SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 31- Zumos Exóticos
Hikaru se rió, recostado sobre su pupitre como si fuera a dormir
más que a atender a la clase. – No podía creerlo... casi me caigo
del shock – le comentó a Akuba, tras haberle contado lo que le había
dicho su hermano la noche anterior.
-Yo aún no me recupero…- el moreno lo miró alucinando por colores
y deseando tirarse sobre su espalda y abrazarlo. Por supuesto, aguantándose
las ganas de hacerlo. -¿En serio? Y con Kiken además… yo flipo…
- De veras..... y me lo dice como si nada.... Luego de lo que yo
pasé para decirle que era gay... – negó con la cabeza, pensando
que su hermano era un caso. – Y para colmo, me echa la culpa...
-Ten en cuenta que es Inari… - se rió el moreno recostándose en
la mesa también y apoyando la frente en los brazos. –Primero… si
él lo hace… está bien, segundo, él nunca tiene por qué avergonzarse
de nada y tercero y más importante… si él hace algo mal la culpa
siempre la tiene otro…- se rió y le sopló el flequillo. –Eso es
bueno para nosotros…
- Lo conoces, ¿eh? – se rió, sacudiéndose el cabello. – Sí, es
bueno, y para él también, no creas... Lo sacudí... – sonrió, recordando.
-Comprensible… ¿Quién se plantearía tanto una relación? Hay que
ser… pijo… - lo miró jugando con el bolígrafo. -¿Te los imaginas
haciendo algo? Yo no… ni siquiera podía imaginarme a tu hermano
meneándosela… pero hacen buena pareja… y los dos están buenos…
- No hacen nada, apenas se besan... –negó de nuevo, colocando una
mano sobre la cabeza del moreno, sacudiéndolo a él ahora. – Y no
digas esas cosas... no me gusta pensar en el tal Kiken... – refunfuñó,
guardándose para sí lo otro que le había dicho su hermano.
-Ah… vale… no lo diré, lo pensaré sólo…- se rió dejándose remecer
y besándolo fugazmente en los labios, seguro de que no se había
notado, riéndose un poco y sintiéndose extrañamente feliz. Más que
nunca, en realidad. –“No seas celoso… tú me pones mucho más… y además
tienes esos pezones… mierda… no me hagas tú a mí pensar en esas
cosas…”
-Mucho más... debería ser el único – lo miró serio, aunque iba
medio en broma. – Anoche tuve que hacer de todo para que Inari no
se diera cuenta y aún así, me riñó, por...- se pasó la mano por
el cuello apartándose el cabello brevemente.
-¿De verdad? Pero me pone ver que tienes esa marca ahí… que te
la hice yo…- sonrió levemente. –Ya le dará igual… cuando él comience
a sentirse así también… no es un eunuco ¿no?- se rió con suavidad
y le siguió mirando el cuello. –Sólo pienso así en ti… ya lo sabes…
sólo que antes no te conocía…
- Vale... no estoy enfadado... – le sonrió ligeramente pasando
dos dedos por su brazo como si fuese un gesto casual. – Sí te puedo
decir de todos modos, que tu “ex -novio” no te quiere fuera del
equipo.
-Ya me lo parecía a mí…- sonrió levemente porque la verdad es que
le agradaba escuchar eso, pero no quería dar muchas muestras para
que Hikaru no fuera a enfadarse con él o a sentirse mal. –No le
digas eso, baka… tu hermano te matará como te escuche… y tú has
sido mi único novio… con quien te la hayas meneado no cuenta…- se
rió después, cubriéndose un poco como si temiera una colleja.
El chico lo miró serió, suspirando luego. – No, supongo que no
cuenta. Pero me pone nervioso. Tal vez deba ir a verte nadar...
– murmuró, planteándoselo seriamente. No quería cosas extrañas.
- ¿De verdad? Ven- el moreno le invitó bastante entusiasmado, en
realidad olvidándose de que se lo decía porque estaba celoso. –Bueno…
mejor no vengas, me encantaría que lo hicieras, pero seguro que
Togashi te da la vara… ¿Por qué no le dices a tu hermano que te
acompañe?... Él también querrá ver a Kiken… – sonrió de medio lado,
pensando que seguro que así no tocaban los huevos.
- Pero tendría que ser un día que no tenga club él... – le sonrió,
de pronto entusiasmándose también, distraído de su motivo inicial.
Además, si estaba con Inari, no habría posibilidades de nada con
Kiken. – Le preguntaré.
-Vale…- sonrió levemente estirando un brazo un poco y sujetándole
la mano con la suya, apoyando la cara sobre sus propios brazos cruzados.
–Se van a enterar de lo nuestro si seguimos así… ¿te importa?
- No me importa.... ahora que Inari lo sabe. Era el único que realmente
me preocupaba. ¿A ti te importa? – le sonrió, observándolo.
-No… mi familia ya lo sabe… ¿Qué van a hacer los demás? ¿Burlarse
de mí?... qué novedad… mientras no nos vean los profesores… -se
encogió un poco de hombros y se recostó en la silla de nuevo, como
siempre. –No quiero que me expulsen, a mi abuela le daría un algo…-
se balanceó un poco de adelante atrás y lo miró sonriendo extrañamente.
–… hoy es viernes…
- Lo sé... no se me ha olvidado... – se rió en bajito, tamborileando
en la mesa con dos dedos. Lo cierto es que estaba algo impaciente.
Akuba se rió pensando que ya parecía haberse olvidado de lo otro
que habían estado hablando. –Pero antes de eso… seguro que mi abuela
te hace una entrevista… alégrate de que no te hace un análisis de
sangre…
- Me sentiré como en esas pelis porno donde les preguntan a las
tías hasta sus hobbies... – se rió, bajando la cabeza para mirarlo
a los ojos. – A mí me agrada tu abuela...
-Es muy buena…- se rió pensando que de todos modos a veces resultaba
un poco agobiante con sus “estudia, estudia.” –A mí me gustan esas
pelis porno donde ves al tipo hablando y bebiendo zumos exóticos
antes de que se lo tiren…
- Bueno, pues estaré esperando mi zumo exótico... No se vale comprarlo
en la tienda... – le guiñó un ojo, sonriendo y sintiéndose excitado
de pronto al imaginarlo. Mejor se quedaba recostado y así no se
notaba.
-Eh… ¿te cambiarás antes?... – se rió pensando que era un morboso.
- ¿Quieres que lo haga? – le sonrió, ya decidido a hacerlo de todas
maneras. Le gustaban aquellos juegos.
-Sí…- se rió totalmente nervioso, además se le estaba levantando
la polla. –Y que te maquilles… - sintió que enrojecía un poco y
se pasó la mano por la nuca.
- Lo haré... – su sonrisa cambió un poco, reflejando sus deseos
y le pasó un dedo por el brazo. – Tú no te preocupes por nada, yo
lo haré especial.
-Sólo estoy un poco nervioso…- se miró el brazo pensando que odiaba
llevar la camisa, observando cómo se hundía la tela blanca a medida
que aquella uña negra lo rozaba y sintió un escalofrío. –Me gustas
mucho…
- Tú a mí.... ¿no te dije que estoy enamorado? – retiró su mano
por no ponérselo más difícil. – Yo también estoy algo nervioso pero...
sé que será genial.
-Yo también…- se pasó una mano por el pelo apartándose la mecha
blanca de delante de los ojos, sonriendo para sí y alzando la mirada
al escuchar al profesor decirles a los que andaban de pie por la
clase que se sentasen.

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