SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 37- Like Wings to a Heart
- ¿Qué te pareció Arashi-senpai? Es muy agradable ¿no? – lo miró
el chico una vez estuvieron seguros dentro del aula de clases. –
Te dije que no era como ellos.
-Sí, lo es… y muy considerado… ¿te gusta?- lo miró, girándose un
poco en la silla para verle la cara por si le mentía.
El rostro de Yûsei se encendió por completo, y bajó la mirada,
jugando con sus dedos. – Sí, ¿por qué? ¿Se me nota? Da igual...
-No, no se te notaba… - sonrió un poco pensando que era gracioso
verlo así. –Es sólo que pensé que te gustaría… y él es muy bueno
contigo, demasiado… a lo mejor le gustas… después de todo tuvieron
esa cita ¿no?
El chico negó con la cabeza, aún sin que se le quitase lo rojo.
– No lo creo... ni siquiera es gay. Y si lo fuera... seguro le gustaría
alguien más grande....
-No tiene por qué… tal vez le gustan más jóvenes que él… es normal…
es lo que pasa en la mayoría de los casos…- Aiken lo miró y luego
se miró un anillo que llevaba en el dedo, girándolo, le costaba
un mundo hablar para lo que iba a hacerlo.
–Hoy… esta noche quiero decir… - sintió que se ponía rojo y eso
no ayudaba. –Hay una fiesta de esas… por yo qué sé de la revista…
mi madre quiere que vaya…
- ¿Irás? Suena divertido... – sonrió inmediatamente, aliviado de
que cambiase el tema, aunque ahora se preguntaba por qué se veía
tan nervioso.- ¿Tienes que modelar en la fiesta o algo así?
-No… sólo tengo que ir a hacer bonito… y escuchar unos premios
idiotas… luego ya puedo… simplemente estar allí… - suspiró un poco
más rojo porque no comprendiese. –Pero es que no quiero ir solo…-
le dio con un dedo en la mejilla molestando un poco a ver si se
daba por enterado.
- ¡Oh! ¿Quieres que vaya contigo?... – lo miró por si estaba equivocado.
– Me encantaría... Yo nunca he ido a algo así.
- Quiero que vengas… claro…- se rió aliviado de pronto, pensando
que le iba a dar algo de tanto tensarse un día de estos. –Son muy
simpáticos la mayoría… salvo el tío guapo ese…- se rió un poco más
relajado ahora, apoyándose en sus brazos sobre la mesa, pensando
en que si Yûsei empezaba a salir algún día con Inari… se iba a quedar
solo de nuevo. Pero él no valía como novio de nadie.
- Bueno, pues no hablemos con ese... – bromeó el chico, tocándole
una mejilla en retribución por el toque de antes, riendo. – Yo no
suelo ir a fiestas, ni normales...
-Yo tampoco a muchas… sólo a las que mi madre me arrastra… y luego
no lo paso tan mal… como la gente de la revista no me conoce, son
agradables… A veces tienes que bailar con las chicas que se ponen
pesadas…- se rió explicándole –Pero también es divertido… cuando
dejas de pisotearlas…
Yûsei se rió imaginándose aquello, y cubriéndose la boca con una
mano para no hacer mucho ruido. – Yo no quiero bailar con las chicas,
pero vale... Además, me agrada tu madre.
-No le digas eso o tendrás que bailar con ella… hasta me dijo ¿no
invitas a Yûsei a la fiesta? Y yo ni siquiera sabía que había una
entonces…- sonrió levemente, alzando una ceja. –Le gustas mucho…-
se puso rojo y lo miró desde donde estaba apoyado en sus brazos.
–Me preguntó si querías que te prestásemos ropa… pero creo que sólo
porque quería jugar a los modelitos contigo.
- No es necesario... aunque tal vez sí, que nunca he ido a una
fiesta elegante... ¿Crees que necesite ropa?- continuó mirándolo
a los ojos. En realidad, se veía gracioso cuando se sonrojaba, era
natural que su madre le quisiera sacar fotos a cada rato.
-No lo sé… yo sólo voy a ir con ropa… no sé… me viste mi madre
cuando voy a esos sitios…- se rió un poco y le dio con un dedo en
la mano, bajando la vista a la mesa. -¿Si yo fuera normal, también
te gustaría? Sólo quiero saberlo… pero no estoy diciendo nada…
- ¿De qué hablas, Aiken? Tú eres normal. No... eres especial, a
mí no me atraen los normales. – lo miró, rojo de nuevo, y preguntándose
a qué venía eso ahora. – Además, eres muy guapo... Lo pensaba hace
un momento.
-No… no lo soy… y no me contestas….- lo miró a los ojos sin levantarse
de la mesa, pensando que mejor no le hubiera preguntado. Cuando
alguien contestaba con evasivas a esas preguntas era porque no quería
herir. –Da igual… prefiero no saberlo… - se mordió un poco el labio
distrayéndose y mirando a unas niñas que estaban hablando por el
móvil.
- Tú siempre te menosprecias, no lo comprendo... – comentó, observándolo
de todas maneras. – Y sí, me gustarías, sí... Es que nunca he pensado
en eso... – aclaró, enrojeciendo de nuevo. - ¿A ti te gusto yo,
Aiken?
-Eso es igual…- Aiken lo miró, además ahora ya no se creía su respuesta,
encima de que le decía que nunca había pensado de esa manera en
él, eso era que no. –Y no me menosprecio… es sólo que sé que no
puedo tener novio… sólo eso…
- ¿Por qué no vas a poder tener novio? – le preguntó intrigado,
sin que se le pasase por alto que no le había contestado. – Eso
no tiene sentido.
