SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 46- Vegetables are Good For You
Aiken se subió un poco los cuellos de la cazadora y miró a Yûsei
de soslayo mientras salían del cine, observando cómo la mayor parte
de la gente eran parejas e iban agarradas de una manera u otra.
Sonrió un poco mirando al suelo y le pasó el brazo por los hombros
acercándolo un poco a él y observándolo -¿Te gustó?
- Sí... –asintió, enrojeciendo y dejándose abrazar. Lo cierto es
que no dejaba de pensar en aquel beso de la noche anterior. - ¿Y
a ti?
-Sí…- se rió y le besó la mejilla enrojeciendo también y pensando
que eso se sentía bien, le hubiera gustado que fuesen novios. -¿Quieres
cenar? Tengo dinero de las últimas fotos…
- Vale, pero no quiero que te lo gastes, a lo mejor prefieras comprarte
un juego o algo... – sonrió, pensando que era tonto estar así, con
tanta vergüenza. Si era Aiken...
-No… tengo dinero de sobra… es sólo que ese lo llevo en la cartera…
¿sabes, te pagan mucho por posar? Si necesitas dinero extra podrías
probarlo… Mi madre me insiste todos los días en que le gustas mucho…
aunque creo que también me lo dice por otras cosas… ya te dije…-
sonrió levemente llevándolo de todos modos hacia un restaurante
vegetariano que estaba viendo a lo lejos. -¿Te gusta la comida vegetariana?
- Me encanta... –asintió, sonriendo. – Es que me da vergüenza posar,
además yo sí creo que es por otras cosas. No soy ni muy alto...
y mírate a ti y a Kiken. Para nada me parezco...
-¿Y qué? Hay distintos tipos de modelos… a mi madre le gusta ponerme
cool… porque igual no puedo sonreír en las fotos… ¿sabes? Simplemente
no puedo… una vez una chica me dijo que parecía querer asesinar
a la cámara…- se rió enrojeciendo un poco. –Pero tú… eres muy mono…
Kiken no podría compararse contigo en ese sentido.
- Oh... tal vez lo haga... bueno... – enrojeció bastante por lo
que acababa de decir, aunque no se lo creía. – Yo pienso que te
ves muy cool, podrían hacer una sesión con tema de asesinato igual...
– bromeó, riendo.
Aiken se rió alzando una ceja. –Eso me gustaría... aunque normalmente
sólo es de ropa aburrida y teóricamente muy fashion… - lo miró,
soplándole el cabello un poco. –Ayer cuando nos besábamos… me excité
un poco…
- ¿De veras? – lo miró contento. – Yo también, claro... eso no
es nada especial...
-Para mí es especial… me gustaba verte excitado… aunque yo… me
cuesta mucho… Era más fácil cuando los veía a ellos y sé que eso
no tiene sentido…- suspiró confundido. –Oye… ¿cogemos algo que se
pueda llevar y comemos en la calle?
- Vale – asintió, pensativo. – Tal vez debimos pedirles que nos
dejaran ver entonces... Aunque no sé si hubieran accedido.
-Yûsei… ¿estás empezando a enamorarte de mí?- lo miró a ojos deteniéndose
un momento para mirarlo.
- No lo sé, pero... he estado pensando en ti, y en ese beso y en
tu voz... – le devolvió la mirada, rojo. – Ya te dije que me gustas,
Aiken, es que ahora... no sé lo que siento.
-Yo tampoco…- sonrió levemente y siguió caminando después, tan
rojo que iluminaba. ¿En qué estaba pensando? Si de todos modos eso
no le funcionaba como debía, no podía tener novio… a no ser que
fuese pasivo… y sinceramente eso sí que no le seducía nada de nada…
-“¿Pero me dejarás que te la menee?”
- “Te dije que sí, pero me dejas tocártela a ti” – susurró, poniéndose
aún más rojo de que se lo dijera en plena calle, aunque no había
ni un alma cerca de ellos.
