SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 10 – Everybody is a Little Gay
- Buenas…- el chico de cabello color vino pasó por delante de Hikaru
y se sentó a su lado de nuevo, sonriendo levemente y dejando la
mochila tirada en el suelo mientras se sentaba medio espatarrado
en la silla. –Ah… estoy mamado perdido…
- Esas no son maneras de llegar a la escuela... – lo riñó el chico,
sin poder mantener el rostro serio luego. - ¿Qué estuviste haciendo?
-Trabajar…- hizo un gesto como si estuviese picando con un brazo.
–Hay que currar… - se rió apartándose el cabello hacia atrás con
las dos manos y estirándose después ruidosamente. -¿Y tú qué tal?
¿Tuviste tu encuentro en la tercera fase con el príncipe de la Ginko
Gakuen?
Hikaru se rió, asintiendo. – Algo así, pero no estuvo tan mal,
lo creas o no. Me estuvo preguntando cosas... no creo que comprenda
pero recibe puntos por intentarlo.
-Sí, bueno… - se rió pensando que eso ya era algo –Aunque no hay
mucho que comprender… eres gótico… te molan esos rollos creepys…
pues… es tu asunto… todos tenemos nuestras rarezas… ¿Qué no?- se
cruzó los brazos tras la cabeza sonriendo.
- Sí, pero explícale eso a Inari... – se recostó sobre su escritorio
observándolo. – Vas a ir hoy al club ¿no?
-Sip… para algo me compré el bañador ese ¿no?... A ver si hoy me
lo quita también… y ya comenzaré a pensar que lo que pasa es que
le gusto y no sabe cómo ligarme.
- Cuidado... – se rió ligeramente. – A veces pienso que muchos
de esos pijos son gays... y están reprimidos.
-Todos somos un poco gays en el fondo… que levante la mano quien
no se haya preguntado jamás cómo sería besar a alguien de su mismo
sexo…- sonrió levemente, de medio lado, balanceándose en la silla
y mirando en la pizarra. Por supuesto que sabía que su aseveración
no era cierta. Era para ver cómo reaccionaba.
Hikaru se le quedó mirando serio por un rato, escribiendo algo
en una hoja de papel y pasándosela luego, observándolo detenidamente.
Sobre el papel blanco, en letra clara y legible se veía la frase
“Soy gay”.
Akuba abrió la mano leyendo el papel y sintiéndose un poco aliviado
de pronto. No conocía a nadie gay, sólo a gente que hacía bromitas…
“muy graciosas” y le devolvió el papel porque le cansaba tener que
escribirlo también.
Hikaru se quedó mirándolo por unos segundos más, arrugando el papel
en su mano y preguntándose si lo habría disgustado. Era la primera
vez que se lo decía a alguien, tal vez no debió haberlo hecho.
-Que yo también- le dijo entonces el chico por si creía que le
había devuelto su papel por cosas raras. –Pero me daba pereza escribirlo
así que léelo otra vez...- se rió y le cogió el papel de la mano,
guardándoselo hecho una pelotilla en sus jeans.
- Idiota... – le metió un puñetazo suave de broma. – Ya creí que
no querrías hablarme o algo... No conozco a nadie, aparte de ti
ahora.
-Yo tampoco…- se rió sobándose el brazo aunque no le había hecho
daño. –Aunque a veces me gustaría subirme al tejado y gritarlo…
más que nada a ver si así conozco gente…
El chico se rió bajito, imaginándose eso. – Pensarán que eres un
suicida. Nunca se lo he dicho a nadie. ¿Te imaginas? Ya tengo suficientes
problemas.
-Sí… yo tampoco se lo había dicho a nadie… no quiero que me canten
“la reina de los mares” cuando voy a la piscina… - se pasó la mano
por la nuca pensando que era un royo tener que esconderse así. Si
ya costaba conocer a otros gays, más si los que había se la pasaban
escondidos. –Bueno… lo sabe mi abuela… hablo mucho con ella.
- Tienes una buena relación con tu abuela... – sonrió, enseriándose
luego. – Eso es bueno. Al menos sabes que no se lo voy a decir a
nadie.
