.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

SpellBound Fanfic Yaoi

Capítulo 11- A 6 or a 7

El moreno se sentó al lado de Akuba, sacando su almuerzo y desenvolviendo un emparedado que él mismo se había hecho. No era que su madre no le diera nada, pero la verdad.... no comía esas cosas. - ¿Listo para decirme tu opinión de todos?

-Claro… en cuanto pase alguien interesante- se rió el moreno que llevaba un bocadillo como para tres personas. Se apoyó mejor en el banco, estirando las piernas hacia delante y bostezando un poco, aún adormilado de la clase de matemáticas, a su parecer la más soporífera. –Por ejemplo ese tipo… no es interesante… sólo imbécil… pero lo conoces ¿no?- le señaló con la cara a un tipo casi rapado y moreno. –Iba en mi clase, solía estar con tu hermano…

- ¿Quién? ¿Watanabe? – exhaló, observando al chico. –Sí, ha ido a mi casa, yo creo que terminará en el ejército por cómo actúa.

-Jo qué guay… sólo por no llevar el cabello así ya no iría…- se rió pasando un brazo por encima del respaldo del banco y mirando a unos niños que pasaban, fijándose en uno que debía ser de tercero e iba con la ropa de gimnasia aún. –Ese me gusta…- le susurró mirando cómo se le marcaban un poco los pectorales en la camiseta y bajando la vista a sus piernas. –Le doy un 7…- se rió.

- No sabía que estuviésemos dando puntaje... – se rió, observando a otro que iba en la clase de su hermano aunque no contaba entre sus amigos. – Ese, con un cambio de ropa y otro corte de cabello.... le doy un 6. No llega al 7 porque habla más pijo que los pijos.

-Debiste incluir las clases de habla- se rió mirando al chico aquel y pensando que suponía que era mono claro, en cierto modo, atractivo… o algo así -¿Qué es en lo que más te fijas? No me refiero a primera vista… si no… qué es lo que te da morbillo… - se rió pensando que era una conversación tan bizarra que casi se le olvidaba comer.

- Sí que preguntas cosas... A ver... el abdomen y aunque parezca raro, en segundo lugar, el cuello. – se rió, mirándolo. – Y ahora tienes que decirme tú.

- Los pectorales… pero no es que me gusten grandes… sólo marcados… y hablando de cosas raras…- le tocó la zona de la espalda justo encima del pantalón. –Esto…esta zona… ¡Dios! Me pone mucho…- se rió apartando la mano. –Pero no te estaba abusando… era para explicarte…- se preocupó después.

- Más te vale, te haré un hechizo... – le advirtió serio, riendo después. – No te preocupes, es un alivio, poder hablar con alguien.

-¿Y eso funciona?- se rió y lo miró intrigado -¿Has hecho alguno antes?

- Hum... alguno sí, pero creo que Inari es el diablo y todo se le resbala – se rió, meneando la cabeza. - ¿No querrías hacer algo algún día? Igual es que no lo hago bien.

-Claro… ¿no tienes uno de amor? Para que uno que no soporto se enamore de mí… y yo me ría de él…- se rió pensando que era malo. –No… no podría hacer eso… con lo idiota que soy… soy capaz de creérmelo…

- No eres idiota, pero creí que te gustaba por un momento... – se rió, pensándolo. – No lo sé, me gusta la magia negra así que nunca he hecho uno de amor. ¿seguro no quieres intentarlo?

- Bueno… no sé… me estás tentando… ¿sabes qué hay que hacer para eso?- lo miró de soslayo y sonrió un poco –A lo mejor me gusta un poco…

- No recuerdo muy bien... – murmuró pensativo, ya que se había saltado aquella parte del libro, o poco menos. – Pero... sí recuerdo que debes conseguir algo suyo. Mejor aún si es algo como cabello o algo así...

-Claro, como si pudiera tocarle el cabello a cualquiera… imagínate que lo cojo de su ropa… y es de su gato… a la mañana siguiente me despierto con un gato en mi cama… - se rió y le apoyó la mano que tenía en el respaldo del banco en el hombro.

- Pues consigue otra cosa, yo qué sé, no soy celestina. Y nunca está de más un gato – se rió, pensando en que era lo más seguro que no funcionase de todas maneras.

-Pero no para follármelo, a no ser que sea un niño gato… bueno eso… no te digo que no… - respiró con fuerza sólo de imaginárselo, totalmente envuelto en la conversación y lo agradable de la compañía como para percatarse de que Inari y Kiken venían por el camino acompañados de los otros tres chicos y dos niños más que parecían de primero y a la vista estaba uno… seguro era familiar de Togashi por ese color de cabello.

