.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

SpellBound Fanfic Yaoi

Capítulo 32- Streaking without the Fun


Aiken suspiró, saliendo de los vestidores con el traje de baño. Odiaba la gimnasia con todas sus fuerzas, tanto, que había estado a punto de no ir a clase cuando se había enterado de que la hacían en la piscina y encima con el resto de los cursos de primero.

Se acercó a Yûsei, con la toalla colgada del cuello, tratando de taparse lo más que podía. Era estúpido… teniendo en cuenta la de veces que había posado en traje de baño… pero ahora aún tenía un enorme hematoma en el estomago.

- Aiken.... te ves muy bien... – le sonrió el chico, que llevaba la toalla colgada al hombro, notando que aún se le veía un poco el morado, pero no era demasiado obvio si no lo sabías de antemano.

-No sé nadar…- le confesó rojo, echándose un poco detrás de él, ya ni falta que le hacía que lo humillasen… lo hacía muy bien él solo. –Me quiero ir…

- No seas así.... tienes que pasar la clase.... No es tan difícil – sonrió, tratando de darle ánimos. – Yo te ayudo.

-Pero me da… miedo… no lo soporto… voy a hacer el ridículo… de veras… quiero que me trague la tierra… - miró un poco a un lado como pensando en si había alguna escapatoria, pero no se le ocurría ninguna buena. Vio como Salz y Katsuro entraban en la zona de la piscina y suspiró con fuerza, sujetando la mano de Yûsei y yendo a “esconderse” detrás de los demás. –Debes de creer que soy una nena…

- No creo nada de eso... Mucho menos de ti... – murmuró, recordando lo que le había sucedido apenas el día anterior, deseando que no se fueran a poner pesados ahora.

-Bueno…- el chico se fue alejando cada vez más a pesar de que ahora ya no los veía, observando cómo iban pasando la lista y la gente se iba tirando a la piscina para que los cronometrasen cuánto tiempo tardaban. –Vaya mierda…- murmuró odiando aquello con toda su alma ¿Qué iba a hacer cuando le tocase? Tirarse y ahogarse.

Bajó la vista de golpe al notar algo que bajaba y como Yûsei se caía un poco hacia delante. Katsuro lanzando su bañador por la parte de atrás de la verja para lanzarlo a la calle.

- ¡Ah! – el chico cayó al suelo, de rodillas, cubriéndose, más rojo imposible, las risas estallando a su alrededor. No sabía qué hacer ni a dónde correr, parecía una pesadilla.

- ¡Eh! ¿Qué sucede allí? – escuchó la voz del profesor acercándose y se puso de pie, echando a correr hacia los vestidores.

- ¡Este imbécil le ha sacado el bañador!- Aiken señaló a Katsuro y el profesor miró al chico y el hematoma que tenía en el estómago. Entre eso, el piercing y el cabello teñido no se fiaba para nada.

-¿Tiene alguna prueba?- preguntó el profesor como amenazándolo, Aiken haciendo un gesto de “¿eres imbécil?” con la cara y cogiendo la toalla para ir a buscar a Yûsei.

El chico ya tenía la ropa interior puesta, con la humillación del momento, ni siquiera se le había ocurrido utilizar la toalla. Estaba agitado, aún rojo. No comprendía qué les pasaba realmente. Nunca lo habían tratado así.

Aiken se sentó a su lado y le puso la toalla por los hombros, rodeándolo y pegándolo contra él. –La han tomado contigo este año… lo siento mucho…- le susurró en bajito.

Salz entró en los baños con Katsuro y dos más que a la vista eran de tercer año. –Mira… ya están así… te dije que eran unas mariconas… ¿ni siquiera podéis escaparos como Dios manda?

Asakura se rió abiertamente mirando a Yûsei y arrancándolo de los brazos de Aiken junto a Salz. El otro chico era sujetado mientras por Togashi y Katsuro que le empujaban un huevo en la boca. Cerró los ojos y apretó los dientes pero sintió que le apretaban los testículos tan fuerte que no le quedaba más remedio que gritar. Lo empujaron dentro de su boca, apestaba, estaba completamente podrido. Trataba de revolverse pero no podía con ellos y mucho menos con el de tercero.

- ¡Suelten! ¡Déjendlo! – protestó Yûsei revolviéndose también, sin conseguir soltarse, sintiendo que le dolían los brazos de lo fuerte que se los retorcían.

- ¿Qué? ¿No te gusta que tu noviecita chupe huevos...? Yo creo que sí, nena... – se burló Salz, cubriéndole la boca con una toalla y mordiéndole el hombro con fuerza, haciendo que el chico gritase y susurrando luego. – “Por lo de ayer...”

-Pero eso no es todo…- Asakura canturreó abriendo un bote de pintura y agitándolo en su mano, rociando de negro el cabello del chico. –Así… así es como debías estar…- se rió mientras se lo ponía.

