SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 12- Between You, Me and the Ball
Inari se quitó la cazadora como siempre. Había llegado un poco
tarde por culpa de estar hablando con un profesor y los demás chicos
ya parecían haber estado calentando hacía un buen rato, se dedicó
a hacer estiramientos él solo. Estaba un poco preocupado aún por
su hermano, seguro que estaba enfadado por un siglo con él.
Se paseó por el gimnasio buscando al chico de cabello malva.
- ¡Inari! ¡Ven aquí! Te estamos esperando- Asakura lo llamó haciendo
estallar un chicle en los labios y comentando después con los dos
chicos de primero que estaban en el mismo club – “A ver qué hace…
está más raro…”
-Ya voy… id entrenando… - les hizo una seña con la mano para que
esperasen y entonces se acercó al chico sonriendo levemente. -¿Y
cuando vas a la peluquería?- le preguntó lanzándole la pelota para
que practicase con él.
Yûsei se rió bajito, atrapando la pelota porque no estaba preparado
y lanzándola él luego. – Hola, pero no me voy a cambiar el cabello...
A mí me gusta.
-¿Pero por qué?- insistió aún así sonriendo por su modo de negárselo
-¿Le has dicho a tu madre que te riñeron por tu tinte?- se la devolvió
más alta para que corriese hacia ella.
Asakura al otro lado incrédulo – ¡Ya me tiene harto ese niño!
-Tranquilo… Asakura-san… - se rió uno de los menores. –Lo conocemos…
podemos hacerle la vida imposible si quieres…
-¿Tenéis que preguntarlo?
Yûsei corrió a devolverle la pelota, pensando que estaba siendo
menos brusco hoy. - No... porque no me riñeron, sólo me lo aconsejaste
y... eso. – finalizó para no hablar mal de los que no habían sido
muy amables.
-Mi hermano… - se echó un poco a un lado del gimnasio, poniéndose
más serio mientras hablaba, en realidad sólo quería comprenderlo
realmente, no leer cosas sobre marcas extrañas en una revista –se
pinta las uñas y los ojos… - dijo en tono poco orgulloso.
- ¿De veras? Entonces no pasa nada, ¿verdad? – le sonrió, preguntándose
por qué actuaba como si acabase de confesar que era alcohólico.
-En realidad no soporto que lo haga- sacó desde atrás aunque no
muy fuerte para ver cómo se la devolvía –Salta más alto, Yûsei.
- ¡Sí! – exclamó el chico ya saltando, se estaba divirtiendo. -
¿Por qué te molesta? ¿No te agrada tu hermano?
-Me agrada… pero no quiero que sea gótico o como sea… es ridículo…-
sonrió al ver cómo saltaba y le dio un poco más fuerte, tomándose
aquello mucho más en serio, el chico golpeándole de vuelta, también
subiendo de intensidad.
- Pero eso no es malo... sólo es algo que le gusta... Es como si
él no quisiera que jugases volleyball.
-Hum… - el moreno se quedó callado, ni siquiera podía imaginarse
su vida sin el volleyball. Saltó un poco cogiendo el balón y meditando.
–Bueno prefiero que se pinte en lugar de estar con ese…- le lanzó
la pelota de nuevo y lo miró mientras la recibía otra vez -¿Y tú
eres gótico?- preguntó recordando aquel cabello rosa.
- ¿Yo? No – le contestó sorprendido de que alguien pensara eso.
– No, ¿parezco gótico?
- No sé… - se rió y le lanzó el balón. –Sólo lo pregunté… por tu
cabello…vi en esa revista que es normal que se lo tiñan de colores
extraños… y esas cosas… horrendas… Tíñete el cabello Yûsei… - le
reprendió de nuevo sin poder evitarlo.
- Que no... – se rió, pensando que era necio, y además ya empezaba
a preguntarse si lo hacía por molestar. – No es horrendo, que a
mí me gusta...
-Mira que eres necio… ¿Qué te cuesta? ¿No es más complicado estar
tiñéndoselo todo el tiempo?- se acercó a él y golpeó la pelota justo
frente a la red haciéndole un mate y sujetándose de esta para verlo
bien -¿Pero sabes de qué va eso gótico? ¿No? Quiero que me ayudes…
acércate… - se puso un dedo sobre los labios –“Es un secreto…”
- Bien, no se lo voy a decir a nadie... – susurró también sonriendo.
– “Creo que les gustan las cosas oscuras, como los vampiros y los
fantasmas y cosas así... Y las velas... no sé. Y se visten así de
negro... ¿Por qué no intentas revisar cosas que les gusten en la
revista esa?”
-Ya… eso estaba pensando… pero no sé donde… - se coló por debajo
de la red y se paró delante de él sonriendo y sujetándose a las
cuerdas blancas. –Seguro que tú quieres acompañarme… nunca he ido
por esa zona… - lo cierto es que le avergonzaba terriblemente ir
a esa zona y no podía pedirle a Kiken que lo acompañase, eso sería
profundamente negativo. Pero aquel chico… aquel chico no parecía
tener ningún interés en popularidades. Como si estuviera ajeno al
daño que la sociedad pudiera hacerle.
- Está bien, será divertido. Aunque hoy le prometí a un amigo que
iría a su casa, a menos que quieras ir a la noche... – le preguntó,
no muy seguro de poder hacer eso, pero por otro lado, le agradaba
cada vez más el moreno.
-¿Por la noche en días de clase…? Yûsei… ¿estás estudiando como
debes?- sonrió ampliamente y se acercó un poco más para quitarle
el balón de las manos. –Iremos mañana… después del club… - le guiño
un ojo y volvió a su lado del campo. –Ven con el pelo negro, Yûsei…
- Que no... – se rió, echándose para atrás, y preparándose para
lo que le lanzara.
-Qué necio Yûsei… te estoy riñendo… quiero que se lo digas a tu
madre, a ver qué piensa de esto- le sonrió de todos modos aunque
le estuviera riñendo y le lanzó el balón jugando con él por fin
totalmente en serio. Completamente ajeno a los comentarios que sus
“amigos” estaban teniendo sobre él en aquellos momentos.

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