Inari se quedó mirando a su hermano, aún de lejos, al notar quien era su amigo, sin poder creérselo ¿ese macarra? Un barriobajero ¿eso era su amigo?

-Dios los cría y ellos se juntan…- murmuró Asakura haciendo un globo de chicle.

- De veras, ya sé que es tu hermano pero qué mal gusto ¿eh? – comentó Kiken, observando al chico y cómo reían. - Seguramente le estará diciendo alguna vulgaridad...

-No sabe decir otra cosa…- murmuró el moreno serio porque además sabía que iban a burlarse de él y hasta él comenzaba a creer que era más necesario que nunca, porque ya no sabía qué demonios hacer con él para que dejase de portarse de ese modo.

-Mira mira… ¿Quién tenemos aquí? Al stripper y su novia dark… - Togashi se acercó más a ellos y los miró sonriendo con malicia.

–Todas las moscas van a la mierda… - Watanabe se rió con su ingenio.

-Sí… ya los escucho zumbar en torno a ti Togashi… - Akuba le sonrió mordiéndose una uña con cara de mala hostia y de nuevo deseando golpearlo.

Hikaru sonriendo ligeramente por su chiste y mirando a su hermano. ¿No pensaba decir nada? – Yo no soy el que anda quitándole los bañadores a los demás chicos... – refunfuñó por aquello de “la novia”.

El rubio miró a Inari, y luego a Akuba. – Eso pasa cuando no sabes tu lugar... – comentó simplemente. No estaba seguro de cómo actuar ante el hermano de su amigo, por más que lo desaprobase.

-¿Y cual es nuestro lugar?- preguntó Akuba levantándose y mirándolo por encima. –El tuyo debe ser los parvularios teniendo en cuenta lo enano que eres… y que vuestros amigos son de primaria… - dijo refiriéndose a los dos más pequeños.

Inari echó a Kiken un poco hacia atrás y apartó a Akuba con una mano. –Primeramente eso tú no tienes derecho a decirlo, ¿o acaso estás orgulloso de repetir? Si lo haces unos años más serás incluso más alto que los profesores… pero eso no te confiere ningún mérito.

-¡A mí no me marees con tus rollos, Inari!- el moreno lo miró a los ojos con cara de que mejor se perdía.

-No quiero que estés con mi hermano- sentenció el moreno. –Ven conmigo- dijo mirando a su hermano y cruzándose de brazos.

- ¿Eh? – Hikaru lo miró a los ojos, incrédulo. – No pienso ir contigo, ¿quién te crees? No soy un niño y menos voy a abandonar a Akuba para irme con tus “agradables” amigos...

-Es un delincuente… ¿quieres acabar como él? ¿Repitiendo y siendo un ignorante que sólo puede trabajar picando muros porque no vale para otra cosa? ¿Es eso?... Porque no lo voy a permitir- el moreno le sujetó la mano arrastrándolo con él –Vas a venir conmigo y te vas a lavar esa cara ya mismo… estoy harto…

Akuba se quedó mirando sin saber qué hacer –¡Oye! Déjalo en paz… no me acercaré a él… ¿vale? Déjalo…

- ¡No digas eso! Déjame... – Hikaru se revolvió tratando de soltarse sin poder creer que lo humillara así. No había debido creer en él ni por un segundo. – Akuba es mi amigo, no entiendes nada, nunca entiendes nada.

-¡No quiero que estés con él!- lo sujetó entre los brazos contra él y Akuba siguió allí, mirándolo nervioso, sin saber qué hacer. No quería que lo echaran pero tampoco podía aguantar ver algo así sin hacer nada.

-Le está haciendo daño, ya va a ir contigo… ¡escucha! ¡Que le estás haciendo daño!- le gritó para ver si así dejaba de apretarlo.

Inari lo miró un momento y Akuba lo sujetó de la mano de golpe, echando a correr con él hacia el interior del instituto para esconderse en algún lado.

- Ese tipo no tiene vergüenza... – comentó el rubio, esperando a ver qué hacía Inari. Le parecía un poco personal pero lo apoyaría si era necesario.

Mientras, Hikaru corriendo de la mano de Akuba, aún algo shockeado por la actitud de su hermano. – Allí- le señaló la sala de proyecciones, que sabía estaba vacía y con gran espacio para esconderse.

Inari esperó un momento, pensando en dejarlo pasar y observando a los otros chicos salir corriendo detrás de ellos como si aquello fuera una caza de brujas. –¡Eh!- los llamó pero ni caso que le hacían. Salió corriendo detrás de ellos, tampoco iba a permitir que le hicieran nada a su hermano, al otro le daba igual con tal de que no se acercase más a Hikaru.

- ¡¿Dónde os escondéis?!- Togashi gritó seguido por los otros.

