SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 14- Don’t You Miss Joysticks?
- ¿Aquí vives? – preguntó Yûsei al ver que el chico se detenía
frente a un portal. Claro, era una pregunta con una respuesta obvia,
pero de pronto lo veía nervioso.
-Sí… es un edificio un poco pijo…- aclaró innecesariamente porque
se notaba a leguas. Sonrió un poco y le cogió la mano, llevándolo
con él por el cruce de soportales hasta el ascensor, marcando el
21 –Ya le dije a mi madre que venías… pero me deshago rápido de
ella…
- No tienes que hacerlo.... – se rió un poco el chico, recordando
todo lo que le había contado sobre ella. – Igual, vamos a tener
que verla si me invitaste a cenar...
-Sí tengo, sí… tú no la conoces…además es pija…- enrojeció un poco,
frunciendo el ceño ligeramente y esperando un poco inquieto en el
ascensor pese a que no tardaba nada en subir los pisos. Abrió la
puerta de la casa y una chica joven y muy arreglada se levantó del
sofá sonriendo.
-Hola… mi niño…- lo abrazó besándole una mejilla y apretujándolo
contra sus pechos mientras le pegaba una nalgada. – ¡Ah! Sabía que
eras monísimo… Yûsei.
- Ah... gracias... – sonrió, enrojeciendo y sin saber ni cómo comportarse.
¿de veras era esa su madre? – Y usted... se ve muy joven.
-Oh… Qué mono…- soltó a su hijo por fin porque no dejaba de empujarla
y lo sujetó por los hombros para llevarlo hacia el salón -¿Quieres
beber algo?
-Como un zumo o un refresco!- se apresuró a reñirle Aiken por si
pretendía ofrecerle alguna cosa rara.
-Sí… claro…- la chica se rió y lo llevó con ella al sillón sin
muchas intenciones de dejarlos escapar como su hijo había planeado-
¿Ya te dijo Aiken que es modelo?
-No lo soy…- murmuró el chico aún más rojo y sirviéndose un vaso
de Pepsi.
- ¿Eh? No... no lo sé, ¿lo es? – le preguntó, intrigado y confundido
a la vez. – Una Pepsi estaría bien...
-Ahora te la llevo…- el chico se apresuró a ir junto a su amigo
antes de que siguieran diciendo injurias de él. Sentándose a su
lado y ofreciéndole el vaso. –No lo soy, mi madre es fotógrafa para
una revista de moda… y le gusta usarme de maniquí… pero yo lo odio…
-Bah! Calla…- la chica bajó una mano en el aire como desechando
su opinión al respecto –Mira qué guapo… - le mostró unas fotos suyas
que estaba preparando para la revista junto a las de algunos otros
chicos y chicas.
-Mamá… ¿Por qué no te vas a dar un paseo?- el moreno se quedó mirando
rojo, sintiéndose expuesto porque además odiaba cómo salía en esas
fotos.
- … no seas soso…
- Pero si te ves muy bien... – le aseguró Yûsei observándolas,
impresionado en realidad. Salía sonrojado en todas y cada una de
ellas, pero eso lo hacía verse aún mejor a su parecer. – Sales muy
guapo, Aiken.
-¿A que sí?- la chica sonrió orgullosa, tocándole la pierna a su
hijo con una mano –Es muy guapo… lástima que no sea muy alto.
-Tengo 15 años, perdona que no sea un adonis…- el chico miró a
otro lado y luego a las fotos de nuevo, observando a un chico que
no había visto antes y cogiéndolas de nuevo mientras su madre se
dirigía a Yûsei.
-¿No quieres posar? ¿Cuántos años tienes? Y con ese cabello tan
bonito…
- No... 15 también. – sonrió, sonrojándose él. – Pero no soy buen
modelo, soy más bajo que Aiken y además no me puedo estar quieto...
-¿No? Sí… sí quieres… no importa que seas más bajo… a ti te queda
bien…- sonrió mirando a su hijo después. –Lástima que mañana ya
estén todos los modelos seleccionados… pero al próximo posado vienes…
sólo necesitas un permiso de tus padres… espera que te lo traigo…
-Por si no te das cuenta dijo que no quería…- la acusó Aiken suspirando
con una ceja alzada y avergonzado. –“Lo siento… es una pelma…”
- “No te preocupes...” – sonrió el chico, aunque le daba vergüenza.
