SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 6- Fast Food
Akuba bajó las escaleras preguntándose si estaría aquel chico listo
ya para irse, teniendo en cuenta que salía mucho antes de lo propuesto.
Por culpa de esos imbéciles, seguramente acabaría dejando el club.
Entró en la sala y lo observó al fondo leyendo un libro. Se fue
hasta allí y se sentó a su lado, apartándose un poco el cabello
mojado de la cara. –“He salido antes”
El chico lo miró sorprendido, cerrando el libro. - ¿Y eso? Creí
que el club de natación aún demoraba.
-Te lo cuento afuera… - se levantó esperando a que recogiese sus
cosas y saliendo delante de él, la verdad… las bibliotecas no eran
lo suyo para nada.
Hikaru lo siguió, con la mochila al hombro, y una mano en el bolsillo,
pensando que no se veía bien. No sabía por qué pero presentía algo
malo. – No tienes que decirme si no quieres, no es como que sea
obligación... – le tocó el hombro por si acaso, caminando a su lado
ahora.
-Me es igual…- le sonrió por si creía que estaba afectado o algo
así, en realidad sólo tenía un cabreo de los que hacen época. Se
subió un poco mejor la mochila y luego sacó el bañador de una bolsa.
–Mira…- le mostró los cortes.
- Genial, es que son unos bastardos. – suspiró, frunciendo el ceño.
- ¿Quieres que les eche una maldición? – sonrió, bromeando sólo
a medias.
El moreno se rió. –Prefiero que les eches aceite hirviendo… - exageró
aunque sólo bromeaba con eso. –Lo peor no fue eso, lo peor fue cuando
me sacó el bañador y me dejó en pelotas en la piscina y por si no
llegase con eso, un tío en una esquina no dejaba de mirarme las
cachas… - se rió de nuevo y se apartó el cabello mojado, revolviéndoselo
un poco –Sabía que algún día me reiría de esto…
- Pues eres rápido... – desaceleró un poco el paso para quedarse
rezagado, regresando junto a él, enseguida. – Es que las tienes
atractivas... – se rió, halándolo un poco para que acelerase. –
Te invito a comer.
-Vale, igual no llevaba ni un yen encima- se rió y lo miró de soslayo
-¿Te compadeces de mí por haber mostrado el culo en mi primer día
de clase? Me río pero estoy cabreado, ese tipo es un sádico… Asakura…
¿lo conoces?
- Otro del grupito de mi hermano. Sí, sé quien es.... – puso cara
de fastidio máximo, suspirando con fuerza. – Y no me compadezco...
has tenido un día difícil es todo.
-Sí, ya lo sé… era una broma… ¿sabes? No tienes que tomártelo todo
tan a pecho… al final sólo te jodes tú y ellos seguirán riéndose.
- Pero si acabas de decir que estabas cabreado. – lo miró, aún
sin sonreír. – Es que no los soporto de veras. Odio esta estúpida
escuela.
-Yo también la odio… odio a todas las escuelas…- sonrió levemente
alzando una ceja –Y estoy enfadado, pero porque yo lo haga mal no
tienes que hacerlo tú también.
- Pero yo no considero hacerlo mal, te jodes. – le sacó la lengua,
sonriendo un poco luego y entrando en un restaurante de comida rápida,
seguido del moreno que se sentó en la barra a su lado, pidiendo
una hamburguesa aunque se hubiera comido como cinco o seis.
-No te pareces en nada a tu hermano… salvo en el cabello y en los
ojos… pero ni siquiera eso se ve igual en ambos.
- Claro que no, yo no voy al estilista para pijos... – sonrió,
pidiendo dos hamburguesas por su parte. – Y ya te lo había dicho,
no quiero que me confundas con él. ¿Tienes algún hermano?
-No, no tengo… sólo a mis abuelos y nada más… a mi tía y eso, pero
no le gusto mucho…- le explicó mientras cogía su hamburguesa y le
echaba mostaza –Su hija quería ligarme y a mí no me ponía… desde
entonces no está muy contenta de verme… y debería estarlo, así perduró
la pureza de su niña.