-Ya… ¿y si no se me levanta? ¿No vas a sentirte mal? No es porque
no me gustes… ¿entiendes?- lo miró de soslayo, se ponía nervioso
sólo de pensarlo. Si no se le levantaba y Yûsei se traumaba, se
la iba a querer cortar…
- No, no me sentiré mal... – le aseguró, nervioso, mirándolo. –
Lo haremos sin expectativas, ¿está bien?
-Vale… yo ya sé lo que hay… lo digo por ti…- lo llevó con él de
la mano al restaurante, cogiendo un papelito para que mirase que
le apetecía. –“¿Pides por mí?... Me da vergüenza…”
- Vale... –le sonrió, pensando que era muy baka pero aquello le
gustaba. – Me da dos emparedado con hamburguesa de hongos y... estas
bolitas de arroz... y esto... – señaló el chico ya que no sabía
muy bien cómo pronunciarlo, riendo.
Aiken se rió un poco, mirándolo y pensando que era increíble, no
le daba vergüenza ninguna incluso si no sabía pronunciarlo. Le tocó
la barriga sonriendo y pensando que era un baka.
Salió a su lado llevando los paquetitos en una mano al cabo de
un rato, caminando hacia un jardín. -¿Allí?- le sugirió pensando
que seguro no había mucha gente. No le gustaba que lo vieran comer,
después de todo. –Espero que no sean aún peores ahora que Inari
no está…
- Lo he estado pensando... Arashi-senpai me dijo que no fuera al
club hasta que él regresase... – lo miró, sentándose en donde había
sugerido el moreno. – Es un poco triste... tener que dejar de hacer
cosas por ellos...
-Sí… supongo que sí… debe ser deprimente… pero seguro que si vas,
estarán molestándote todo el tiempo…- abrió la bolsita empezando
a comer porque tenía bastante hambre. -¿Vendrás conmigo cuando hable
con Kiken de “eso”?
- ¿De qué? – lo miró, cayendo en cuenta de pronto y abriendo su
propia bolsita para comer. – No sé... creo que mejor ¿no? ¿O quieres
que vaya?
-No lo sé… como quieras… si no quieres no…- lo miró de soslayo
pensando que igual le tenía un poco de manía a Kiken porque a él
le gustaba Inari. -¿Por qué no vas a ver a Arashi–san? A ver cómo
está… por lo de que no puede ir a clase… - lo animó a ver si conseguía
ligárselo.
- Sí... supongo que no sería mala idea... Pero no sé si me estoy
entrometiendo... – meditó, sonriendo luego. – Vale, no... ¿No te
molesta?
-No…- le dio un mordisco a su sándwich y lo miró a los ojos, desviando
la vista después. –No es como que no sepa que te gusta… y yo no
tengo nada que decir sobre eso…- le sonrió de pronto, girando un
poco el pendiente en su oreja. –Creo que deberías ir a por todas…
y yo haré lo mismo…eso haré…
- Hum... no sé si pueda hacer eso... – se rió, sonrojado y dedicándose
a comer su bolita de arroz. – Eres muy lanzado, Aiken.
- ¡No lo soy!- se rió enrojeciendo terriblemente. –Soy un vergonzoso…
es sólo que… creo que te lo puedes ligar… Además… a ti no te hace
falta hacer nada, siempre te está sujetando y acariciando… se nota
que te aprecia… y a nadie podrías parecerle feo…
- No digas eso... – lo empujó con suavidad, aún rojo, pero recordando
cómo el mayor lo acariciaba y era tan atento con él. – Bueno...
sí voy a visitarlo y tú le hablas a Kiken. Lo que sucede es que
si de veras lo ama, no quiero causarle daño yo, ¿entiendes?
-Claro… pero si de veras lo ama… es imposible que lo deje por
otra persona o lo traicione ¿no? Y si lo hace… es que no lo quería…-
se comió una seta y lo miró a los ojos, rojo de nuevo preguntándose
si ahora parecería un cursi o algo así. –Le diré a Kiken que venga
conmigo… a hablar… Qué mal que no lo conozco de nada… no sé a dónde
ir… ni nada… y eso si no me pongo nervioso y no sé qué decir…
- No te pongas nervioso, a él le agradas, se nota... Además, ¿no
te quedaste callado cuando los dejamos solos en la fiesta, o sí?
