SpellBound
Fanfic Yaoi
Capítulo 5- Dangerous Waters
Akuba salió de los vestuarios subiéndose un poco el bañador por
detrás y pensando que lo único malo de la natación era tener que
ir marcando paquete, además acababa de descubrir que le comenzaba
a quedar pequeño el bañador del año pasado.
Miró alrededor a los chicos de primero que habían entrado este
año y sus ojos se detuvieron en Kiken –“ack…”
-¡Bueno venid aquí! – los llamó el entrenador –Los que lleven dos
años a esta piscina.
El rubio se acercó haciendo una mueca de disgusto al ver al otro
chico. Como lo imaginaba, no se había retirado. – “¿No crees que
podrías cubrirte esa área un poco mejor?” - susurró, casi como refunfuñando
para sí mismo.
- Vamos a hacer unas carreras cortas para ver cómo están sus condiciones...
– continuó el entrenador sin haberlo escuchado.
-“No me daba la tela… a ti ya veo que te sobra”- el moreno le guiñó
un ojo y le tocó una nalga con la mano.
-¿Me están atendiendo?- el entrenador los observó a ambos notando
que de ahí venían los cuchicheos.
-Sí señor…- el chico se rascó un poco el cuello distraídamente.
- Lo siento, señor. – el rubio le mandó una mirada de odio, absteniéndose
de ponerle una acusación, por vergüenza e intercambiando luego una
mirada con Togashi, que estaba tras de él, como indicándole que
ese era el tío.
El pelirrojo le sonrió ligeramente, disimuladamente halando el
elástico del bañador de Akuba para soltarlo luego, haciéndolo restallar,
todo eso con cara de estar prestando atención, claro.
El moreno se volteó de golpe con cara de querer matarlo pero el
pelirrojo seguía mirando al entrenador con la misma cara de atención
y seriedad que si nada.
-¿Sucede algo señor Burei? ¿O sólo es lo mismo de siempre? Que
usted no puede estarse quieto… - el entrenador ya frunció el ceño
un poco harto.
-Sí, señor, eso era… - el moreno se apartó un poco el mechón de
canas que le caía a un lado de la cara y se pasó la mano por donde
la goma le había golpeado.
-Pues a ver si se puede estar callado al menos aunque baile mientras
tanto…
-Procuraré reprimir mis ganas de danzar…
- Bien, ya que está tan inquieto, Burei-kun, usted será el primero.
– el entrenador lo miró de manera reprobatoria. - ¿Alguien se ofrece
de voluntario?
- Yo - alzó la mano Kiken, dispuesto a demostrarle su lugar a ese
chico y adelantándose.
-“Cómo no…”- murmuró el moreno seguro de que este año él conseguía
por fin ganarle en el tiempo al maldito pijo ese.
-Muy bien, crawl, preparados, listos, ¡YA!- el hombre accionó el
cronómetro y observó cómo ambos se lanzaban a la piscina. Era obvio
para todos los que llevasen al menos un año allí la competitividad
que había entre ellos, pero él la fomentaba y aprobaba, ayudaba
a auto superarse en su opinión.
Kiken llegó al otro extremo de la piscina casi al mismo tiempo
que Akuba, un poco sorprendido la verdad, por la rapidez con la
que iba. Se giró velozmente, impulsándose con fuerza, no pensaba
dejarse ganar por ese. Y menos en algo que le era tan natural.
Sin embargo, Akuba se concentraba completamente en ganarle, ni
siquiera estaba seguro de si había salido antes que él o no, sólo
estaba pensando en que tenía que ganarle de una maldita vez. Llegó
al otro lado justo detrás de él y se sujetó al borde de la piscina,
chorreando al salir.
-Te ha sacado un poco menos de lo normal… pero sigue ganando…-
le dijo el entrenador que pasado un poco el cabreo inicial, prefería
concentrarse en la natación –¡Eh! ¡Dejad de hacer eso! ¡Ustedes!-
llamó a los de primero que estaban corriendo alrededor de la piscina.
Akuba sacudiéndose el cabello y subiéndose de nuevo un poco el
bañador porque al nadar se le había escurrido aún más.
-¿No tienes dinero para un bañador nuevo?- le preguntó el pelirrojo
empujándolo de golpe hacia atrás, el moreno se cayó a la piscina
de espaldas y salió escupiendo agua.
-¡Gilipollas!- salió de la piscina y el pelirrojo se acercó sonriente.