- ¡No hagas eso! ¡Para! ¡Le vas a hacer daño! ¡Ah!- Aiken apretó las mandíbulas al sentir cómo Togashi le retorcía la piel del cuello pellizcándolo brutalmente. –¡Para! ¡Dejadnos ya!- le gritó de todos modos tratando de huir y sintiendo que le bajaban algunas lágrimas de dolor y de humillación.

Yûsei cerró los ojos, apretando los párpados para que no le fuese a caer pintura en ellos, tosiendo un poco aún contra la toalla. No comprendía por qué el profesor no iba a verlos. No pensaba quedarse tan tranquilo esta vez, ya era demasiado.

Asakura se rió, guardándose el bote en la bolsa y cogiendo un rotulador de alcohol, pintándole en la cara “marica”. Riéndose y repitiendo la operación con el otro chico a pesar de que en ambos casos le había quedado completamente emborronado.

Yûsei sintió cómo lo soltaban por fin, dejándolo caer al suelo, los chicos alejándose entre risas, antes de que se atreviese a volver a abrir los ojos, las lágrimas bajando por sus mejillas, sin poder reprimirlas más. Se pasó la mano por el rostro tratando de limpiarse al menos un poco y acercándose a Aiken.

-Me quiero morir…- el chico se encogió sobre sí mismo sin dejar de llorar, estirando un brazo y apretándolo contra él antes de levantarse y llevarlo a la ducha para limpiarlo aún así, sin poder dejar de llorar, terminando por abrazarlo mientras trataba de sacarle aquello del cabello.

- No digas eso.... si tú eres lo mejor de esta escuela... – sonrió, cerrando los ojos de nuevo al sentir que parte del tinte resbalaba por su rostro. Intentando ser fuerte, aunque él no estaba en mejores condiciones que el moreno. Jamás había odiado a nadie, pero a ellos, los odiaba.

-Pero es cierto… odio el colegio… no quiero volver… quiero irme… los odio…- apretó las manos en su cabello sin darse cuenta siquiera de lo que estaba apretando los puños, soltándolo y sentándose en el suelo de la ducha. El agua estaba negra del cabello de Yûsei y no parecía que fueran a irse fácilmente aquellos manchurrones de su pelo. Se frotó la frente tratando de borrarse aquello de la cara al menos, sin dejar de llorar de rabia. Pegándole un puñetazo a las baldosas.

- Yo también... – murmuró el chico con un hilillo de voz, restregándose el cabello con fuerza tanto como podía, y sentándose luego frente a Aiken, limpiándole el rostro con más suavidad. – No podemos dejarlos seguir...

- ¡¿Y qué quieres hacer?! ¡¿Eh?! ¡No podemos hacer nada!- lo miró completamente furioso y pasándole las manos por la cabeza después, limpiándole la cara, tratando de disculparse por haber perdido los nervios. -Sólo será peor… cada vez… es peor… si se lo dices a los profesores, aún se queman más contigo y ellos no hacen nada…

- Ya... pero algo hay que hacer, mírate... – murmuró, pasándole las manos por el rostro también, al menos ya no se leía aquella palabra. Empezaba a parecer un extraño juego del espejo. – Tal vez si se lo digo a Arashi-senpai.... él es fuerte.

- ¿Y qué va a hacer contra todos esos imbéciles? Tendría que ser Rambo…- se pasó la mano por la nariz aunque igual estaba debajo del agua. –A lo mejor tiene amigos… o algo así…- murmuró tratando de buscar una salida o un autoconsuelo. –Yûsei… antes de conocerte… todo era un infierno…- bajó la cara porque estaba llorando de nuevo y se tapó con una mano.

El chico lo abrazó contra sí, acariciándole el cabello, aún bajo el grifo de agua. – Vamos a encontrar una solución, Aiken... No puede seguir así...

-Ya…- tragó saliva, pensando que decía eso porque acababan de empezar con él. Él también creía al principio que en algún momento iba a acabarse pero no era así, jamás terminaba… Se apoyó en su hombro y le besó la herida que le habían hecho, acariciándole el cabello. –No sale… de tu pelo…

Ya saldrá.... no es permanente... Y si no, buscaré la forma de aprovecharlo... – le sonrió aunque seguía llorando pero no se le notaría bajo el agua. – Tú no te preocupes...

-Bueno…- cerró los ojos un poco, pensando que parecía siempre consolarse pronto, pero él no… Si aquello no cesaba, él iba a tomar una solución… para bien o para mal… no aguantaba más… -A mí me gusta tu pelo malva… tal vez me haga mechas negras… para ir a juego…- se rió aunque estaba llorando igual.

- Ya tú te ves bien así... – se rió también, metiendo sus dedos entre su cabello. Se sentía mejor mientras lo estuviera abrazando.

-Vale…- sonrió levemente acariciándole la espalda. –Vamos… vamos a vestirnos… seguro que mi madre conoce a alguien que puede arreglarte el cabello…- susurró tratando de seguir adelante.

- Gracias, Aiken... – asintió, pensando que tal vez era él quien le había complicado más la vida con eso de no dejar el volleyball.

 

 


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back