- Tal vez es que no la soporta y quiere endiñársela a alguien...
– se rió el chico sacando el pepinillo de la suya. – Y ¿tus padres?
¿Puedo preguntar o es tema delicado?
-No… - abrió su hamburguesa volteándola y sacando los pepinillos.
Si no lo llega a ver sacarlos, se los come y luego los escupe que
quedaba mucho peor. Se lamió la mostaza de un dedo y se quedó pensando.
–Mis padres simplemente se fueron y me dejaron con mis abuelos,
bueno eran muy jóvenes para querer soportar a un crío cagado… así
que me dan igual, mis abuelos son mis padres para mí… la llamo mamá…-
sonrió levemente –a ella le gusta… en realidad sólo estudio ahí
por ella… estudio... por decir algo.
- Oh... así que lo haces por tu abuela... – lo miró, empezando
a comer tranquilamente. – A mí simplemente me meten en esta escuela
quiera o no. Aunque preferiría mil veces ir a una pública. Pero
hubieras visto la que se armó cuando lo propuse...
-Ya imagino a tu hermano escandalizándose “¿¡Oh, por Dios cómo
va a ir el hermano de súper Inari el magnífico a una escuela para
el pueblo llano!? OMG OMG… blablabla…”- se rió pensando que su hermano
era un tarado. –Tu hermano no es de los peores… sólo verbalmente,
pero a mí lo que digan me resbala…
Hikaru dejó de reírse, bajando la hamburguesa porque no iba a poder
tragar así. – No, supongo que no, pero prueba a vivir con él...
Puede llegar a saturarte.
-Prefiero no hacer cosas de las que me arrepentiría…- se rió y
lo miró girándose un poco en la banqueta -¿Has probado a echarle
un vaso de agua fría por encima mientras se ducha?
- Prefiero no entrar al baño cuando se ducha... – meneó la cabeza
comiendo de nuevo. – Tal vez debería hacerlo a ver si se le enfría
la mente. No odio a mi hermano ¿sabes? Sólo es molesto.
-Supongo… es tu hermano y dentro de lo que cabe… podría ser peor…
- le dio otro mordisco a la hamburguesa y respiró con fuerza antes
de beber un poco de agua –Creo que voy a dejar el club de natación…
no quiero porque me gusta y porque sé que eso es lo que quieren…
pero estoy harto.
- No lo hagas, es una tontería. – le detuvo la mano sin percatarse
de que no lo dejaría comer así. – No es justo, si te gusta... No
los dejes ganar.
-Pero así tampoco me dejan nadar… así que no vale la pena ¿no?
Si al menos pudiera pegarles… pero no puedo… el año pasado me abrieron
un expediente y lo tengo lleno de incidentes por pelearme, el director
me dijo que una más y me echa… A mi abuela le da algo… nunca le
hago caso en nada… al menos me gustaría hacer esto… aunque sea con
mis notas patéticas… - se quedó mirando sus uñas y luego a su hamburguesa
y sonrió.
- Hum... ¿te sentirías muy ofendido si te compro un nuevo bañador?
No lo hago por lástima, pero realmente no creo que tu abuela quiera
que dejes la natación. – le soltó la mano al ver lo que hacía poniéndose
a comer de pronto sin decir nada más.
-No, es igual, ya iba a comprarme uno nuevo porque además ese me
quedaba pequeño y también se burlaron por eso por cierto… - sonrió
porque le parecía que se había quedado cortado. –Eh… no pasa nada
si no me como mi hamburguesa seguida, que no soy un pavo… - se rió
metiéndose lo que le quedaba en la boca. –Si quieres acompañarme
a comprarlo…
- Sí, te acompaño... – lo miró serio comiéndose uno de los pepinillos
que había sacado antes. – Entonces no vas a dejarlo.
-Me liaste… supongo que ahora ya no… - se rió pensando que de
veras le había hecho olvidarse por un momento de que pensaba dejarlo.
–De todos modos necesito un bañador, aunque dejase el club no iba
a dejar de nadar… ¿sabes qué pasa? Odio los pepinillos… pero no
era eso… - se rió porque se había distraído al verle comer uno.