-Dejadlos… ya vale… estoy disgustado…- Inari insistió sin comprender por qué tanta obsesión de pronto

Akuba sujetando la mano del chico aún y abriendo el armario donde guardaban las diapositivas, escondiéndose con él allí. –Sh…

El chico asintió, preguntándose qué demonios le pasaba a su hermano, y permaneciendo en silencio, aún cuando escuchó golpes en la puerta, las risas de los amigos de Inari colándose en el salón.

- Bueno, es suficiente ¿no? – Kiken le sujetó el brazo a Togashi para que dejase de hacer ruido. – Es cosa de familia, y si Inari dice que basta, es basta.

-De verdad. ¿Qué os pasa? He dicho que es suficiente, es mi hermano, como le toquéis un solo pelo…

-¿Qué? Ya hablas como Akuba…- Togashi lo miró a los ojos, sonriendo de medio lado

-No… no es eso… pero es mi hermano y he dicho que ya basta… - Inari los miró, observando de soslayo el armario entreabierto y cerrándolo con el pie. –Vámonos…

Hikaru suspiró tan silenciosamente como pudo, al sentir que se alejaban, aunque no parecían irse todos a la vez. Cerró los ojos en la oscuridad, sintiéndose desesperado. Akuba abrazándolo contra él con suavidad, nunca antes habían sido tan radicales…

- Tal vez hace esto por molestarte... No le des demasiada importancia. – Kiken le comentó a su amigo. De veras que él no lo pasaba pero era una situación delicada.

-No quiero que esté con ese macarra… es mi hermano… y lo quiero… - susurró al final, consciente de que su hermano podría estar en el armario pero quería que lo escuchase.

Se giró saliendo ya con Kiken y cerrando la puerta un poco brusco para que supiese que habían salido. –Y lo voy a ayudar quiera él o no… pero como alguien le toque un pelo, lo mato…- lo miró a los ojos fijamente. –No vamos a pegarle a nadie y no vamos a actuar como quienes tanto criticamos… yo no- sentenció mientras salía con él ya. –Y espero que tú tampoco… - lo miró a los ojos fijamente. Parándose en el pasillo y consciente de que los otros se habían molestado un poco con ellos.

- Sabes que no, la violencia no es mi estilo de todas maneras... – se encogió de hombros sonriéndole un poco para que se relajara. No creía que los demás fuesen a actuar a espaldas de Inari por más que refunfuñasen.

-Bueno…- el moreno se apartó el cabello igualmente molesto por aquella situación. –Me he arrugado el uniforme… corriendo por los pasillos… a ver si os parece normal…

Akuba abrió un poco el armario para asegurarse de que ya no estaban allí y le ofreció su mano -¿Estás bien?

Hikaru asintió, saliendo también y observando a su alrededor. – No, en realidad no. – admitió, sentándose en una de las mesas de los pupitres. – No pensaba que fuera capaz de algo así.

-Perdió un poco los papeles… ¿no? No esperaba que hiciera eso… mucho menos tu hermano… dando una escenita… era como estar viendo una película…- se quedó frente a él con las manos en los bolsillos. –Oye… si no te ayudé antes fue porque pensé que tal vez no debía inmiscuirme en vuestros asuntos… y si te molestó que lo hiciera…- se pasó la mano por el cuello apartando un poco la mirada. –Es que me estaba poniendo malo…

- No, no te preocupes. – le sonrió un poco aunque sin mucho ánimo. – Lo comprendo. De todos modos, si hubiera sido cualquier otro, le habría pateado las pelotas. Pero no pude con Inari...

Akuba se rió y luego alzó un poco una mano. –Lo siento…- carraspeó levemente y se sentó en otra mesa frente a él. –Hay un asunto… tengo un expediente abierto y si vuelvo a tener una pelea me echarán del instituto… por eso no pude pegarles una patada yo… Tal vez no deberías estar conmigo en los recreos…

- No digas tonterías. ¿Crees que mi hermano me va a decir con quien puedo hablar y con quien no? – lo miró frunciendo el ceño. – No pienso hacerle caso. Y por lo demás, no te preocupes. Ya te dije que comprendo.

-Vale, vale… en otros temas… ¿te llevas bien con tus padres?- le dio con un pie en la pierna como para llamar su atención.

- No, mi padre me detesta y mi madre... Bueno, mi madre no está tan mal, un poco despistada solo... – sonrió ligeramente devolviéndole la sutil patada.

-Vaya… quería que me invitases a cenar contigo para darle la noche a tu hermano… a las madres les gusto… tengo un poder para conseguirlo…- se rió empezando a empujarle la pierna con la suya como si ya fuera una luchita.

- Sigue así, y lo vas a conseguir.... – se rió, continuando con la luchita. En realidad no solían pasársele los disgustos tan rápido.

 

 


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back