– le sonrió, dándole un beso en la mejilla de pronto. – Yo creo
que eres muy especial, Aiken.
-No… eso sólo lo crees tú y mi madre… que no cuenta…- se quedó
mirando abajo más rojo aún ahora, girándose y besándole la mejilla
de vuelta. Sonriendo y mirándose las manos donde sujetaba ahora
el onigiri. –Y no… le hablé pero creo que mejor me hubiera estado
callado… fui muy indiscreto…
- Tu madre es inteligente y agradable... Hazle más caso a tu madre-
se rió, molestándolo y echándose un poco hacia atrás, dejando la
comida y apoyándose en sus manos. – No lo creo... además, les prestaste
tu piso, no son el tipo de personas que te van a tratar mal luego
de eso. Y él seguía siendo amable contigo luego de que regresamos...
-Ya… porque son muy educados. Aunque le cayera fatal, sabría decírmelo
de manera… “poco hiriente” supongo…- se apoyó en su hombro mirándole
una mano y pensando que era pequeñita, tocándosela con un dedo.
- Pero no te lo ha dicho... baka – se rió, dejando la mano quieta,
le agradaban esos contactos.
-No… y si lo ha hecho, no lo he notado…- se rió y se dedicó a comer
de nuevo -¿Vamos juntos a clase? Les he escuchado decir que van
juntos…
- Vale.... vayamos juntos. ¿Me pasas a buscar o nos encontramos
en algún lado? O si quieres, te paso a buscar yo – añadió, no queriendo
sonar desconsiderado.
-Yo te voy a buscar a ti… por si acaso…- le dio con un pie en el
suyo, molestándolo –Voy a estar nervioso con Kiken… y hablando de
eso… pareceré idiota…
- Claro que no! No seas así. Aiken... – lo miró a los ojos fijamente,
sonriendo. – Tú no sabes lo guapo y agradable que eres, y no eres
nada idiota. Deberías dejar de pensar así.
-Vale… - lo miró de soslayo pensando que no podía simplemente decidirlo
y ya… -Una vez leí que una de las causas de la frigidez era la baja
autoestima… pero no creo… no sé…
- Yo creo que sí puede ser.... – asintió el chico, muy seguro,
como si fuera un profesional. – Pero no tienes por qué.
-Ya… - el chico se levantó y le sujetó la mano -¿Te acompaño a
tu casa?
- Está bien. – se puso de pie aceptando su ayuda, pero sin soltarse
luego de que estuvo parado. – Me gusta mucho estar contigo, Aiken.
-Y a mí… sólo estoy a gusto cuando es contigo, si no, me pongo
muy nervioso… - le miró la mano pensando que no lo soltaba y poniéndose
nervioso a pesar de lo que acababa de decir. Riéndose un poco después
–Bueno… vamos…
- No te pongas nervioso con Kiken. Es el que de veras te gusta...
– murmuró, un poco rojo y empezando a caminar.
-… no lo conozco tan bien… el corazón… me palpita muy rápido cuando
estoy con él… - lo miró de soslayo apretando su mano y guardándola
con la suya en el bolsillo de la cazadora.
- Pues yo creo que eso es bueno...- se encogió de hombros, sonriendo
al ver lo que hacía.
-¿A ti te ocurre? Con Arashi-san… - lo miró de soslayo intrigado
en saber si era raro, aunque también le ocurría a veces con él.
Pero eso no se atrevía a decirlo.
- Claro... por eso me sonrojo... Me da vergüenza. – asintió sonriendo,
y de paso sonrojándose. – Es natural cuando te gusta alguien.
-Pues… estás rojo…- se burló por jugar un poquito con él.
- Sh... tú también... – se rió, cubriéndose la cara, aunque mentía.

Continua leyendo!
|