SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo
36- Countermeasures
Inari se secó la frente con la toalla después de estar una hora
jugando un partido entre los regulares y los demás, mezclados estratégicamente
para que no molestasen a Yûsei y entró en las duchas acercándose
al chico que parecía estar solo en una esquina lavándose. Le pasó
la mano por el cabello notando los mechones algo negros aún -¿Qué
haces ahí apartado? ¿No te llevas bien con los demás aún, Yûsei?
-Arashi-senpai. – alzó el rostro sonriéndole y luego negando con
la cabeza. – Me odian... A mí y a Aiken, aunque no esté en el club...
En realidad... quería pedirte ayuda, no sé cómo detener esto.
-Claro… les dije que te dejasen en paz… ¿han seguido molestándote?
Esto… - le sujetó un mechón negro pasándoselo adelante. -¿Han sido
ellos?- lo miró serio, le molestaba más de lo que pensaba, que lo
desafiasen por una parte y que la tomasen con ese chico por otra,
no podía negar que le agradaba.
Yûsei asintió apartándose la camiseta un poco para dejarle ver
las marcas de la mordida también. – Se ha puesto peor... Ayer...
ayer me quitaron el bañador en clase de gimnasia- enrojeció, quitando
la mirada. – Pero Aiken dice que los profesores no harán nada y
que será peor, así que le dije que hablaría contigo.
-Comprendo…- el moreno miró hacia los demás pero Asakura había
salido antes. ¿Es que ya sabía que aquella conversación tendría
lugar? Acercó al chico a él inclinándose un poco para mirarlo a
los ojos. –Dime quienes fueron, Yûsei… ¿sabes sus nombres?
-Salz, y Katsuro... Y ayer... – dudó un poco, ya que le parecía
que eran amigos de Inari también, no quería ofenderlo. – Asakura
y Togashi también estaban allí.
-Dios…- el moreno apretó un poco la mandíbula tocándose la quijada
con los dedos. Estaba harto de ellos, no sabía ni cómo decírselo
ya. –Mira… buscaremos un modo de detenerlos, como sea. Por el momento,
voy a hablar con sus tutores cuando acaben las horas de club…para
que llamen a sus padres y les informen de su comportamiento… a ver
si de ese modo dejan de comportarse como animales… procura evitar
estar a solas en el recreo. Si tienes miedo, puedes estar conmigo
si lo deseas, estoy en tercero D si algún día me necesitáis…tú o
tu amigo…
- Gracias... Arashi-senpai – lo miró, aliviado, aunque internamente
seguía un poco nervioso. - ¿Estás seguro... de que esto va a funcionar?
No quiero que se ponga peor... Debo parecer un debilucho... lo siento...
– murmuró avergonzado.
-No lo pareces… eres un niño de primero al que están abusando…
y es injusto. Pero por más que ellos se comporten de un modo tan
salvaje, debemos intentar arreglarlo como se debe… esperemos que
funcione, aunque no tengamos la certeza de que lo hará… - le sonrió
apartándole el cabello mojado de la cara. –Mi hermano está en las
mismas circunstancias que tú… y también su amigo, Akuba… y él es
muy fuerte…
Yûsei sonrió, aún un poco rojo, pero mirándolo al rostro. – Gracias,
sabía que podía contar contigo... Espero no causar problemas con
esto. Pero al menos... tengo el cabello medio teñido de negro...
– bromeó, por aligerar la situación.
Inari se rió con suavidad. –Sí… pero yo preferiría que hubiera
sido con tinte para el cabello…- le pasó la mano por el pelo y cerró
su ducha, envolviéndose las caderas con la toalla. –Tal vez quieras
conocer a mi hermano… procura buscar amigos… no estéis solos…
Yo siempre estoy con Aiken, viene a buscarme ahora... – le sonrió
asintiendo. – Y la verdad, me encantaría conocer a tu hermano, se
oye como alguien muy interesante...
-Le gustó mucho…- sonrió pensando que era realmente encantador
y se levantó, colocándole la corbata por dentro del jersey para
ayudarlo. –Vamos… esperaré contigo a que llegue ese amigo tuyo…-
sonrió levemente, aún así pensando que el chico ese habría ido solo
hasta allí.
.-Gracias de nuevo, no quiero que esté solo tampoco. – le sonrió
tomando su mochila y saliendo junto al mayor. – Aiken es muy valiente
aunque diga que no...
-Estoy seguro de que lo es, tú también lo eres- le sonrió el moreno
llevándolo por los hombros afuera con él. –Pero no te preocupes,
creo que hoy salieron antes…
Aiken se levantó del banco donde había estado esperando al chico
afuera y se quedó mirando a Inari, preguntándose si se estaba metiendo
con él o si era aquel chico que decía Yûsei. Era guapo y tenía algo
especial que lo hacía aún más guapo… La verdad es que le molestaba
un poco verlos así, le daba un poco de celos para ser exactos.
-¡Aiken! – lo saludó el chico, sonriendo.- Aiken, este es Arashi-senpai,
el capitán del club de volley. Ya le hablé de nuestro problema.
– lo miró a los ojos un poco más serio.
-Ah… encantado…- se puso rojo y se inclinó un poco, avergonzándose
desgraciadamente, odiaba las presentaciones y más cuando se trataba
de alguien supuestamente importante para quien se lo presentaba.
-¿Puedes ayudarnos?- le preguntó aún así, porque estaba bastante
desesperado.
-Lo voy a intentar…- el moreno sonrió levemente, notando que estaba
agobiado. –Pero sobre todo…- los miró más serio mientras hablaba.
–Recordad que vosotros no tenéis la culpa de que esto suceda… -
No lo entendía, aquel chico salvo por el tinte y el piercing no
le parecía ni siquiera medianamente un mal chico. Más bien tenía
aspecto de modelo o algo así. –Hoy hablaré con los tutores para
que hablen con los padres de los que os están molestando… y mañana
nos veremos en el recreo… ¿de acuerdo?
-Gracias…- el chico lo miró preguntándose por qué se molestaba
tanto, le costaba creérselo.
Inari miró la hora y se guardó la mano en el bolsillo. –Os acompañaré
a clase…
-No es necesario, de veras... pero gracias – sonrió Yûsei, igual
sintiendo que se la había pasado agradeciendo toda la conversación,
pero no era para menos. Realmente los estaba ayudando mucho, dudaba
que se fueran a meter con él.
-¿Seguro que no?- preguntó el mayor observándolos. –No me cuesta
nada… es sólo que quería ir a ver a alguien a natación…
-Entonces, ve, no quiero molestar... – le aseguró recordando que
le había dicho lo mismo a Aiken. – Estaremos bien... hum... si Aiken
está de acuerdo...
-Sí… iremos… deprisa…- el chico se quedó mirando al mayor que se
rió aunque no quería meterse con ellos, ni mucho menos.
-Mejor os acompaño…

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