sujetándolo
de nuevo. – No lo comprendes, necesito vengarme...
- ¡Sí lo comprendo! Pero… no es el modo…- lo miró a los ojos pensando
que ni siquiera se quitaba su abrigo aún. –Está bien… voy… a esperar
a ver qué haces… pero no voy a permitir que esto siga sucediendo…
De una manera u otra… hay que acabar con esto y si no… tendrás que
cambiarte de instituto…
- No, no pienso huir... – negó, pensando que hace unas semanas,
hubiera dicho que sí enseguida, pero ahora tenía a Akuba y además,
su orgullo no se lo permitía. Se separó de él, abriendo el grifo
y metiéndose bajo el mismo, le escocían un poco las heridas, pero
intentaba no demostrarlo. – Yo voy a acabar con esto... de todos
modos, se irán este año.
-No todos…- murmuró el moreno sentándose en el borde de la bañera
y mirándolo, pasándole la mano por el cabello con suavidad y abrazándolo.
–Siento… haberte hecho daño… todo este tiempo atrás…
El chico lo miró, agradeciéndole con la mirada que se disculpase,
no sabía lo que aquello significaba para él, y sonriendo un poco
luego. – Está en el pasado. Además, tú no eras tan malo...
-Ya lo sé… pero aún así… debió de ser muy hiriente… Siento haber
sido tan inmaduro y tan irresponsable. Si llegas a hacer una tontería
por mi culpa… no sé qué haría…- le apoyó la mano en la mejilla y
se levantó. –Te dejo que descanses… Si necesitas hablar… aún no
voy a dormir… le ofreció después por si quería ir a su cuarto.
- Vale, Inari... gracias... – casi susurró, porque lo había conmovido
y no quería llorar delante de él. Igual se metió bajo el chorro
de agua, para que no fuera a notársele.
-Vale…- el moreno sonrió levemente, dolido consigo mismo y también
por no poder hacer algo más por él. Saliendo del cuarto y cerrando
la puerta, escuchando cómo le llamaba su padre, ya imaginaba… querría
asegurarse de que estaba bien y a la vez que no se notase… Suspiró,
bajando las escaleras a su despacho. –Voy… - sonrió levemente negando
con la cabeza.

Continua leyendo!
|