-Más alto… ¿Por qué no me pegas también y así ya rellenas tu preciosa
hoja de incidentes? Seguro que de esta te echan… repetidor…
- Aquí no vemos bien esas salidas violentas. – Kiken lo miró, por
si de veras pensaba pegarle al pelirrojo. Aunque por el momento
más que nada, se sentía orgulloso de haber ganado.
-Tú cállate maricona ¿Qué te pasa en el pelo? ¿Te echaron lejía
encima?- Akuba le sujetó la mano al pelirrojo que pretendía tirarlo
de nuevo, retorciéndole un poco la muñeca.
-¡Suelta!- el chico apartó el brazo de golpe y lo empujó de todas
formas aunque el moreno se lo llevó con él, los dos intentando ahogarse
el uno al otro y finalmente Togashi dejando que lo hiciera y saliendo
de la piscina reído.
-¡Ven aquí hijo puta!- Akuba se pegó a la esquina de la piscina
incrédulo mientras el pelirrojo giraba su bañador en un dedo.
-¿Quieres esto? Tendrás que salir y besarme los pies.
-Muérete…
- Eso es lo que sucede cuando no sabes ni qué talla debes usar
– se vengó el rubio por lo de su cabello, apartándose un poco, al
ver que llegaba el entrenador.
- ¡Suficiente! Estáis interrumpiendo la clase. Togashi-kun, entrégele
su bañador a Burei-kun. Y usted, deje de causar problemas. – lo
riñó de todas maneras, aunque inmediatamente girándose para atender
al resto de la clase.
-“Perdón por existir…”- murmuró el moreno que sólo quería su bañador
de nuevo y que ese tío de la esquina dejase de mirarle las nalgas
–¡Tú! ¡Que sé que me estás mirando!
El pelirrojo miró al entrenador que se había distraído de nuevo
con los de primero y se acercó a su mochila sacando una navaja y
haciéndole varios cortes.
-¡Entrenador!- el moreno lo llamó pero el profesor no le prestaba
atención a nadie salvo a uno de primero que parecía querer abrirse
la cabeza desde el trampolín.
-Pero no llores si ya te lo devuelvo- se lo tiró y el moreno lo
sujetó con la mano, poniéndoselo de todos modos, era lo mejor que
tenía.
Bien… ahora tenía una raja en la tela de una nalga y dos en el
paquete, le estaban temblando las manos del cabreo que tenía encima
y la humillación.
- Eh, Togashi, ¿no crees que te pasas un poco? – le susurró Kiken,
pensando que siempre se emocionaba de más.
Y ¿a ti qué te pasa? ¿No recuerdas lo que hablamos? – le reclamó
el pelirrojo, Kiken negando con la cabeza dándolo por caso perdido.
– Creo que debes ir a cubrirte, ¿no? – miró al otro chico con cara
de seriedad.
- … que te jodan- el moreno desvió la mirada quedándose donde estaba,
sólo le faltaba darles el gusto de pegarse el paseo así. Miró a
uno de los chicos que le acercaba su toalla y Togashi lo empujó
al agua con él.
-Eso es lo que le pasa a los que ayudan a los memos…- canturreó
apoyándose en el hombro de Kiken como si nada.
-Lo siento… ¿estás bien? – el moreno ayudó al otro chico que de
todos modos le dio su toalla, saliendo por el otro lado de la piscina
y pensando que ya no volvía a ayudarlo. Akuba se rodeó con la toalla
empapada y salió de la piscina también. Apartándose del pelirrojo
que parecía querer sacarle la toalla para rematar de ser gracioso.
- Deberías aprender a ser más sutil, Togashi.... – meneó la cabeza
el rubio pensando que así los metería en problemas a ellos también.
El entrenador solía hacerse el ciego ante ciertas cosas, pero no
podían exagerar.
-¿Por qué? Fue divertido ¿no? Míralo… se va traumatizado… igual
no mola ni nada…- se rió y se tiró a la piscina –Al final ni tendremos
que echarlo, el entrenador lo hará, no se sabe comportar… - le habló
desde el agua y se bajó las gafas de nado después para dedicarse
a lo que debía un rato.
El rubio se echó el cabello mojado hacia atrás mirando hacia los
vestidores y luego al entrenador, pero se veía entretenido. Se puso
sus gafas también, lanzándose al agua tras el pelirrojo.

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