–Lo que pasa es que Kiken me gana en tiempo, es el más rápido y
eso me cabrea… y no quiero dejarlo hasta haberle ganado…
- Pues no lo hagas. Puedes practicar fuera de horas ¿lo has pensado?
Cuando no haya nadie en la piscina... – se comió uno de sus pepinillos,
menos cohibido ahora. – Y supongo que no te molesta que haga esto...
-Puedes comerte todos mis pepinillos… - se rió rascándose una ceja
después –No me como nada verde que no sea una col o una lechuga
como mucho… Tu hermano te mataría si te viera comiendo en un sitio
de estos ¿no?
- Sí, y no me gustan las coles – se rió un poco terminando de comerse
el otro pepinillo. – No es un lugar de nuestro status. Supongo que
debería llevarte a Chez Pijos a comer culo besado – se rió de nuevo,
arrugando el papel de la hamburguesa.
-Preferiría comerme un culo sin besar… - se rió abiertamente pensando
que le agradaba mucho estar con él, suponía que había bastante más
gente así en otros institutos, pero él sólo estaba en aquel lugar
de pijos y en la obra, sinceramente aquello estaba siendo como estar
en otra dimensión. –Si siempre fuera así, comprendería los discursos
esos que da tu hermano al inicio de las clases para explicarnos
que debemos disfrutar de nuestra juventud y aprovecharla al máximo…
es un pedorro… - se rió de nuevo sin poder evitarlo.
Hikaru se rió con él, bajando la cabeza. – Sí lo es.... Y si vieras
la de niñas bobas que lo siguen. A veces llegan a la casa a dejar
notas de amor...
-Jo a mí no me escriben ninguna, quería una nota perfumada… - se
quejó de broma aunque luego pensando que sí le hubiera echo ilusión.
Se rió y lo miró a los ojos –Seguro que en el día blanco le llueve
el chocolate… a mí nada. Como mucho, me lo tirarían a la cabeza.
- Que si le llueve, hasta puedo regalarte cajas. Igual me acabo
comiendo varias yo... – se rió, pensando que algún beneficio tenía
que tener. A él mismo le habían llegado una o dos en alguna ocasión
pero eran de chicas que no le interesaban para nada. Y lo peor,
Inari no había dejado de insistirle luego que saliera en una cita
con alguien “normal”.
-A ti también te llegarán… - lo miró pensando que era ese tipo
de tío que siempre le gustaba a las chicas, o al menos a cierto
tipo de chicas.
- Pocos, de todos modos, no me interesan... – enrojeció ligeramente,
sintiéndose raro, y quitando la mirada. – Aunque creo que ya se
desanimaron. Y tal vez... algunas los envíen por presión de Inari.
-¿Tu hermano va por ahí presionando a las niñas para que te manden
chocolate?- se rió pensando que estaba más loco de lo que parecía
entonces. –Seguro les suelta una de esas teorías mareantes y ellas
acaban preguntándose cómo es que no se dieron cuenta antes de que
te querían regalar chocolate… y encima que la mayoría sólo tienen
una neurona y la comparten en parejas…
- Algo así... seguro las hace pensar que si me envían chocolates,
saldrá con ellas... como si eso tuviera lógica alguna. – sonrió,
pensando que de veras le agradaba este chico. Llevaba tiempo sin
hablar así con nadie. Y toda su vida, si sólo contaba la escuela.
-Dios… pues de todos modos no te interesa salir con unas tías así…
- se rió y se apoyó en una mano mirándolo. –De todos modos tu hermano
no sale con ninguna, seguro es de esos que opinan que antes debe
dedicarse a los estudios ¿no?
- Sí, seguro... – suspiró, apartándose el cabello del rostro y
dejando que cayese de nuevo. –Ven, vamos a comprar ese bañador y
me cuentas de todas las peleas en las que has estado...
-Ah… ¿seguro que quieres saber eso?- se rió levantándose y colgándose
la mochila al hombro de nuevo –No sé si tenemos tanto tiempo… -
exageró bromeando.

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