SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 9- Never Change
Yûsei se sentó al lado de Aiken, sonriendo y por supuesto, aún
con el cabello de color malva. – Buenos días... – lo saludó aprovechando
que aún no empezaban las clases.
-Hola…- el chico le saludó sonriendo levemente y girándose un poco
en la silla para verlo bien -¿Lo pasaste bien en el club?
- Sí... bueno, algo... – sonrió llevándose la mano a la cara en
donde había recibido el pelotazo. – Son mucho más rudos que en mi
otra escuela. Y el capitán es un poco extraño pero me agradó...
-Bueno, es normal, son mayores ¿no? Creo que seguro se lo toman
mucho mas en serio… tendrás que entrenar duro…- lo animó de todos
modos. Se veía feliz igualmente. -¿Por qué era extraño?
- Hum... al principio creí que se burlaba de mí pero luego fue
amable. Y decía cosas como que me tiñera el cabello de negro y eso...
a cada rato. Pero seguía siendo agradable. – le explicó, seguro
de que eso sólo se lo entendía él mismo.
-¿Que te tiñeras el cabello de negro? Pero no lo harás ¿no?- preguntó
un poco preocupado, no le iba muy bien soportar a la gente que se
dejaba llevar por lo que los demás les decían.
- No, a mí me gusta como está... Ya se lo dije... – negó con la
cabeza, con cara de no comprender nada.
-Te lo dijo porque no le gusta que vayas diferente… seguro que
si no lo haces se molestará, a lo mejor te echan del equipo…- lo
miró a los ojos pensando que era un inocente de la vida.
- No lo creo... ¿por qué me iban a echar por algo así? – lo miró,
pensativo. – Ya te dije que me pareció una persona agradable. Además,
lo que importa es que juegues, ¿no?
-Ojalá fuera tan simple…- susurró el otro chico, sonriendo levemente.
Al fin y al cabo, él no conocía al capitán aquel para juzgarlo así
como así. –Tal vez tú tengas razón… soy un desconfiado…
- Sí... pero igual me agradas... – se rió, tocándole la nariz.
- ¿Quieres comer conmigo hoy también?
-Claro…- se apartó un poco rojo, tocándose la nariz después él
mismo. –Hoy… traje esto…- le mostró un bocadillo dentro de un plástico.
–Así no hay peligro…- se rió con suavidad mirando a sus libretas.
–Le hablé a mi madre de ti cuando me preguntó qué tal en clase,
eras lo único interesante para contarle… lo siento fuiste el tema
de la cena…
- Oh, pero soy interesante... – parpadeó como si eso lo asombrase
mucho. –No me molesta. Pero no le dijiste nada malo, ¿o sí?
-¡No!- se rió y sacudió una mano. –Le conté sólo cómo eras y qué
estuvimos hablando… esas cosas… mi madre dijo que quería conocerte…
pero sé que es sólo porque quiere verte y besuquearte… es lo que
hace mi madre… y pellizcarme las nalgas…
Yûsei se rió imaginándolo. – Bueno a mí no me molesta que me den
cariño. Y además, yo quería conocerla también.
-Bueno… si quieres venir a mi casa…- le sugirió aunque muerto de
vergüenza y porque su madre le había repetido mil veces que tratase
de quedar con él por la tarde y hacerse su amigo. Que los compañeros
de clase sólo se quedaban compañeros para siempre si no.
- Vale, igual sólo iba a estudiar un rato y a leer... ¿Quieres
ir directamente? ¿O tienes algo que hacer antes? Porque puedo comer
en mi casa...- le advirtió de pronto para que no pensara que se
aprovechaba.
-No, no hago nada, sólo estudiar y jugar a la consola… ¿Te gusta
jugar a la consola?- lo miró intrigado ahora en si tendrían algo
que hacer los dos solos tanto rato, no se le daba bien entretener
a la gente.
- Sí, pero no soy muy bueno... – se rió como si eso fuera motivo
de vergüenza. – Pero igual te aburres esperando a que salga del
club...
-No… pensaba ir a la biblioteca…te esperaré allí si quieres… tengo
un libro que buscar…- le sonrió levemente. –Yo tampoco soy muy bueno…
pero de todos modos era para divertirnos no para presentarnos a
un concurso ¿no?
- Claro... – asintió sonreído, haciéndole un garabato en una página
de la libreta sólo porque sí.
Aiken sonrió y le hizo orejas al garabato. –Es un oso…
Yûsei rió dibujando una nubecita en la que se leía “Grrrr”, y girándose
al ver que llegaba el profesor.

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