-Sí lo tiene… y ya te lo dije… que nunca tengo ganas… ¿para qué
quieres que tenga pareja? Eso no tendría sentido…Además, nadie querría
estar con alguien así…
- Las personas no están con otras sólo por eso. Se juntan porque
les gusta la manera de ser del otro. Al menos... así es para mí
– contestó, dejándose llevar un poco, y avergonzándose luego pensando
que quedaba cursi.
-Sí, pero si no hay eso… ¿para qué no quedarse simplemente como
amigos? ¿Para hacerse daño? En algún momento el otro necesita eso…
y entonces… buscará a otra persona y yo me haré daño… Mi madre me
quiere llevar al psicólogo… pero yo no quiero ir… - susurró bajito.
- ¿Por qué no? No puede hacerte mal... Aiken... – le sujetó la
mano, deseando poder ayudarlo. – Dime la verdad, ¿yo te gusto? No
me parezco al rubio ese...
-¿Qué más da? A ti te gusta Arashi… y Kiken, sólo creía que era
muy guapo….Es igual, además, no quiero ir a un loquero… eso no va
a hacer que tenga deseo sexual… He leído en internet… hay gente
como yo…. Tal vez no se me pase nunca… y sea así para siempre…-
se quedó callado y miró entre sus brazos, escondiendo la cara y
deseando no haber comenzado nunca esa conversación. ¿Es que era
idiota?
- No digas eso... yo creo... que seguramente es porque no has encontrado
a la persona que te despierte eso. - lo miró, rojo de nuevo. - ¿Has
intentado hacerlo alguna vez?
-¿El qué?- lo miró rojo, pero seguramente no estaban hablando de
lo mismo.
- Hacerlo... con alguien... “hacer el amor” – susurró finalmente
porque le daba vergüenza decirlo en voz alta.
-Oh… ah…. No…- negó con la cabeza. Sí se refería a eso sí… Se quedó
mirándolo rojo y se rió. –Si ya te dije que nunca… besé a nadie
siquiera… Bueno, sí… en fotos… pero eso no es igual…- se quedó mirando
a la mesa rojo, pensando que si fuera del todo sincero, seguro lo
odiaría.
- Hum... yo tampoco he besado a nadie. – continuó mirándolo, de
nuevo pensando que se veía gracioso. - ¿Quieres besarme a mí?
-¡No!... “Sí”… pero ahora no….- lo miró a los ojos y suspiró levemente.
–No… mejor no… ¿para qué quieres eso? Si a ti te gusta otro…
- Porque... no, nada, no sé... – bajó el rostro, suspirando. ¿Le
gustaba Aiken? No estaba seguro, nunca se lo había planteado. Se
la había pasado pensando en Arashi-senpai. Pero lo cierto es que
Aiken era muy guapo, no había mentido al decirlo, y también lo admiraba
aunque de otra manera.
- Es mejor que te esperes… y beses a alguien que te agrade… Si
no, no será lo mismo… ¿Por qué no le pides que te bese?- lo miró
a los ojos, no podía negar que se sentía mal, ¿pero que pretendía?
–Luego quiero contarte algo… raro de mí… te lo cuento por la tarde
cuando vengas a mi casa a arreglarte… para la fiesta esa…
- Está bien... – asintió, intrigado, seguro no era nada tan extraño
como lo veía Aiken, siempre exageraba. – Y ya te dije que no es
gay...
-No sabes… ¿Por qué dices que no lo es?- lo miró riéndose. –Mi
madre muchas veces trae a los modelos a casa a cenar… y hay muchos
que son homosexuales, vienen con sus novios… y son… no parecen gays…
- No, pero es que él se horrorizó. Bueno... no es que se pusiese
odioso, pero sí creo que lo ve muy raro... – le aclaró, suspirando.
-A lo mejor es un reprimido… como ese modelo rubio, me puso cara
de susto cuando le dije que tenía fotos suyas en mi cuarto… pero
a mí me parecía gay…- sujetó el lápiz dibujando en un folio circulitos,
escribiendo “tenemos una cita”.
Yûsei se rió en bajito haciéndole un signo de exclamación a la
frase, por jugar. – No lo sé, no creo que sea un reprimido... Es
muy seguro, me parece a mí, aunque la verdad... sí es un poco despistado
para algunas cosas, como si viviera en otro mundo.
-En el mundo de los pijos…- se rió y le pintó un corazoncito al
punto de la exclamación igualmente por jugar con él. –Me gustan
los pijos… mirarlos… me gusta…
- ¿Por qué? ¿Te parecen bonitos? – se rió también en complicidad,
ahora haciéndole alitas al diminuto corazón.
-Se arreglan mucho… eso me gusta… - le pintó un puntito en un dedo
de la mano con la que estaba dibujando y sonrió. -¿A ti no? Sí…
a ti también, que por algo te gusta un pijo muy pijo…
- Ahora me sentiré poco arreglado... – bromeó, escondiendo el dedo
bajo su mano, sonriendo. – Entonces, te gustan los pijos...
-No… Me gustan…todos los que me llaman la atención… hay un chico
aquí… que es gótico… también me gusta… y tiene los ojos azules…
un día le hablaré…- sonrió levemente pensando que seguro que nunca
se atrevía.
- A ti te gustan muchos... – suspiró el chico de cabello malva,
recostando el rostro entre los brazos. Eso sólo lo confundía más.
-Sí, pero sólo físicamente… me parecen atractivos… La culpa es
de mi madre que me dice que me fije y luego le diga…- sonrió levemente
y lo miró. -¿Te da celos?
- Hum... un poco.... admitió, enrojeciendo, pero no tenía derecho
a algo así, ¿no? Si a él le gustaba Inari.
Aiken se rió, enrojeciendo un poco. –Bueno… pues mejor…

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