Pero se estaba divirtiendo. – “A mí me agrada aunque no quiera posar...”
-“Síguele el rollo y yo luego le doy una excusa…”
-¿Qué tramáis?- preguntó la chica sentándose con ellos y doblando
la hojita del permiso guardándosela luego en el bolsillo a Yûsei.
-Nada… ¿me puedo quedar con esta foto?- le mostró al chico aquel
y la chica se rió.
-¿Te gusta?... qué mal… yo me había hecho ilusiones con Yûsei…
-Mamá… a ti te falta un tornillo…- se llevó la foto igual, sujetando
la mano del chico y huyendo con él al cuarto. –Vamos a jugar, no
molestes… pelma…- le sacó la lengua para que no creyese que estaba
enfadado, era una sensible.
- Mucho gusto... – se despidió Yûsei, sin saber cómo llamarla.
No estaba bien que le dijera “mamá de Aiken” pero tampoco le parecía
una señora... – Oye... ¿de qué habla? ¿Te gustó ese chico, de verdad?
-Mi madre… lee mucho yaoi de ese… hay que dejarla porque se pone
a fantasear cosas raras y… bueno sí me gustó…- se rió un poco rojo
-¿Me odias?
- No, baka... – le dio con la mochila, riendo. – Eres gay... a
mí no me importa... Para nada.
-No soy gay…- le mostró que tenía mas fotos de su madre por la
pared, algunas de chicas y pegó aquella también. –También me gustan
las chicas… me da igual, si me parecen atractivos… pero la verdad…
a veces creo que soy asexual…
- ¿Asexual? Yo no estoy seguro de que alguien lo sea... – lo miró
dejando la mochila en el suelo, y viendo las fotos. En realidad,
todas seguían cierto tipo de fisonomía.
-No lo sé… es sólo que no puedo imaginarme besando a ningún chico…
ni a una chica… y nunca tengo ganas de meneármela… o algo así… como
los demás… aunque lo he hecho alguna vez… por probar…y luego me
parece un rollo… ya sé que soy un raro…- se sentó en la cama y prendió
la tele -¿Quieres jugar a la consola mientras mi madre pide la comida?
- Vale, pero yo no creo que seas raro. Yo tampoco hago eso... Me
da pena... – se sonrojó, pensando que igual nadie lo veía pero nunca
lo lograba de todos modos. – Eso no significa que no piense en esas
cosas.
-Yo no pienso en esas cosas…- se rió preguntándose si no debía
dejar de hablar de eso para que no pensase que era un enfermo. –Pero
sí se me levanta... - se quedó serio y rojo, prendiendo la PS2 y
poniendo un juego online porque le gustaban más. –No vamos a tener
mucho tiempo pero bueno…jugamos a esto y así podemos seguir hablando…
a veces creo que nunca tendré novia o novio…
- ¿Por qué dices eso? – preguntó tomando uno de los mandos, pensativo.
– Yo nunca me he preguntado eso.
-Porque nadie quiere estar con alguien que no tiene deseos sexuales…
- lo miró a los ojos y luego le explicó, por si no sabía cómo tenía
que crear a su personaje y para qué valían los botones del pad.
-¿No crees?
- Hum... a menos que te consigas a alguien que tampoco los tenga.
De todos modos, no creo que sea cierto... tal vez no has encontrado
a la persona correcta.
-No encontré a ninguna…- se rió y le apretó la mejilla con un dedo.
–Igual… me ha hecho mucha gracia que nunca te hayas masturbado porque
te da vergüenza, Yûsei… si nadie te ve…
- ¡Shhhhhhhhhhhhh! ¡No te rías de eso! – le riñó, aunque él mismo
se reía. – No lo sé, es que me pongo a pensar además y ya...
-Es gracioso… igual yo sé que lo hago con cara de que me estuviesen
obligando…- se rió tratando de que se le pasara la vergüenza con
el tema, si total a él le daba bastante igual –y luego creo que
se me verá en la cara…
Yûsei se rió, apoyándose un poco en él. – No creo, además te la
pasas con cara de vergüenza igual. No, vale, no te ofendas...
-No me ofendo…- se quedó rojo de todos modos y le pegó dentro del
videojuego aunque ese no era el objetivo del juego aquel. –Te voy
a matar por desvelar mi rojez…
- No! No se vale... – le dio una patada así mismo, riendo. – Si
nos matamos entren nosotros es que somos pésimo equipo...

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