.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

SpellBound Fanfic Yaoi

Capítulo 45- The Small of Your Back, the Curve of Your Neck...

- Me pregunto si es por eso que tus besos saben tan dulces... – se rió Kiken, revolviendo su café, y observando el postre que se estaba comiendo el moreno. No se le ocurría mejor manera de pasar el domingo que junto a él. - ¿No sigues pensando en tu hermano, verdad?

-Ahora no… estaba pensando en nuestra primera vez…- se rió con suavidad y le pasó la mano por encima de la suya, acariciándosela y bebiendo un poco de café. –Cuando pensaba en sexo… que no era muy a menudo… solía pensar en ello como un mal necesario… ensuciarme y… perder el tiempo así…

Kiken se rió en bajito. – Yo no... pero no sentía ningunos deseos de hacerlo. Y entonces se me paraba en momentos extraños... Mirando ciertas cosas, que no deberían haberme excitado. Y entonces, me puse a pensar...

-¿Yo soy ciertas cosas?- le sujetó la mano sonriendo con malicia y llevándola a sus labios para besársela. -¿Sabes que tu espalda me vuelve loco? Siempre me había parecido muy sexy… pero ahora…

- Sí, eres ciertas cosas... – le sonrió, acariciando su mano, ligeramente sonrojado. – A mí tu abdomen, y tus brazos... Siempre me pregunté cómo sería ser abrazado por ellos...

-Hum…- el moreno lo abrazó porque le había parecido increíblemente tierno. –Ahora ya sabes cómo serán los brazos que te van a rodear siempre…- olió su cabello entrecerrando los ojos completamente perdido en él, acariciándose con las hebras doradas. Si tan sólo no tuviera aquellos problemas en el instituto, sería feliz por completo. –No me puedo creer que mañana no vaya a ir a clase… ten cuidado…

- No te preocupes, no soy tan fácil de tumbar tampoco. Y ¿qué podrían hacer? Creo que el director sospecharía si de pronto también hay drogas en mi taquilla... – sonrió, para tranquilizarlo, enseriándose luego. No pensaba dejarse amedrentar ni nada por el estilo. No sabían de lo que era capaz.

-No lo sé… no sé de lo que son capaces ya… Sinceramente pocas veces me he sentido tan decepcionado…- revolvió lo que le quedaba del café sin ocultar que estaba un tanto triste también, habían sido sus amigos tantos años… -¿Sabes? Mi hermano me dijo por teléfono que podíamos hacer algo juntos… Creí que quería quedar… pero se refería a vengarse…- se rió y lo miró a los ojos. –Me había hecho ilusiones…

- ¿Qué? ¿No te gusta estar solo conmigo? – le acarició el brazo, notando su expresión, era natural, él mismo no podía creerlo del todo. – No esperes milagros, pero... al menos quiere ayudarte, ¿no?

-No es eso… es sólo que hemos perdido a todos nuestros amigos en cuestión de días y me es difícil de asimilar… que ahora estamos solos… - se bebió lo que le quedaba lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo. –Están Aiken y Yûsei… me agradan… lástima que sean tan pequeños…

Kiken sonrió un poco. - ¿Y qué? Son agradables, es lo que cuenta, ¿no? A lo mejor podamos guiarlos... – se echó hacia atrás, bebiendo de su café y observándolo. – Sé que no es lo mismo, pero no hay nada que podamos hacer.

-Lo sé…- le besó los labios con suavidad, mirando de soslayo por si acaso había alguien que conocieran por el local e internándose en su boca después, acariciándole la nuca y dejándose llevar un poco, antes de separarse lentamente, mirándolo a los ojos. –Supongo que el lunes Aiken hablará contigo… parecía ansioso por saber…

- ¿Saber?- el rubio rió un poco. – Sí, supongo que querrá saber. No me importa contarle, la verdad.

Inari se rió con suavidad, observando sus labios y alzando la vista a sus ojos. –Te voy a tener que atar corto…

- ¿Celoso?... – lo molestó, guiñándole un ojo. – Sólo le hago un favor... es mucho mejor tener alguien que te guíe y te enseñe, ¿no crees?

-No lo sé… yo nací así…- se rió y le pasó la mano por el pecho. –Ya te he dicho que no me celo… sé que tu corazón es sólo mío… Si te excita ese niño… es comprensible… ¿has pensado de nuevo en lo que hablamos ayer?

- Claro.... Ya te dije que me parece interesante... ¿No te molestaría algo así? Pensé que serías muy posesivo, no sé por qué – le sonrió acariciándole una pierna con la suya por debajo de la mesa.

-Pues… si se tratase de Akuba te mataría…- le sonrió ampliamente mirándolo a los ojos. –Pero en el caso de ese niño… incluso yo lo encuentro mono… ¿Y tú a Yûsei? ¿O sólo soy yo el que consiente tus caprichos?

- No... mientras me seas fiel a mí... – continuó acariciándolo. – También me parece mono, y creo que me excitaría ver cómo funcionan tus encantos...

Inari se rió con suavidad y lo miró a los ojos. -¿Y a qué llamas tú ser infiel? ¿Hacer algo a tus espaldas?

- Tal vez... pero me refería a que no le seas infiel a mi corazón. – lo miró un poco más serio, casi preocupado. – No tendrá mucho estilo esto... pero si te llegas a enamorar de otro... no sé qué voy a hacer.

-No lo pienses ni por un momento… te amo…- le acarició el rostro con suavidad, deslizando un dedo por su mejilla. –Sólo podría amarte a ti, si pudiera pedirte matrimonio lo haría… Así de seguro estoy de que quiero atarme a ti para siempre… Lo demás… es diferente… ¿Sientes lo mismo?

- ¿Cómo preguntas eso? Aunque no lo supiera, te he amado desde que éramos niños... No soy capaz de amar a nadie más. – le sonrió enternecido, mirándolo a los ojos.

-Te amo…- deslizó la nariz contra la suya besándolo otra vez y riéndose después contra sus labios -¿Sabes? Jamás pensé que una relación pudiera ser tan… perfecta…

- ¿Con nosotros de por medio? Cómo podría ser diferente... – se rió, besándolo suave y brevemente.

-No… creo que no…- se rió echándose hacia atrás en la silla y pasando el brazo por el respaldo observándolo. –Vamos… nos esperan en veinte minutos…

El rubio se puso de pie, sonriendo, y pasándose una mano por el cabello para acomodarlo. No podía estar de mejor humor.

 

 


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back