-No… de todos modos ya lo sabía, no te veía corriendo a publicarlo
por ahí…- sonrió y luego bostezó mirando a otro lado. –Si no te
lo decía era porque no quería que salieses sutilmente lejos… ya
sabes… como cuando en el trabajo nos vamos a la ducha… yo me voy
sutilmente lejos… - se rió cruzando los brazos bajo el pecho. –Aunque
ahí son todos… - meneó una mano como diciéndole que estaban horrendos.
- ¿Y acá? ¿No tienes ningún problema en lo del club, o sí? – bromeó
a medias, pensando en las duchas luego de gimnasia. Alguna vez le
había sucedido algo, aunque realmente no le gustase nadie de allí.
-En realidad sí… - se balanceó de nuevo en la silla, un poco rojo
sólo de pensarlo, o más bien de estar hablando de eso con alguien
por primera vez, aunque era agradable claro, sentir que alguien
lo comprendía. –Pero con la preocupación nunca se me ha levantado…
gracias a Dios… o seguro que no salgo mas de casa.
- Sí, lo comprendo... – se rió Hikaru, alborotándose el cabello.
– Yo sólo intento recordar lo pijos que son y ya se me fastidia.
Akuba se rió abiertamente, pasándose una mano por el pecho -¿Te
gusta alguien?
- No, nadie que conozca- negó con la cabeza. - ¿A ti?
-No…- el moreno miró por la ventana un momento para ver si ya habían
cerrado las cancelas de la entrada. –Pero hay muchos que me ponen…-
se rió mirándolo –pero no los conozco… o si los conozco, quisiera
no hacerlo…
- ¿Alguien que yo conozca? Puedo preguntar ¿no? – él mismo cambió
de tono enseguida pensando que se estaba entrometiendo mucho.
-No, no… - sacudió una mano reído –No estoy preparado ni para reconocerlo
ante mí mismo… - se rió apoyándose en la mesa y por fin usando las
cuatro patas de la silla sobre el suelo. -¿Cómo es tu tipo?... –
preguntó hablando un poco más bajo.
- Pues... me gusta un buen cuerpo, no demasiado desarrollado pero
sí fuerte, y... con unos ojos agradables. Algo distinto por supuesto...
– enrojeció de pronto, aunque no había dejado de estar serio. –
Ahora tendrás que decirme el tuyo.
-Hum… no sé… no puedo decidirme… me gustan todos los guapos- se
rió y bajó un poco la cabeza, rozando la mesa con el flequillo.
La alzó de nuevo, pensando, para no ser injusto con la confesión
del otro –No me gusta que sean como yo… de cuerpo, ni gordos aj…
y tampoco me gustan los que parecen niñas… todos los demás están
bien… me fijo más en la cara… y en el pelo… bueno… y también en
las manos… joder… al final resulta que sí era exigente… - se rió.
- Mucho... – se rió el chico más relajado. - A mí tampoco me gusta
que sean como yo, no quiero salir conmigo...
Akuba se rió. –Eso me tranquiliza, sería un poco egocéntrico y
me llevaría una desilusión… en el recreo podemos bajar a comer algo
¿no? Siempre he querido compartir con alguien mis pensamientos sobre
los demás- se rió de nuevo apartándose el mechón blanco de la cara.
- Está bien, por lo general yo sólo refunfuño solo... Será agradable
tener apoyo. – asintió, recostándose contra el respaldar.
-Claro, si vemos pasar a tu hermano, con suerte nos viene a dar
consejos evangelistas de esos…
- Ya sabe que tengo un amigo. Pero no le he dicho quien... – le
advirtió por si acaso. – No es que te oculte, es sólo que no tenía
deseos de explicar.
-Ya… es igual… si total sólo te va a dar la lata conmigo… con la
manía que me tienen todos esos… - suspiró levemente, girándose hacia
la puerta al notar que la abrían. –Bueh… ahora a dormir…- dijo al
ver al profesor entrar.
Hikaru le escribió otro papelito que ponía “dulces sueños”, dejándoselo
en el escritorio. Akuba cogiéndolo reído y guardándoselo en el bolsillo
también.

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